miércoles, 10 de julio de 2019

Maspalomas-La Luna en 4kB

Vista de las islas Canarias desde el espacio.
El 21 de Julio de 1969, Neil Armstrong hizo historia al ser el primer hombre en pisar la luna. Para ser el comandante de la expedición tuvo que superar una serie de pruebas nunca antes realizadas y que hoy serían consideradas extremadamente peligrosas, así como participó en la octava misión del programa Gemini, consistente en acoplar dos naves, que fue abortada porque Armstrong tuvo que usar parte del combustible para suplir un propulsor bloqueado y poder regresar a la tierra. Todo era mecánico y con muchas posibilidades de fallos al tratarse de aparatos nuevos en un entorno nada común. Pero además había prisas: estaban en plena carrera espacial entre las dos potencias enfrentadas: USA y URSS.

El alunizaje tuvo lugar a las 20:17:40 UTC del 20 de julio de 1969, en el momento en que la comunicación del módulo se realizaba a través de la estación de la NASA en Maspalomas. Cuatro días antes, un cohete Saturno V lanzó al Apolo 11 desde el Complejo de lanzamiento 39 en el Centro espacial John F. Kennedy, el 16 de julio. Armstrong posó su bota izquierda en la superficie lunar unas seis horas después de llegar al satélite, ya el 21 de julio de 1969, tras lo que pronunció su famosa frase: «Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad».

Tras pasar una cuarentena de dieciocho días, durante la cual se comprobó que no traían infecciones ni enfermedades de su aventura espacial, los tres astronautas, ya mundialmente famosos, se embarcaron en una gira llamada 'El Gran Salto' por todo Estados Unidos y muchos países alrededor del mundo durante 45 días. Y uno de los lugares fue Maspalomas en Gran Canaria, sede de una de las estaciones que dieron soporte a la expedición.

Escribo esto en mi portátil y a ratos en mi smartphone e imagino cuánta tecnología tengo y la conectividad global de la que dispongo. Y lo intento comparar con lo que utilizaron aquellos aventureros. He visitado en varias ocasiones la estación de Maspalomas y he visto algunos materiales y manuales utilizados hace 50 años. Allí estaban la carcasa de teletipos y los paneles de comunicación con una enorme cantidad de botones y relojes, pero casi sin pantallas. La NASA en aquellos momentos trabajaba con los IBM Sistem 360, con una capacidad de 4 kB (kilobytes). Era la Agencia norteamericana de aeronáutica quien se podía permitir aquel gasto. Cincuenta años después, muchísimas personas pueden adquirir el nuevo 'bestia' que Apple ha puesto en circulación para los clientes de la manzana: el Mac Pro, con una tarjeta gráfica que puede disponer de hasta 1,5 terabytes de memoria. Un 'electrodoméstico' con una capacidad de memorizar un billón de veces más que hace 50 años y eso con un ordenador que se puede adquirir en una tienda. Pero en el ámbito de las grandes corporaciones nos encontramos que vuelve a aparecer IBM medio siglo después, ya que ha creado el 'Summit' un equipo que el año pasado fue el ordenador más potente del mundo, con 250 petabytes (250.000 TB), lo que supone la posibilidad de ejecutar 200.000 billones de operaciones por segundo.

Y todo esto lo medito mientras contemplo los papeles y aparatos que tocaron las personas que hablaban y apoyaban a Armstron, Aldrin y Collins desde Maspalomas cuando llegaron a la luna. Un viaje que creó una complicidad y una amistad que se extendió a toda Gran Canaria, cuando los astronautas disfrutaron de su folclore, sus obsequios y su hospitalidad, durante una inolvidable estancia en la que cambiaron el módulo lunar por un paseo dunar en camello, la nave Apollo por un paseo en yate para conocer la costa de Las Afortunadas y dejaron atrás el traje de astronauta para envolverse en arena del Centro Helioterápico que se encontraba a pocos metros del Hotel Oasis Maspalomas. Toda una historia de quienes hicieron, como Colón, Historia con Gran Canaria y Maspalomas. Colón viajó hacia lo desconocido, por intuición y si cartografía. Los astronautas por valentía y en los inicios de la revolución digital y de las comunicaciones.

