martes, 15 de noviembre de 2016

Querer el paisaje, querer Gran Canaria

Visiones de Gran Canaria. Néstor Martín-Fdez. de la Torre
A pesar de todo y de casi todos, Gran Canaria conserva paisajes muy atractivos y originales. Unos perviven y otros son capaces de crear nuevas obras de arte (y también bodrios) para este “Continente en miniatura”. Una realidad, la de nuestros paisajes naturales y culturales, sobre la que se asienta nuestro éxito como destino turístico, donde el sol y playa, los bosques cumbreros que coronan la “tormenta petrificada”, los desérticos cardonales, las medianías húmedas, su metrópoli histórica, comercial y portuaria de “cien pabellones” o la gran urbanización de sueños en torno al oasis... son parte de las innumerables páginas de la guía turística que desde hace siglo y medio se ha publicado y republicado sobre Gran Canaria.  Todos esos ‘decorados’ que conocemos y sentimos por ser ‘nuestros’ paisajes son los escenarios naturales y culturales que conviven en un diminuto territorio que ha vivido transformaciones profundas –vertiginosas- a causa del dinamismo que la historia otorgó a esta isla tras la conquista y el inmediato descubrimiento de América.

El/los paisaje/s de este territorio se ha extendido desde hace miles de años en el ideario de la humanidad y de su deseo de viajar, hoy convertido en negocio turístico, desde que el primer gran literato, Homero, bautizara las islas como las Afortunadas o de los Bienaventurados, la Macaronesia, y convirtiera nuestro paisaje en leyenda.

Los aspectos abióticos (factores que determinan el tipo de vida en un lugar), bióticos (organismos vivos) y antrópicos (el papel que ha tenido el ser humano en la transformación del espacio) de Gran Canaria/Islas Canarias han sido reconocidos no sólo por la literatura clásica, sino también por la pintura del Bosco y otros muchos para situarnos como un territorio paradisíaco. Y gracias a esas visiones de nuestro paisaje hemos alcanzado un desarrollo económico envidiado gracias a nuestras vistas o panoramas. Una realidad que nos debe enorgullecer y hemos de aprovechar, valorar y potenciar.

Mirador de las dunas de Maspalomas.
La Consejería de Política Territorial del Cabildo de Gran Canaria quiere propiciar un nuevo rumbo para el tratamiento del paisaje de la isla. Cuidarlo y quererlo, que es bastante. Aunque se trate de algo casi inmaterial pero que nos afecta a todos sin exclusión. De hecho, la consejera Inés Miranda, inicia la puesta en marcha del Observatorio del Paisaje de Gran Canaria con un encuentro entre expertos, colectivos sociales, artistas, empresariado… Todos aquellos que apuestan porque el paisaje sea un reto y responsabilidad para el conjunto de la sociedad, conscientes de que es uno de los principales recursos que hacen de nuestro territorio un destino turístico de éxito, que beneficie a todos y que impulse la cultura colectiva del isleño que se refleja en ‘su’ paisaje.

No estamos ante una ocurrencia o invento, y podríamos remontarnos a la Escuela Luján Pérez, a Néstor Martín-Fernández de la Torre o a César Manrique. Por el contrario, estamos en el preciso momento de dar un impulso final. De hecho, este proyecto ya fue cumplimentado en el Boletín Oficial de Canarias de 20 de mayo de 2014 donde se publica la aprobación definitiva del Plan Territorial Especial de Ordenación del Paisaje de Gran Canaria (PTE-5), promovido por el Cabildo Insular de Gran Canaria.

Una iniciativa que no es exclusiva de Gran Canaria, ni tan siquiera del Archipiélago. Son muchos los países y territorios que han puesto en marcha políticas de mejora del paisaje. Tampoco es novedosa. La historia del mundo es una sucesión de transformaciones y adaptaciones de paisajes que evolucionan por épocas y lugares. Durante siglos han mutado lentamente hasta la velocidad descontrolada que tomó a mediados del siglo XX. Una etapa en la que también se ha desarrollado normas y leyes de protección que buscan acabar con esa indefinición del ‘todo vale’ que es el origen de la pérdida de calidad del paisaje que perjudica al conjunto de la comunidad, pero sobre todo a un destino turístico. Y más si se trata de una isla.

