lunes, 26 de septiembre de 2016

100.000 bienaventurados

Hace unos días, este blog dedicado a la historia del turismo de estas ínsulas, en particular las de la provincia oriental, alcanzaba la cifra de más de 100.000 artículos leídos (100.375, para ser más exactos). Todo un récord para una aventura divulgativa que dio inicio el 4 de enero de 2011, lo que supone que en cinco años hemos alcanzado una cifra que para mi modesta opinión es 'una pasada', una demostración del interés social que despierta la actividad turística para los isleños y para mucha gente que navega por buscadores y encuentra casualmente mis artículos.

Las estadísticas de la plataforma blogger me dicen que poco a poco crece el número de lectores, aunque yo sea poco constante en el mantenimiento y actualización del blog (apenas un artículo por semana). Lo cual es normal para alguien que no vive del blog ni se ha convertido en un 'blogger' de moda, ya que éste es un espacio que sólo utilizo para hablar de lo que me apetece y me gusta, que no es otra cosa que la historia y la realidad (desde mi particular visión) del turismo. Textos que ofrezco para el conocimiento y el debate, y que también me han publicado en otros medios (¡Gracias!), especialmente en la versión impresa de La Provincia.


Como datos de interés, señalar que mi primera entrada se titulaba "La mascarada turística canaria" que en estos cinco años ha sido leída por sólo 39 personas (yo incluido), mientras que la entrada más leída de los ¡¡240 artículos subidos!! es la titulada “¿Trabajo gratis para la administración? No, gracias” con 1962 lectores, seguida por De la Isleta al Refugio... en telecabina” con 1681 lecturas, “Manuel Fraga, protagonista del desarrollo turístico de Canarias”, “El saqueo al turismo canario y Sol y playa... ¡Y agua!, todos ellos con más de mil visitas.

Para no hacerles perder mucho tiempo, añadir que la fuente de tráfico principal es Facebook, Google, canariasahora y otrovalsequilloesposible (gracias a todos). Mientras que las palabras usadas en las búsquedas que me han traído visitas son las palabras del propio título del blog, mi nombre, Cho Jua y el humor canario, y Maspalomas Costa Canaria. Y termino con el dato de que la gran mayoría de visitas viene de España, y a lo lejos está EEUU, Alemania, Rusia, Francia, China, Reino Unido, México, Ucrania y Chile (¡Saludos a todos!).

Sólo me resta decir: GRACIAS

sábado, 17 de septiembre de 2016

Playas aplaudidas

 
Parece que la iniciativa (tardía, aunque "si la dicha es buena…") de unir las áreas de Cultura y Turismo en una misma Consejería en el Gobierno de Canarias empieza a dar sus frutos, lenta y tímidamente, pero ya hay ‘brotes verdes’.

Y es que hasta ahora, casi toda la promoción turística de Canarias podía servir para cualquier destino mundial de sol y playa. Pero acabo de ver el último vídeo promocional de la Consejería de Turismo y su organismo Promotur, titulado ‘aplauso’, y creo que por fin se produce una aproximación al concepto nestoriano (Néstor Martín-Fernández de la Torre) y manriquiano (de su discípulo, César Manrique) en el que se pone en práctica "hacer de la vida una obra de arte" o "llevar el arte a la vida", como la naturaleza de estas islas ha hecho con nosotros.

El vídeo en cuestión se centra en el principal objeto de deseo turístico: la playa (y el mar) como centro de inspiración artístico de nuestra afortunada naturaleza. Sus diferentes texturas, sus formas, coloridos, sus movimientos, su vida, su arte en definitiva, son motivo merecido de un largo aplauso. Ovación que hago extensible a Turismo y Cultura, sinceramente.


Y es que creo que se abre con este vídeo un camino que hace décadas que debió explorarse y que podría haber abierto innumerables vías de creación, negocio y mejora del destino.