Artículo publicado en el periódico turístico Welcome to Gran Canaria número 73 del presente mes de julio.

miércoles, 19 de junio de 2019

La emergencia climática es también turística

Submarinista en un mar de plástico (Imagen BBC)

Cuando ves que donde hubo desiertos de hielo sólo queda agua y donde hubo océanos sólo hay plástico, te preguntas qué puedes hacer para no empeorar la situación y que tus descendientes no sufran las consecuencias de tu pasotismo. Y te asalta la duda sobre cómo hemos dejado que llegara este momento teniendo los recursos necesarios para evitarlo. Aunque hay otra variable preocupante y es que también hay quien niega este proceso que ya ha sido calificado como emergencia climática por la ONU que alterará radicalmente el clima y la vida en el planeta, e incluso quien no le preocupa el futuro sino SU presente. Pero lo cierto es que nos está afectando YA a todos y tenemos que actuar contra el fenómeno y quienes no piensan globalmente sino egoistamente.

Así como la globalización y la revolución de las comunicaciones ha transformado el mundo, uno de los sectores que más ha crecido y cambiado en este contexto ha sido el turístico. Es por ello que el cambio climático también afectará de forma significativa al sector económico más importante de las islas. Y no basta con contemplar sin actuar para evitar el diagnóstico terminal. Nos va en ello la ruina económica, primero, y el fin de nuestro 'bienestar' por no citar la autodestrucción de la especie no tan lejana.

Las islas estamos expuestas en la primera línea de la acción del mar y su elevación afectará al 99% de la oferta turística insular. Además, el aumento de las masas de agua en los océanos impulsará la actividad atmosférica y telúrica. Pero a la espera de esas situaciones hay una que ya está incidiendo en nuestro sector turístico. El aumento de las migraciones climáticas -estacionales o casi permanentes- de otros países europeos, principalmente jubilados, pero también comienzan a proliferar movimientos sociales de contestación al alto coste ambiental que producen los desplazamientos turísticos lo que consideran vergonzoso. No es de extrañar, ya que los transportes en avión, los cruceros turísticos (junto con el metano de las explotaciones ganaderas, principales agentes del cambio climático) o las diversas actividades relacionadas con el sector tienen una alta incidencia en el consumo de recursos energéticos, territorio y materias primas.


Aunque el sector turístico es ágil en las respuestas (no todo) y ya impone campañas de concienciación, medidas como reducir el uso de plásticos o implantar la Huella de Carbono en sus protocolos de Responsabilidad Social Corporativa.

Hasta aquí, todo es sabido y las señales de alarma son cada vez más preocupantes, por lo que es urgente la intervención de las administraciones y la imposición (real y efectiva) de medidas a seguir por la población. Pero la política (especialmente en estas islas) muestra su rostro más deplorable y frustrante a la vista de los resultados. Hace más de una década fue nombrado Faustino García Márquez responsable de la Agencia por el desarrollo Sostenible y contra el Cambio Climático. Dimitió por las discrepancias con el Gobierno que le había nombrado. Y poco más se hizo, ya que los expertos no hacen más que rechazar -y denunciar- los intentos de crear un espectáculo de cara a la galería pero sin tomar medidas efectivas.

La pugna (más bien intento de asfixia) del Gobierno autonómico hacia el Cabildo Insular ha impedido la creación del Observatorio del Cambio Climático y los Territorios Insulares promovido por la Corporación grancanaria y no se ha puesto en marcha la legislación climática que debería estar ya en vigor si aceptamos que la situación es de emergencia.

Pero lo más grave es que no exista un equipo de análisis (permanente) y un plan para combatir la amenaza ya convertida en enemigo imprevisible y devastador. El turismo es su primera víctima y con él la economía insular. Por eso Gran Canaria debería unirse (alguien debe dar el primer paso) y movilizar al conjunto de islas del planeta con una organización permanente que reclame toda la atención sobre la emergencia en la que vivimos. Podría parecer una utopía de David frente a Goliat, pero no olvidemos que frente a las grandes potencias se gestó el movimiento de los no alineados, es el momento de dar voz a los territorios aislados.

