sábado, 17 de abril de 2021

Nuevo reto con el Centro de Iniciativas y Turismo de Gran Canaria

Logo del CIT


Tras las elecciones del Centro de Iniciativas y Turismo de Gran Canaria, el pasado 24 de marzo fue proclamada la nueva directiva del Centro de Iniciativas y Turismo (CIT) de Gran Canaria, tanto su Junta Directiva como sus Vocales. Como resultado, ha sido elegido Presidente, Fernando del Castillo y Benítez de Lugo; Vicepresidente, Nicolás Villalobos Mestres; Vicepresidente 2º, Manuel Florido Mayor; Secretario, José Castro Tendilla; Vicesecretaria, Maria del Pilar Tabar Marrero; Tesorero, Juan Luis Sánchez Ojeda; Vicetesorero, Octavio Martel Hernández; Contadora, Judith Guanish; Vicecontador, David Morales Déniz. Los Vocales que completan la directiva somos: Teresa Aguiar Quintana; Hernando Toledo Suárez; José Antonio Hernández-Reja; Santiago de Armas Fariña; y Francisco Pedregal González.

El CIT de Gran Canaria es una entidad de la sociedad civil de Gran Canaria defensora de la necesidad de fomentar y organizar el turismo en la Isla. Heredera de la Sociedad Fomento y Turismo, y del Sindicato de Iniciativas y Turismo, el CIT se crea oficialmente en 1934, coincidiendo con el auge de la movilización pro turismo, liderada por Domingo Doreste 'Fray Lesco' y los hermanos Néstor y Miguel Martín-Fernández de la Torre. Quienes también formaron parte de aquella primera Junta Directiva del CIT.

La labor del CIT durante décadas fue la de promocionar y cuidar la imagen turística de la isla.  Publicaciones como la revista Isla, las guías turísticas (exquisita publicación firmada por Elizabeth Hodkinson, ilustrada por Antonio Padrón, con fotografías de Fachico Rojas), la colaboración con el Skal Club en la celebración de la asamblea mundial de esta organización (1963), o el primer congreso mundial de la organización de agencias de viaje (FUAAV) tras su constitución en Roma el año anterior (1966) con la fusión de dos grandes organismos mundiales: FIAV y UOTAA. Este congreso de la FUAAV dio lugar a que se celebrara en Las Palmas de Gran Canaria una Expotour, lo que ahora conocemos como Fitur... son hitos de una apuesta por potenciar y desarrollar la actividad turística en la isla, con vistas a convertir este territorio en destino líder mundial. Podría señalar más acontecimientos, pero lo importante ahora no es el pasado.

No es la primera vez que participo como vocal en el CIT de Gran Canaria. Ya lo fui en los años  90, junto a mi padre, teniendo como compañeros a Pablo Barbero, entre otros, bajo la presidencia de Manuel Guersi. La creación en 1975 del Patronato Provincial de Turismo supuso la consolidación de un órgano de promoción y gestión turística, si bien lo que se gana en profesionalidad y final de las incertidumbres del voluntarismo que caracteriza a las entidades no gubernamentales, tiene como contrapartida que es una entidad dependiente de la administración y, como tal, con un margen muy limitado a la participación de la sociedad civil.

Estamos en un momento crítico. Ya ha transcurrido más de un año desde que se decretó la cuarentena por la pandemia de Covid-19 y Canarias vivió (y mantiene, casi) el cero turístico. ¿Y qué podemos hacer para recuperar la actividad económica? Pues algo tan sencillo como fomentar y organizar el turismo, entre otras actividades. Y me podrían decir que para eso ya están los organismos públicos y las empresas (sin olvidar los sindicatos), pero al ser una actividad transversal que afecta a todo y a todos/as ¿nos vamos a quedar de brazos cruzados? ¿Quién determinará qué organización y que modelo de turismo va a convivir con nosotros/as tras la pandemia? Ahí está la razón de que varias personas se sumen al CIT (organización con un centenar de socios, abierta a la participación de la ciudadanía) donde se debate y se promueven iniciativas para mejorar el sector y, por tanto, la calidad de vida de toda la población de la isla. ¿Y tú no tienes ideas o propuestas? ¿Por qué te callas?

domingo, 28 de marzo de 2021

Los planes frente al Brexit y otros chistes

Lo de Chipre según Google
John y Mary venían todos los inviernos de Gran Bretaña a pasar su invierno en Canarias, en apartamentos o segundas residencias... Raro es el británico jubilado que viene a Canarias, desde septiembre hasta marzo, que se hospede en hoteles, aunque haberlos haylos. En realidad, se han convertido en medio vecinos de toda la vida, los emigrantes climáticos de larga estancia que prefieren el sol y la luminosidad de las Islas Canarias, ese territorio ligado al imperio británico, al turismo de 'invalids' que surgió en el último tercio del siglo XIX, y que durante generaciones se ha consolidado como uno de sus principales destinos. Más que nada para evitar el clima húmedo, el 'smog' (humo y niebla: 'smoke' y 'fog', palabra surgida en la revolución industrial que refleja el ambiente nocivo que provocó).

Pues John y Mary se han tenido que ir precipitadamente, antes de lo previsto, porque hay una nueva situación para el turismo británico de larga estancia en Canarias en invierno. Resulta que tras el Brexit sólo pueden estar en territorio europeo 90 días, en estas fechas el goteo ha sido incesante de retorno de los últimos clientes estacionales británicos porque esta semana se hubiesen convertido en ilegales, coincidiendo con los plazos de implantación del Brexit.

Pero resulta que no sucede igual en toda Europa, ya que Chipre tiene un convenio diferente y allí, a partir de los 90 días, pueden tramitar un visado de residencia temporal sin derecho a trabajar (como condición requerida) que es perfecto para los jubilados británicos y que, seguramente, el próximo año en vez de venir a Canarias a pasar 5 meses en invierno se irán a Chipre que les facilita el papeleo... y no les limita la estancia. Chipre no es región ultraperiférica -como lo es Canarias- ni país o territorio de ultramar, ni figura entre los territorios especiales, aunque el caso del norte de la isla tiene la singularidad de que todo el mundo reconoce a la isla como una república, salvo Turquía, que controla el tercio norte del territorio insular.

Canarias, como región ultraperiférica, debería tener este status igual que Chipre para ciudadanos británicos. Al menos, facilitar visados de seis meses para cubrir las largas estancias de jubilados británicos en invierno (segundas residencias y apartamentos  que tiran del consumo...).

Pues esto que parece tan lógico y que ya ha implantado la república chipriota no se da en Canarias por el momento. Y la pregunta (también lógica) es ¿Dónde están los estudios y estrategias de Canarias y España ante el Brexit? ¿Con el dinero gastado en esos trabajos a ningún experto se le ocurrió pensar en este perfil de clientes? Pues debe ser que o nos han engañado o estamos ante una gran chapuza que no ha visto el problema y las soluciones. Porque no se trata de personas que vengan a "quitarnos los puestos de trabajo", sino de jubilados que daban más rentas al destino y consumo: atención socio sanitaria, taxistas, restaurantes, hasta el cuidado de las mascotas... Todo un trasvase de rentas que se va para Chipre, a pesar de que John y Mary ya eran de la familia, conocimos sus nietos y ellos los nuestros, nos comunicábamos con ellos todo el año y su retorno era un reencuentro feliz. Pero el Brexit les ha cambiado la vida y su preferencia por Canarias. El Brexit y también la inoperancia de los responsables del turismo en Canarias y España.