Y ahí estamos, a pesar de todo, aunque hemos tardado en reaccionar (o no querer evitar) una etapa desenfrenada de estandarización y falta de gusto y calidad. Pero aún así, continuamos siendo ese espacio deseado por los turistas. Millones de ellos que nos sitúan como principal destino mundial para los países nórdicos y uno de los más destacados para británicos y alemanes. ¿Cómo es posible?

Entre hoyos de golf, el cráter de Bandama.
Ellos viven en su espacio conocido, rutinario, su paisaje cotidiano al que les une un fuerte sentimiento de pertenencia. Son los países de origen, los emisores. Nosotros somos uno de tantos (pero exitoso) destinos o receptor. El lugar desconocido (cada vez menos), lejos de la monotonía, que se desea conocer por su variedad, originalidad y calidad de paisajes, con un medio ambiente “afortunado”. Ése es nuestro paisaje, lo que nos identifica como sociedad y, encima, nos aporta riqueza.

Los países emisores intentan (y con notable éxito) recomponer sus paisajes de la destrucción de la industrialización y su economía dependía de buscar mercados lejanos para vender los productos que fabricaban. Nosotros tenemos aquello que desean y vienen -pagando por ello- desde países remotos para disfrutar del mejor medio ambiente que este planeta puede ofrecer.

Y para ello realizan el viaje, desde un paisaje propio, el de su región y su cultura, a otro de ensueño, afortunado, de felicidad. El cambio de paisaje, una vida diferente, un sueño –efímero- del turista que obra nuestro milagro económico. Y nosotros... ¿No lo disfrutamos también? Entonces ¿Por qué no trabajamos y cuidamos nuestros paisajes y “hacemos de la vida una obra de arte”?

viernes, 11 de noviembre de 2016

Shakespeare y la primera Denominación de Origen canaria

A punto de finalizar (sin casi pena ni gloria en las Islas Canarias) el cuarto centenario del fallecimiento de William Shakespeare, el Ayuntamiento de Santa Brígida va a celebrar un acto dentro del programa ‘Santa Brígida con Vino’ denominado ‘Shakespeare y el vino’ el día 19 de noviembre, a partir de las 21.00 horas, con un recorrido teatralizado y lectura de textos shakesperianos y sus elogios al vino canario con la lectura de algunos de sus textos, en castellano e inglés, mientras se prueban vinos de las bodegas satauteñas.

Creo que es oportuno advertir que no sólo estamos ante las alusiones literarias a estas islas de uno de los grandes escritores de la historia de la Humanidad. No hemos sido suficientemente inteligentes ante éste hecho, como cuando nos preocupamos obsesivamente por la diferencia horaria con la Península para que se nos cite cada hora en las emisoras de ámbito estatal. Y es que estamos ante la persona que ha hecho la mayor promoción y más duradera de un producto canario: el 'canary wine' o 'canary sack'. El "vino que perfuma la sangre" según el propio escritor. O sea, que si no me desmiente algún lector, se trata de la primera ‘Denominación de Origen’ de un producto canario, que ya cuenta con cuatro siglos de historia. ¡Y lo hemos desaprovechado! Pero estamos a tiempo de cambiar el sentido de la historia.

Por ejemplo, se podría incorporar a las etiquetas de vinos canarios las citas del gran literato, su imagen, la traducción al inglés de la etiqueta y promocionar, además, las características de estos vinos que son únicos en el mundo, unos vinos que comenzaron a producirse hace cinco siglos en la isla y que quinientos años después mantienen algunas de las variedades de uva que sobrevivieron a la plaga de filoxera que arrasó los viñedos de casi todo el planeta. Cabe recordar que el estudio sobre la historia de la familia Condal, realizado por los catedráticos Manuel Lobo Cabrera y Fernando Bruquetas Castro, ha permitido saber que: María Fernández Calva testamentó un vínculo en 1524 a favor de su hijo Francisco de Zurita en La Hoya de la Fuente y Valle de Casares, entrada de Telde, con parrales, lagar y prensa. Probablemente la primera prueba documental de existencia de una producción vitivinícola en las islas. Asimismo, recogen que desde Telde, a mediados del siglo XVI se extendieron los viñedos por la Vega y las medianías por La Angostura y el monte Lentiscal, Los Olivos, Granados en Tenoya, Gáldar y Guía. Principalmente para exportar a Europa, las indias y África. De hecho, añaden que Rodrigo de León propietario de una nao para llevar vino a Indias, sus descendientes continuaron hasta el siglo XVIII con colaboración del primer conde, Fernando Bruno