Paralelamente (y de forma urgente), ya sea en la Universidad de Verano de Maspalomas, en el Foro Internacional de Turismo de Maspalomas, o mediante la creación de un órgano específico entre la ULPGC y el Cabildo, se debería promover un congreso internacional sobre emergencia climática e islas, con un temario que aborde temas como: qué es el cambio climático; su incidencia en los territorios insulares; en el turismo; cómo combatir el cambio climático; geopolítica del clima; migraciones climáticas; los transportes y su impacto climático; La huella de carbono un gran paso para la supervivencia... Y, sobre todo, promover esa cumbre de islas y el organismo que represente a todas para luchar por su supervivencia.

Todavía estamos a tiempo de frenar la hecatombe, pero las decisiones y las actuaciones han de ser urgentes.
Un territorio de hielo se ha convertido en un charco inmenso.

lunes, 17 de junio de 2019

El lanzaroteño Federico Doreste y la enseñanza del viaje

Portada de 'Argonautas'


Estoy a la vez sorprendido y todo lo contrario. Era previsible y estaba convencido de que si hubiera un libro sobre la historia del viaje tenía que haber sido escrito por un isleño, un lanzaroteño de Máguez para más señas, un pedagogo vocacional y entregado: Federico Doreste Betancor (1886–1948). Vivió en la isla de Lobos, donde su padre fue farero, hasta los 17 años. Estudió en el Colegio San Agustín de Las Palmas de Gran Canaria durante tres años donde también imparitiría clases, al igual que en la Escuela Normal y en la Escuela Superior de Industria de dicha ciudad donde ejerció como maestro elemental y superior, además de tener los estudios de perito electricista y perito mecánico. Amplió estudios en la Escuela Superior del Magisterio y en el Museo de Ciencias de Madrid, así como fue pensionado para ampliar Estudios e Investigación Científica. Era parte de la generación de profesores implicados con una nueva forma de enseñanza, pero también personalmente comprometido con la sociedad, al impartir clases durante dos años en la escuela de beneficencia de Santa Cruz de Tenerife.

En 1916 ingresa en la Escuela Superior del Magisterio de Madrid, en donde realizó la especialidad de ciencias que finalizó en el curso 1918-1919 con el número cinco de su promoción. Su figura está asociada a las nuevas corrientes pedagógicas de la época y con varias becas de Ampliación de Estudios viajó por diversos países de Europa para conocer sus sistemas educativos y con la finalidad de aplicarlos en España.

Se traslada a Barcelona, donde ejerce la docencia durante varios años hasta que se implanta la II República y discrepa con el nacionalismo catalán al pretender imponer en la enseñanza pública sus objetivos, sobre lo que escribió: "Hacia mediados de 1932 los elementos catalanistas que dominaban en el Patronato Escolar de Barcelona me hicieron varias veces objeto de sus iras por haber sido uno de los que se opusieron a que la enseñanza primaria pasase a la Generalidad y negarme siempre a que la enseñanza en el Grupo escolar Ramón Llulll se diese fundamentalmente en catalán y se relegase el castellano a ser una simple asignatura, en vez del principal vehículo de la enseñanza".


Finalmente, estos conflictos le hacen alejarse de Cataluña y gana la plaza del nuevo colegio Pablo Iglesias en el barrio de Fuencarral de Madrid, pero ahí se encuentra con el problema de la politización del centro, lo que choca con su defensa de una enseñanza neutral, objetiva. Además, a pesar de la prohibición de impartir la enseñanza religiosa, facilitó que aquellos alumnos que lo demandarán pudieran disponer de estas enseñanzas. Asimismo, se posiciona entre los republicanos descontentos con el proceso de radicalización de los dos bandos antagónicos que iban en contra de un régimen de libertad y diálogo entre las fuerzas democráticas.