Espero que rectifiquen. Estamos a tiempo de que Chipre y cualquier otro destino no nos deje sin John y Mary...

viernes, 19 de marzo de 2021

Discursos contradictorios sobre feminismo en las instituciones canarias

Un momento de la presentación del libro.
Este jueves, 18 de marzo, viví un día reivindicativo. Tras décadas de misoginia y silencio sobre las mujeres artistas, la colección de libros llamada ‘la negra’ inició hace un par de años una metamorfosis hacia la igualdad. El nombre de la ‘negra’ no se debe a una discriminación por género o raza, sino al apodo que se dio en sus inicios (hace unos 30 años) a la colección de libros que puso en marcha el Gobierno de Canarias, para cubrir la ausencia de bibliografía sobre artistas de las islas (otra discriminación más, ésta de carácter geográfico). Su formato, con portadas en riguroso luto, dio lugar a ese apodo, aunque lastrada por la mentalidad -machista- de la época. Y la que fuera Biblioteca de Artistas Canarios ha pasado a llamarse Biblioteca de Artistas de Canarias, porque en los últimos años (pocos), han sido varias las publicaciones dedicadas a mujeres. Entre ellas, este jueves, se presentó en La Regenta la obra dedicada a Jane Millares Sall, el tomo número 65 de la colección, cuya autora es Laura Teresa García Morales.

En el acto estuvieron presentes el viceconsejero de Cultura del Gobierno de Canarias, Juan Márquez, el director de la colección, Carlos Díaz-Bertrana, la autora y yo. Las intervenciones pueden verlas y escucharlas en el canal de Facebook de La Regenta. Pero en mi caso, aproveché mi turno para referirme a los tres aspectos que destacó Laura en los medios días atrás: Jane mujer, canaria y Millares. Como canaria, aporta al arte la mirada sobre la mujer que busca un lugar en una sociedad que la aparta y convierte en elemento doméstico; mirada sobre la historia no recuperada del pasado de colonizados y colonizadores, sobre la naturaleza, la belleza que le ayudaba a superar la persecución y represión que sufrió su familia desde que ella tenía 7 años. Como Millares, planteé juntar Planas de Poesía, Campanas de Vegueta, El Paso, El Conduto, los indigenismos, Ladac, Los Gofiones… Y una interminable sucesión de libros, discos, cuadros… tendríamos una Generación cultural, los Millares Sall, continuadores de una saga vinculada a la Cultura  Canaria, que se convirtió en en generación, en movimiento que tuvo en las artes la forma de combatir la dictadura y la represión.

Pero es su rol como mujer el que hizo que me manifestara sobre un suceso que espero que no se convierta en consuetudinario. Yo tenía muchas ganas de disfrutar el momento, de decir que llevaba décadas esperando por la publicación del libro en una colección que recoge a los artistas canarios más relevantes, pensando que -por fin- 'la negra' ya no era cosa de hombres (con rarísimas excepciones), sino que se regía por reconocer el valor artístico de canarios y canarias, pero la alegría se nubló el miércoles, cuando se hicieron públicos los Premios Canarias y me doy cuenta de que a la discriminación de género se suma el clasismo academicista. Por primera vez se conceden los tres premios a mujeres, merecidamente, como cualquier reconocimiento público, pero casualmente son tres profesoras de la Universidad de La Laguna... y me preocupa el discurso nuevo que surge en estos premios. Durante toda su historia, la presencia de mujeres es ínfima en el más importante reconocimiento que realiza la Comunidad Canaria y del que son partícipes numerosas personas con criterio que han actuado como jurados. Sin embargo, entre 2010 (año en el que se aprueba la Ley Canaria de Igualdad) y 2020, de los 27 premios otorgados, 17 han sido para hombres, 8 para entidades y 2 para mujeres.

El que los Premios Canarias de 2021 se otorguen a tres mujeres, una por cada categoría, es una gran noticia. Pero también una injusticia, a mi modo de ver. ¿Ahora se exige a las mujeres el título académico? ¿Y las personas -mujeres- que sufrieron la persecución, hambre, sufrimiento y aún así dedicaron su vida al arte? ¿Las mujeres autodidactas artistas que lo fueron todo en tiempos en los que se les negaba todo no deben ser reconocidas por temor a contagio? Cuando las instituciones gestionan honores y distinciones deben cuidar el discurso, pero, a pesar del intento de esta edición, seguimos dando una imagen discutible. Por ello, mi alegría por los tres Premios Canarias a tres mujeres se convirtió en tristeza, en frustración porque el discurso que se ha dado a la sociedad es que para reconocer a las mujeres es necesario un título universitario. No basta con su labor, compromiso social, artístico y, encima, mantenerse firme en una época de dictadura, machismo y miseria, cuando la cultura no daba de comer, pero sí unía a la familia sin recursos. No esperaba que se concediera el premio a Jane. De hecho ni creo que se hubiera nominado, aunque hace unos años sí se presentó una candidatura avalada por personas Martín Chirino o Matías Padrón, entre otros/as.

Lo dije así, con tristeza, porque creo que las mujeres premiadas son merecedoras de este y otros muchos reconocimientos, y que en estos momentos el mensaje es excelente, pero en el fondo volví sentir la marginación, la persecución de mi madre, de las madres de tanta gente que fue silenciada, que tuvieron que desistir de sus vocaciones... Nuevamente condenada por el olvido y el silencio, por no disponer de un título académico que no pudo tener, como tampoco pudieron Agustín, Juan Luis, José María, Sixto, Eduardo, Manolo, Jane, Totoyo y Yeya. Los Millares Sall, los que vivieron detenciones y cierres editoriales, desprecio en medios del régimen, incluso personas que les rehuían en la calle para que no les asociaran con ellos/as. Ese terror lo sufrieron todos/as, pero Agustín, José María y Totoyo sí que fueron reconocidos con el Premio Canarias (en algunos casos demasiado tarde), pero a las mujeres se les aplica una novedosa exigencia, un segundo grado, más sutil que el del machismo exacerbado de la dictadura y, lamentablemente, extendido a la etapa democrática también que se niega a reconocer u comprender esta Generación.

Espero que lo que han hecho con las premiadas de este año, que podría tomarse como una anécdota curiosa, no se convierta en otra barrera, en otro techo de cristal para las mujeres. Recapitulen y no vuelvan a hacerlo. Y les recomiendo que lean este tomo en 'la negra' pos machismo.

domingo, 21 de febrero de 2021

Ruinas u oportunidades en la Selva de Doramas

Vista de la nave desde la carretera.
En la carretera que lleva desde Teror a San Mateo, donde hay un viejo mojón, voluminoso, que marca el kilómetro 28. Se encuentra un lugar privilegiado y desconocido para observar el norte de la isla y, particularmente, la capital desde lo alto, un observatorio de la región del alisio... Pero es también el punto kilométrico donde unos emprendedores crearon un taller de carpintería que se hizo un nombre en Teror, en Gran Canaria y en otras islas: Taimatic. Una industria que creció. Creció mucho, a pesar de su ubicación alejada de todo. Una gran demanda, junto a un buen oficio y esfuerzo fueron las claves del éxito de un nombre que se hizo visible en una nave industrial entre montañas y tierras de cultivo. Donde hace siglos existió la Selva de Doramas que cubría de laurisilva el norte de la isla.

Taimatic es otro ejemplo de que el municipio de Teror tiene una tradición industrial notable. Desde los molinos de gofio a los embutidos, repostería, el Nik o los donuts industriales, la Fuente Agria... la patrona de la isla...

El Pino canario dejó unas raíces profundas, como polo de atracción de miles de visitantes, cada día y especialmente en septiembre, pero hay actividades que no pueden crecer a 28 kilómetros o más del cliente, y encima sufrir una carretera tortuosa con tramos que complican el tráfico de camiones, haciendo muy costoso el transporte de mercancías y personas.

Taimatic no sobrevivió a la crisis de 2009 y su muro de bloques ya no produce esa enorme mancha blanca y azul, sobre el verde de la zona de Arbejales y San Isidro. Ahora se ve cómo la humedad devora ese gran muro, dejando una herida de cemento que se pudre en el paisaje de las medianías de la isla.