Para que puedan conocer algunos de los textos en los que Shakespeare cita al Archipiélago y sus vinos, recupero un texto de Ignacio Quintana Marrero que publicó en la revista turística ‘Isla’ que dirigió: …”Shakespeare es un órbico propagandista de Canarias; de nuestro zapateado o danza y de nuestro vino malvasía.
En el acto III, escena única, de "Trabajos de amor perdidos", dice Moth: "No, mi cumplido señor. Se trata simplemente de tararear una giga con la punta de la lengua, "bailar un canario" y animarlo con los ojos en alto."
Ved esta otra muestra: en "A buen fin no hay mal principio" (acto II, escena I), el personaje Lafeu, tratando de consolar al Rey, le aconseja: "He dado con un médico mujer capaz de infundir vida a las piedras, de animar una roca y de hacernos bailar "un canario" con fuego y precipitación."
Y por lo que respecta al vino -alude a nuestro malvasía- leemos en "Segunda parte de Enrique IV" (acto II, escena IV), que mistress Quickly dice a Doli Tearsheet: "...por mi fe, habéis bebido demasiado "canarias"; es un vino maravillosamente penetrante y que perfuma la sangre..."
Por último en "Noches de Epifanía, o lo que queráis" (acto I, escena III) aparece el siguiente diálogo: "Sir Tobías:  -¡Oh caballero! Necesitas una copa de vino de Canarias. ¿Cuándo te he visto tan apabullado? Sir Andrés: -Nunca en la vida, creo: a no ser que me haya apabullado el "canarias"
. (Revista Isla núm. 36)

lunes, 26 de septiembre de 2016

100.000 bienaventurados

Hace unos días, este blog dedicado a la historia del turismo de estas ínsulas, en particular las de la provincia oriental, alcanzaba la cifra de más de 100.000 artículos leídos (100.375, para ser más exactos). Todo un récord para una aventura divulgativa que dio inicio el 4 de enero de 2011, lo que supone que en cinco años hemos alcanzado una cifra que para mi modesta opinión es 'una pasada', una demostración del interés social que despierta la actividad turística para los isleños y para mucha gente que navega por buscadores y encuentra casualmente mis artículos.

Las estadísticas de la plataforma blogger me dicen que poco a poco crece el número de lectores, aunque yo sea poco constante en el mantenimiento y actualización del blog (apenas un artículo por semana). Lo cual es normal para alguien que no vive del blog ni se ha convertido en un 'blogger' de moda, ya que éste es un espacio que sólo utilizo para hablar de lo que me apetece y me gusta, que no es otra cosa que la historia y la realidad (desde mi particular visión) del turismo. Textos que ofrezco para el conocimiento y el debate, y que también me han publicado en otros medios (¡Gracias!), especialmente en la versión impresa de La Provincia.


Como datos de interés, señalar que mi primera entrada se titulaba "La mascarada turística canaria" que en estos cinco años ha sido leída por sólo 39 personas (yo incluido), mientras que la entrada más leída de los ¡¡240 artículos subidos!! es la titulada “¿Trabajo gratis para la administración? No, gracias” con 1962 lectores, seguida por “De la Isleta al Refugio... en telecabina” con 1681 lecturas, “Manuel Fraga, protagonista del desarrollo turístico de Canarias”, “El saqueo al turismo canario” y “Sol y playa... ¡Y agua!”, todos ellos con más de mil visitas.