En la Guerra Civil fue depurado por el bando sublevado en un doble proceso, por su actividad docente en Barcelona y en Madrid, asuntos que perdió y motivaron su encarcelamiento. No se cita en las escasas informaciones biográficas el tiempo de presidio y si fue objeto de torturas, en particular en el estudio de Olegario Negrín ("El maestro lanzaroteño Doreste Betancort, la Escuela Nueva y la Junta para la Ampliación de Estudios". En 'Historia de la educación española', UNED, 2011) quien señala que "no consigue superar estas penalidades y humillaciones y muere en 1948, a los 62 años de edad". Su fallecimiento posiblemente se debió a los sufrimientos derivados de esos acontecimientos.

Escribió varios libros, entre los que destacan 'Metodología de la lectura y la escritura' y 'El niño y el Mundo' (ambos publicados en 1933), y 'Argonautas. Historia de la Navegación' (1935), la obra donde cuenta la aventura y la misión del viaje en la evolución de la humanidad. Un libro que nos permite conocer la transformación del ser humano desde que encontró en la navegación la oportunidad de ir más allá del territorio al que accedía a pie o sobre un caballo. Todo comenzaría con una rama o un tronco flotante sobre el que pudieron ser arrastrados por un río o la corriente del mar, una pieza que fue transformada en canoa, en balsa, en piragua o kajak y luego en barco a remo, hasta que se descubrió la vela, un elemento que aportó más autonomía para desplazamientos más largos por ello se llegó a considerar un origen sobrenatural o divino, creado por la diosa Isis.

Hoy en día viajar es un acto cotidiano, muy extendido y su cifra crece. No hace mucho apenas se conocía 'el extranjero' del que se tenía ideas fantasiosas propias de la ignorancia, cada pueblo era el más importante del universo que, a su vez, era un universo cerrado y limitado por tierra y por mar.

La navegación permitió explorar el mundo, el desarrollo de la geografía y los trabajos para documentarla por Estrabón, Pomponio Melo y Plinio. Poco a poco las supersticiones y leyendas sobre el mar tenebroso, el mar de las tinieblas o la zona abrasada, dieron paso a una realidad de un mundo con cada vez menos fantasía, como la existencia de islas donde sucedían acontecimientos extraordinarios, como San Brandan o San Borondón, la del Purgatorio de San Patricio o la de las Siete Ciudades. Divina y sorprendente literatura recuerda Doreste en torno a estos lugares imaginarios a los que se podía llegar si se sobrevivía a animales fantásticos como el basilisco, la manticora, el himantopoden, el unicornio, monoculí, cinocéfalos, hippodopos...

Entre las diversas creencias, los pueblos han situado siempre hacia el Oeste lugares o territorios de maravilla en los que reina la eterna felicidad. Entre estos tendríamos los Campos Elíseos y las islas Afortunadas, el Far West, los esquimales que buscaban el eterno verano...

Luego vendrían los grandes acontecimientos como Las Cruzadas y los viajes de Marco Polo, uno de los cuatro grandes héroes de la geografía: Alejandro Magno, Marco Polo, Colón y Magallanes. Y es Colón el objeto de un amplio recorrido sobre su historia y sus repercusiones. La gran aventura hacia lo desconocido, la gran empresa que “no se aprovechó de razón, ni matemática, ni mapa mundos” (carta de Colón a los Reyes Católicos); el descubrimiento de territorios y pueblos indígenas.

Con el tiempo, los puertos se fueron desarrollando, los astilleros, e incluso los faros, con un trafico que hasta mediados del siglo XIX era mayoritariamente a vela, para el cabotaje y el tráfico de ultramar “Pailebotes que venían de Canarias cargados con los productos de aquellas islas, cochinilla, orchilla, sangre de drago, etc., y retornaban a ellas abarrotados de tejidos, maquinaria y productos de todas clases”. Toda una épica que queda recogida en el fragmento de los recuerdos de un viejo lobo de mar en la obra de Pío Baroja 'Las inquietudes de Shanti Andía', donde se anuncia cómo “el mar se industrializa por momentos”, ya no dependían del viento favorable, sino del hierro y el combustible. “El carbón, ese dios modesto, pero útil ha reemplazado las alas del poético Ángel de la guarda que llevábamos en nuestras velas”... “El mapa espiritual del universo de aquella época era como un plano de diferentes colores, en donde se apreciaban, no sólo las entonaciones fuertes sino los más ligeros matices. Hoy, estos matices se pierden; el mundo lleva el camino de confundir y borrar sus colores”... “La musa del progeso es la rapidez: lo que no es rápido está condenado a morir”.

