jueves, 12 de septiembre de 2019

Souvenirlandia amenazada


Llega septiembre y cambia el rumbo de la actividad cotidiana con varios eventos destacados en los que el turismo tiene un papel protagonista. La luminosidad es penetrante y el aire, el alisio, aromatiza la isla para que sus habitantes respiren profundamente la pureza del Atlántico. Un mes que trae el inicio de la temporada alta turística junto al final de las fiestas estivales y populares. Si a ello unimos el Día Mundial del Turismo (este año tiene como lema 'El turismo y la transformación digital') o ,pocos días después, el Día Internacional de la Paz, nos encontramos ante un mes sugerente que da ofrece el turismo como 'filosofía' vital hedonista y tolerante, en una isla en la que ofrecemos un cóctel formado por la alegría, la paz y una naturaleza saludable.

Una realidad, la actividad turística, a la que está vinculado el Archipiélago Canario desde sus orígenes con varios de los hitos destacados en la historia de la navegación mundial, en cuyo desarrollo el turismo se ha convertido en la principal causa de movilidad de personas en el mundo. Pero qué ofrece el turismo para que 1300 millones de personas se desplacen al año a distintos países. Probablemente no sea la búsqueda de un souvenir, una fotografía, una peregrinación, sino la ruptura con la rutina en un lugar en el que las comodidades y satisfacciones sean múltiples. De ahí que se consolide el protagonismo del Archipiélago canario en el mundo como referente de clima saludable, riqueza natural y una oferta multidestino y multiproducto.

Sin embargo, una movilización social planetaria pretende ir contra esta corriente por el impacto que tienen los combustibles de la aviación en el cambio climático. El 27S por primera vez se convoca una huelga planetaria para evitar una crisis climática global que se tornará irreversible y de consecuencias dramáticas para la vida y la Humanidad. Una realidad que puede perjudicar seriamente y de inmediato a los destinos turísticos como Gran Canaria por su lejanía de los países de origen de sus visitantes. En esta situación, se enfrentan dos realidades: por un lado, la necesidad de actuar contra los causantes de los gases de efecto invernadero que aceleran un cambio climático que ya está en marcha. Por el lado contrario, está la necesidad de una estancia en un lugar donde poder refugiarse de las duras condiciones climáticas del invierno nórdico, causante de enfermedades de la piel y de desánimo o depresión. Se habla de nuevos medios de transporte menos contaminantes, pero todavía no están disponibles. En todo caso, una de las soluciones a esta conciencia medioambiental conocida como 'lygscam' o 'vergüenza a volar', o a los posibles impuestos o limitaciones de uso de aviones, será la de ampliar las estancias y reducir las frecuencias de viajes: viajar menos pero por más tiempo.

Para ello, los destinos deben tener en cuenta las necesidades de ocio y de actividades de los turistas. Lo cual repercutirá también en un incremento de gasto en el destino pero ya no en los antiguos souvenires que implican un peso extra en el equipaje. Los nuevos recuerdos serán en forma de experiencias, y de eso Gran Canaria puede ofrecer muchas oportunidades, tanto en espacios únicos, actividades permanentes, como también celebraciones puntuales y un programa de eventos y de oferta cultural, deportiva y de entretenimiento como pocos lugares. Una isla que es la tierra de los souvenires para vivirlos.

[Reescritura del artículo relizado para el periódico Welcome to Gran Canaria número 75]

viernes, 6 de septiembre de 2019

Contubernio en el arte canario

 
César y Néstor o Néstor y César...

Las críticas del catedrático Fernando Castro Borrego a la Fundación destapan, además de la inquina personal contra la entidad manriquiana, el intento de silenciar y negar la vinculación entre la vida y la obra de César Manrique con su antecesor Néstor Martín-Fernández


...Y van dos polémicas políticas (en apenas dos años) con el catedrático de Historia del Arte de la Universidad de La Laguna, Fernando Castro Borrego, como protagonista, por dos de sus trabajos realizados para el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Lanzarote, respectivamente. Una por la exposición sobre poesía y arte canario en el siglo XX y, la otra y más reciente, un libro sobre César Manrique coincidiendo con el centenario de su nacimiento.