Le he planteado esta situación a la concejala de Turismo del Ayuntamiento de Teror,  quien va a recabar información sobre la situación del inmueble. Un espacio que debe dar lugar a una reflexión sobre la oportunidad que supone la recuperación paisajística de esa sobresaliente atalaya. Solucionar el problema que supone el progresivo deterioro de las ruinas de una industria en un lugar donde no debió instalarse, pero ¿cuándo se planificó que la Villa dispusiera de una zona industrial para facilitar las cosas a los/as emprendedores? De esa falta de visión, estos resultados...

El hecho es que la instalación no debe convertirse en un problema sino en una oportunidad. El lugar es amplio y la demolición de las instalaciones puede dejar un espacio donde la repoblación cierre la herida en la tierra y se pueda complementar con usos que den respuesta a la población de la zona y a los pocos excursionistas que transitan por este punto kilométrico...

La nave en una imagen de 2012.

 

sábado, 20 de febrero de 2021

¿Cuándo dejamos de rechazar el fueloil?

Molinos en la Selva Negra (Freiburg, Alemania)
Hay un proyecto para llevar a Gran Canaria a una descarbonización en el consumo energético que -junto al resto del Archipiélago- aspira a cumplir los objetivos del Acuerdo de París sobre el cambio climático, jurídicamente vinculante para España (y Canarias, claro). En esa estrategia que recoge el Plan de Transición Energética de Canarias, Gran Canaria ha trabajado durante décadas en diversas acciones, una de las cuales es el proyecto de central hidroeléctrica reversible Chira-Soria, recogida como una de las distintas alternativas, que también figura en la planificación eléctrica estatal en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (2021-2030). Una iniciativa que se ha estudiado, corregido, transformado y modificado atendiendo a las alegaciones formuladas por organismos y entidades, públicas y ciudadanas. Tras la información pública que tuvo lugar entre el finales de julio y principios de octubre del año pasado, ahora corresponde a los funcionarios públicos que forman parte del Órgano Ambiental de Canarias (lo que antes hacía la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias, Cotmac), informar sobre la propuesta presentada (conocidas las alegaciones formuladas) para realizar la Declaración de Impacto Ambiental. Un documento que podrá ser recurrido, sólo que en dicho caso se tendrá que demostrar por los recurrentes si se incumple alguna ley.

Afortunadamente, vivimos en un país donde hay una muy variada y avanzada legislación y garantías jurídicas en el ámbito autonómico, estatal y europeo, que permite fiscalizar y comprobar si el Cabildo (por unanimidad de su Pleno), el Gobierno de Canarias (también con apoyo unánime del Parlamento regional) y, sobre todo, los funcionarios de dichas instituciones, no han tenido en cuenta alguna norma.

Así es. Existe abundante legislación sobre el suelo, el patrimonio, la flora, la fauna, la naturaleza, ¡el cielo!, el paisaje… Leyes de calidad y de última generación, porque hemos ido ganando derechos, gracias a la movilización ciudadana. Derechos que hemos de exigir que se cumplan. Y permítanme recordar a uno de los protagonistas de que las instituciones europeas y los gobiernos de la Unión hayan contemplado el paisaje como un bien público. Este adelantado o visionario fue José Miguel Fernández-Aceytuno, a quien homenajeamos en las Jornadas del Paisaje de Gran Canaria.

En cuanto al caso que nos ocupa, Chira-Soria, vemos que no es un caso aislado aunque sí diferente. Son muchas las torretas que atraviesan nuestro territorio, de alta o media tensión. Con su impacto visual. Pero no es el único elemento que podemos ver en nuestro horizonte limitado. Están las antenas de telefonía instalada en el pico de Las Nieves y que son visibles desde cualquier punto de la isla, o la proliferación de aerogeneradores, con sus aspas girando en un territorio que ha sido bendecido por la corriente casi permanente con una gran potencia, como es la costa este de la isla (Arinaga) que junto a Tarifa es de los puntos de Europa con mayor potencial eólico, con más de 4000 horas efectivas al año, cosa que no disponen en Tenerife, donde tienen que ocupar más territorio con paneles solares al no disponer de la ‘mina de viento’ que tienen Gran Canaria o Fuerteventura. Por ello, para la ‘carrera’ hacia la descarbonización, El Hierro ya ha demostrado cómo puede cambiar el modelo con su estación de bombeo hidroeólica de Gorona del Viento, seguida por Gran Canaria en cuanto disponga de la central Chira-Soria. Un proyecto que no sólo recoge la estrategia autonómica en elaboración, sino que se contempla que es necesario ampliar la producción hidroeléctrica reversible con el uso de otras presas.

¿Y qué daño hacen las torretas? Pues un enorme impacto visual. Aunque, generalmente aceptamos los molinos, pero no las torretas. ¿Es más artístico, mimetizado o humano el diseño de los molinos, su movimiento, la línea? A primera vista, sí. Una torreta es un amasijo tipo ‘Mecano’ (cosas del pasado), con forma de gigante o de mole que se eleva sobre un paisaje. Pero no hay país que no tenga torretas, ni población que no las necesite. Soterrar no es barato, pero tampoco menos impactante. Una línea de alta tensión soterrada tiene que ir en una galería de 1,8 metros de ancho por 1 de alto, para lo cual hay que excavar (imagínense meter excavadoras por esas laderas) y cada 900 metros hay que construir una cámara de empalme. El dilema, entonces, está entre la propuesta del Cabildo de utilizar la carretera para canalizar el agua desalada y la línea de alta, o esta actuación en un tramo y el resto del tendido en torretas, como defiende la empresa adjudicataria. Pero bueno, algo hay que hacer para que las torretas no aparezcan en todos los ‘selfies’ (autorretratos con cámara del móvil) que nos hagamos cuando vayamos de senderismo por la isla. De ahí que esperemos con interés lo que determine el órgano ambiental del Gobierno de Canarias sobre el impacto ambiental de la obra y su red, conocer las medidas correctoras que se establecerán para minimizar los impactos que -como cualquier obra humana- se producirán en la ejecución de un proyecto de estas características. De entrada, en el proceso de información pública se redujo a la mitad el número de torretas previstas (se pidió que se soterrara todo el trazado, pero se demostró su inviabilidad). Por lo que al final se optó por presentar una propuesta con menos de la mitad -37- de las torretas previstas inicialmente por la empresa Red Eléctrica Española (REE), que no dejan de ser un número importante, pero que serán visibles por su tamaño que viene a ser aproximadamente la mitad del tamaño del muro de la presa de Soria.

No obstante, creo que el papel de Órgano Ambiental del Gobierno es muy administrativo, donde lo que prima es comprobar si el proyecto cumple con el marco legislativo. Y el paso de una línea de alta tensión puede cumplir con las normas, garantizar la seguridad ante unos temporales que podrían ser más frecuentes y más fuertes con el agravamiento de las condiciones naturales a causa del cambio climático. Pero, las presas ya están hechas, que es lo que verdaderamente impactaría en caso de que no existieran. No obstante… ¿no habrá un modelo o una forma de mimetizar este tipo de instalaciones? Así podríamos diferenciarnos, por lo menos hasta que haya otra fórmula más ‘humana’ para transportar la energía a los puntos de distribución y, lograr una red eléctrica insular mejor, más robusta, más fiable y que posibilitará una mayor y más rápida penetración de las energías renovables con un vuelco en la gestión del agua tan escasa en la isla y, por supuesto, acabar con las chimeneas y los humos que vierten las centrales térmicas… porque parece que hemos olvidado el rechazo al consumo de fuel contaminante que es el principal causante del cambio climático que se nos viene encima. 

martes, 16 de febrero de 2021

El eurodiputado que reparte sensibilidades ecológicas

Pacto Verde de la UE
Estimado Juan Fernando López Aguilar. Eurodiputado por el PSOE

Me asombra tu opinión sobre el proyecto Chira Soria, al asegurar en Televisión Canaria que este proyecto “preocupa a cualquiera que tenga sensibilidad ecológica en Canarias. Y no digamos a alguien que haya nacido en Gran Canaria y conozca esos paisajes. Y lo que creo es que es imprescindible que se escuche debidamente a la ciudadanía y a las organizaciones cívicas que se han puesto en marcha para llamar la atención sobre los riesgos medioambientales del proyecto. Creo que deben ser escuchados. No se les puede despachar de manera displicente o decir sencillamente que obedecen a algún interés oscuro, creo que debe ser debatido en profundidad porque todo lo que altere el medioambiente hay que saber que [supongo que se refiere al proyecto] camina de manera en la dirección contraria de la prioridad estratégica que ha cifrado la Unión Europea, una agenda verde y digital de sostenibilidad medioambiental. Por tanto, creo que la gente que se ha movilizado tiene como mínimo que ser escuchada”.