Hace varios años planteé a personal de Promotur realizar pequeños vídeos para motivar la viralidad y el conocimiento de las islas en cuanto a su variedad y calidad de playas. Por un lado se utilizaban los recursos de comunidades de masas que han crecido en Internet, donde están los nuevos públicos y posibles turistas, y por otro lado, se mostraba el escaparate de oportunidades de elección de las playas de las Islas con sus diferentes tipologías de arena y vinculadas a símbolos reconocibles de los distintos países europeos. El texto de mi propuesta era:

“Se propone poner en valor la variedad cromática de las playas de Canarias, con creatividad e imaginación y buscando una simbiosis con los referentes o iconos de los distintos países europeos. Para ello, sería necesario contratar a los mejores escultores de arena del mundo (afincados en Canarias: Etual Ojeda, Óscar Rodríguez...) para que realicen las obras en cada uno de los enclaves predefinidos con el lema Todo lo que más quieres.


Con arena amarilla de Maspalomas, promocionando Gran Canaria; el caballo de Dalecarlia; con arena negra de Puerto Naos, promocionando La Palma; la puerta de Brandenburgo; con arena roja del Verodal, promocionando El Hierro, el Arco del Triunfo; con arena amarilla oscura de Montaña Roja, promocionando Tenerife, el Big Ben de Londres; con arena rubia de las playas de Jandía, promocionando Fuerteventura, el Coliseo; con arena blanca de Caletón Blanco promocionando Lanzarote, El Kremlin o una iglesia ortodoxa; con arena brillante de El Inglés, promocionando La Gomera, un zueco holandés. El objetivo es lograr una acción muy emocional y con un más que seguro efecto viral en redes sociales. Se elegiría un día para el lanzamiento en cada país, acompañado de acciones de publicity.

La campaña se puede incrementar por países e incluso por regiones con nuevos emplazamientos y esculturas de símbolos locales o nacionales,

El público objetivo al que va dirigido es toda la familia, niños, adultos y mayores. No presenta problemas de comprensión para personas de diferentes niveles educativos o poder adquisitivo, ni de género o raza”.


La propuesta, como habrán visto, no tenía gran complejidad ni coste. Se trataba de esculturas efímeras en las playas, pero en un contexto insular que los europeos apenas conocen (son pocos los que han visitado varias islas), pero que les cautiva por ser islas, lugares de misterio y de singulares condiciones medioambientales. Lugares para el arte y la creación, porque la vida de Canarias o es una obra de arte o nos convertiremos (sin serlo) en un destino más en el mercadillo global del turismo de sol y playa.

martes, 13 de septiembre de 2016

El IGTE y la penalización al turismo canario

Antiguo libro de contabilidad del ITE
Muchos piensan que la devolución a la Hacienda canaria (o no transferir a Madrid) del importe del Impuesto General del Tráfico de Empresas (IGTE o antiguo ITE) es un 'regalo' a Canarias, cuando es todo lo contrario. En realidad, es un impuesto extinguido en 1985 (o en 1986) en España y que se reintrodujo en 1993 para compensar la ausencia de IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido) en Canarias, o lo que es lo mismo, una reducción de la capacidad fiscal de las Islas Canarias porque pagamos al Gobierno Central parte de lo recaudado por el IGIC (Impuesto General Indirecto de Canarias), cosa que no hacen a otras autonomías que tienen reconocido su diferencial fiscal.

El Estado, en consecuencia, retiene cada año en las transferencias a Canarias una cantidad que se revisa en función de los ingresos reales del IGIC. El Gobierno de España se ha quedado, desde el año 1993 hasta 2009, con cantidades en torno a 300 millones de euros, sin tener en cuenta que Canarias es una de las comunidades peor financiada por habitante a la que se compensaba con convenios de infraestructuras (carreteras, agua, puertos...) y empleo, que desaparecieron con la excusa de la crisis, mientras otras comunidades han sido favorecidas con obras o con trenes de alta velocidad cuyo coste supera con creces lo recortado en las islas.