La primera controversia provoca una amplia discusión sobre la escasa presencia femenina en las publicaciones sobre arte en Canarias, ante lo cual Castro defiende el discurso de su exposición libre de ataduras de género, por lo que rechaza continuar el proyecto si ha de ser 'corregido' debido a la escasa o casi nula presencia de las artistas en su propuesta expositiva.

La segunda discusión estamos siendo espectadores de ella porque el actual gobierno del Cabildo conejero ha decidido suspender la distribución de un libro que se le encargó por el grupo de Gobierno anterior -actualmente en la oposición-. Una obra que formaba parte del programa institucional del centenario del nacimiento de Manrique. Una censura intolerable e innecesaria. Y tan criticable como el que los dirigentes de Coalición Canaria (CC) -ahora sin la presidencia del Cabildo-, y el catedrático lagunero, utilizaran el libro para atacar a la Fundación César Manrique (FCM), cuya relación con CC es de beligerancia sobre el ordenamiento del territorio insular, mientras el catedrático y anterior asesor de la entidad manriquiana acusa de izquierdización al discurso sobre Manrique que ofrece la FCM, aunque no olvidemos que en el Acta fundacional se establece como objetivo de la Fundación "promover la actividad intelectual, creativa y el pensamiento crítico".

En cuanto al libro, repito que el Cabildo no debió retirarlo. Es una demostración de 'pensamiento crítico' y por ello debería estar disponible para quien quiera comprarlo. También para rebatir sus argumentos, lo cual precisa tiempo, trabajo y -si se quiere editar- algo de dinero para favorecer una o más respuestas a un debate más subjetivo y personal que real. Y tendrá que ser el Cabildo quien debe facilitar la respuesta en las mismas condiciones del libro polémico, ya que se usó dinero público para poner en duda la capacidad y cumplimiento de sus objetivos a los gestores y patronos de una entidad privada sin ánimo de lucro.

El autor afirma que es víctima de 'censura' por su crítica a la deriva izquierdista de la Fundación. Y la retirada de la publicación ha exacerbado las críticas de Castro hacia la Fundación, aunque dudo que ésta tenga alguna participación en la decisión y suponemos que tampoco ha retirado las publicaciones que la FCM posee del mismo Castro referidas a Manrique.

Pero, en el fragor del debate, vuelve a aparecer el señor Castro desatado en sus declaraciones a la prensa como sucedió en el debate sobre sus planteamientos discriminadores de las mujeres (no es que no haya, es que “no tienen nivel”, afirmaba, aunque reconocía que se ha hecho poco por valorar el papel de la mujer en el arte). Si ya parecía machista el planteamiento de la exposición, que le atrajo las críticas del feminismo, Castro Borrego suma un nuevo enemigo a su lista de perseguidores: la "izquierda" que manipula la Fundación para desviar la figura de César hacia postulados políticos y contrarios a la libertad. Y recuerda que nuestro artista se codeaba con la dictadura y por este motivo, según Castro, era reprobado por la izquierda. Curiosa afirmación porque durante la dictadura o cohabitabas o emigrabas o eras un topo; y más curioso es el protagonismo que da a la izquierda, cuando era clandestina y diversa, no gestionaba museos o instituciones culturales ni tenía galerías de arte, ni otra prensa que los panfletos sacados de la vietnamita y que nunca citaron a César. Sus dirigentes en Canarias, además, eran artistas e intelectuales amigos de César (los hermanos Gallardo o Felo Monzón, por ejemplo). Y la prensa, la que no era del Movimiento sobrevivía bajo amenaza de cierre y multas, incluso demolición (diario Madrid). Pero si dice que lo dijo habrá que comprobarlo.

Lo cierto es que ser artista durante la dictadura era una realidad bien distinta y rápidamente olvidada. Por lo que Castro Borrego abre una línea digna de estudio, tardía pero necesaria.

Añade el señor Castro a su relato de contubernios que él también es un perseguido por “la izquierda” y cita al PSOE y Podemos, cuando es el PP el socio de gobierno de los socialistas en el Cabildo, y el partido de Casado es poco sospechoso de padecer la enfermedad infantil del izquierdismo.

