domingo, 18 de julio de 2021

La Casa de Colón. 70 años de parque temático

Maqueta del Real en 1500 (Casa de Colón)

Unos comentan que fue cuando se habló de celebrar el 400 aniversario del paso de Colón por la isla para descubrir la nueva ruta. En otros textos he leído que fue durante los preparativos de los actos del 400 aniversario de la anexión de Gran Canaria a la corona de Castilla. Lo cierto es que en ambas ocasiones, mi tatarabuelo Agustín Millares Torres, pondría de manifiesto su desbordante imaginación ante los asistentes, hasta que alguien le preguntó sobre el coste de semejantes ideas. A lo que mi pariente respondió: "Si empiezan a hablar de tonterías me marcho". Y así hizo. De aquellos esfuerzos surgió la escultura que hoy permanece en la Alameda de Colón, del genovés Paolo Triscornia di Ferdinando, inaugurada el 13 de septiembre de 1892.

Pero, la idea de mostrar la historia  de Colón a los visitantes (entonces, a finales del s. XIX, 'invalids' británicos, víctimas de la polución industrial y el clima insalubre), con poder adquisitivo y tiempo para curiosidades, caló. Y no se extinguió. En 1951, como celebración central del 18 de Julio (conmemoración del golpe  de estado franquista), fue inaugurada una parte de la Casa de Colón, el espacio temático que realizaron varias personas desde diferentes posiciones para, juntos, crear un discurso para el turismo. Y así surge uno de los museos colombinos más conocidos del mundo. Hoy día es la pregunta principal del visitante en las oficinas de información turística. Antes lo fue el Pueblo Canario.

El barrio fundacional fue protegido. Reinterpretado. Con la Casa de Colón como centro de atracción del 'chone', donde veía que Colón habitó una casa palaciega con pasadizos, loros amazónicos, mazmorras y ninguna reliquia del Capitán de la Mar Océana, salvo la oración grabada en mármol en la fachada de la iglesia de San Antonio Abad.

La influencia de Néstor Martín-Fernández de la Torre estaba presente. El éxito del Pueblo Canario tuvo desde el principio un apoyo social amplio y contó con el aval del poder político insular, en la figura del presidente del Cabildo, Matías Vega Guerra, que recurre a Néstor Álamo, para dirigir la Casa de  Colón. Un proyecto en el que interviene el catedrático Antonio Rumeu de Armas. Además del carácter museístico y multidisciplinar, la Casa tendrá un papel americanista y precursor de la demandada universitaria a través de la Universidad Internacional Pérez Galdós.

El proyecto arquitectónico fue encargado  por Vega Guerra al prestigioso Secundino Zuazo Ugalde, quien contó con los asesoramientos de Antonio Rumeu, Néstor Álamo y el artista Santiago Santana.

Y lo que surgió fue un escenario que viene a ocupar la falta de un equipamiento cultural para el patrimonio público (Archivo Histórico, exposiciones, bibliotecas...), y a la vez centro turístico.

Néstor Álamo no sólo aporta su afinidad con el creador del tipismo canario, sino que se convierte en el impulsor de un folclore que va más allá de los coros y danzas, compone y cuida la interpretación. Ejecuta la visión nestoriana de la romería en Teror y deja brillantes obras como su libro sobre la poesía de La Perejila (cuyas cuartillas le entregó mi abuela, Dolores Sall Bravo de Laguna, pero esa es otra historia). Álamo, además, colaboró con las guías turísticas de Afrodisio Aguado, una editorial que emulaba las célebres y pioneras 'Brown' y 'Baedecker', en las que deja su reseña sobre la Casa de Colón (esta es de 1966): "-Palacio de los primeros gobernadores de la isla- recientemente restaurada, ha formado el Cabildo un Museo en el que los fondos de pintura local -entre los que destacan unos trípticos flamencos del siglo XVI- alternan con cuadros depositados por el Museo del Prado. Carracci, Felcone, Veronés, Menéndez, Morales, Esquivel, Guido Reni, Tristán y Madrazo, entre otros, están representados en sus estancias, muy bien ambientadas con antigüedades y muebles canarios, entre los que destaca una bella colección de sillas populares, muchas de ellas de inspiración inglesa. Los dos patios del Museo, la cripta y el Archivo Histórico Provincial, merecen también una merecida visita. Posee la Casa de Colón una magnífica biblioteca, formada en gran parte por la que fue propiedad del ilustre historiador, don Antonio Ballesteros Beretta". Y así lo cree la mayoría de la población. Pocos imaginan cómo sería la 'casa' de los gobernadores que vio Colón, 9 años después de la conquista 'oficial' de la isla. Y de ahí, surge parte de la genialidad de la construción que anexiona varias viviendas colindantes, de los siglos XVIII, XIX y XX, para crear un único edificio que altera plantas, fachadas, pretiles, ventanas... surge una nueva manzana en el casco histórico de Vegueta, justo detrás de la catedral y la plaza Plaza Mayor que serviría de modelo para las ciudades levantadas por los conquistadores que siguieron los pasos de Colón.

Y hoy, esta Casa, cumple 70 años.

PD. También Santiago Santana participó con sus ilustraciones en numerosas publicaciones turísticas.

domingo, 4 de julio de 2021

Pastores de turistas

Los bikinis, diseñados por Louis Reard 1946
En 1962 llega Manuel Fraga Iribarne a dirigir el Ministerio de Información y Turismo, creado 11 años antes y dirigido por el falangista e integrista católico, Gabriel Arias-Salgado. Pero su cerrazón le llevó al fin de su carrera política, al arremeter contra los intentos aperturistas y pro europeístas de los participantes españoles en el IV Congreso del Movimiento Europeo, contra los que promovió una campaña distorsionada y de persecución, acuñando al célebre 'Contubernio de Múnich'. Fallecería de un infarto a los pocos días de su cese. En cuanto al turismo (como publiqué en el artículo que realicé a los pocos días de fallecer el sucesor en el ministerio, Manuel Fraga), Arias-Salgado tenía una obsesión en torno a la defensa de la fe y de la moral. De hecho, sus acciones más importantes en esa década serían el congreso eucarístico de Barcelona en 1952 y la celebración del año santo Jacobeo de 1954. Su objetivo era acabar con el ‘turismo de alpargata’ que se originó tras la guerra mundial, por lo que combatió la apertura de campings, pero ya se hablaba de esta actividad, incluso en las esferas del Vaticano.

Y así fue. Estamos en la época de Juan XXIII, el papa del Concilio, que iniciaría una serie de discursos sobre la actividad que crecía imparable en el mundo: “El turismo, medio de acercamiento de los pueblos” (1962), donde habla del fenómeno social del turismo, la salvaguarda de valores ante esta actividad y los bienes del “auténtico turismo”. En 1963 insistiría con el discurso “Turismo y pastoral, un problema urgente y de máxima actualidad”, en el que señala la movilidad de esta población que disfruta de las vacaciones señalando que “siempre y en todas partes, pastores de almas”, pero insistiendo en "mantener la forma concreta del celo apostólico”. Por último, sería su sucesor, Pablo VI, quien continuaría con los análisis en su alocución “Servicios religiosos especiales para el turismo”, donde ya expresa los vínculos entre ambas actividades y advierte sobre una actividad que “debe sobrepasar las simples miras económicas”. Y terminaría publicando “Queda mucho por hacer en la pastoral del turismo”, donde plantean objetivos en torno a la “ascética del turismo”.

En España, sería el conocido Vicente Enrique y Tarancón el presidente de la Comisión Nacional de Pastoral, quien trazaría las líneas fundamentales de un Plan Nacional de Acción Pastoral del turismo, presentado en 1964. Tarancón ha sido un personaje clave en la historia de la transición política española, por sus disputas con Francisco Franco y reconocido, posteriormente, por su papel conciliador al frente de la Conferencia Episcopal.

Cabe destacar de las conclusiones del trabajo de grupos, lo relacionado con la moral y costumbres, ya que se señalaba que en aquellos momentos se producía un auge turístico que sorprendía al país, en el que la comunidad religiosa advertía de la “rápida proliferación de salas de espectáculos y centros de recreo. La forma de comportarse en los mismos suele ser de amplia libertad, por lo que son moralmente no recomendables. A pesar de ello, no se vigila con el debido rigor la entrada de menores”. Palabras muy conciliadoras y comprensivas. Nada que ver con las cartas pastorales publicadas por Antonio Pildáin Zapiáin, entonces obispo de la Diócesis de Canarias, en mayo de 1964, justo cuando sufrió el primer infarto que minaría su salud progresivamente hasta su fallecimiento 9 años después.

Pildáin publicaría un durísimo texto titulado “El turismo y las playas, las divisas y los escándalos”, en el que afirma cosas como “Ora sea del desnudo total, ora de ese otro desnudo farisaico, o casi desnudo, que trata de cubrir parte del cuerpo con velos tan restringidos y sutiles, que como decían los Reverendísimos Metropolitanos españoles, sirven más bien para aumentar el reclamo de las pasiones”. Para afirmar que “el mostrarse en la playa, completa o casi completamente desnudos, es gravemente ilícito”. Tras varios párrafos, concluye con un Decreto Episcopal en el que destaca sobre el bikini que “viene a ser como el símbolo de la actual delicuescencia y degeneración de la mujer”, por lo que manda “a todos los confesores que nieguen la absolución a toda persona que no prometa seriamente no volver a usarlo”.

Un cambio drástico se produciría tras la dimisión de Pildáin y la llegada de su sucesor como obispo, José Antonio Infantes Florido, quien tomó posesión en 1967, en pleno desarrollo de Maspalomas Costa Canaria, cuando el conde de la Vega Grande le plantea que hay numerosos turistas nórdicos que le manifiestan su preocupación espiritual al no disponer de lugares para el culto. El obispo le responde que el Vaticano II inició un proceso de restauración de la unidad de los cristianos, el ecumenismo. Y ahí surge la idea de construir el Templo Ecuménico en Playa del Inglés, ejecutado por el arquitecto Manuel de la Peña junto a Ulises Medina. Dicen que es el segundo templo ecuménico en el mundo, pero seguro que es el primero en un destino turístico, y ya cumple 50 años de historia.