Bueno, como grancanario y creo que comparto la opinión de otros muchos y muchas (me refiero a las instituciones, organizaciones políticas, empresariales y sociales) nos preocupa la situación ecológica de Canarias, su dependencia del fuel, su carencia de agua… y tu posicionamiento de ninguneo a los trámites que ha tenido el proyecto y a los órganos de representación. De hecho, ningún organismo público ha incumplido los procedimientos, ni se da el caso de rechazo al proyecto por parte de ninguna organización política -incluido su partido, el PSOE- con representación institucional. Personalmente, conozco esos paisajes, y sé que desde hace medio siglo se construyeron dos presas enormes que siguen ahí. Y me ilusiona que por fin le vamos a dar el máximo aprovechamiento que siempre soñamos, respetando el entorno real y actual, para poder recuperar la naturaleza gracias al agua que ‘lloverá’ desde el mar. Espero que esto te demuestre que quienes apoyamos el proyecto también somos sensibles con la ecología. No digo que más, pero tampoco menos que quienes lo rechazan.

Habla de riesgos medioambientales del proyecto. Espero que se siente con los autores del mismo, con las asociaciones empresariales, con el Jardín Canario, con el Museo Canario, o con el Instituto Tecnológico de Canarias, para que le puedan aclarar cuáles son esos riesgos y no asustar a la gente con hipotéticas realidades que no han sido descubiertas por los técnicos, ya que de ser así el proyecto habría sido denunciado y paralizado desde hace años.

Dice que hay que escuchar a quienes se oponen a la ejecución del proyecto Chira Soria. He visto un debate en la Universidad entre detractores y técnicos especialistas que refutan los argumentos de los primeros. También ha habido una comisión en el Parlamento de Canarias, con participación de varios opositores y contestados por los especialistas en el proyecto. El resultado fue que (¿por primera vez?) el Parlamento de Canarias apoya un proyecto por unanimidad. En el Congreso de los Diputados se ha presentado por Ana Oramas una batería de preguntas al respecto… Podría continuar indicando ejemplos de encuentros sobre este tema ¿Eso es ‘despachar de manera displicente’? ¿Qué más quiere que se les diga a los opositores? ¿En Bruselas tendrán más eco con sus propuestas conservacionistas? Sí, digo conservacionistas porque lo que defienden no es ecología, ni la Agenda Verde de la UE. Porque si se la lee, verá que en la primera línea se señala que la amenaza principal es el cambio climático. Y este proyecto habla de eso, no de cuántos árboles o torretas son necesarias para que Gran Canaria tenga un sistema de renovables que ponga fin al uso de fuel.

Puede comprobarlo en la web de la Unión Europea... No se la voy a transcribir, pero cada línea refuta sus declaraciones. Estamos ante un proyecto que impulsará la neutralidad climática de la isla. Pero eso ya lo sabe y no entedemos cómo lo olvida o lo confunde.

Pues sí, la gente tiene que ser escuchada. Se les escucha, se les insta a participar en los procedimientos, se incrementan los plazos de información pública, incluso hay gente que se moviliza para defender el proyecto. Espero que nos escuche también…

viernes, 12 de febrero de 2021

Accusatio non petita

El futuro es de todos/as y depende de todos/as
Días atrás, un buen amigo -empresario hotelero- me preguntó abiertamente que quién financiaba la Iniciativa Ciudadana que apoya el proyecto Chira Soria, del que soy (por voluntad propia) uno de sus portavoces, insinuando que mi papel estaba remunerado... Francamente, me resultó sorprendente la afirmación categórica. El proyecto, la empresa que lo ejecuta y las instituciones que lo apoyan tienen sus recursos para divulgar el proyecto y defenderlo de cualquier ataque, por lo que nuestro papel no va por ahí, pero no ha sido el único que lo piensa. Ayer me preguntó un periodista "¿A tí qué te mueve ser portavoz de una plataforma con apoyo total del partido político Nueva Canarias?". Le respondo que el proyecto está apoyado por todos los partidos con representación en los ayuntamientos de la isla, en el Cabildo y el Parlamento de Canarias. Me dice que no le respondo a su pregunta. Le digo que no apoyo a nadie, sino al proyecto, y al Instituto Tecnológico de Canarias (ITC, entidad pública especialista en renovables y desalación de agua del mar, con 30 años de actividad...). Y, de remate, me pregunta si cobro del ITC, como si dicho organismo necesitara de plataformas para justificar su posicionamiento técnico y científico... pero el periodista reiteraba así su convencimiento indiscutible de que la plataforma ciudadana está a sueldo de alguien. A sus órdenes.

O sea, que aquí no se puede opinar sin cobrar. ¿Será así en todo? ¿A cuánto se paga la pieza de opinión sobre cosas que nos afectan a todos/as? Conozco a muchos de los defensores del proyecto y también a muchos de los detractores, y dudo que alguno cobre por ello, ya sea de empresas, partidos o instituciones. De hecho, todos/as echamos horas a intentar conocer con más detalle el proyecto, lo cual es muy importante y edificante, porque como sociedad civil nos preocupamos por conseguir que un proyecto tan necesario y urgente pueda mejorarse. En mi caso, decidí apoyar la Iniciativa Ciudadana y eso es un compromiso que asumo en la medida de mis posibilidades. Y me ha costado tiempo, muchas jornadas recabando y contrastando información, escribiendo (para mí es algo tan necesario como respirar) y asistiendo a un programa de radio y otro de televisión. Otro componente ha hecho una web muy modesta y otra compañera un perfil en redes sociales. En definitiva, la nuestra es una aportación modestísima, pero con un constante debate sobre la situación y el futuro energético y del agua en Gran Canaria, lo que augura que la Iniciativa Ciudadana tendrá un recorrido bastante más largo que este momento de discusión.

Pero, para ser sinceros, lo que me decidió a participar activamente fue ver cómo algunas personas hablaban de llenar de torretas la isla, de dinamitar el paisaje y de llenar la presa de Soria con agua salada. Afirmaciones graves que me alarmaron pero, leyendo un poco, vemos que son mentiras o verdades a medias. Entiendo y comparto (desde que tengo memoria) la tensión emocional de los isleños con su paisaje. No es novedoso. No es algo individual sino colectivo. No es exclusivo, sino de toda la comunidad. De ahí que existen asociaciones de defensa del paisaje, o para fomentar el uso de la bicicleta (se creó una plataforma contra los carriles bici en la capital insular, no lo olvidemos). O sea, que la opinión, cuando está sustentada en hechos reales, favorece el enriquecimiento de las propuestas a través del debate y las alegaciones. De hecho, el proyecto Chira-Soria en trámite ha suprimido o reducido el impacto, gracias a las aportaciones valiosísimas que se han formulado y las que quedan por plantearse por los encargados de evaluar el impacto ambiental.