A partir de 2009, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero comenzó a aplicar rebajas del IGTE para compensar la falta de financiación en las islas. Un proceso que finalizó en 2012, ya con e PP en el poder, con la cesión del 50% del IGTE. De ahí que el Gobierno autonómico de Fernando Clavijo ha pactado con el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas la cesión del resto del dinero que el archipiélago tenía que ceder cada año a Madrid, unos 160 millones netos.

Imagen de la póliza que pagaban los turistas.
Por su parte, el Gobierno de Canarias presidido por Paulino Rivero, ante la caída de ingresos estatales que han dañado seriamente los servicios públicos (sanidad, educación, atención social), procedió a incrementar en 2012 el IGIC del 5 al 7% (un 40% más) dando como resultado que, con menos actividad económica, se recaude más por este concepto. Por ejemplo, en este año, se estima en más de un 6% el incremento de recaudación del IGIC. Y así, mientras se mantiene la maquinaria administrativa (y aumentan los cargos de confianza), todos miran al turismo para que pague más, contrate más y surge, como el Guadiana, la posibilidad de una tasa por turista.

En definitiva, el sector turístico y hostelería supone (directamente) el 31,4% del PIB y el 35,9 del empleo en Canarias. Además, aporta más del 30% de los impuestos que se recaudan en Canarias, pero desde 2012 el sector turístico paga un 40% más de IGIC (los servicios y productos que recibe), y de éste dinero el Gobierno de Canarias paga al Estado la parte que le restan del IGTE. Un impuesto más que impuesto y que se nutría, entre otras cosas, de la póliza por turista que fue creada el 17 de julio de 1946 para financiar la Dirección General de Turismo (estatal) con 3 pesetas por noche de hospedaje en los hoteles de Primera A y B, y con una peseta por noche en los hoteles de segunda y tercera categoría. Un timbre que se integraría en el ITE en 1964 y que desaparecería al crearse el IVA.

Imagen de una cuenta de hotel con la Póliza.
Así, nos encontramos que el impuesto al turista ya no lo pagan las demás comunidades españolas, por lo que seguimos en las mismas con la consiguiente pérdida de competitividad. Y no sólo en la actividad turística por excelencia (hotelería y restauración), sino también en el comercio, ya que el diferencial fiscal entre los productos que se venden en las islas (con un 7% de IGIC) y en la Península (el 21%) es menor y hace menos atractiva la compra que realizaban los turistas en los comercios de cámaras, perfumes, mantelería y tantos que daban vida a los centros y zonas comerciales de las islas.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Turismo social (y doctrinal) de Educación y Descanso a los viajes del Imserso


El turismo ha transformado nuestra geografía y costumbres, ha modernizado el país y lo ha dotado de infraestructuras de comunicación excelentes… es una obviedad. Comenzó siendo un patrimonio de minorías, para luego convertirse en un fenómeno ‘popular’ en el que las clases medias han tenido su protagonismo fundamental en el auge de este sector en el mundo, especialmente en lugares como las Islas Canarias, donde cada año recibimos un número de turistas que multiplica al propio censo de población en busca (o empujados por sus gobiernos) de las cuatro S: sun, sea, sand & sex, porque nada mejor que unos días en las islas para elevar la natalidad en los fríos y deprimidos países europeos tras la segunda guerra mundial.

Folleto 1950

Paralelamente a la evolución de ese turismo clasicista o de masas, se gestó un modelo de turismo social vinculado al control ideológico y sindical a través de establecimientos de adoctrinamiento, siguiendo el modelo de la organización italiana Opera Nazionale Dopolavoro (OND) que había existido durante el régimen fascista de Mussolini. No es de extrañar que en la prensa navarra el 24 de septiembre de 1936 (ya en plena Guerra Civil) se advertía como política para el futuro que el turismo debería sustituirse por el viaje sacro-castrense y que la Falange prohibiría terminantemente, bajo penas severísimas, el turismo.