El Templo Ecuménico tiene curiosas anécdotas que se perderán con las personas que protagonizaron su creación y su desarrollo. Pero en este caso nos preguntamos si primero fue el ecumenismo o el turismo. Y lo cierto es que el turismo de masas es producto y a la vez impulsor del ecumenismo.

No olvidemos que tras el origen de esta actividad con el 'grand tour' en la etapa del romanticismo (elitista ), es a partir de 1936, con la ley de Leon Bum en Francia de vacaciones pagadas, cuando comienza a despuntar el turismo de masas. Casualmente en 1938 tiene lugar el Consejo Mundial de Iglesias. Pero la segunda guerra mundial lo para todo hasta que se vuelve a recuperar en los 50 la posibilidad de viajar, para lo que además se cuenta con numerosos y más rápidos aviones. Ese crecimiento del transporte aéreo coincide con la creación del Secretariado para la promoción de la unidad de los cristianos por Juan XXIII, en 1960. Estamos ante los primeros charter y los primeros esfuerzos por unir a los creyentes del cristianismo europeo que ya no se encierran en sus países, sino que comienzan a moverse en masa entre fronteras. Es el turismo de masas, ecuménico y de sol y playa, donde el bikini, el monokini o el sinkini van a triunfar. Las aspiraciones moralistas de parte del clero también se adaptan, e incluso, otras confesiones tienen que convivir con el turismo en sus diferentes manifestaciones, como es el caso de las mezquitas, que también podemos encontrar en destacados enclaves de Playa del Inglés. Los pastores se mantienen al lado de los turistas.

sábado, 3 de julio de 2021

Maspalomas, Campus Internacional de la ULPGC, un reto

Manuel Castells en su intervención 

La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria dispone de varios campus: en la capital grancanaria, Cardones, Lanzarote y Fuerteventura. Pero desde el barrio de San Cristóbal hacia el sur, su presencia es casi imperceptible, salvo como valedor de las actividades que organiza y financia el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana. Pero algo está cambiando y va a cambiar próximamente, tal como ha manifestado el nuevo equipo rectoral. A eso me referí en mi intervención ayer durante la inauguración de la XXIX edición de la Universidad de Verano de Maspalomas. Y el vicerrector de Internacionalización de la ULPG, Jin Taira, lo reconoció como un objetivo marcado por el Rector, Lluís Serra Majem. Les dejo aquí las palabras que había escrito para el acto que contó con la participación por videoconferencia del ministro de Universidades, Manuel Castells:

"Hace 5 años tuve que dejar la dirección de la UVM por acceder al cargo de jefe de prensa del Ayuntamiento satauteño. Hoy, como un deja vu, revivo la situación, pero como jefe de prensa del Cabildo Insular.

En 2012, recogí esta Universidad en plena crisis económica, con un brutal recorte presupuestario, pero logré que sobreviviera y marqué rumbo hacia la internacionalización o la utopía. Y algo conseguí en aquellos años en los que -decían- no había dinero. El resultado fue el Foro Internacional de Turismo, el Camp Internacional Rotario sobre la Paz y Resolución de conflictos, y el Festival Internacional de Trompeta.

A mi vuelta a la dirección, enfrento la crisis sanitaria y la emergencia climática.

Otra curiosa coincidencia es que hace 5 años me despedí sugiriendo, en la clausura, el cartel de la siguiente edición. Quería contar con Manuel Castells en la inauguración de aquel curso. El entonces alcalde no lo entendió. Pero yo soy cocúo, como diría nuestro Pepe Monagas, y, 5 años después, estamos aquí, en esta sociedad red escuchando a Manuel Castells. Sigo sin creerlo.

Sólo me resta agradecer a las instituciones, empresas, a todo el personal de este Ayuntamiento, al actual grupo de Gobierno, y a este equipo  de organización, comunicación y colaboradores que hagamos posible ofrecer a la población -de uno de los lugares de España más golpeados por esta crisis-, un programa con 24 cursos y 12 talleres, en torno a importantes cambios pos pandemia: la sostenibilidad, el turismo,  la cultura audiovisual, la transición igualitaria y, en definitiva, la incertidumbre. 

Contenidos que suman 36 oportunidades para reinventar la vida profesional, o para reflexionar sobre la vertiginosa transformación del mundo que nos rodea, bajo la premisa de nuestros grandes artistas: Tomás Morales, Néstor Martín-Fernández de la Torre y César Manrique, quienes intentaron inculcarnos que debíamos hacer de la vida una obra de arte. 

Con esa idea hemos preparado la 29 edición de la Universidad de Verano de Maspalomas. Disfrútenla y ojalá que sirva para que la 30 edición pueda realizarse convertida como parte del Campus Internacional de Maspalomas, que merece y necesita este lugar.

Gracias"

martes, 25 de mayo de 2021

Nueva etapa profesional…

Con Ramos Camejo, Luis Hipólito y C. Artiles
Durante varios años (1985-92), en mis comienzos de periodista, trabajé como 'redactor de Cabildo' para el periódico La Provincia. Fue durante la época de Carmelo Artiles Bolaños como presidente. Siendo también consejeros Carmelo Padrón, Alfonso Armas Ayala, Camilo Sánchez, Macías, Lezcano... fueron personas a quienes recuerdo de forma entrañable. Una época, por otra parte, de escasa representación femenina en aquellas Corporaciones.

Entre plenos, comisiones informativas y visitas, me presenté, y fui uno de los premiados, al concurso periodístico en el 75 aniversario de la Ley de Cabildos, en 1987, con un artículo sobre la historia de sus presidentes desde 1913, un trabajo que quedó muy bien, a pesar de las muchas lagunas que encontré y en las que me orientó el profesor Manuel Ramírez Muñoz, quien publicaría, en 1995, su obra sobre la historia de la institución, desde su creación hasta la Guerra Civil. Un trabajo que muestra cómo se hizo realidad el Gobierno-isla, tras un larguísimo periodo de ciudad-isla, dependiente de la provincia única con capital en Santa Cruz. Pero Manuel Ramírez, además de gran investigador, puso también alas a la historia de la aviación en Gran Canaria, con su libro 'Aves de paso'. Ramírez, junto a los profesores Bethencourt Massieu, Guillermo Morales o González Molina me animaron a indagar en la historia del turismo, ya que por aquellos años escribiría mi primera guía turística sobre Gran Canaria, para El País Aguilar.

Y cuento esto porque me incorporo como periodista en el Gabinete de Comunicación de la Corporación Insular, debido a la marcha de Fátima Martín Montesdeoca y Gregorio Cabrera, a quienes conocí cuando realizaron sus prácticas de verano en La Provincia. Fátima ha estado 6 años al frente de esa tarea, con un extraordinario trabajo de información de servicio público, incluyendo momentos dramáticos para la isla, en los que el fuego arrasó lugares emblemáticos y amenazó con una imparable devastación (si a todos nos afecta, imaginen vivirlo en primera persona). Esos sitios donde la naturaleza mantenía algunos reductos de flora, o eran el esfuerzo de repoblación, también los recorrí como 'redactor de Cabildo'. Las visitas a Osorio, Tirma... adquisiciones que convirtieron al Cabildo en el mayor propietario de la isla. 'Reverdecer Gran Canaria' se impuso como lema por Artiles, continuando la labor que con más constancia ha desarrollado el Cabildo desde la etapa de Matías Vega Guerra, Diaz-Bertrana... y los técnicos Nogales, Hidalgo y O'Shanahan... El paisaje actual de las cumbres es un legado del Cabildo, de la isla.

Pero son tantas y tan importantes las áreas de gestión, los servicios e instalaciones que ofrece esta institución, que el conocimiento de esta realidad debe ser constante para que pueda llegar a toda la comunidad insular, aunque el día a día imponga la urgencia y sitúe en un segundo plano la planificación de la isla, que es pieza fundamental de esta organización.

Y es que un Cabildo tiene muchas vertientes, la gestión de los intereses comunes; la representación política, con un Gobierno surgido de las urnas, en este caso con 29 representantes de seis organizaciones políticas que conforman el Pleno; y la administrativa, con un equipo humano numeroso, con más de 1000 trabajadores. Además, el de Gran Canaria tiene 6 organismos autónomos (Valora, Deportes, IASS, Turismo...); 3 sociedades (Spegc, Sogetec, CAAM); 5 fundaciones; y 7 entes, consorcios (Emergencias)... El último en sumarse es el Instituto de la Reserva de la Biosfera y Risco Caído. Su centenaria historia nos cuenta la vida de la isla en el período de mayor crecimiento y transformación, siendo el Cabildo uno de sus artífices principales.

La situación de pandemia ha trastocado nuestras vidas. En el ámbito del Cabildo, todo requiere un mayor esfuerzo. La comunicación también, para mostrar qué, cómo, cuándo y dónde está el Cabildo e cada rincón de la isla.

Un trabajo ilusionante, como grancanario, al poder colaborar en una de sus instituciones emblemáticas para lograr un futuro mejor que "nunca está conseguido, lo tenemos que hacer desde el presente". (César  Manrique).

sábado, 15 de mayo de 2021

Escandinavia se cura con clima canario

Heddy Astrup.

Vintersol, en Arona, Svenska Re, en San Agustín y Casas Heddy, en Tías, ya forman parte de la historia del moderno turismo de salud, que surge y consolida en las islas desde mediados del siglo XX. A diferencia del turismo sanitario que se vivió a comienzos del mismo siglo, ya no se trata de los 'invalids' británicos con enfermedades respiratorias. Ahora son nórdicos que tienen capacidades limitadas, estrés, problemas musculares...

Si bien todas las islas reciben turismo escandinavo, Gran Canaria se ha consagrado como el principal destino de la población nórdica en el mundo. Además de una migración climática anual de la tercera edad hacia la isla, que se prolonga de octubre a marzo, esto ha provocado que un importante número de residentes extranjeros sean procedentes de esos países. Son notables las comunidades de suecos y noruegos, y en menor escala daneses y finlandeses, con sus iglesias (incluso una mezquita), colegios y clubes, impulsados por comunidades nórdicas se han consolidado en las islas, pero el caso de esto tres centros de salud es singular por el tipo de atención que ofrecen y porque conforman una actividad turística con unas necesidades específicas, que deberían servir de guía en la renovación del destino.