Para no hacerles perder mucho tiempo, añadir que la fuente de tráfico principal es Facebook, Google, canariasahora y otrovalsequilloesposible (gracias a todos). Mientras que las palabras usadas en las búsquedas que me han traído visitas son las palabras del propio título del blog, mi nombre, Cho Jua y el humor canario, y Maspalomas Costa Canaria. Y termino con el dato de que la gran mayoría de visitas viene de España, y a lo lejos está EEUU, Alemania, Rusia, Francia, China, Reino Unido, México, Ucrania y Chile (¡Saludos a todos!).

Sólo me resta decir: GRACIAS

sábado, 17 de septiembre de 2016

Playas aplaudidas

 
Parece que la iniciativa (tardía, aunque "si la dicha es buena…") de unir las áreas de Cultura y Turismo en una misma Consejería en el Gobierno de Canarias empieza a dar sus frutos, lenta y tímidamente, pero ya hay ‘brotes verdes’.

Y es que hasta ahora, casi toda la promoción turística de Canarias podía servir para cualquier destino mundial de sol y playa. Pero acabo de ver el último vídeo promocional de la Consejería de Turismo y su organismo Promotur, titulado ‘aplauso’, y creo que por fin se produce una aproximación al concepto nestoriano (Néstor Martín-Fernández de la Torre) y manriquiano (de su discípulo, César Manrique) en el que se pone en práctica "hacer de la vida una obra de arte" o "llevar el arte a la vida", como la naturaleza de estas islas ha hecho con nosotros.

El vídeo en cuestión se centra en el principal objeto de deseo turístico: la playa (y el mar) como centro de inspiración artístico de nuestra afortunada naturaleza. Sus diferentes texturas, sus formas, coloridos, sus movimientos, su vida, su arte en definitiva, son motivo merecido de un largo aplauso. Ovación que hago extensible a Turismo y Cultura, sinceramente.


Y es que creo que se abre con este vídeo un camino que hace décadas que debió explorarse y que podría haber abierto innumerables vías de creación, negocio y mejora del destino.

Hace varios años planteé a personal de Promotur realizar pequeños vídeos para motivar la viralidad y el conocimiento de las islas en cuanto a su variedad y calidad de playas. Por un lado se utilizaban los recursos de comunidades de masas que han crecido en Internet, donde están los nuevos públicos y posibles turistas, y por otro lado, se mostraba el escaparate de oportunidades de elección de las playas de las Islas con sus diferentes tipologías de arena y vinculadas a símbolos reconocibles de los distintos países europeos. El texto de mi propuesta era:

“Se propone poner en valor la variedad cromática de las playas de Canarias, con creatividad e imaginación y buscando una simbiosis con los referentes o iconos de los distintos países europeos. Para ello, sería necesario contratar a los mejores escultores de arena del mundo (afincados en Canarias: Etual Ojeda, Óscar Rodríguez...) para que realicen las obras en cada uno de los enclaves predefinidos con el lema Todo lo que más quieres.


Con arena amarilla de Maspalomas, promocionando Gran Canaria; el caballo de Dalecarlia; con arena negra de Puerto Naos, promocionando La Palma; la puerta de Brandenburgo; con arena roja del Verodal, promocionando El Hierro, el Arco del Triunfo; con arena amarilla oscura de Montaña Roja, promocionando Tenerife, el Big Ben de Londres; con arena rubia de las playas de Jandía, promocionando Fuerteventura, el Coliseo; con arena blanca de Caletón Blanco promocionando Lanzarote, El Kremlin o una iglesia ortodoxa; con arena brillante de El Inglés, promocionando La Gomera, un zueco holandés. El objetivo es lograr una acción muy emocional y con un más que seguro efecto viral en redes sociales. Se elegiría un día para el lanzamiento en cada país, acompañado de acciones de publicity.

La campaña se puede incrementar por países e incluso por regiones con nuevos emplazamientos y esculturas de símbolos locales o nacionales,

El público objetivo al que va dirigido es toda la familia, niños, adultos y mayores. No presenta problemas de comprensión para personas de diferentes niveles educativos o poder adquisitivo, ni de género o raza”.