Pero él denuncia un ataque frontal al arte y la libertad por parte de la izquierda y olvida que quien ha tenido ese poder destructivo durante casi medio siglo -y sus secuelas- ha sido una derecha dictatorial en lo político, moral y cultural, con tal represión que me basta citar un nombre como ejemplo, bien conocido en Lanzarote y en Canarias: Agustín Espinosa (conservador pero escritor surrealista que sufrió torturas por sus textos 'obscenos')...

No hay duda que en los regímenes totalitarios se persiguen las libertades, pero no es el caso de César, y mucho menos del señor Castro. Al catedrático le ha retirado su obra de la venta la misma institución que le pagó la edición del libro. Lo que demuestra que el libro no es suyo, sino de quien se lo encargó con una finalidad que ha quedado de manifiesto. No se trata de una víctima de la dictadura del 'progretariado' sino de las reglas del mercado: hoy mando que me escribas un libro y mañana viene otro y cree que la institución no debe promover la crítica a una institución privada... Es censura, pero no de un pensamiento sino de un ataque a quien no era del agrado de CC utilizando para ello el dinero de los contribuyentes.

Pero no sigo con el dichoso libro, aunque si con su autor porque lo que más me ha asombrado y motivado a escribir estas líneas es otra increíble afirmación del catedrático Castro realizada en las instalaciones de la FCM, cuando el virus rojo no se había extendido por las venas de sus patronos, cuando se complacían mutuamente (y no sé si lo han superado) con un discurso que insiste en eliminar la figura de Néstor Martín-Fernández de la Torre como influencia principal en la vida y la obra manriquiana, en su discurso y en su osadía. Un artista, consagrado internacionalmente, que decide regresar a Canarias -siendo Manrique un niño- e impulsar un cambio de modelo económico para la isla basado en un turismo diferenciado del de las capitales del grand tour y de la riviera, con la exaltación de los paisajes y la recreación de las tradiciones bajo su insignia de "Hacer de la vida una obra de arte". Y César ya era un joven que vivió la fascinación de la sociedad lanzaroteña por el tipismo y esa mirada hacia lo propio que llevaría al éxito de Lanzarote.

Pero, Castro Borrego estableció y mantiene una premisa falsa en la presentación de su libro 'César Manrique', de la Biblioteca de Artistas Canarios del Gobierno (que dirigía él mismo y convirtió en otro ejemplo de visión andrógina), al señalar que la importancia del artista se debe a que “Es el único artista español que ha propuesto un cambio de modelo económico para un territorio”. Sorprendente afirmación que borra de la historia a Néstor y su modelo de isla y su influencia sobre la sociedad canaria, incluida la lanzaroteña. El primer artista español que propuso un modelo económico para un territorio es Néstor. Quien dude de esta realidad sólo tiene que ver el legado de Néstor que, aunque falleció prematuramente (a los 50 años de edad), puso en marcha su modelo y un movimiento social que continuó su labor, mientras César, a los 50 años, tan sólo había desarrollado las primeras fases de Los Jameos (y su casa de Tahíche).

Espero que la Fundación se libere de este prejuicio alimentado por académicos que han hecho del arte canario un discurso misógino e insularista. Y espero que sea el momento de que la Fundación reconozca que hay un proceso iniciado por Néstor, continuado por César y que precisa que el ejemplo de ambos -y la colaboración de ambas Fundaciones- sirva de luz para el futuro de la sociedad canaria.

Enlaces de interés

miércoles, 21 de agosto de 2019

Magnitudes del #IFGranCanaria para reflexionar


Brigadas actuando ante el fuego en el pinar.
Éste (o estos, que han sido varios) incendio de agosto de 2019 tendrá que recordarse por las magnitudes que hemos podido comprobar:

De respuesta institucional y social para que no corra peligro nadie en la isla, sin ninguna víctima mortal hasta el momento, tras movilizar la mayor operación de medios humanos y aéreos en la historia de los incendios forestales de Canarias. Con 10.000 personas evacuadas. Con una de las mayores demostraciones de solidaridad vivida en la isla, de su pueblo. Con el agradecimiento sincero en ventanas y azoteas a quienes se han enfrentado a un peligro mortal por salvar una persona, un árbol, un gato, una isla entera. Y, sobre todo,  la magnitud de la profesionalidad de las brigadas contra incendios y resto de cuerpos, especialmente los voluntarios (formados y organizados, poseídos por un extraordinario sentido de la participación). Las exposiciones de su jefe -héroe mediático por su credibilidad- muestran la profesionalidad del personal del conjunto de organismos y sus 'fuerzas', si, la entrega de personas que soportan respirar un aire que les abrasa por dentro; les arden los ojos ante un infierno que impide distinguir el entorno; tragan cenizas de mortaja de pinos y les atacan flechas de fuego. Y, para descansar -agotados- una acera o un recodo en el asfalto. Una demostración de la magnitud de los humanos para combatir los elementos y defender su tierra.

La magnitud de la respuesta institucional (unánime y prioritaria) ha de ser la de solucionar las carencias que puedan producir en el futuro (que traerá -anuncian- peores condiciones meteorológicas). No valen más retrasos ni incomprensión administrativa (me refiero a algunos funcionarios que reparan o frenan estas actuaciones) al riesgo que supone para la población, para estos héroes y para la isla la fragilidad en la que vivimos, con medidas insuficientes o no puestas en marcha para convertir los espacios protegidos, las zonas forestales y los suelos agrícolas abandonados en paisajes de una isla donde la naturaleza es (siempre) protagonista por su calidad y variedad, pero sobre todo por su seguridad.

Por ello se debe dotar al medio ambiente del personal y medios que necesita. No puede ser que los espacios protegidos y reconocimientos internacionales (Reseva de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad) ocupen la mitad de la isla y el Cabildo no disponga de más personal para atender todo ese territorio (pregunten cuántos son y se sorprenderán). Y por su parte, el Congreso de los Diputados podría cambiar la ley que congela la contratación de personal por las administraciones públicas porque para gestionar el medio ambiente de todos hace falta personal y si hablan de emergencia climática ésta es una de sus consecuencias más peligrosas.

Me abstengo de hablar de bulos, rumores, campañas políticas soterradas en redes sociales que avivan las ascuas de los instintos de venganza, con frases sacadas de contexto, fechas y hechos fuera de lugar, leyes y clasificaciones mezcladas en un ritual de confusión que no aporta más que angustia y desconfianza cuando lo que hemos podido ver es que contamos con fuerzas y medios preparados, la colaboración entre instituciones, la solidaridad y, sobre todo, el amor a la isla.

Espero que el silencio desolador, lúgubre y ceniciento de nuestras cumbres asoladas por el fuego se convierta en un grito unánime de las instituciones y la sociedad con un programa de actuaciones para que no volvamos a padecer este dolor que grita desde las entrañas de la isla.

martes, 13 de agosto de 2019

Gran Canaria es el mayor escaparate de presas del mundo

Presas de Hoover (Nevada, USA) y Soria (Gran Canaria).
La reiteración y magnitud de los incendios en Gran Canaria pone de manifiesto cómo en siete décadas se ha transformado la isla tras iniciarse la gran repoblación forestal y la creación de grandes presas para aprovechar el agua que aportan los bosques. Esta necesidad de agua ha desembocado en una singularidad extraordinaria: no hay en el planeta otro lugar con tantas presas, tan diferentes y en paisajes tan dispares, lo que convierte la isla en el mayor escaparate de presas del mundo. Pero no hay un aprovechamiento turístico del producto y su originalidad, unido a la espectacularidad de los paisajes que ofrece la isla en cuyos enclaves privilegiados fueron construidas estas joyas del paisaje y la ingeniería.

Un proyecto de creación de un producto turístico como este podría ser algo similar al atractivo de disfrutar en directo una Máster class sobre la captación de agua, con embalses de mampostería, de hormigón, mixtas, presas de gravedad, macizas o aligeradas, presas de arco, etc., o la mayor presa de las Islas Canarias y única de bóveda en el archipiélago: Soria (una muestra del símbolo norteamericano de las presas: Hoover, en menor escala.) A la variedad de tipos de ingeniería de presas (que debería divulgarse), la ubicación de estas infraestructuras se realiza en terrazas de paisaje convertidos en postales para el recuerdo. También hay usos específicos o actividades existentes relacionadas con el turismo: zonas recreativas, pesca de carpas, alojamientos y restauración entre otros, incluso su uso para cursos de especialización de pilotos de helicópteros en acciones de extinción de incendios forestales.