Tres personas son las protagonistas de estos tres casos en tres islas y momentos diferentes. Heddy Astrup tuvo la visión de construir un centro para la rehabilitación de niños discapacitados y sus familias en el clima saludable de Lanzarote, donde mejoraron su bienestar físico y mental, mientras recibían tratamientos de rehabilitación especializados. Desde su apertura en 1975, más de 60.000 clientes de Noruega y Europa se han beneficiado de los cuidados proporcionados por Casas Heddy, donde realizan tratamientos avanzados desde accidentes hasta derrames cerebrales; parálisis cerebral o la enfermedad de Parkinson, además de todo tipo de lesiones. Pero no es un hospital como conocemos. Es un concepto de cuidados que incluye salud, fitness y bienestar. Un Life Center.

Casas Heddy surge gracias a una noruega, Heddy Astrup, quien construyó en 1944 el primer lugar de acogida para personas asmáticas. En 1964 comenzó a buscar un lugar sin barreras arquitectónicas. Una parcela en Los Mojones, Tías, se convirtió en Casas Heddy, en 1974, gracias  al apoyo de un grupo de accionistas que invirtió más de 5 millones de coronas. En 1975 llegan los primeros clientes. Heddy falleció en 1978. En 1982 sólo hay 2 accionistas: Cruz Roja de Oslo y la Asosiación Også vi Kan, al 50%. En 1981, Cruz Roja de Oslo se hace con todas  las participaciones.

Otro nórdico declaraba: “Amo el sol y lo tomo hasta que es casi imposible levantar los brazos. Entonces mi asistente me ayuda y me coge en brazos metiéndome en el agua.  En unos minutos puedo moverme y empiezo a nadar. Los pies no los puedo mover pero con los brazos nado unos 300 metros hasta el muelle y vuelvo. Entonces mi asistente me ayuda a salir del agua, camino con su ayuda y con un bastón. Esta sensación que tengo de estar, hace media hora, en una silla de ruedas y ahora poder caminar no se puede describir... Nadie que esté sano puede imaginar lo que es... A estas horas las llamo Horas de Oro del día”. Fueron las palabras del primer turista sueco que se establece en Tenerife, afectado de esclerosis múltiple, Bengt Rylander, en 1958.

En 1957 había llegado al sur, a Los Cristianos, con el primer grupo de turistas suecos. Un grupo formado por personas afectadas por esclerosis múltiple en busca de un clima cálido que permitiera mejorar su calidad de vida y, si fuera posible, su salud. El resultado fue extraordinario e inmediato. Fruto de esta experiencia, la satisfacción con los resultados supuso el nacimiento del turismo en Arona y en el sur de Tenerife. Apenas cinco años más tarde se construye la Casa Sueca, residencia durante el invierno de los turistas nórdicos que disfrutaban de atención y rehabilitación. Pero la comunidad sueca había descubierto un paraíso de salud. Con esa convicción, surge por iniciativa de la Cruz Roja Sueca la Clínica Vintersol.

En Gran Canaria también surge otro caso singular. La misión de Svenska Re es "proporcionar rehabilitación orientada al trabajo, donde los participantes reciben las condiciones para mejorar la salud y recuperar la capacidad laboral de una manera sostenible a largo plazo". No te curan, sino que evitan que enfermes. Svenska Re se basa en "valores y en la investigación, la evidencia y la experiencia comprobada".

Svenska Re AB fue fundada en 1972, en San Agustín en el sur de Gran Canaria, es propiedad de la Swedish Re Association, formada por empresas y organizaciones suecas, que financian esta organización sin fines de lucro y el excedente se invierte en el desarrollo del negocio.

El clima cálido en combinación con el apoyo de los participantes de, entre otros, un fisioterapeuta, psicólogo y terapeuta ocupacional, lleva a que los participantes tengan buenas condiciones para regresar al trabajo más rápidamente.

Svenska Re nació gracias a Nils-Henrik Öberg, quien buscaba solucionar sus problemas de salud. Logró que la junta de la Asociación de Empleadores Suecos SAF fundara esta 'clínica'. Curiosamente, la OMS acababa de publicar el estudio que mostraba que las enfermedades relacionadas con el estrés eran dos veces más causa de muerte en el trabajo que el cáncer. El estrés se era la enfermedad del director en ese momento. Öberg desarrolló el proyecto de una instalación para la rehabilitación de los ejecutivos que se construiría en San Agustín. Consiguió el apoyo del director financiero de SAF, Sven Jungholm, quien tenía un hijo que padecía enfermedades reumáticas y sabía lo que podía significar el clima.

Se encargó a expertos suecos un estudio sobre climas saludables en el mundo, que ratificó que el sur de Gran Canaria era muy adecuado. La legislación sueca también permitió recibir atención en el extranjero. Después de fundar Svenska Re, compraron 20 hectáreas en Rocas Rojas y alrededores. Comenzaron con un avión completamente cargado con personas interesadas que vinieron a conocer el proyecto que, en ese momento, eran solo dibujos y cal en el suelo. Franco gobernaba en España y el socialista Olof Palme en Suecia, lo que provocaba reticencias por parte de los sindicatos a las inversiones en un país dictatorial que aplicaba la pena de muerte y torturas a opositores políticos.

Heddy Astrup, Nils-Henrik Öberg y Bengt Rylander, son tres de los protagonistas de la historia canaria del mundo, del turismo, de una realidad que ya supera el medio siglo desde que Canarias se convirtió en el espacio de salud de los países escandinavos (por iniciativa de ellos). Primero vinieron los 'invalids' de Reino Unido, y después los nórdicos. ¿Por qué no nos creemos esta realidad de que tenemos uno de los climas más saludables en el mundo y aprovechamos la realidad para dar el servicio a este tipo de turismo de alto valor añadido?

miércoles, 12 de mayo de 2021

El éxito que dañó a Puerto Rico (Mogán)

Puerto Rico en construcción.

El desarrollo turístico de Mogán se precipitó -literalmente- hace medio siglo, con la proyección de urbanizaciones que en sus planteamientos originales pretendían ser modélicas, lo que contribuyó a su rápido éxito y declive. Así fue el caso de Puerto Rico, cuyos promotores incorporaron innovaciones de repercusión internacional, pero aquel sueño derivó en una masificación que se alzó hasta cubrir las montañas de apartamentos inverosímiles. Y tan alta fue la escalada de construcciones que apodaron a aquella colonización urbana de los acantilados como 'urbanismo en cascada'.

Los comienzos tuvieron lugar en Patalavaca, con los apartamentos Doñana levantados sobre la playa -marcando tendencia-, al ser el primer núcleo turístico que serviría de impulso para el desarrollo del que entonces era el pueblito de pescadores de Arguineguín. Junto a Patalavaca se desarrollarían varios hoteles en primera línea de los que destaca Anfi del Mar, el resort de ‘time sharing’ que durante los años 90 se situó entre los mejor valorados en el mundo, ideado por el emprendedor noruego Björn Lyng, que se hizo famoso como inventor de las cajas fuertes Elsafe, así como por la patente de cabezas de diamante perforadoras de petróleo, propietario de centrales térmicas y recluso en un campo de concentración por ayudar a huir a perseguidos por los nazis alemanes. Todo un personaje, que logró levantar su emporio sobre la marea y el dominio público marítimo-terrestre.

Otro núcleo, actualmente el de mayor oferta alojativa del municipio, es Puerto Rico, iniciativa de la familia Roca, y tras el que encontramos la visión del arquitecto Manuel Roca Suárez. La inauguración oficial de este centro turístico tuvo lugar en 1972, hace 50 años, por el ministro de Información y Turismo, Alfredo Sánchez Bella.

El proyecto y primeros pasos del desarrollo de Puerto Rico fue un revulsivo -más allá de la isla- para el sector turístico, para el urbanismo y la ingeniería en aquel momento. Recordemos que se trataba de un barranco donde no había ni luz eléctrica, y los obreros acudían a la tienda de 'aceite y vinagre' de la hija de Sánchez (el 'encargado' de la finca), donde les servían refrescos de una nevera que funcionaba con gas. En ese barranco dedicado a la agricultura de exportación (como casi todas las tierras cultivables en la costa moganera), se diseñó la primera playa artificial calculada en el mundo con dique y puerto deportivo, con un proyecto del ingeniero Pedro Suárez Bores, discípulo de Ramón Iribarren, que realizaran junto a Casto Nogales el proyecto de la playa artificial de Las Teresitas. Bores sería el autor del obras en Los Gigantes (Tenerife), Los Cancajos (La Palma), el frente marítimo de Barcelona y también presentó una propuesta para el de Las Palmas de Gran Canaria, cuando se estudiaba transformar la actual Avenida Marítima, y otra para la costa de Veneguera. También hay que destacar que la urbanización de Puerto Rico fue la primera en Canarias que contó, desde su origen, con depuradora y emisario submarino. La zona baja del barranco se estableció como zona libre para disfrute de los visitantes y equipamiento. La urbanización tenía prohibido el levantamiento de edificios que impidieran ver las montañas que rodeaban el barranco. Hoy sólo se ven construcciones...

En el equipo técnico del proyecto figuraban personalidades como el propio Manuel Roca (autor de edificios tan destacados como el Hotel Fariones en Tías, o el Cristina en la playa de Las Canteras), el arquitecto Agustín Juárez Rodríguez (colaboró en obras como el Auditorio Alfredo Kraus o el Teatro Pérez Galdós), y el ingeniero José Fernández Muñoz.

Puerto Rico supuso un empujón a la fiebre especulativa y urbanizadora que se extendió por el municipio a finales de los setenta, cuando se realizó la carretera de la costa de Mogán, la cual ya preveía los accesos para los proyectos de urbanización de casi toda la costa: Amadores, Tauro, Playa del Cura, Los Frailes, Medio Almud, Tiritaña, Taurito, Playa de Mogán (y Veneguera, aunque en este caso la carretera tardaría más de una década en construirse de forma 'espontánea'). Las crisis evitaron que todo se ejecutara.