También recoge las palabras de José María de Pereda (de la novela 'Solilesa'): “Entonces pudieron gozarse a la simple vista todos los detalles de la corbeta... ¡La muy presumida! ¡Cómo había cuidado, antes de abocar al puerto, de sacudirse el polvo del camino y arreglarse todos sus perifollos! Sus bronces parecían oro bruñido; traía las vergas limpias de palletería, y sin sus forros de lona, burdas y cantos de cofa; oscilaba en la bataloya el catavientos de puma, que sólo se luce en el puerto, y flameaban en los galopes de la arboladura la grímpola azul con el nombre del arco en letras blancas”... Una literatura extraordinaria y ya desaparecida. La historia de la navegación tendría un hermoso y vertiginoso segundo tomo de manos de un gran autor y pedagogo como Federico Doreste, víctima de la época y la barbarie. Un texto que hablaría de cómo en menos de un siglo la navegación aérea y espacial han avanzado en tecnología y electrónica. Ya no hay dioses ni ángeles en las velas. Pero se mantiene el espíritu del argonauta aunque sea 'low cost'.

Vayan estas líneas como reconocimiento (deuda pendiente  de la sociedad canaria) a la memoria de un gran docente víctima de una época y un régimen que exterminó demócratas y, especialmente, persiguió a quienes confiaban en una España mejor a través de la enseñanza.
Portada de 'El niño y el Mundo'.



Portada de 'Metodología de la lectura'.

sábado, 15 de junio de 2019

75 años de la primera exposición de arte de la Provincia de Las Palmas en Madrid

Una de las obras de Manrique en la exposición.
 
En junio de 1944, hace 75 años, tuvo lugar en Madrid la primera y -posiblemente- única exposición de arte moderno de la provincia de Las Palmas. En ése mismo mes los aliados habían tomado Roma y desembarcado en Normandía. En Canarias gobernaba el Mando Económico, con lo que recaía todo el poder político, administrativo y militar en una persona, inicialmente el general Serrador y, su sucesor desde 1943, García Escámez. En el Gobierno central, el palmero y destacado jurista, premio extraordinario de fin de carrera y catedrático de Derecho por la Universidad Central de Madrid , falangista y asesor jurídico del Cuartel General de Franco, Blas Pérez González, ostentaba el Ministerio de la Gobernación con un un gran poder en la estructura del franquismo.

Eran los años más duros del periodo autárquico, sitiado por una guerra en la que la derrota de la simpatía por las fuerzas del 'eje' aislaba aún más al país. En ese contexto, a finales de 1943 se realizó la exposición de arte moderno de la provincia de Santa Cruz, y a mediados del año siguiente tuvo lugar la de artistas de la "Provincia de Gran Canaria", gracias  a la colaboración del Museo Canario y el Museo Nacional de Arte Moderno, en la que se expusieron 27 esculturas de 6 artistas y 97 pinturas y dibujos de 18 artistas de la provincia, entre los que no se incluyó ninguna mujer, así como no figuraba un represaliado por su activismo socialista, destacado miembro de la Escuela Luján Pérez, como Felo Monzón, aunque sí encontramos obra de Santiago Santana cuya participación en el bando republicano estuvo a punto de costarle la vida, o de Abraham Cárdenes...