No olvidemos que durante el franquismo, con el singular Luis Antonio Bolín como director general de Turismo (el mismo que se ofreciera para dirigir el Patronato Nacional durante la república y el que gestionara el alquiler del avión ‘Dragon Rapide’), el área turística se encontraba bajo el ámbito del Ministerio de Gobernación, hasta que siendo ministro de Gobernación el palmero Blas Pérez González, se creó el Ministerio de Información y Turismo en 1951. Gabriel Arias Salgado asumiría el nuevo Ministerio y nos encontraremos ante una etapa en la que además de las dificultades para moverse dentro de España (salvoconductos, autorización militar…), el ministro tenía una especial vocación religiosa en su política turística, si bien en esta década se produce el cambio del interés y atractivo de las playas ‘cálidas’ (frente a las playas frías del norte del país). Precisamente es en esta década cuando comienza el imparable crecimiento de la capacidad hotelera y los cambios turísticos, amparados en cambios políticos y de personajes, en especial con la llegada de Manuel Fraga al Ministerio.


Estamos en el momento en el que se había implantado las vacaciones retribuidas con carácter general y, aunque no fuimos beneficiarios del Plan Marshall de reconstrucción de Europa, se levantaban las sanciones y condenas de la ONU a España por su colaboración con Hitler y Mussolini (ahora el enemigo de ‘occidente’ era el comunismo estalinista). Aún así, existían las Residencias de Educación y Descanso (EyD) de la Organización Sindical, para ‘productores’ españoles y -en ocasiones- trabajadores extranjeros. Instalaciones de gran calidad pero escasas, ejemplo para otras iniciativas similares de entidades bancarias, caritativas o benéficas. En una primera etapa, Canarias no contaba con estas instalaciones, si bien se promovió la construcción de una residencia en Santa Cruz de Tenerife y posteriormente en Santa Brígida, Gran Canaria.


La propaganda de los albergues y residencias de EyD (1950) los describe como “edificios debidamente acondicionados, propiedad de EyD, situados en los más pintorescos lugares de España y destinados al descanso de los productores españoles de ambos sexos”. Los hay “De mar y de montaña; de hombres y mujeres, y para matrimonios con o sin hijos” y era literal: los había sólo masculinos, sólo femeninos, para matrimonios y para matrimonios con hijos. Y el régimen interno era muy propio de la época: “amplia libertad… Comida abundante, sana y bien condimentada, habitaciones para seis u ocho personas, en las destinadas a un sexo u otro, y de dos personas en las de matrimonio”, para disfrute de “Todos los productores españoles de ambos sexos, sanos, entre los 18 y 60 años, que estén sindicados y afiliados a EyD. Tienen preferencia los que pertenecen a los grupos de empresa de EyD”.

 No olvidemos que las vacaciones pagadas se ‘inauguraron’ en el mundo en Francia en 1936. El Gobierno del Frente Popular, dirigido por Léon Blum, aprobó los acuerdos de Matignon que reconocieron el derecho sindical y aumentaron los sueldos. Instauró por Ley las primeras vacaciones pagadas de 15 días y redujo de 48 a 40 horas la duración de la semana de trabajo. Por ejemplo, en Suecia se instauraron 2 semanas en 1938, 3 semanas en 1951, 4 semanas en 1963 y 25 días laborables (5 semanas) en 1977. Un largo proceso no tan lejano.


Pero el ‘turismo social’ de EyD no está motivado por el desarrollo turístico, sino por los objetivos del Fuero del Trabajo (1938) que establece “Todo trabajador tendrá derecho a unas vacaciones anuales retribuidas para proporcionarle un merecido reposo, organizándose al efecto las instituciones que aseguren el mejor cumplimiento de esta disposición. Se crearán las instituciones necesarias para que en las horas libres y en los recreos de los trabajadores tengan éstos acceso al disfrute de todos los bienes de la cultura, la alegría, la milicia, la salud y el deporte”. La Dirección Nacional de Sindicatos cobraba 6 pesetas diarias por persona en 1950 para sus 16 residencias masculinas, once femeninas y dos familiares. 25 años después, EyD ofrecía excursiones por toda España con precios que oscilaban entre 4000 y 15000 pesetas, pero también ofrecía destinos tan sugerentes como París, Londres, Roma, Nueva York, Japón, Polonia, Grecia, Marruecos, Rumanía, Yugoslavia, Hungría, Bulgaria, Suiza, Turquía, Alemania, Países Bajos, Tierra Santa, Escandinavia, Países del Este [sic], cruceros y vacaciones de relax…