Unos barrancos se salvaron y en otros se permitió lo indecible por un Ayuntamiento en el que los técnicos municipales de la época tuvieron un nefasto protagonismo que trascendió fuera de las islas, tras la denuncia de un notario por amenazas y coacciones en la constitución de la Junta de Compensación de la urbanización de Playa del Cura. O el procedimiento abierto por el Cabildo Insular para retirar las competencias urbanísticas al Ayuntamiento tras los vertidos ilegales en la costa para construir un paseo entre Taurito y Playa de Mogán.

Puerto Mogán fue otro caso de iniciativa original y sorprendente. Su impulsor, el conde y bohemio Rafael Neville, quería convertir aquel puerto deportivo y pesquero en la Marbella del Atlántico, atrayendo a la ‘jet set’, logrando convertirlo en un lugar de reclamo para embarcaciones de lujo que cruzaban el Atlántico.

Las crisis turísticas (de oferta, de demanda, de turoperadores, etc.), las movilizaciones sociales como 'Salvar Veneguera', contra la masificación y a favor de las leyes de Espacios Naturales (1987), o de Moratoria Turística (2001), alteraron los ritmos del desarrollo de la entonces famosa Costa Mogán, un destino que antes de la pandemia recibía un millón de turistas cada año en sus 35.000 camas alojativas entre hoteles y apartamentos, situadas mayoritariamente en pequeños núcleos en la desembocadura de barrancos, junto al mar. Una franja litoral que urge de una remodelación y renovación que de solución a los errores cometidos (o provocados) en un pasado no muy lejano.

jueves, 6 de mayo de 2021

Venecia y Marbella estuvieron en el Atlántico

Neville en Porto Rafael
Acabo de enviar mi artículo para su publicación en el próximo número de la revista turística It is Gran Canaria. Un artículo que me ha permitido rendir un pequeño homenaje a uno de los personajes singulares que tuvo un relevante papel en nuestra historia del turismo. Precisamente, en este año en que se cumple el 25 aniversario de su fallecimiento: Rafael Neville Rubio Argüelles, V Conde de Berlanga del Duero.

Para unos es la Venecia del Atlántico, pero el sueño de su creador, Rafael Neville era crear un lugar donde la jet set marbellí de los 80 y 90 pudiera inventar en una larga y plácida prolongación del verano, pero en el océano Atlántico. En la desembocadura del barranco grancanario de Mogán. Un pequeño pueblo de pescadores y agricultores cuyas casas escalaban el risco para dejar todo el suelo fértil para cultivar. Eran tiempos difíciles para las familias de la playa y del barrio de Lomo Quiebre, y de todos los caseríos de la zona. Las oportunidades económicas y salidas laborales se reducían al sector agropecuario. La carretera asfaltada, con sus túneles y tramos sobre acantilados, acababan de sustituir la vieja pista de tierra que conectaba desde Patalavaca hasta La Aldea.

Rafael Neville, Conde de Berlanga del Duero, encontró en Mogán el lugar perfecto para su sueño. Un reducto para la tribu marbellí, promoviendo su idea de pueblo marinero de lujo con canales y atraques para yates, apartamentos de estilo mediterráneo, un hotel y una zona para embarcaciones de pescadores que durante décadas estuvo inconclusa, pendiente de los presupuestos públicos para que la calidad del puerto se trasladara también a la zona e instalaciones de los marineros.

Pero el éxito de Puerto Mogán fue inmediato. Gran Canaria crecía y el turismo ocupaba toda la oferta alojativa. Los pantalanes se llenaron de yates vistosos y otras lujosas embarcaciones atraían a numerosos curiosos. Aunque no se hizo realidad el sueño de Neville. A pesar de que lo intentó con sus amigos: Alfonso de Hohenlohe, rey de fiestas en Marbella como un Rey de fiestas, la célebre Gunilla von Bismarck y, entre otros/as personajes del famoseo, como el fenómeno radiofónico y televisivo, Jesús Quintero, mordaz y divertido entrevistador más conocido como 'el loco de la colina’, en aquellos años de estreno de la libertad tras la dictadura en España.

Don Rafael, miembro de la nobleza y de apariencia bohemia, intentó convencer con una idea fantástica a la ‘tribu’ de Don Hohenlohe para que incluyera Gran Canaria entre los lugares selectos para esa corte singular, pero para el artífice de Marbella, que construyó el Marbella Club Hotel en 1954, Mogán le parecía poco interesante. Un pueblo muy pequeño con la limitación de la lejanía de la ciudad con sus servicios (sanidad, negocios…). A lo que contribuía un galopante deterioro de la isla con infraestructuras muy deficitarias que no eran comparables con el esplendor de la Marbella. Mogán era un oasis de tranquilidad y un coqueto puerto en el que un reducido grupo de ricos podía disfrutar del aislamiento dentro de una isla. Pero era otra cosa, muy diferente a Marbella, de donde fue ‘exiliado’ por el gobernador civil (máximos representantes de la dictadura) por los constantes enfrentamientos que tuvieron y que Neville pudo mantener gracias a su posición en la nobleza española. De Málaga partió a Cerdeña, donde comienza a desarrollar proyectos como urbanista, creando ‘Porto Rafael’ para desplazarse a Gran Canaria y crear el puerto que sería conocido como ‘La Venecia de Canarias’. Neville murió a los 70 años, lejos de su Torremolinos, en 1996, residiendo en su Porto Rafael, tras vender su apartamento en Mogán por los apuros económicos que sufrió al final de su vida.

En el 25 aniversario de su fallecimiento, justo es recordar a quien hizo realidad, en parte, el sueño de convertir la playa de Mogán en el origen de lo que hoy es un destino turístico consolidado, compartiendo e integrando a la población del lugar, con la referencia de esas viviendas rodeadas de la luminosidad del mar moganero, lugar con encanto y atracción como uno de los lugares más visitados de Canarias.

sábado, 1 de mayo de 2021

Ecotasa de autor en Lanzarote

Periodistas y participantes en el coloquio.

El año que falleció César Manrique, la población de Lanzarote ascendía a 68.000 personas. Hoy son 155.000. Un crecimiento contra el que clamaba el artista hace 30 años, pero a la vista está que no le hicieron caso. Los turistas son más: 3,5 millones. 12 veces más que los que visitaban la isla en 1992. ¡No! No se paró, sino que se aceleró el crecimiento hasta nuestros días. Hasta que se cumplió la advertencia de César. Y se paró todo, todos, hace 14 meses. El artista, visionario, lo avisó en repetidas ocasiones, pero no le hicimos caso. Ni tan siquiera preparamos un plan para la crisis que tan claro veía venir César. Sólo planes para crecer, arañando por aquí y por allá sobre un territorio que tiene protegido un 41% de su superficie, en el papel. Muchas leyes y normas con reiteradas menciones al ‘desarrollo sostenible’ de una isla que, cuando César dijo "¡Parar!", soportaba 88 personas por kilómetro cuadrado y en 2019 se juntaron 280. A eso, se suman vehículos, alojamientos, instalaciones de ocio, deportivas, consumo de agua, luz, producción de residuos… Y si alguien puede decir que se ha alcanzado la sostenibilidad, que piense lo que diría Manrique. Todo esto ha sucedido en la isla donde se elaboró y aprobó la 'Carta de las Naciones Unidas de Turismo Sostenible' en 1995. Y no hemos intentado corregirlo.

Así estamos hoy, con el turismo en vilo permanente, a la espera de poder abrir sin dejar de pagar. Porque un hotel cerrado es un coladero de dinero en gastos mantenimiento e impuestos, y si has realizado obras o compras, añade gastos financieros. Pagar, a pesar de que sea necesario y obligado el cierre. Y la situación es dantesca, hay un hotel con 10 clientes para los que tienen que trabajar 70 personas. Hay para escribir muchas historias. Ese era el panorama de la celebración del I Foro de Reconstrucción de Lanzarote impulsado por Biosfera  Media. Bueno, el escenario era el del Auditorio de Los Jameos del Agua, y allí recordamos que César decía que Lanzarote fue la Cenicienta de Canarias, para ser ahora ejemplo (a pesar de todo), en el que muchos soñamos con compararnos, retomando el vuelo sobre esas cenizas.


Sí. La Cenicienta. Una hermosa metáfora de cómo el fuego de sus montañas pintó un lienzo de figuras abstractas calcinadas. Una Timanfaya que bajo su piel de lapilli conservaba una tierra fértil de malvasías, batatas, cereales y legumbres. Pero, sobre todo, esas galerías, túneles y jameos que César y un grupo de lanzaroteños transformaron en el sueño utópico de millones de turistas, mejorando la calidad de vida de los/as conejeros en una burbuja que crecía, como antes lo hacían las obras de Manrique. Las cenizas de una belleza natural única, tratada con las mejores manos, las de la propia población lanzaroteña.

En el foro comenté que se podría conjeturar sobre la recuperación, la coincidencia general de expertos se anunciaba en el Foro Internacional de Maspalomas en diciembre, o hace una semana en Futurismo, en Adeje. Que prevén para este año el 70% de turismo nacional y el 30% de visitantes extranjeros. Los condicionantes son esta montaña rusa de picos y caídas de contagios, la velocidad de vacunación y la pronta activación económica con los fondos europeos, donde la sostenibilidad es imperativo. También, hay coincidencia en el sector que los destinos de sol y playa serán los primeros en recuperar, o que los de congresos y negocios lo tienen muy crudo con el cambio cultural de las videoconferencias, eventos online y webinars… Para terminar con el turismo de naturaleza. Lanzarote tiene sol y playa, pero también naturaleza, arte y César Manrique, con un potentísimo conjunto de ofertas de los Centros de Arte, Cultura y Turismo (CACT) que demuestran que se puede rentabilizar la estancia del turista frente al todo incluido y la hibernación climática de los turistas. Pero el futuro es más incierto en Lanzarote. No sólo la pandemia, sino ahora el brexit (el turismo británico es el 48% en Lanzarote, mientras en Gran Canaria es un tercio del total), y las campañas extraordinariamente agresivas que están poniendo en marcha destinos como Egipto, Turquía… a precios con los que no podremos competir, pero que ya conocimos sus efectos en 2009, hasta que las primaveras árabes provocaron la huida de turistas a destinos seguros.