El catálogo recoge la Presidencia de Honor, así como su Comisión Ejecutiva, formada por el director del Museo Nacional de Arte Moderno, Eduardo Llosent, el presidente del Cabildo, Antonio Limiñana, el alcalde de la capital insular, Alejandro del Castillo, el presidente del Museo Canario, José Díaz, el abogado Pedro del Castillo Olivares, el ingeniero director del Canal Isabel II, Pedro Matos, el secretario del Tribunal Supremo Federico Cuyás y Corvo, el director del Instituto Llorente, Jacinto Mejías (hermano de Jerónimo, el médico que dio la vuelta al mundo en el Zeppelin), el abogado José Peña Matos, el escritor Claudio de la Torre, el abogado Rafael Betancourt y como secretario José Luis González Alvarado. En el mismo encontramos 27 fotografías de obras pictóricas y 7 de esculturas. Asimismo, detalla los autores con una breve biografía y los títulos de las obras de los artistas participantes, comenzando por los pintores Néstor Martín-Fernández de la Torre (8), Plácido Álvarez-Buylla (1), Sergio Calvo (1), Juan Carló (2), Jesús Arencibia (2), Tomás Gómez Bosch (14), Juan Guillermo (2), César Manrique (10), Nicolás Massieu y Matos (20), Carlos Luis Monzón Grondona (7), Carlos Morón (5), Jorge Oramas (3), Servando del Pilar (7), Victorio Rodríguez Cabrera (3), Santiago Santana (4), Francisco Suárez León (2) Cirilo Suárez (4) y Mario Hernández Álvarez (2). En escultura se cita a José Armas Medina (1), José María Boves (1), Abraham Cárdenes (4), Juan Jaén (2), Pancho Lasso (6) y Manuel Ramos (13). El prefacio escrito por el Marqués de Lozoya realiza una elogiosa semblanza del arte isleño, al señalar que se trata de “una raza singularmente dotada para la creación artística”.

Además, la hemeroteca del periódico ABC y su suplemento Blanco y Negro nos permite conocer la cronología de esta exposición, desde el acto inaugural del 1 de junio, con la participación de los Ministros de Educación Nacional, José Ibáñez Martín, y Gobernación, Blas Pérez González. Subsecretario de Trabajo, Esteban Pérez (hermano del ministro), y directores generales de Bellas Artes, Marqués de Lozoya, y Agricultura, Muguruza. Vicealmirante jefe del Estado Mayor de la Armada, Arriaga; contraalmirante jefe de a Base Naval de Canarias, Juan Pastor. En la nota se destaca el papel del marqués de Lozoya como promotor de las dos exposiciones de artistas canarios ante la Asociación de Escritores y Artistas.

El 2 de junio tuvo lugar una conferencia del crítico José Francés sobre la 'Evolución y loa de Néstor'. El 7 de junio, el alcalde de Madrid, Alberto Alcocer, celebra una fiesta en honor del presidente del "Cabildo Insular de Las Palmas", Sr. Saavedra y de los expositores. Asistieron los ministros de la Gobernación, Blas Pérez y de Obras Públicas, Alfonso Peña. Dos días después, el 9 de junio se publica la conferencia de José Francés con el título “Evocación y loa de Néstor”.

El 13 de junio, Aurea de Sarrá recita la 'Oda al Atlántico' y tres sonetos de Tomás Morales. Asistieron SAR Mercedes y Luis Alfonso de Baviera y de Borbón; los académicos Santa María, Benlliure, Garnelo e Higeras, y los señores Lara y Mesa, Félix Benítez de Lugo, Emilio Hardisson y Pizarroso, Pelayo López Martín, Ricardo Ruiz y Benítez de Lugo, Gregorio de Toledo, Teodoro del Río, Manuel Ramos, Rafael Láinez Alcalá, Tomás Gómez Bosch, Juan Cárdenas, Germán Bautista Velarde, Carlos Morón, Teresa S. Gavito, Gloria Suárez de Figueroa, Berta y Margot Blay, José del Castillo Olivares, Joaquín Vaquero, María Rosa Urraca Pastor, José de Armas Medina, conde de Polentinos, José Navarro, marquesa de O'Reilly, Alfredo Marqueríe, viuda de Montarde... Ocuparon la presidencia el director del Museo Español de Arte, Eduardo Llosent, y Federico Cuyás quien recordó la figura de Tomás Morales, mientras Llosent trazó una semblanza de Rubén Darío comparando su obra lírica con la pictórica de Néstor.