Debería haber un producto que valore este recurso existente y único en el mundo. Un diseño de señalización e información, incluso intervenciones de mejora, una promoción y demostración del valor de estas construcciones y su entorno como patrimonio cultural, industrial y natural. Prácticamente está todo explicado en la web del Consejo Insular, sólo faltaría darle forma...

Ubicadas en Patrimonio de la Humanidad o su entorno, Reserva de la Biosfera y espacios protegidos de Canarias, son un elemento fundamental en el proyecto de repoblación forestal de la isla (el Cabildo promueve duplicar la masa de bosques en 15 años) y en la soberanía en recursos de agua y energía con el complejo Chira-Soria y los nuevos parques de energías renovables.

Sin olvidar que en esta isla se puede ver todos los procesos del ciclo del agua, históricos y presentes (galerías, ingenios, molinos pozos incluso de hielo...) y que fuimos pioneros en la desalación por ósmosis inversa... Una industria que nos muestra las grandes infraestructuras de desalación, depuración y redes de distribución, ya sean urbanas o las rurales que recorren toda la geografía insular, en algunos casos con ubicaciones en precipicios de vértigo. Por ello sorprende que entre tanto edificio religioso, yacimientos arqueológicos y castillos (todos los que están en pie) declarados como Bienes de Interés Cultural (BIC) en Gran Canaria (105, a los que se suman 36 expedientes incoados para nuevas declaraciones), sólo figuren las presas del Pinto en Arucas quedando fuera de este reconocimiento casi la totalidad de presas de la isla.



Toda la información sobre el valor patrimonial y propuestas de aprovechamiento turístico de estas infraestructuras en el blog de Jaime González Gonzálvez.
BICs Gran Canaria. Las presas están donde no hay BIC
Helicóptero recogiendo agua en una presa grancanaria.

sábado, 10 de agosto de 2019

Por qué Gran Canaria no es un destino de convenciones pero podría

Convención Int. Rotaria 2018. Toronto. 25.652 asistentes
Entre tanta película y serie sobre Las Vegas, nos hemos enterado de que allí se juegan la pasta, se casan de forma divertida, se despiden solteros con memorables resacas, hay espectáculos de todo tipo, e incluso son atacados por los marcianos. O sea, que tiene merecida la fama de ciudad del pecado o de las segundas oportunidades, siempre que se respete el "Lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas". Pero el verdadero negocio de ese paraíso turístico levantado en el desierto por la mafia hace tan solo 115 años es la celebración de convenciones. Unas 20.000 al año, cosa que en Gran Canaria no sucede ni por asomo, más bien se podrían contar con los dedos de unas cuantas manos. ¿Esto quiere decir que no estamos preparados para convenciones de tamaño medio o multitudinario? Yo creo que no, pero no hay una política que cuente con el acuerdo de las instituciones y de los empresarios turísticos de la isla para que sea una oferta real. Espero que la caída del número de turistas haga recapacitar a los agentes turísticos isleños sobre la necesidad (y oportunidad) de este tipo de turismo.

Carnaval y pride son la demostración de que Gran Canaria puede acoger grandes eventos que generen una actividad turística de gran rentabilidad local. El intento de lograr la capitalidad europea de la Cultura, o la consecución de la declaración de patrimonio mundial para las cumbres de la isla son actuaciones que mejoran el posicionamiento de la isla con un enorme impacto sobre la marca isleña en cuanto a complementar la oferta para el turista 'nuestro' al atraer nuevos perfiles. La promoción que lleva aparejado este tipo de acciones no se puede comparar con la de ferias o algunos eventos como festivales o espectáculos (aunque el Circo del sol es un caso diferente). Estamos hablando de macro encuentros de decenas de miles de personas durante varios días, que pueden llevarse una impresión muy favorable de nuestro destino.