Hoy apoyo esta iniciativa, sin cheques en blanco a quienes la promueven. Porque me aterra la emergencia climática que se nos viene encima. Hay amigos que no coinciden conmigo, pero ayer y mañana estábamos y estaremos codo con codo defendiendo otras causas que consideremos positivas para el futuro de la isla.

Sólo pido que haya respeto. Que acaben los ataques e insultos personales, las acusaciones de que quien opina lo contrario es porque le pagan con fondos de reptiles, no porque pueda pensar de distinta manera. Luchar juntos para acabar con esta lacra de mezquindades y demostrar a la sociedad que la opinión y la participación es propio de sociedades democráticas.

Y repito, sin que nadie  me pague para decirlo: creo que Chira-Soria no es el fin del mundo, sino que podría ser el principio del nuevo mundo, que sustituya al que nos ha llevado a esta situación de emergencia, de riesgo de extinción como especie después de tanto daño y contaminación que hemos vertido a la biosfera, esa fina piel entre el suelo y la atmósfera donde vivimos, en el único planeta que tenemos.

  • PD. el título de este post es un juego de palabras que altera el orden de la célebre frase: "Excusatio non petita accusatio manifesta"


domingo, 7 de febrero de 2021

El erróneo dilema ecologista sobre Chira-Soria

Ecologismo o conservacionismo.
Leo en el diario digital canariasahora que el proyecto Chira-Soria se convierte en un 'campo de batalla' (no me gusta el término belicista y menos en un debate sobre medio ambiente) entre conservacionistas y energías renovables. Hasta ahí, más o menos, va bien la cosa, salvo que luego indican que de un lado se posicionan los ecologistas y de otro lado un indefinido espectro (en el que me incluyo y reivindico su ecologismo). De hecho, en el rechazo al proyecto que está ahora mismo en trámite de evaluación del impacto ambiental, encontramos diversas sensibilidades y posiciones. En el apoyo están quienes creemos que el proyecto es bueno para Gran Canaria y para la ecología, para el planeta. Una iniciativa que cuenta (cosa inusual) con la unanimidad de las instituciones (ayuntamientos, Cabildo y Parlamento de Canarias).

Por ello me pregunto si sólo quienes rechazan el proyecto son ecologistas, según ha calado en la prensa. Y creo que no, si me atengo a lo que significa Ecologismo: "Ideología que extiende y generaliza el concepto de ecología al terreno de la realidad social; propone y defiende la búsqueda de formas de desarrollo equilibradas con la naturaleza y basadas en el uso de energías renovables que no contaminen". Y añado que "el ecologismo ya no es solo una utopía necesaria, sino una clave política del realismo ético de nuestro tiempo". Máxime en la situación de emergencia climática a la que nos enfrentamos en una cuenta atrás imparable... Por eso creo que este proyecto basado en energías renovables permite el desarrollo equilibrado para la población grancanaria con la naturaleza, ya que las presas ya están construidas, hay que hacer una estación subterránea para almacenar la electricidad, a lo que se suma llevar el agua a la cumbre gracias a este proyecto.

Volviendo a la polémica sobre el supuesto ecologismo del rechazo al proyecto, considero que denunciar el impacto paisajístico (torretas, estación subterránea, vertido de salmuera...) es conservacionismo, no ecologismo. Y gracias a que existen estas posiciones de defensa del paisaje o de especies de flora y fauna, se enriquece el proyecto y permite ser más rigurosos y exigentes a la hora de su tramitación, tal como se puede comprobar en las alegaciones y condicionantes al proyecto inicial que se incorporaron, así como las exigencias que establecerá la declaración de Impacto Ambiental que prepara el Gobierno de Canarias. Porque las energías renovables no son un cheque en blanco para cualquier intervención sobre el territorio. 

Esto me trae a la memoria cuando fui directivo -entre los años 80 y 90-, de la Asociación Canaria para la Defensa de la Naturaleza (ASCAN), fundada hace 50 años por Gunther Kunkel, Luis García Correa, Servando Peláez... y otros pioneros de la lucha medioambiental en España, ya que ASCAN y ATAN (en Tenerife) fueron las primeras asociaciones de este tipo en España. Y dejaron una fabulosa herencia, como el 'Libro Rojo' de la naturaleza de Las Palmas ('Inventario de los recursos naturales renovables de la provincia de Las Palmas'), donde se abogaba por crear en Gran Canaria un Parque Nacional. Sin embargo, la sociedad evolucionó y se nos llegó a tildar de conservacionistas por los incipientes grupos ecologistas (Magec), pero aún así continuamos la progresión y fui uno de los asistentes a las distintas asambleas para la constitución de la Federación Ecologista Ben Magec, en representación de la Asociación que en aquellos momentos contaba con más de 1.000 socios y tuvimos como presidentes al geógrafo José Julio Cabrera Mujica y al biólogo Luis Felipe López Jurado. De hecho, firmé la constitución de Ben Magec en Mazo (La Palma), y también vivimos el primer enfrentamiento entre ASCAN de Gran Canaria y de Fuerteventura con la Federación, a cuenta de nuestro recurso contra el establecimiento de un parque eólico en el istmo de La Pared (Jandía), al entender que dicha instalación perjudicaría a los cada vez más escasos guirres (alimoches) en la isla. De hecho, nos convocaron en el vivero de Tafira a una reunión con otros grupos ecologistas y un representante de Greenpeace, quienes defendían tajantemente la penetración de las energías renovables frente al posible impacto sobre una especie en peligro de extinción. Nosotros éramos conservacionistas y los demás defendían a ultranza el ecologismo. Una opción que no he abandonado, más bien todo lo contrario, al compartir con muchos expertos la necesidad de frenar el deterioro del paisaje (no sólo el de montaña, sino también el urbano  periurbano, industrial, agrícola y litoral) siendo coordinador durante tres años de las Jornadas del Paisaje de Gran Canaria.

Hoy, en la polémica sobre Chira-Soria, la Federación Ecologista forma parte de las personas y entidades que se posicionan contra el proyecto. Ben Magec - Ecologistas en Acción de Canarias confirma su rechazo al proyecto Chira-Soria por considerarlo “incompatible con la conservación de los valores ambientales”, y añade que es “desarrollista al no contemplar otras alternativas progresivas basadas en el ahorro y la eficiencia energética”. No hemos llegado aún a conocer la declaración de Impacto Ambiental del Gobierno (prevista para abril), que determinará cómo afecta el proyecto a la zona y sus valores ambientales, pero ya se han posicionado. Y no sólo eso... rechazan que quienes han dedicado años de esfuerzo y trabajo altruista por la Federación puedan opinar y recordar su papel en la consolidación del movimiento ecologista. 

Pero no veo su posicionamiento ante diferentes intervenciones y opiniones volcadas sobre alternativas posibles, donde se habla de baterías de ion-litio (que no se fabrican en Canarias, tienen una vida útil limitada y generan residuos), cosa que como mínimo requiere una explicación. Así como la defensa de centrales de hidrógeno, de energía maremotriz... Proyectos que en un futuro próximo podrían tener su encaje, pero actualmente no pueden compararse con el complejo que aprovechará la existencia de las presas Chira-Soria. De hecho, el físico y director del Instituto Tecnológico de Canarias (ITC), Gonzalo Piernavieja, considera necesaria esta infraestructura pero advierte que es insuficiente, adelantando que podrían ser necesarias otras centrales hidroeléctricas reversibles (con las presas existentes, o como propugnan algunos, construyendo nuevas presas o balsas más próximas a la costa, donde la presa del Conde), para facilitar el desarrollo de las energías renovables como alternativa al fuel en la isla, ya que cada día que se retrasa la puesta en marcha de la central continuamos consumiendo toneladas de fuel que aceleran el cambio climático.