La buena noticia es que Lanzarote tiene más posibilidades de re-crearse y, los fondos europeos pueden servir para "convencer a la mayoría". Tiene la isla 70.000 camas turísticas legales. Maspalomas Costa Canaria tiene 100.000. Pero, la oferta de la isla conejera incluye un Parque Nacional, es Reserva de la Biosfera y Geoparque, pero sobre todo tiene la marca César Manrique. Maspalomas tiene las dunas, el palmeral, la charca y el faro. Varios parques temáticos. Y el icono de Gran Canaria agoniza, la naturaleza se lleva al mar más arena de la que deposita. Evitarlo es la prioridad. 

¿Y cuál es el secreto de Lanzarote? Pues, a pesar de que la Fundación César Manrique está en ERTE desde marzo, paralizada forzosamente, busqué en los libros sobre el artista qué decía, recordando su ímpetu y entrega al pregonar: Buscar la autenticidad, no homogeneizar o ir a lo estandarizado (ya están cambiando el blanco y verde por acristalamientos en Puerto del Carmen), diferenciarse y no copiar (pero el jardín interior del Hotel Salinas se lo han cargado, la joya del edificio de Fernando Higueras con la colaboración de César); Usar el turismo para educar, enseñarle a ver y sentir la naturaleza, aprender de ella, amarla. O, en definitiva, apoyar una industria inteligente turística, al ser la única alternativa a la escasa posibilidad de supervivencia con sólo la agricultura o la pesca (ya testimonial); Y potenciar ese sentido y sabiduría del pueblo conejero que ha modelado el paisaje, la arquitectura y las tradiciones culturales.

César, como su antecesor Néstor Martín-Fernández de la Torre, invitó a programar el futuro desde el presente, convertir la vida en un experimento creacional, una obra de arte, y animaba a revertir la destrucción en marcha (Néstor lo planteó 50 años antes y nosotros hemos de reiterarlo 30 años después de la muerte de César).

Hay mucho por hacer, pero para empezar, las instituciones de Lanzarote no deberían cerrarse en los catálogos de instrucciones de los Planes de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD), que regulan las millonarias inversiones que vienen para la ‘reconstrucción’. Y digo que no nos cerremos en sus instrucciones, porque están inspiradas en el modelo de Lanzarote, cuando esta isla ya aprobó ese examen, con nota. Ahora hay que ser más audaces, y el pueblo de Lanzarote ya sabe cómo, lo aprendieron desde la cuna, lo han vivido día a día. Sólo tienen que cuidar y vivir la utopía, recrearla. Lanzarote es la isla de la meditación, saludable, el jardín de lava y viento, de sal y océano, con sus cocinas del diablo, limpia, inteligente, con calidad de vida… Todo eso es la herencia de César, de Pepín Ramírez, Jesús Soto y otros, los 5 magníficos de la isla. La isla tiene una calidad de vida, seguridad, conectividad, infraestructuras, pero ¿podrá decidir y lograr un visitante en menor cantidad y mayor estancia? ¿Y -pensemos la utopía- que además contribuya a mejorar la isla? Si se mira más allá del bloque y el escaparate se puede ver el mar, pero Cenicienta es la verdadera protagonista. 

Y como intervención necesaria en el Foro, la propuesta del alcalde de San Bartolomé de Lanzarote, al plantear la necesidad de la ecotasa con destino finalista. ¿No deberían los visitantes llegar y pagar un euro por cada noche de estancia? (31,5 millones se habría recaudado en 2019, por ejemplo). Porque ¿qué puede aportar a la isla un turismo que racanea un euro diario por vivir la utopía? De hecho, algo se ha hecho muy mal para que el gasto turístico en destino en Lanzarote esté por debajo de la media en Canarias. A veces, más es menos. Imagina que llegas a un destino y pagas porque así tendrás un entorno de mejor calidad, contribuyes a reducir tu 'huella de carbono' y te obsequian con poder fotografiar y publicar los selfies y demás imágenes de la isla, una isla de autor. El 'land art' en el que las personas forman parte de la obra creativa.

PD. Mi agradecimiento a Biosfera Media.

  • En la foto, de izquierda a derecha, los periodistas Jaime Puig y Domingo Rivero, Francisco Martínez (Asolan), José Martínez Mpanga (Lanzarote Premium), Alcibíades Trancho (economista), yo y Salvador Hernández (Biosfera Media)

jueves, 29 de abril de 2021

Lanzarote, reconstruir la utopía

Firma de la constitución de la Fundación.
El próximo viernes participaré en el 'I Foro de Reconstrucción de Lanzarote', que organiza el grupo de comunicación Biosfera Media. Sólo por el hecho de poder estar, una vez más, en el Auditorio de Los Jameos del Agua, merece la pena colaborar en el acto. En él participarán los/as alcaldes/as de la isla y la presidenta del Cabildo Insular. De aperitivo se presentará un video sobre la situación turística de la isla. Ya me imagino las imágenes y datos del devastador impacto de la pandemia en La Tiñosa, Costa Teguise o Playa Blanca... o La Graciosa, más de moda que nunca. Son los síntomas en la actividad turística del virus que ha afectado como un tsunami a toda la isla, incluyendo la Fundación César Manrique, que permanece en ERTE desde hace más de un año. Una situación inconcebible, cuando el mensaje y enseñanzas del artista es más necesario que nunca. Los responsables de las instituciones conejeras son conscientes de que el legado del artista es impagable y, por lo tanto, deberían ayudar a que se reactive la Fundación para que recuerde y actualice el mensaje del artista que hizo de Lanzarote un modelo, basado en el arte, el respeto al paisaje y a la sabiduría que se consolida en sus tradiciones. Una utopía hecha realidad.

El coloquio contará también con Alcibíades Trancho (economista), Francisco Martínez (presidente de la Confederación de Empresarios de Lanzarote y vicepresidente de la patronal turística Asolan), y José Martínez Mpanga (grupo empresarial Martínez Hermanos e impulsor de Lanzarote Premium).

El Foro viene precedido de una cumbre turística de las corporaciones locales de la isla, que tuvo lugar el pasado lunes, para analizar las posibilidades y procedimientos de la convocatoria de los Planes de Sostenibilidad Turística en Destinos (PSTD). Una cuantiosa inyección económica procedente de la Unión Europea a ejecutar en muy poco tiempo (tres años incluido éste). Pero..., ¿cómo resolver o qué aportar en este foro para la reconstrucción del turismo, si el Plan ya define las líneas de actuación? Está claro y reglado el escenario político y su presupuesto, pero no tanto para Lanzarote. En realidad, el Plan elaborado para toda España parece inspirarse en el modelo de Lanzarote que impulsó su éxito mundial desde hace más de 50 años. O, como dijo César: “No tenemos que copiar a nadie, que vengan a copiarnos a nosotros”.

No olvidemos esa herencia del artista, que no pudo ver cómo tras su muerte la isla acogió, en 1995, la Cumbre Mundial del Turismo Sostenible, de la que salió la Carta de Turismo Sostenible. Por si fuera poco, en 2017, se celebró también en la isla la Conferencia Internacional 'La Sostenibilidad como factor clave de competitividad para el Desarrollo de la Industria Turística'. Y es que César Manrique ya había anticipado que el modelo de Lanzarote sería un ejemplo a imitar. Y así quedó plasmado en esas cumbres. Pero Lanzarote ha de ir más allá, pensar en el futuro y no dilapidar o ver languidecer la herencia de la generación manriquiana, conformada por 'los cinco magníficos' de Lanzarote (junto a José Ramírez, Luis Morales Padrón, Antonio Álvarez y Jesús Soto), a los que hay que añadir su generación de amigos/as, sin olvidar a Leandro Perdomo, o los cientos de colaboradores que transformaron la isla y a sus habitantes, para asombro del mundo.

Por ello, no me convence el término Reconstrucción, dado que no ha habido un bombardeo, terremoto o hecatombe. Ni tampoco el manido llamamiento a la sostenibilidad, que venimos repitiendo -por lo menos- desde 1995, cuando la realidad es que cada día somos más insostenibles, porque no se trata de mantener sin variar esta actividad turística, que no se caiga o se tambalee, a pesar de depender de un exquisito equilibrio en el destino y de muchas incógnitas más allá de nuestro horizonte. No. Prefiero imaginar a esos 'cinco magníficos' reunidos nuevamente y pensando en qué puede solucionar esta situación y cómo preparar el futuro para esa nueva relación entre visitantes y residentes, entre turismo y la isla, entre agotar la belleza y mantener viva la utopía. Como en aquellos años en que cada inauguración embellecía hasta el asombro la isla para disfrute de todo el mundo (sí, el planeta entero).

Quizás sería cuestión de repensar esos planes PSTD, antes de intentar ejecutarlos en la isla de forma chapucera y ciega, porque Lanzarote está un curso (o más) por delante de esos planteamientos... y es que el documento del PSTD marca las pautas marcadas por quienes saben pero no entienden la realidad conejera. Un documento que habla de turismo y su futuro, sin citar una sola vez la palabra 'Creatividad', ni la palabra 'Arte', ni tampoco 'Naturaleza', o una vez solamente 'Innovación'. O, lo que es lo mismo, un texto que no aporta nada al fenómeno turístico lanzaroteño, probablemente el destino mundial con más centros artísticos -casi toda la isla- creados para el turismo.

Sólo con ver cómo se ajustan las palabras claves de la convocatoria al modelo creado por Lanzarote, nos topamos con un pasapalabras superado,  como: Transformación del destino mediante un modelo que permita la sostenibilidad sin perder competitividad; Innovación y calidad; Reposicionamiento; Diversificar la oferta turística; Complementar el producto de sol y playa; Productos de alto valor añadido para el turista; Recursos turísticos cuyo aprovechamiento es escaso o nulo; buscar el equilibrio territorial y amortiguar la concentración de los turistas; O la redistribución de los beneficios socioeconómicos; además de la colaboración público-público y público-privada; etc... Algo que en Lanzarote se practica, con altibajos, desde que Raquel Welch se bañaba en el charco de los Clicos.