El 14 de junio el periódico publica 'Elogio a la obra de Néstor' por Barberán. El 15 de junio tienen lugar las intervenciones de Juan B. Acevedo, Rafael Láinez Alcalá y un recital poético de Leocadio R. Machado. El 16 nueva publicación de Cecilio Barberán en la que repasa a obra de cada artista.

El 17 junio tuvo lugar la clausura oficial, con los mismos ministros que acudieron a la inauguración. En este acto se cita la presencia de las pintoras Teresa S. Gavito y Lola González, así como la bailarina y rapsoda Aurea de Sarrá, ante la presencia de muchos artistas, escritores y periodistas, así como la conferencia sobre la pintura y la escultura en Gran Canaria por el director de Museo Nacional de Arte Moderno titulada “Vanguardia de creadores”. Manolo Ramos intervino en nombre de los artistas. Cerró el acto José Ibáñez Martín (Ministro Educación Nacional) quien resaltó la “España de Franco como realidad viva y operante de la fe y el entusiasmo y la labor meritísima de los cultivadores de las Bellas Artes”.

No obstante, se acordó ampliar el periodo de la exposición, por lo que se incorporaron nuevas actividades como la celebrada el 18 de junio, con la participación del Marqués de Lozoya en una, conferencia sobre el imaginero Luján Pérez. La clausura definitiva tuvo lugar el 22 de junio, con un acto organizado por la colonia canaria en Madrid y la comisión ejecutiva de la exposición, al que acudieron varios de los artistas: Manolo Ramos, Tomás Gómez Bosch, José de Armas Medina, Carlos Morón y Jesús Arencibia.

75 años después ¿qué proyección ha tenido el arte de nuestra isla o Provincia como fenómeno colectivo más allá de las islas?
Obra indigenista de Sergio Calvo.
 
Catálogo de la exposición.

viernes, 14 de junio de 2019

El mamotreto que podría ser un referente internacional

Estado actual de la construcción.

El Ayuntamiento de Santa Brígida puede buscar y lograr el apoyo de otras instituciones para convertir su frustración urbana en una oportunidad única que haga posible la recuperación del llamado Mamotreto y convertirlo en un referente para los países de la Unión Europea. El nuevo Plan General contempla y normaliza este espacio como una pieza fundamental ("estructurante") en cuanto a posibles usos en una ubicación privilegiada de la isla. Ya no es un lugar fantasmagórico e intocable. Es el futuro de Santa Brígida.

Se pueden plantear muchas opciones, por lo que es necesario pensar más allá de convertir el lugar en unas dependencias administrativas o sociales del municipio; en un espacio comercial que pueda anular la actividad en el entorno; o precipitarse para responder a una angustia colectiva, justificada, por el largo sufrimiento y coste económico que arrastrará durante mucho tiempo  el municipio por esos más de 20 millones de euros que han costado 15 años de mole.

El concurso  de ideas, en colaboración con el Colegio de Arquitectos de Gran Canaria, cuya predisposición -y experiencia- es absoluta, tal como quedó de manifiesto en la reunión mantenida por su presidente Vicente Boissier con el actual alcalde (hasta mañana sábado, seguramente), José  Armengol, reunión que tuvo lugar a comienzos de este año, si bien es posible (y necesario) que se enriquezca la participación con la Escuela de Arquitectura y el sector de la ingeniería, entre otros.