En resumen, me resulta imposible señalar un único bando como representante del ecologismo en esta polémica. De hecho, considero que apoyar Chira-Soria es una propuesta ecologista.

sábado, 6 de febrero de 2021

100 Goronas del Viento

Chira-Soria y Gorona, o viceversa...
Esta semana he intervenido en Radio Las Palmas y Televisión Canaria. He explicado por qué hay un grupo de ciudadanos que se suman a la unanimidad de las organizaciones políticas con representación institucional, al considerar una gran oportunidad la central hidroeléctrica reversible Chira-Soria, porque permite dar el máximo aprovechamiento a dos de las mayores presas del Archipiélago canario, al usarlas como 'pila' de agua y también de electricidad. Un proyecto que ni es un 'ecocidio' 'arrasador', 'caduco', ni 'faraónico' sino que garantizará el desarrollo de las energías renovables, con vistas al máximo consumo de éstas en el territorio insular. Un proyecto que une la obtención de agua dulce, para embalsarla como nunca se vio en la isla, y dará apoyo a las instalaciones de energías renovables para poner fin al uso de combustibles fósiles que provocan la emergencia climática que se avecina.

Al margen de anécdotas llamativas, como que hace décadas que se buscan soluciones para producir energía, como el denominado 'Sistema Integral VF',  ideado y patentado por el escritor e inventor Alberto Vázquez-Figueroa, un ejemplo de este sistema lo tenemos cerca: Gorona del Viento en El Hierro, una central hidroeólica que usa la energía de varios aerogeneradores para desalar agua y llenar dos balsas que intercambian el agua para producir electricidad. La balsa mayor tiene una capacidad para 380.000 metros cúbicos. Hasta la puesta en marcha de Gorona, la isla se suministraba de electricidad con una estación de fuel de 15 MW. Las energías renovables han sustituido los gases por el viento, el sol y el agua. Pero eso se acabó.

Sin embargo, los dos embalses herreños se encuentran -cada uno- en una Zona de Especial Conservación. La de Ventejís y la de Timirijaque. Un impacto evidente, pero también un efecto positivo al dejar de quemar 6.000 toneladas de fuel al año. A pesar de que Gorona está participada por Endesa (cuyo accionista mayoritario es la empresa del estado italiano ENEL), propietaria de la estación de fuel.

Un proceso parecido es el que se va a ejecutar en el barranco de Arguineguín, la central hidroeléctrica reversible Chira-Soria, consistente en desalar agua en la costa, con energía eólica que también se usará para impulsar el agua tratada hasta la presa. La primera duda que genera es el impacto de la salmuera, producida al desalar y vertida al mar, en un litoral que está catalogado como Zona de Especial Conservación. Aunque al entrar en detalle, vemos que la costa protegida como ZEC abarca desde Tarajalillo (Aeroclub), hasta el Charco en La Aldea, una cuarta parte de la costa de Gran Canaria. En todo este territorio, se señalan en la cartografía oficial dos sebadales en ambos extremos de la ZEC y, al parecer, no los hay o son menos relevantes entre la Punta de Maspalomas y Guguy. De hecho, en esta zona intermedia hay una quincena de desalinizadoras (en el Archipiélago tenemos más de 300). Y se anuncia que ésta, la de Chira-Soria, tendrá un novedoso sistema de dispersión creado en la ULPGC, así como se añade que emitirá menos del diez por ciento de salmuera de lo permitido por la normativa europea. Un gran avance... ¿Y si esta desaladora fuera el inicio del fin de las que más salmuera vierten?

Otro asunto es la conducción de agua hasta la presa. ¿La Declaración de Impacto Ambiental recogerá la exigencia de aprovechar la carretera, mejorándola, para que bajo su asfalto discurra el agua como un río contracorriente que desembocará en la Cumbre? Si fuera así, la población de este barranco tendría más seguridad y comodidad para moverse.

Pero, lo más importante es que ya están construidas las presas. Una enorme inversión de nuestros antecesores con visión de futuro. Infraestructuras para aprovechar al máximo, tras décadas de presencia casi testimonial, y así disponer de casi 40 Hm3 (cuarenta millones de metros cúbicos) que es 100 veces la capacidad de Gorona del Viento, para reverdecer Gran Canaria (lema mantenido por los presidentes insulares, desde la época de Federico Díaz Bertrana y repetido insistentemente por Carmelo Artiles). Pero, sobre todo, para frenar la intrusión de agua salada en la isla por la sobre explotación de los acuíferos. Un fenómeno que se produce en toda la costa este y sur de la isla. Pero es en Arguineguín donde más se adentra el agua salina, hasta el mismo muro de la presa de Soria. Un motivo de alerta máxima por la pérdida de calidad de nuestro escaso suelo.

Por último, tenemos el 'cacho estadio', que otros llaman 'la catedral'. Este es el corazón que dará vida al sistema, es la 'pila eléctrica' soterrada, desde donde se dará soporte a un 20% de la demanda eléctrica insular, que se sumará al 18% actual, y favorecerá el crecimiento de estas fuentes de energía en un 30%. Con sus 200 MW, reducirá el papel de las centrales térmicas de Tirajana y la de Jinámar, que suman 1.000 MW, y consumen de 100.000 toneladas de fuel al año.

No olvidamos las torretas. Los soportes para transportar la electricidad a las estaciones y a los consumidores. Estamos expectantes para conocer la Declaración de Impacto Ambiental para saber si se precisan, cuántas y dónde se ubicarán. Y valorar sus inconvenientes paisajísticos respecto al beneficio de esta instalación eléctrica. Unas desafortunadas piezas que demuestran el poco ingenio y sensibilidad paisajística y artística del mundo de la ingeniería, si bien en caso de que surja una alternativa más eficiente y menos contaminante, mañana o pasado mañana, la desinstalación no presentaría problemas... Pero por ahora, lamentablemente, tenemos unas islas en las que políticos y operadores eléctricos o de telefonía exhiben en picos montañosos y fachadas de cascos históricos su omnipresencia descarada...

En conclusión. Chira-Soria es un proyecto como Gorona del Viento cien veces mayor en capacidades para una isla necesitada de estas instalaciones que garanticen la energía de fuentes renovables para una población también cien veces mayor. Y en caso de que se rechace este proyecto nos podríamos plantear si se debería cambiar Gorona por otro tipo de instalación menos 'ecocida'...

domingo, 31 de enero de 2021

Perfume del volcán

Dibujo de un lagar de El Monte.
“...Por mi fe, habéis bebido demasiado 'canarias'; es un vino maravillosamente penetrante y que perfuma la sangre...” Mistress Quickly a Doll Tearsheet (William Shakespeare. 'Enrique IV', segunda parte, acto II escena IV)

La riqueza enológica de Gran Canaria es incalculable. La vid fue uno de los cultivos primerizos tras la conquista de la isla, y la producción de vino fue una de las primeras labores de los colonos que se asentaron en nuestro territorio. Su fama se extendió por dos imperios, el español y el británico.

Tras la irrupción de la filoxera en Europa (1863) los viñedos de todo el continente se vieron afectados por este insecto que casi acabó con la uva de no ser porque en algunos territorios no se propagó, salvándose algunas variedades de uva en los reductos vitivinícolas de Chile, Chipre, Creta y las Islas Canarias. En el caso de Gran Canaria, su Denominación de Origen (DO) cuenta entre sus ‘joyas’ variedades de Negramoll, Malvasía Rosada, Gual, Vijariego Blanco y Moscatel de Alejandría.