Pero el Foro debe dar algunas respuestas, aunque yo me siento como un intruso, porque más que decir qué tienen que hacer en la isla conejera, son los propios lanzaroteños quienes pueden aportar luz a esa utopía necesaria para la mayoría de destinos en todo el mundo. Por ello... ¿No sería conveniente apoyar a la Fundación y crear en ésta un laboratorio de estudio del modelo lanzaroteño para continuar -con las herramientas, tecnología y conocimientos actuales- la transformación iniciada hace unos 50 años por los propios lanzaroteños y lanzaroteñas? ¿No deberían las instituciones canarias, con Lanzarote al frente, exigir coherencia en el PSTD para no despilfarrar esos 70.000 millones de euros, a toda prisa de aquí al 2023? ¿Podrá sobrevivir la utopía a este intento de estandarización de la recuperación turística?

lunes, 19 de abril de 2021

Sin memoria no hay paraísos

Una cuartería de aparceros en Gran Canaria

Estimada escritora, Andrea Abreu.

Con su artículo ‘Si esto es el paraíso’ (El País. 17 de abril), ha removido usted la mitología macaronésica para poner en evidencia (o en la picota) nuestro paraíso de “la Europa tropical” turoperada. Y no anda usted desencaminada, porque los homéricos Campos Elíseos, entre alisios y sirocos, fueron y son un lugar privilegiado, pero los dioses no habitan la tierra, ni hemos vuelto a otear San Borondón en el horizonte. Así que, por mucho que lo recen en las guías, las islas no son un lugar donde suceden cosas extraordinarias, salvo que llegues a sentir distinto el tiempo y el espacio isleño bañado por luces de Mafasca.
 
Pero, desmitificar nuestro dogma turístico no nos tiene que denigrar la realidad. Hemos podido progresar gracias a los/as 'chones', y mucho. El analfabetismo ganaba por goleada (75,26%) en 1900. En 1950, antes del boom turístico no llegaba al 23% y así se ha mantenido hasta 2009, que cae al 13,9%. Ahora es del 1,6 (INE. 2019), lo que nos permite afirmar que las competencias educativas autonómicas han dado sus frutos, aunque seguimos entre las CCAA con mayor tasa de analfabetismo. Una cifra que, si la analizamos desde el punto de vista de género, nos muestra un perfil más femenino de esta estadística. Entenderá con estos datos las dificultades endémicas y casi insalvables de las mujeres en las islas para aspirar a trabajos de mayor nivel.

Pues sí, antes del ‘paraíso’ que buscaba en su niñez, según cuenta en su artículo, esta era una región con demasiadas personas que no sabían leer ni escribir. Con una de las tasas más altas de natalidad, multiplicándose por cinco el número de habitantes en un siglo, así como el último bastión de enfermedades tan anacrónicas como la lepra. Y, sobretodo, con un mercado laboral de trabajos inestables y mal remunerados en el sector agropecuario, sin apenas industria, por lo que la única salida a la miseria secular eran las embarcaciones clandestinas al sueño -otro paraíso- venezolano o caribeño, con la ayuda de la marea.

De ese pasado, no tan lejano, puede ver -todavía- las cuarterías de finas paredes sin encalar ni sellar, cubiertas por uralita o cartón piedra, cuartuchos donde se hacinaban familias de aparceros junto a sus cabras y gallinas. Poblados lumpen casi pegados, como souvenires gráficos, a las incipientes ciudades para la nueva clase hedonista europea, mientras las/os niñas/os, mujeres y hombres víctimas del subdesarrollo, no disfrutaban de otra cosa que de trabajar al sol de invierno canario, para mandar a los muelles de Canary Wharf (hoy convertido en centro de negocios) las ensaladas que daban color al ‘smog’ enfermizo de la City, recordándoles que el vergel de belleza sin par estaba a un par de días de barco. El mismo sol que baña actualmente esos surcos abandonados junto a los complejos turísticos que dan trabajo estable, con unas condiciones laborales establecidas por un convenio que paga más que el Convenio de Despachos, el que rige para las contratas que limpian los edificios del Gobierno, por ejemplo. Asimismo, durante la crisis económica de comienzos de la pasada década, el sector que vio crecer sus salarios fue el de la hostelería, por encima del resto de sectores, una actividad que no sólo mantenía el empleo sino que subieron los sueldos. Fue el sector que facilitó la recuperación económica del país.

Pues hete aquí que, en estas islas, se desmantelaba las industrias del tabaco (demasiado competitiva para la Tabacalera estatal), la pesca (desviada a Marruecos por intereses estatales) y el sector primario se mantiene asistido con subvenciones europeas (y eso que nuestro plátano es insuperable), por lo que en la actualidad apenas ocupación al 5% de la EPA. Pero en algo habrá que trabajar en unas islas más allá de la burocracia (las oposiciones se hacían en la Península, para que digan del centralismo), con pocas esperanzas de una industrialización en islas. Pero la ilusión nunca se perdió, metamorfoseada en el oráculo recurrente de que Canarias podría ser un paraíso para empresas TIC o punteras en energías renovables, aunque seguimos esperando que suceda el milagro de la metamorfosis. Por ello, mientras tanto: ¡Gracias que somos un destino líder mundial del turismo! (mientras seguimos exigiendo que se fomenten esas otras alternativas, aunque esa canción ya suena a gramola decimonónica).

No obstante, algo de razón tenían Hesíodo y Homero, cuando a falta de carbón, cobre, uranio, acero, petróleo..., hemos puesto a producir el paisaje, el clima, al coste de pérdida para generaciones futuras de un territorio que hemos de cuidar con más ganas que las que pusieron Néstor Martín-Fernández de la Torre, César Manrique y otros/as muchos/as. Por lo menos, a falta de materias primas, minerales o empresas del Nasdaq, nos queda la alegría de que la población no padece enfermedades endémicas propias de esas industrias extractivas o manufactureras que tienen salarios más elevados, pero también producen mayores impactos en el territorio y en la salud de sus poblaciones.

Esta realidad de islas balneario, asilo de Europa, fiesta interminable, el templo del ‘happy hours’ y el todo incluido, nos muestra el altísimo peso del sector servicios en la ponderación del salario medio en Canarias, al tener un importante número de trabajadores que no precisan de formación académica. Y ése es el motivo. Por eso tenemos la media salarial y de pensiones de las más bajas de España y de Europa, junto a la cesta de la compra de las más caras (los puertos..., qué poco se habla de su papel). Y, a pesar de todo, siempre con una de las cifras de paro más elevadas del país. Pero, para qué quejarse si vivimos en este paraíso publicitado.

No es tan malo trabajar en el turismo, ni en la minería, ni de basurero urbano. Es cierto que no son necesarias cualificaciones especiales en los trabajos que más mano de obra se precisan para el turismo. Y es que después de décadas (casi un siglo y medio), desde los diferentes servicios de limpieza, animación, mantenimiento, promoción, big data y revenue management, restauración, o los cuidadores de animales en un parque temático… todos/as son profesionales, en su mayoría excelentes, capaces de convertir momentos en experiencias paradisíacas. En un sector donde el trato personal es clave del éxito de un establecimiento, de un destino. La amabilidad es una seña de identidad de los profesionales del turismo. Por eso, reflexione sobre el recuerdo que todavía vive en su memoria de cuando el dueño del complejo turístico le invitó siendo niña a saltar a la piscina mientras su madre atendía las habitaciones. No fue un gesto aislado, sino su forma de hacerle disfrutar de una experiencia inolvidable y que deseara volver en un futuro a ese hotel. Regresar al paraíso de aquella infancia. ¿Qué otra actividad económica puede obrar ése ‘milagro’?

sábado, 17 de abril de 2021

Nuevo reto con el Centro de Iniciativas y Turismo de Gran Canaria

Logo del CIT


Tras las elecciones del Centro de Iniciativas y Turismo de Gran Canaria, el pasado 24 de marzo fue proclamada la nueva directiva del Centro de Iniciativas y Turismo (CIT) de Gran Canaria, tanto su Junta Directiva como sus Vocales. Como resultado, ha sido elegido Presidente, Fernando del Castillo y Benítez de Lugo; Vicepresidente, Nicolás Villalobos Mestres; Vicepresidente 2º, Manuel Florido Mayor; Secretario, José Castro Tendilla; Vicesecretaria, Maria del Pilar Tabar Marrero; Tesorero, Juan Luis Sánchez Ojeda; Vicetesorero, Octavio Martel Hernández; Contadora, Judith Guanish; Vicecontador, David Morales Déniz. Los Vocales que completan la directiva somos: Teresa Aguiar Quintana; Hernando Toledo Suárez; José Antonio Hernández-Reja; Santiago de Armas Fariña; y Francisco Pedregal González.

El CIT de Gran Canaria es una entidad de la sociedad civil de Gran Canaria defensora de la necesidad de fomentar y organizar el turismo en la Isla. Heredera de la Sociedad Fomento y Turismo, y del Sindicato de Iniciativas y Turismo, el CIT se crea oficialmente en 1934, coincidiendo con el auge de la movilización pro turismo, liderada por Domingo Doreste 'Fray Lesco' y los hermanos Néstor y Miguel Martín-Fernández de la Torre. Quienes también formaron parte de aquella primera Junta Directiva del CIT.

La labor del CIT durante décadas fue la de promocionar y cuidar la imagen turística de la isla.  Publicaciones como la revista Isla, las guías turísticas (exquisita publicación firmada por Elizabeth Hodkinson, ilustrada por Antonio Padrón, con fotografías de Fachico Rojas), la colaboración con el Skal Club en la celebración de la asamblea mundial de esta organización (1963), o el primer congreso mundial de la organización de agencias de viaje (FUAAV) tras su constitución en Roma el año anterior (1966) con la fusión de dos grandes organismos mundiales: FIAV y UOTAA. Este congreso de la FUAAV dio lugar a que se celebrara en Las Palmas de Gran Canaria una Expotour, lo que ahora conocemos como Fitur... son hitos de una apuesta por potenciar y desarrollar la actividad turística en la isla, con vistas a convertir este territorio en destino líder mundial. Podría señalar más acontecimientos, pero lo importante ahora no es el pasado.