La propuesta, como habrán visto, no tenía gran complejidad ni coste. Se trataba de esculturas efímeras en las playas, pero en un contexto insular que los europeos apenas conocen (son pocos los que han visitado varias islas), pero que les cautiva por ser islas, lugares de misterio y de singulares condiciones medioambientales. Lugares para el arte y la creación, porque la vida de Canarias o es una obra de arte o nos convertiremos (sin serlo) en un destino más en el mercadillo global del turismo de sol y playa.

martes, 13 de septiembre de 2016

El IGTE y la penalización al turismo canario

Antiguo libro de contabilidad del ITE
Muchos piensan que la devolución a la Hacienda canaria (o no transferir a Madrid) del importe del Impuesto General del Tráfico de Empresas (IGTE o antiguo ITE) es un 'regalo' a Canarias, cuando es todo lo contrario. En realidad, es un impuesto extinguido en 1985 (o en 1986) en España y que se reintrodujo en 1993 para compensar la ausencia de IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido) en Canarias, o lo que es lo mismo, una reducción de la capacidad fiscal de las Islas Canarias porque pagamos al Gobierno Central parte de lo recaudado por el IGIC (Impuesto General Indirecto de Canarias), cosa que no hacen a otras autonomías que tienen reconocido su diferencial fiscal.

El Estado, en consecuencia, retiene cada año en las transferencias a Canarias una cantidad que se revisa en función de los ingresos reales del IGIC. El Gobierno de España se ha quedado, desde el año 1993 hasta 2009, con cantidades en torno a 300 millones de euros, sin tener en cuenta que Canarias es una de las comunidades peor financiada por habitante a la que se compensaba con convenios de infraestructuras (carreteras, agua, puertos...) y empleo, que desaparecieron con la excusa de la crisis, mientras otras comunidades han sido favorecidas con obras o con trenes de alta velocidad cuyo coste supera con creces lo recortado en las islas.

A partir de 2009, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero comenzó a aplicar rebajas del IGTE para compensar la falta de financiación en las islas. Un proceso que finalizó en 2012, ya con e PP en el poder, con la cesión del 50% del IGTE. De ahí que el Gobierno autonómico de Fernando Clavijo ha pactado con el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas la cesión del resto del dinero que el archipiélago tenía que ceder cada año a Madrid, unos 160 millones netos.

Imagen de la póliza que pagaban los turistas.
Por su parte, el Gobierno de Canarias presidido por Paulino Rivero, ante la caída de ingresos estatales que han dañado seriamente los servicios públicos (sanidad, educación, atención social), procedió a incrementar en 2012 el IGIC del 5 al 7% (un 40% más) dando como resultado que, con menos actividad económica, se recaude más por este concepto. Por ejemplo, en este año, se estima en más de un 6% el incremento de recaudación del IGIC. Y así, mientras se mantiene la maquinaria administrativa (y aumentan los cargos de confianza), todos miran al turismo para que pague más, contrate más y surge, como el Guadiana, la posibilidad de una tasa por turista.

En definitiva, el sector turístico y hostelería supone (directamente) el 31,4% del PIB y el 35,9 del empleo en Canarias. Además, aporta más del 30% de los impuestos que se recaudan en Canarias, pero desde 2012 el sector turístico paga un 40% más de IGIC (los servicios y productos que recibe), y de éste dinero el Gobierno de Canarias paga al Estado la parte que le restan del IGTE. Un impuesto más que impuesto y que se nutría, entre otras cosas, de la póliza por turista que fue creada el 17 de julio de 1946 para financiar la Dirección General de Turismo (estatal) con 3 pesetas por noche de hospedaje en los hoteles de Primera A y B, y con una peseta por noche en los hoteles de segunda y tercera categoría. Un timbre que se integraría en el ITE en 1964 y que desaparecería al crearse el IVA.

Imagen de una cuenta de hotel con la Póliza.
Así, nos encontramos que el impuesto al turista ya no lo pagan las demás comunidades españolas, por lo que seguimos en las mismas con la consiguiente pérdida de competitividad. Y no sólo en la actividad turística por excelencia (hotelería y restauración), sino también en el comercio, ya que el diferencial fiscal entre los productos que se venden en las islas (con un 7% de IGIC) y en la Península (el 21%) es menor y hace menos atractiva la compra que realizaban los turistas en los comercios de cámaras, perfumes, mantelería y tantos que daban vida a los centros y zonas comerciales de las islas.