Además, los viñedos se encontraban principalmente en la zona de El Monte, un territorio volcánico dominado por el pico y el cráter de Bandama, junto al poblado troglodítico de La Atalaya, donde hasta hace unas pocas décadas un gran número de sus residentes habitaban en cuevas y producían loza realizada con barro, siguiendo la tradición de los antiguos canarios. De hecho, al volcán, cuevas y vides, se añadía un paisaje de casonas de estilo colonial británico, donde se encontraban varios hoteles como el singular Hotel Santa Brígida. La visita al lugar fue muy demandada por los turistas de hace un siglo, realizando la ruta llamada ‘La vuelta al mundo’, donde el paisaje, las tradiciones, la original oferta etnográfica y gastronómica, mostraban a los visitantes por qué Canarias son islas afortunadas.

En esta isla se puede vivir cómo la tierra volcánica nutre perfectamente la vendimia, la alimenta y protege, mientras gesta una uva rica en aromas originales, alimentada con un sol tropical y refrescada por el alisio. El lagar inunda el viñedo de olores al pisar el mosto, el jugo de la isla. Una experiencia única, para todos los sentidos, inolvidable.

Visitar una bodega, un cafetal, una platanera, la finca de mangos, de aloe... son muchas las propuestas que tiene la isla para sorprender al viajero. El turismo como industria principal de la isla también impulsa sectores vinculados a la sostenibilidad, mejora la accesibilidad, facilita la actividad deportiva y saludable, la oferta cultural y gastronómica. La viticultura se sostiene en parte con una oferta de enoturismo. El km 0 de producto local y experiencial.

El turismo enológico dinamiza zonas amplias de producción vinícola y sus entornos, al promocionar la gastronomía, un paisaje original, donde convive el picón volcánico con una naturaleza muy fértil, una tierra con la que se elaboran recipientes de barro ancestrales que se usaban hasta la llegada de las cocinas de gas. Historias así mueven la creciente ola -y muy notable en tiempos pos Covid-19- de turismo activo, lo cual atrae interés por los valores etnográficos de la isla.

Este encuentro con la Gran Canaria volcánica a través de sus productos, con su sabor, sus aromas más gratos para el paladar y el olfato humanos, favorece una actividad en amplios espacios lugares abiertos y en entornos rurales donde se establecieron los primeros hoteles para el turismo de salud. Así es, pero brindando con un vino de Gran Canaria, elaborado y embotellado en la misma bodega donde durante siglos se ha cosechado bajo la mirada del volcán.

¡Salud!

domingo, 10 de enero de 2021

La isla donde ondean cien pabellones

Tomás Morales y Alonso Quesada en Agaete.
“Yo amo a mi puerto, en donde cien raros pabellones
desdoblan en el aire sus insignias navieras,
y se juntan las parlas de todas las naciones
con la policromía de todas las banderas”


2021 es el año en que finalizó el centenario del fallecimiento del escritor Benito Pérez Galdós (1843-1920) a los 76 años. Una conmemoración que ha dejado en la memoria de todo el país la gran obra de un escritor que nos hizo recorrer España, a través de sus hitos históricos y sus lugares emblemáticos, gracias a sus Episodios Nacionales y al conjunto de su obra literaria. Este recuerdo a Don Benito da paso a la celebración de otro centenario, el del poeta Tomás Morales Castellano (1884-1921). Un año para recordar al autor de exquisitos y melódicos poemas de rotundidad sinfónica, tono e intensidad muy personales, que nos conducen hacia una conciencia moderna y atemporal, apelando a las tradiciones y su inspiración en el paisaje isleño como resultado de una naturaleza única de volcán petrificado y sonoridad marina.

Sus versos se inspiran en un entorno y una época de la que es testigo para despertar la conciencia y la modernidad de la sociedad, vista desde la mentalidad juvenil de un autor, que fallece con apenas 37 años, cuya obra es relevante en la literatura española del siglo XX y en estas primeras décadas del XXI es notable el número de reediciones.

Para el visitante, un siglo después de la aparición de los textos de Tomás Morales, este nombre le indicará la existencia de un museo en la casa natal de la Villa de Moya, el Centro de Estudios Modernistas e Investigación. Junto a la iglesia, el edificio muestra la belleza y sobriedad de las construcciones canarias, con su cantería y maderas, en un rincón apacible que vive un ambiente rural y cultural singular. Un espacio para mostrar la documentación y biblioteca del escritor, junto a las aportaciones obtenidas relacionadas con el poeta y con el modernismo literario, con publicaciones especializadas, la Beca de Investigación,  el Premio Internacional de Poesía Tomás Morales,  la Revista de Estudios Modernistas Moralia, colecciones Tomás Morales y Memoria Viva, seminarios,  cursos y exposiciones.

El modernismo en Gran Canaria tiene grandes autores en la literatura y la pintura. Y en el turismo también. Su desarrollo coincide con el auge del turismo de salud en la isla, los grandes hoteles, los balnearios, los trasatlánticos británicos de Yeoward, Union y Castle. Con una importante actividad agrícola exportadora con Reino Unido, que da lugar a la formación en el Támesis de los muelles del Canary Wharf. Los británicos sabían que durante el contaminado invierno londinense recibían frutas y verduras de un lugar paradisíaco, una isla donde disponían de un club, iglesia, camposanto, golf, footbal o tennis... Es la construcción y éxito del Puerto de Refugio de La Luz, en medio de la expansión colonial británica, lo que promueve la transformación profunda de la isla, un progreso que se traslada a la literatura, y la contagia de esa contradicción entre los bienes materiales que aporta la economía de servicios y los bienes espirituales de un pasado que se pierde, tanto en el espacio urbano como los paisajes naturales y culturales, producidos por la acción humana sobre el territorio.

“Todo aquí es extranjero: las celosas
gentes que van tras el negocio cuerdo,
las tiendas de los indios, prodigiosas,
y el Bank of British, de especial recuerdo...”

Otro gran escritor modernista, Alonso Quesada, describió a los turistas enfermos o con una moralidad radicalmente distinta a la implantada por la iglesia española: “La sueca se descubre ante el mar y la brisa marina la besó candente”, y los ingleses en la colonia. Amigo personal de Morales, Quesada forma parte del 'movimiento' literario, junto a los poetas Saulo Torón y Domingo Rivero, los hermanos Millares Cubas, el escritor Luis Doreste Silva -colaborador del político Fernando de León y Castillo-, Claudio de la Torre y el periodista y escritor Francisco González Díaz ('Cultura y Turismo', la revista 'Canarias Turista'). Sin olvidar a Domingo Doreste, artífice de la marca turística isleña e impulsor de la escuela de arte Luján Pérez y al pintor Néstor Martín-Fernández de la Torre, artista profético para el desarrollo del turismo en las Islas Canarias.

Pero Morales no recurre a la temática histórica del complejo del colonizado, la tragedia de los descendientes del trauma de la conquista, que se apoderó de la literatura e historiografía canaria del siglo XIX. Por el contrario, el poeta se centra en la búsqueda del origen, a través de sus símbolos: el hombre, la nave y el mar: poesía, imaginación y las alegorías del paisaje:

“Yo fui el bravo piloto de mi bajel de ensueño,
argonauta ilusorio de un país presentido,
de alguna isla dorada de quimera o de sueño
oculta entre las sombras de lo desconocido...”

Además de esa visión cosmopolita de un puerto internacional, en una ciudad que se despereza ante el mundo, Morales no olvida sus orígenes en un ambiente rural, junto a uno de los más sorprendentes parajes de la isla, el bosque de tilos y laureles que se mantenía en esa menguante selva de Doramas, de laurisilva prehistórica, amenazada por la deforestación:

“Y hay un grave silencio meditabundo, inmenso,
y es tan grande la duda y el temor tan intenso
que callan, espantados, hojas, lares y fuentes
para escuchar medrosos... y oyen, intermitentes,
en el dolor tremendo, los redobles del hacha,...”