No es la primera vez que participo como vocal en el CIT de Gran Canaria. Ya lo fui en los años  90, junto a mi padre, teniendo como compañeros a Pablo Barbero, entre otros, bajo la presidencia de Manuel Guersi. La creación en 1975 del Patronato Provincial de Turismo supuso la consolidación de un órgano de promoción y gestión turística, si bien lo que se gana en profesionalidad y final de las incertidumbres del voluntarismo que caracteriza a las entidades no gubernamentales, tiene como contrapartida que es una entidad dependiente de la administración y, como tal, con un margen muy limitado a la participación de la sociedad civil.

Estamos en un momento crítico. Ya ha transcurrido más de un año desde que se decretó la cuarentena por la pandemia de Covid-19 y Canarias vivió (y mantiene, casi) el cero turístico. ¿Y qué podemos hacer para recuperar la actividad económica? Pues algo tan sencillo como fomentar y organizar el turismo, entre otras actividades. Y me podrían decir que para eso ya están los organismos públicos y las empresas (sin olvidar los sindicatos), pero al ser una actividad transversal que afecta a todo y a todos/as ¿nos vamos a quedar de brazos cruzados? ¿Quién determinará qué organización y que modelo de turismo va a convivir con nosotros/as tras la pandemia? Ahí está la razón de que varias personas se sumen al CIT (organización con un centenar de socios, abierta a la participación de la ciudadanía) donde se debate y se promueven iniciativas para mejorar el sector y, por tanto, la calidad de vida de toda la población de la isla. ¿Y tú no tienes ideas o propuestas? ¿Por qué te callas?

domingo, 28 de marzo de 2021

Los planes frente al Brexit y otros chistes

Lo de Chipre según Google
John y Mary venían todos los inviernos de Gran Bretaña a pasar su invierno en Canarias, en apartamentos o segundas residencias... Raro es el británico jubilado que viene a Canarias, desde septiembre hasta marzo, que se hospede en hoteles, aunque haberlos haylos. En realidad, se han convertido en medio vecinos de toda la vida, los emigrantes climáticos de larga estancia que prefieren el sol y la luminosidad de las Islas Canarias, ese territorio ligado al imperio británico, al turismo de 'invalids' que surgió en el último tercio del siglo XIX, y que durante generaciones se ha consolidado como uno de sus principales destinos. Más que nada para evitar el clima húmedo, el 'smog' (humo y niebla: 'smoke' y 'fog', palabra surgida en la revolución industrial que refleja el ambiente nocivo que provocó).

Pues John y Mary se han tenido que ir precipitadamente, antes de lo previsto, porque hay una nueva situación para el turismo británico de larga estancia en Canarias en invierno. Resulta que tras el Brexit sólo pueden estar en territorio europeo 90 días, en estas fechas el goteo ha sido incesante de retorno de los últimos clientes estacionales británicos porque esta semana se hubiesen convertido en ilegales, coincidiendo con los plazos de implantación del Brexit.

Pero resulta que no sucede igual en toda Europa, ya que Chipre tiene un convenio diferente y allí, a partir de los 90 días, pueden tramitar un visado de residencia temporal sin derecho a trabajar (como condición requerida) que es perfecto para los jubilados británicos y que, seguramente, el próximo año en vez de venir a Canarias a pasar 5 meses en invierno se irán a Chipre que les facilita el papeleo... y no les limita la estancia. Chipre no es región ultraperiférica -como lo es Canarias- ni país o territorio de ultramar, ni figura entre los territorios especiales, aunque el caso del norte de la isla tiene la singularidad de que todo el mundo reconoce a la isla como una república, salvo Turquía, que controla el tercio norte del territorio insular.

Canarias, como región ultraperiférica, debería tener este status igual que Chipre para ciudadanos británicos. Al menos, facilitar visados de seis meses para cubrir las largas estancias de jubilados británicos en invierno (segundas residencias y apartamentos  que tiran del consumo...).

Pues esto que parece tan lógico y que ya ha implantado la república chipriota no se da en Canarias por el momento. Y la pregunta (también lógica) es ¿Dónde están los estudios y estrategias de Canarias y España ante el Brexit? ¿Con el dinero gastado en esos trabajos a ningún experto se le ocurrió pensar en este perfil de clientes? Pues debe ser que o nos han engañado o estamos ante una gran chapuza que no ha visto el problema y las soluciones. Porque no se trata de personas que vengan a "quitarnos los puestos de trabajo", sino de jubilados que daban más rentas al destino y consumo: atención socio sanitaria, taxistas, restaurantes, hasta el cuidado de las mascotas... Todo un trasvase de rentas que se va para Chipre, a pesar de que John y Mary ya eran de la familia, conocimos sus nietos y ellos los nuestros, nos comunicábamos con ellos todo el año y su retorno era un reencuentro feliz. Pero el Brexit les ha cambiado la vida y su preferencia por Canarias. El Brexit y también la inoperancia de los responsables del turismo en Canarias y España.

Espero que rectifiquen. Estamos a tiempo de que Chipre y cualquier otro destino no nos deje sin John y Mary...

viernes, 19 de marzo de 2021

Discursos contradictorios sobre feminismo en las instituciones canarias

Un momento de la presentación del libro.
Este jueves, 18 de marzo, viví un día reivindicativo. Tras décadas de misoginia y silencio sobre las mujeres artistas, la colección de libros llamada ‘la negra’ inició hace un par de años una metamorfosis hacia la igualdad. El nombre de la ‘negra’ no se debe a una discriminación por género o raza, sino al apodo que se dio en sus inicios (hace unos 30 años) a la colección de libros que puso en marcha el Gobierno de Canarias, para cubrir la ausencia de bibliografía sobre artistas de las islas (otra discriminación más, ésta de carácter geográfico). Su formato, con portadas en riguroso luto, dio lugar a ese apodo, aunque lastrada por la mentalidad -machista- de la época. Y la que fuera Biblioteca de Artistas Canarios ha pasado a llamarse Biblioteca de Artistas de Canarias, porque en los últimos años (pocos), han sido varias las publicaciones dedicadas a mujeres. Entre ellas, este jueves, se presentó en La Regenta la obra dedicada a Jane Millares Sall, el tomo número 65 de la colección, cuya autora es Laura Teresa García Morales.

En el acto estuvieron presentes el viceconsejero de Cultura del Gobierno de Canarias, Juan Márquez, el director de la colección, Carlos Díaz-Bertrana, la autora y yo. Las intervenciones pueden verlas y escucharlas en el canal de Facebook de La Regenta. Pero en mi caso, aproveché mi turno para referirme a los tres aspectos que destacó Laura en los medios días atrás: Jane mujer, canaria y Millares. Como canaria, aporta al arte la mirada sobre la mujer que busca un lugar en una sociedad que la aparta y convierte en elemento doméstico; mirada sobre la historia no recuperada del pasado de colonizados y colonizadores, sobre la naturaleza, la belleza que le ayudaba a superar la persecución y represión que sufrió su familia desde que ella tenía 7 años. Como Millares, planteé juntar Planas de Poesía, Campanas de Vegueta, El Paso, El Conduto, los indigenismos, Ladac, Los Gofiones… Y una interminable sucesión de libros, discos, cuadros… tendríamos una Generación cultural, los Millares Sall, continuadores de una saga vinculada a la Cultura  Canaria, que se convirtió en en generación, en movimiento que tuvo en las artes la forma de combatir la dictadura y la represión.

Pero es su rol como mujer el que hizo que me manifestara sobre un suceso que espero que no se convierta en consuetudinario. Yo tenía muchas ganas de disfrutar el momento, de decir que llevaba décadas esperando por la publicación del libro en una colección que recoge a los artistas canarios más relevantes, pensando que -por fin- 'la negra' ya no era cosa de hombres (con rarísimas excepciones), sino que se regía por reconocer el valor artístico de canarios y canarias, pero la alegría se nubló el miércoles, cuando se hicieron públicos los Premios Canarias y me doy cuenta de que a la discriminación de género se suma el clasismo academicista. Por primera vez se conceden los tres premios a mujeres, merecidamente, como cualquier reconocimiento público, pero casualmente son tres profesoras de la Universidad de La Laguna... y me preocupa el discurso nuevo que surge en estos premios. Durante toda su historia, la presencia de mujeres es ínfima en el más importante reconocimiento que realiza la Comunidad Canaria y del que son partícipes numerosas personas con criterio que han actuado como jurados. Sin embargo, entre 2010 (año en el que se aprueba la Ley Canaria de Igualdad) y 2020, de los 27 premios otorgados, 17 han sido para hombres, 8 para entidades y 2 para mujeres.

El que los Premios Canarias de 2021 se otorguen a tres mujeres, una por cada categoría, es una gran noticia. Pero también una injusticia, a mi modo de ver. ¿Ahora se exige a las mujeres el título académico? ¿Y las personas -mujeres- que sufrieron la persecución, hambre, sufrimiento y aún así dedicaron su vida al arte? ¿Las mujeres autodidactas artistas que lo fueron todo en tiempos en los que se les negaba todo no deben ser reconocidas por temor a contagio? Cuando las instituciones gestionan honores y distinciones deben cuidar el discurso, pero, a pesar del intento de esta edición, seguimos dando una imagen discutible. Por ello, mi alegría por los tres Premios Canarias a tres mujeres se convirtió en tristeza, en frustración porque el discurso que se ha dado a la sociedad es que para reconocer a las mujeres es necesario un título universitario. No basta con su labor, compromiso social, artístico y, encima, mantenerse firme en una época de dictadura, machismo y miseria, cuando la cultura no daba de comer, pero sí unía a la familia sin recursos. No esperaba que se concediera el premio a Jane. De hecho ni creo que se hubiera nominado, aunque hace unos años sí se presentó una candidatura avalada por personas Martín Chirino o Matías Padrón, entre otros/as.

Lo dije así, con tristeza, porque creo que las mujeres premiadas son merecedoras de este y otros muchos reconocimientos, y que en estos momentos el mensaje es excelente, pero en el fondo volví sentir la marginación, la persecución de mi madre, de las madres de tanta gente que fue silenciada, que tuvieron que desistir de sus vocaciones... Nuevamente condenada por el olvido y el silencio, por no disponer de un título académico que no pudo tener, como tampoco pudieron Agustín, Juan Luis, José María, Sixto, Eduardo, Manolo, Jane, Totoyo y Yeya. Los Millares Sall, los que vivieron detenciones y cierres editoriales, desprecio en medios del régimen, incluso personas que les rehuían en la calle para que no les asociaran con ellos/as. Ese terror lo sufrieron todos/as, pero Agustín, José María y Totoyo sí que fueron reconocidos con el Premio Canarias (en algunos casos demasiado tarde), pero a las mujeres se les aplica una novedosa exigencia, un segundo grado, más sutil que el del machismo exacerbado de la dictadura y, lamentablemente, extendido a la etapa democrática también que se niega a reconocer u comprender esta Generación.