En 2012 como director de la Universidad de Verano preparé con el Club de Rotarios de Maspalomas la puesta en marcha del CAMP Internacional por la Paz y Resolución de Conflictos (gracias a la implicación del Club sureño, la visión del gobernador de distrito Francisco Arcos y el apoyo de los clubes de Lanzarote y Arucas), iniciativa que abrió las puertas a que Maspalomas sea una de las 5 ciudades de paz declarada por esta organización mundial, y es posible que la ULPGC se postule para obtener una Cátedra internacional rotaria de la Paz junto a varias de las universidades más prestigiosas del mundo.

Estos pasos, unido a otras iniciativas de este Club, han posicionado a Gran Canaria entre miles de rotarios del mundo, por lo que les planteé presentar la candidatura de Gran Canaria para ser sede de la Convención Rotaria Mundial. Un encuentro que reúne a unas 50.000 personas, fundamentalmente directivos, ejecutivos, profesionales liberales y, en definitiva, un perfil de público muy interesante y de alta capacidad de consumo.

A ello hay que sumar que estas islas atraen el interés de rotarios de numerosos países hispanoparlantes, como pude comprobar en las reuniones a las que asistí a explicar el proyecto del CAMP, lo que podría facilitar el apoyo de un gran número de Distritos a la candidatura, para lo que se precisa un recinto que pueda albergar a esas decenas de miles personas que podrían disfrutar  de la isla durante más de tres días realizando todo tipo de actividades y desplazamientos.

Ya en 2013 preparé un proyecto en el que recogía los datos del momento: cada convención tiene lugar durante una semana en mayo o junio en un continente distinto (hasta entonces nunca se realizó en África o sus proximidades), con participación de entre 20.000 y 40.000 rotarios de todo el mundo. La elección de la ciudad y el lema tiene lugar unos cuatro o cinco años antes de la celebración. El impacto que tiene este evento sobre las ciudades anfitrionas es indudable y duradero. En el caso de Maspalomas, contaba con el apoyo del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, Cabildo Insular y de los rotarios del sur para promover la candidatura.

En el estudio que realicé, Maspalomas ofrecía como fortalezas para su candidatura:
  • Conectividad global (aeropuerto y puerto)
  • Infraestructura alojativa suficiente (180.000 camas actualmente en la isla)
  • Apoyo institucional
  • Infraestructura de instalaciones suficiente (campos de fútbol, auditorios, Estadio, Gran Canaria Arena...)
  • Recursos de interés: Plataforma logística de alimentos, Reserva de Biosfera, Patrimonio de la Humanidad,  Estación Espacial, Museo de Colón, Casa África, cruceros turísticos, red de senderos, templos religiosos, observatorio astronómico...
  • Eventos: Festivales ...
  • Programa complementario con Rotary Week: green, sport, fest, wellness, arts y coop
En definitiva, hay unos 32.000 clubes rotarios en 200 países, con más de 1.200.000 afiliados, por lo que el impacto entre los rotarios sería amplio en cuanto a países, numeroso en personas y directo para un público objetivo que interesa al sector turístico por su nivel económico y afición a actividades complementarias.

Lo cierto es que el entonces responsable de convenciones en el Patronato de Turismo respondió que sería imposible en Gran Canaria porque los alojamientos estaban casi todos reservados por los turoperadores incluso en temporada baja (mayo y junio), lo que me pareció increíble, pero no iba a rebatir a quien llevaba años a cargo de ese departamento y que afirmaba que se había rechazado diversas convenciones de profesionales por ese motivo: No había camas ni para un evento que movería a unas 3000 personas.

¿Estamos ahora en otra situación? ¿Se podría plantear la candidatura para dentro de 4 ó 5 años? ¿Podríamos celebrar una convención internacional sobre ecumenismo y turismo con motivo del 50 aniversario del Templo Ecuménico 'El Salvador' de Playa del Inglés, el primero en Europa y el de mayor impacto en el mundo por su vinculación a la actividad turística. ¿Y si nos apuntamos también a presentar la candidatura para celebrar el yamboree internacional scout que reúne a miles de jóvenes durante varios días de gran actividad...? Actualmente hay 36,5 millones de scouts, sin contar los que han sido. Y así, otros eventos para atraer nuevos perfiles de turistas y consolidar la 'marca' de una isla abierta, tolerante pero también para todos los públicos y no sólo en el sector de la 'transgresión'...
Scouts canarios en la Jamboree 2019
 
Jamboree scout 2019 (USA)