Aunque nuestro autor, anticipándose a los movimientos de defensa de la naturaleza surgidos a mediados del siglo XX, dejó un mensaje de esperanza para las generaciones futuras, con esa resuelta defensa de la naturaleza, el paisaje, las tradiciones y el incipiente turismo:

“Mientras tanto, en el seno de la selva sombría,
tu cuerpo mutilado flagelará la fría
caricia del invierno... Pero el tronco marchito
volverá a fecundarse con el calor bendito,
y, activamente henchido de vitales renuevos,
cubrirá sus arrugas con los retoños nuevos,...”

De estos autores y artistas surgirá un concepto y un modelo de turismo que obtuvo un enorme éxito y que se prolongó durante décadas, hasta que la falta de renovación y de implicación institucional dejó en manos de unos pocos el desarrollo turístico que afecta a toda la comunidad insular, con sus esperanzas y sentimientos respecto al entorno y a la vida cotidiana, ahora irreconocible respecto a la etapa de aquellos visionarios modernistas.

domingo, 3 de enero de 2021

AENA coladeropuerto

Una familia holandesa. Matrimonio e hijo universitario. Llegan a Gando con sus pruebas PCR. Más de 400 euros, tiempo y molestias les ha costado. Pero nadie se los pide. Tres vuelos internacionales coincidieron al desembarcar. El señor holandés, profesional del sector turístico, observa que tampoco les piden las pruebas y se pregunta ¿cómo es posible que no se aplique la normativa? El caso es que ni el Gobierno de España tiene personal para atender estos controles, ni basta que se les imponga a los establecimientos hoteleros reglados, ya que el resto de viajeros -la mayoría- no tiene entonces que presentar ninguna acreditación.

Según el portal del Gobierno de España, la situación sanitaria de la Comunidad Canaria (salvo el caso de Tenerife, que supuestamente son más restrictivas) es de "Limitación perimetral. La restricción de entrada no será aplicable a aquellos pasajeros que se sometan al control sanitario consistente en: suscripción de una declaración responsable, control de sintomatología o prueba diagnóstica de Infección Activa con resultado negativo en las 72 horas previas a la llegada y/o aislamiento". Yo creo que está bastante claro: un control de sintomatología que no sabemos si se limita a tomar la temperatura, pruebas de antígenos, o unir con la mano la nariz y la rodilla... O sea, el Gobierno se lava las manos y a la oposición sólo le preocupa que no le quiten las banderas de España y las pongan envolviendo las cajas de vacunas. Si no fuera tan dramático lo que sucede, podría estar un rato riéndome... 

Y es que AENA (la empresa, todavía mayoritariamente pública, de los Aeropuertos Nacionales) ha demostrado su incapacidad para aplicar las normas y la lógica en esta nueva normalidad. Y así se ha producido el lamentable espectáculo que se da en el aeropuerto grancanario (y supongo que en los de todas las islas) incluso en Baleares desde el pasado 19 de diciembre, en estas fechas de coincidencia de la temporada alta turística con las celebraciones navideñas, se han producido los momentos de mayor intensidad de movimiento de pasajeros desde el confinamiento. Pero muy inferior al día a día de hace un año.

Esperemos que los políticos canarios (me da igual el partido) se planten en los aeropuertos y exijan el cumplimiento de las normas. Y, puestos a desear utopías, que se pongan todos de acuerdo en Canarias (en Madrid está claro que no podrán) para exigir las medidas de control de acceso teniendo en cuenta el hecho insular, cosa que desde la Península siguen sin entender...

viernes, 1 de enero de 2021

Una década en las islas bienaventuradas

Imagen del primer artículo del blog
El 4 de enero de 2011 abrí este blog para hablar de turismo, del viaje, del viajero, del sol y playa, de Néstor y César. De Manuel Fraga y los fondos de inversión alemanes, del territorio, el paisaje y el clima como medio de producción, de las ferias de variedades y vanidades turísticas, las crisis y las oportunidades... He planteado también las controversias del turismo, sus historias y protagonistas: Viera y Clavijo, Galdós, la familia Suárez Galván, Jerónimo Megías, Cabrera, Armstrong, Paul McCartney, Cliff Richard, Brian May, Ingemar Pallin, Lill-Babs... Sin olvidar a Cristóbal Colón o Humboldt, Agatha Christie y San Mao...

Pero, sobre todo están presentes en este blog Néstor Martín-Fernández de la Torre y César Manrique. No conozco destinos en el mundo donde la impronta de un artista sea tan determinante para el turismo a través del arte y la naturaleza. Pues en Canarias hay muchos casos, pero Néstor y César son Cátedra. Sus obras, discursos y su visión deberían formar  parte de la educación en Canarias, recordarse en cada acción y decisión, que afecte a las islas y, en particular, en Gran Canaria y Lanzarote.

Personajes y acontecimientos que forman parte del desarrollo turístico de este territorio, de su historia y de su porvenir. En este sentido, el blog ha abierto diálogos transversales con personas de muy diversas disciplinas, colaborando para dar respuesta al creciente interés por conocer la sorprendente actividad turística canaria en todos sus aspectos. Y así surge una pequeña comunidad que enriquece y mejora los textos, los datos, que me inspiran con su ayuda... aunque también dialogamos y discutimos, porque nos preocupan los efectos y situaciones conflictivas que produce esta actividad.

Esta exposición pública voluntaria, crea una imagen que algunos amigos me han confesado, señalando que soy un 'humanista del turismo' (un alumno, más bien), un banco de datos (¡), un cronista (no-oficial), arriesgado (y en ocasiones equivocado), utópico (los hay más que yo) e influyente (que lo dudo)..., palabras de algunos amigos que forman parte de los lectores de los 410 artículos publicados en el blog que suman casi 280.000 páginas vistas, en esta primera década.

Pero yo no lo calificaría de blog de historia -ni soy historiador-, porque cada hecho o protagonista lo veo con su realidad presente y su proyección de futuro. Es más bien un rescate de episodios que están en las páginas de numerosas publicaciones pero que, hasta ahora, vegetaban olvidados a la espera de que alguien cayera en la cuenta de su interés, el cual será mayor o menor en la medida de que lo convirtamos en un interés común y no lo sepultemos para siempre.

En este espacio he compartido también mis disquisiciones sobre el turismo y el periodismo, dos actividades que viven desde hace décadas una profunda crisis de modelo. Los cambios en los negocios se producen a una velocidad de vértigo por el impacto de las TIC en los hábitos sociales. La inteligencia artificial crece en la gestión de los procesos, pero esos procesos tienen su origen en actuaciones sociales. Estandarizarlas y mecanizarlas es importante -y económicamente rentable-, pero el turismo son experiencias que, probablemente, no formen parte nunca de los algoritmos. Y ahí está el valor de este recopilatorio de experiencias y personajes que las hicieron posibles.

La pandemia de Covid-19 ha afectado a todos los sectores en 2020, si bien en el caso del turismo y del periodismo, el impacto ha sido mayor, absoluto. Y si juntamos ambas actividades, el efecto es multiplicador. Por ello, este año previo a la década del blog ha sido particularmente intenso. Una situación y un tiempo en el que hemos debatido mucho sobre el presente y el futuro del turismo. Probablemente no sirva para nada, o más bien poco, porque el modelo turístico se asienta sobre un turismo masivo que, a pesar de las sucesivas crisis, persevera en su supervivencia y no contempla otras alternativas. Un empecinamiento de unos cuantos que perjudica al conjunto, a la marca Canarias, a la convivencia y al futuro en armonía (sin turismofobia) con la sociedad canaria. De hecho, en algunos casos se les ha bautizado como 'hoteleros zombis', como afirma Gabriel Escarrer Juliá el empresario multimillonario, fundador y presidente de Meliá Hotels. Aunque con lo que ha sucedido hay muchos más zoombies de lo que asegura Escarrer.

No me extiendo más. Como promesa o propósito para 2021 me dispongo a continuar la labor de divulgación del turismo y espero poder desarrollarla más allá de este blog. Por ello, les invito a acompañarme por otro año y muchos más...