Espero que lo que han hecho con las premiadas de este año, que podría tomarse como una anécdota curiosa, no se convierta en otra barrera, en otro techo de cristal para las mujeres. Recapitulen y no vuelvan a hacerlo. Y les recomiendo que lean este tomo en 'la negra' pos machismo.

domingo, 21 de febrero de 2021

Ruinas u oportunidades en la Selva de Doramas

Vista de la nave desde la carretera.
En la carretera que lleva desde Teror a San Mateo, donde hay un viejo mojón, voluminoso, que marca el kilómetro 28. Se encuentra un lugar privilegiado y desconocido para observar el norte de la isla y, particularmente, la capital desde lo alto, un observatorio de la región del alisio... Pero es también el punto kilométrico donde unos emprendedores crearon un taller de carpintería que se hizo un nombre en Teror, en Gran Canaria y en otras islas: Taimatic. Una industria que creció. Creció mucho, a pesar de su ubicación alejada de todo. Una gran demanda, junto a un buen oficio y esfuerzo fueron las claves del éxito de un nombre que se hizo visible en una nave industrial entre montañas y tierras de cultivo. Donde hace siglos existió la Selva de Doramas que cubría de laurisilva el norte de la isla.

Taimatic es otro ejemplo de que el municipio de Teror tiene una tradición industrial notable. Desde los molinos de gofio a los embutidos, repostería, el Nik o los donuts industriales, la Fuente Agria... la patrona de la isla...

El Pino canario dejó unas raíces profundas, como polo de atracción de miles de visitantes, cada día y especialmente en septiembre, pero hay actividades que no pueden crecer a 28 kilómetros o más del cliente, y encima sufrir una carretera tortuosa con tramos que complican el tráfico de camiones, haciendo muy costoso el transporte de mercancías y personas.

Taimatic no sobrevivió a la crisis de 2009 y su muro de bloques ya no produce esa enorme mancha blanca y azul, sobre el verde de la zona de Arbejales y San Isidro. Ahora se ve cómo la humedad devora ese gran muro, dejando una herida de cemento que se pudre en el paisaje de las medianías de la isla.

Le he planteado esta situación a la concejala de Turismo del Ayuntamiento de Teror,  quien va a recabar información sobre la situación del inmueble. Un espacio que debe dar lugar a una reflexión sobre la oportunidad que supone la recuperación paisajística de esa sobresaliente atalaya. Solucionar el problema que supone el progresivo deterioro de las ruinas de una industria en un lugar donde no debió instalarse, pero ¿cuándo se planificó que la Villa dispusiera de una zona industrial para facilitar las cosas a los/as emprendedores? De esa falta de visión, estos resultados...

El hecho es que la instalación no debe convertirse en un problema sino en una oportunidad. El lugar es amplio y la demolición de las instalaciones puede dejar un espacio donde la repoblación cierre la herida en la tierra y se pueda complementar con usos que den respuesta a la población de la zona y a los pocos excursionistas que transitan por este punto kilométrico...

La nave en una imagen de 2012.

 

sábado, 20 de febrero de 2021

¿Cuándo dejamos de rechazar el fueloil?

Molinos en la Selva Negra (Freiburg, Alemania)
Hay un proyecto para llevar a Gran Canaria a una descarbonización en el consumo energético que -junto al resto del Archipiélago- aspira a cumplir los objetivos del Acuerdo de París sobre el cambio climático, jurídicamente vinculante para España (y Canarias, claro). En esa estrategia que recoge el Plan de Transición Energética de Canarias, Gran Canaria ha trabajado durante décadas en diversas acciones, una de las cuales es el proyecto de central hidroeléctrica reversible Chira-Soria, recogida como una de las distintas alternativas, que también figura en la planificación eléctrica estatal en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (2021-2030). Una iniciativa que se ha estudiado, corregido, transformado y modificado atendiendo a las alegaciones formuladas por organismos y entidades, públicas y ciudadanas. Tras la información pública que tuvo lugar entre el finales de julio y principios de octubre del año pasado, ahora corresponde a los funcionarios públicos que forman parte del Órgano Ambiental de Canarias (lo que antes hacía la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias, Cotmac), informar sobre la propuesta presentada (conocidas las alegaciones formuladas) para realizar la Declaración de Impacto Ambiental. Un documento que podrá ser recurrido, sólo que en dicho caso se tendrá que demostrar por los recurrentes si se incumple alguna ley.

Afortunadamente, vivimos en un país donde hay una muy variada y avanzada legislación y garantías jurídicas en el ámbito autonómico, estatal y europeo, que permite fiscalizar y comprobar si el Cabildo (por unanimidad de su Pleno), el Gobierno de Canarias (también con apoyo unánime del Parlamento regional) y, sobre todo, los funcionarios de dichas instituciones, no han tenido en cuenta alguna norma.

Así es. Existe abundante legislación sobre el suelo, el patrimonio, la flora, la fauna, la naturaleza, ¡el cielo!, el paisaje… Leyes de calidad y de última generación, porque hemos ido ganando derechos, gracias a la movilización ciudadana. Derechos que hemos de exigir que se cumplan. Y permítanme recordar a uno de los protagonistas de que las instituciones europeas y los gobiernos de la Unión hayan contemplado el paisaje como un bien público. Este adelantado o visionario fue José Miguel Fernández-Aceytuno, a quien homenajeamos en las Jornadas del Paisaje de Gran Canaria.

En cuanto al caso que nos ocupa, Chira-Soria, vemos que no es un caso aislado aunque sí diferente. Son muchas las torretas que atraviesan nuestro territorio, de alta o media tensión. Con su impacto visual. Pero no es el único elemento que podemos ver en nuestro horizonte limitado. Están las antenas de telefonía instalada en el pico de Las Nieves y que son visibles desde cualquier punto de la isla, o la proliferación de aerogeneradores, con sus aspas girando en un territorio que ha sido bendecido por la corriente casi permanente con una gran potencia, como es la costa este de la isla (Arinaga) que junto a Tarifa es de los puntos de Europa con mayor potencial eólico, con más de 4000 horas efectivas al año, cosa que no disponen en Tenerife, donde tienen que ocupar más territorio con paneles solares al no disponer de la ‘mina de viento’ que tienen Gran Canaria o Fuerteventura. Por ello, para la ‘carrera’ hacia la descarbonización, El Hierro ya ha demostrado cómo puede cambiar el modelo con su estación de bombeo hidroeólica de Gorona del Viento, seguida por Gran Canaria en cuanto disponga de la central Chira-Soria. Un proyecto que no sólo recoge la estrategia autonómica en elaboración, sino que se contempla que es necesario ampliar la producción hidroeléctrica reversible con el uso de otras presas.

¿Y qué daño hacen las torretas? Pues un enorme impacto visual. Aunque, generalmente aceptamos los molinos, pero no las torretas. ¿Es más artístico, mimetizado o humano el diseño de los molinos, su movimiento, la línea? A primera vista, sí. Una torreta es un amasijo tipo ‘Mecano’ (cosas del pasado), con forma de gigante o de mole que se eleva sobre un paisaje. Pero no hay país que no tenga torretas, ni población que no las necesite. Soterrar no es barato, pero tampoco menos impactante. Una línea de alta tensión soterrada tiene que ir en una galería de 1,8 metros de ancho por 1 de alto, para lo cual hay que excavar (imagínense meter excavadoras por esas laderas) y cada 900 metros hay que construir una cámara de empalme. El dilema, entonces, está entre la propuesta del Cabildo de utilizar la carretera para canalizar el agua desalada y la línea de alta, o esta actuación en un tramo y el resto del tendido en torretas, como defiende la empresa adjudicataria. Pero bueno, algo hay que hacer para que las torretas no aparezcan en todos los ‘selfies’ (autorretratos con cámara del móvil) que nos hagamos cuando vayamos de senderismo por la isla. De ahí que esperemos con interés lo que determine el órgano ambiental del Gobierno de Canarias sobre el impacto ambiental de la obra y su red, conocer las medidas correctoras que se establecerán para minimizar los impactos que -como cualquier obra humana- se producirán en la ejecución de un proyecto de estas características. De entrada, en el proceso de información pública se redujo a la mitad el número de torretas previstas (se pidió que se soterrara todo el trazado, pero se demostró su inviabilidad). Por lo que al final se optó por presentar una propuesta con menos de la mitad -37- de las torretas previstas inicialmente por la empresa Red Eléctrica Española (REE), que no dejan de ser un número importante, pero que serán visibles por su tamaño que viene a ser aproximadamente la mitad del tamaño del muro de la presa de Soria.

No obstante, creo que el papel de Órgano Ambiental del Gobierno es muy administrativo, donde lo que prima es comprobar si el proyecto cumple con el marco legislativo. Y el paso de una línea de alta tensión puede cumplir con las normas, garantizar la seguridad ante unos temporales que podrían ser más frecuentes y más fuertes con el agravamiento de las condiciones naturales a causa del cambio climático. Pero, las presas ya están hechas, que es lo que verdaderamente impactaría en caso de que no existieran. No obstante… ¿no habrá un modelo o una forma de mimetizar este tipo de instalaciones? Así podríamos diferenciarnos, por lo menos hasta que haya otra fórmula más ‘humana’ para transportar la energía a los puntos de distribución y, lograr una red eléctrica insular mejor, más robusta, más fiable y que posibilitará una mayor y más rápida penetración de las energías renovables con un vuelco en la gestión del agua tan escasa en la isla y, por supuesto, acabar con las chimeneas y los humos que vierten las centrales térmicas… porque parece que hemos olvidado el rechazo al consumo de fuel contaminante que es el principal causante del cambio climático que se nos viene encima.