La oportunidad es extraordinaria. Durante años he trabajado y estudiado los centros temáticos y comerciales, en el sector de más éxito e importancia económica de la isla: el turismo. He dirigido la etapa más centrada en el turismo de la Universidad de Verano de Maspalomas, por cinco años, y participado en la creación del Foro internacional de turismo. Entre otras cosas... En este tiempo he conocido en profundidad el asunto más complicado de solucionar en las zonas turísticas: la reconversión de los centros comerciales obsoletos. El problema principal es la multitud de propietarios y la imposibilidad de acuerdo. En Santa Brígida el propietario es el Ayuntamiento. Le falta la tematización para garantizar su éxito y sostenibilidad, lo que repercutiría en todo el pueblo y, también, en la isla. Y ahí si sería factible crear el proyecto que planteé en una reunión presidida por el entonces alcalde de San Bartolomé de Tirajana, Marco Aurelio Pérez, y el Cuerpo Consular de los países de la Unión Europea. Todos coincidieron en las posibilidades de un centro que sea referente internacional con un concepto que es una emergencia para la construcción de la Unión: Casa Europa. Y el lugar idóneo para este concepto (que podría replicarse en otras partes) es la Villa satauteña en Gran Canaria, porque completa la realidad tricontinental de Gran Canaria que ya se manifiesta, con éxito, gracias a Casa África y la Casa de Colón.

El proyecto podría ser financiado dentro de las líneas estratégicas y de cooperación del Gobierno y del Cabildo, al presentar esta iniciativa una gran capacidad de dinamización, buscando el apoyo e impulso (también económico) de la Unión Europea, así como con el Cuerpo Consular. Y es que el proyecto no sólo solucionaría un problema local, sino que podría convertirse en una actuación piloto de experiencia coordinada entre los servicios consulares, culturales, educativos y sociales de la Unión Europea, mostrando su potencia y su respuesta común de cara a la representación exterior. Una iniciativa que podría suponer el punto final para la imagen de falta de unidad y dispersión más allá de Bruselas.

Los contenidos y objetivos para dicha Casa Europa son variados:
  • La gran Plaza de los Padres de la Unión Europea, con capacidad para celebrar eventos sociales y culturales, incluidas las festividades de los países y regiones europeas, tanto institucionales como populares.
  • Salón de actos para conciertos, proyecciones, etc que muestren la gran riqueza cultural y lúdica de los países de la UE a través de los institutos culturales (Goethe, Camões, Cervantes...) y otros programas de cooperación.
  • Salas polivalentes para que dichas entidades puedan impartir cursos de idiomas -incluido el español-, celebrar encuentros, exposiciones, conferencias, muestras cinematográficas...
  • Promover en este espacio encuentros de líderes europeos de máximo nivel para tratar los problemas y oportunidades de Europa, con especial atención a sus relaciones con África y América.
  • Sede de una oficina consular común que pueda atender a representantes y ciudadanos de todos los países de la UE, facilitando el acceso a los turistas y residentes extranjeros a los servicios de sus países de origen. Serviría de prueba piloto para la actividad consular fuera del territorio UE.
Hay que resaltar que gran parte de la obra -la estructura completa y 500 plazas de aparcamiento- ya está ejecutada.
Santa Brígida cuenta con una significativa población de residentes de la UE y países del continente europeo (521 personas, el 2,77% del total de la población municipal), y que el municipio está ubicado en el área metropolitana y muy bien comunicado con toda la isla al situarse en la carretera del Centro pero junto a la circunvalación y autopistas del norte y sur.

Santa  Brígida se convertiría en un espacio céntrico, de atracción para residentes y turistas de toda procedencia, con propuestas diferentes al sol, playa y turismo urbano, siendo además el primer reclamo turístico de la isla  y un destino con una completa oferta de actividades (Bandama, golf, La Atalaya etnográfica, casco histórico, la casa y ruta del vino, el circuito del Guiniguada...) para los cuatro millones de extranjeros que visitan cada año Gran Canaria.

La propuesta conlleva una operación de recuperación urbanística de lo público con uso social, cultural y económico sostenible. Las instituciones pueden contribuir de manera decisiva para reconvertir y recuperar para uso público -y con una iniciativa de impacto- una zona urbana que se concibió para uso comercial, finalmente degradada por los derroteros judiciales. Esta iniciativa tiene que ser consensuada por la totalidad de la Corporación, se le debe este esfuerzo a toda la población del municipio.

“No concibamos las cosas en pequeño, sino en grande, con la vista en el porvenir". 
Néstor Martín-Fernández de la Torre (1887-1938)

Parte trasera, donde además hay un gran solar.