Ya en los setenta, se producen dos importantes fenómenos: llega la jubilación a los 65 años y la población cuenta con efectivo limitado de pensiones. Mejora la esperanza de vida y se idea la promoción de un programa subvencionado de vacaciones para la tercera edad en 1985, para mejorar la calidad de vida de los mayores y de paso superar la estacionalidad de las zonas turísticas de la península con la consiguiente mejora de estabilidad en el empleo. Una actividad que comenzó con el Inserso y se ha multiplicado hasta convertirse en un fenómeno social que desde finales de los noventa cambió su nombre por el de Instituto de Migraciones y Servicios Sociales (Imserso), no exento de escándalo por el dinero público que acarrea, sobre todo en esta última campaña. Pero eso es otro tema que ha tenido poca repercusión porque los hoteles estaban llenos… Y no es para menos, estamos ante más de 600.000 usuarios para la próxima campaña, cuando en 1986 comenzó este programa con 16000 plazas.

domingo, 14 de agosto de 2016

La isla de las fiestas telúricas

Fiesta de La Rama, Agaete.
El verano es tiempo de fiestas. Es la estación de los días más largos y luminosos que animan a compartir la calle o las terrazas con prendas cómodas y frescas. Son fechas de abundancia, ensaladas y frutas. Días de sol y de mar, de bebidas refrescantes y de pieles brillantes, cargadas de energía.

Y, como toda comunidad, el verano está cargado de tradiciones compartidas, rituales que mantienen el fondo de acontecimientos o creencias históricas, mientras las formas han variado con el paso del tiempo, pero recogen un origen compartido y reconocido por la comunidad que se identifica con su historia y la reproduce en un museo vivo de actividades que se muestran en un gran escaparate público a través de romerías, actos religiosos o representaciones de aquellos hitos que cada pueblo recuerda y conserva con orgullo. Aunque también podría tratarse de actos inocentes que la tradición ha transformado en multitudinarios acontecimientos lúdicos y que atraen un numeroso público de otros lugares por su originalidad.

Fiestas del Charco. La Aldea.

Unas fiestas que en las Islas Canarias tienen un sentido muy telúrico, con patronas insulares que reivindican al pinar (Teror, Gran Canaria, septiembre), los volcanes (Tinajo, Lanzarote, septiembre), las peñas (Betancuria, Fuerteventura, septiembre), o Las Nieves (Santa Cruz de La Palma, julio, cada cinco años). Pero no queda ahí. Además nos encontramos con celebraciones en las que un elemento natural es el objeto que atrae a millares de personas para divertirse portando ramas (Valle de Agaete y Agaete, Gran Canaria, julio y agosto) para ‘castigar’ al mar según una tradición de los antiguos canarios en años de sequía. La captura de lisas en la charca junto al mar (La Aldea, Gran Canaria, septiembre), recordando también la tradición de pesca de los antiguos canarios en charcas de la costa. El baño multitudinario en la fiesta de la Traída del Agua (Lomo Magullo, Telde, agosto). O el ‘homenaje’ a los artesanos de la cerámica que se desarrolla en la fiesta del barro (La Atalaya de Santa Brígida, julio), para también rendir tributo a otro producto histórico y gastronómico propio de Canarias, con la fiesta del gofio (cereal tostado y molido) que tiene lugar en Agüimes (Gran Canaria, septiembre), sin olvidar las celebraciones del almendro (Valsequillo y Telde en Gran Canaria), la manzana (Valleseco, Gran Canaria), la caña de azúcar (Jinámar, Telde, Gran Canaria) donde también celebran la naranja, o el albaricoque (San Bartolomé de Tirajana, Gran Canaria).

Traída del barro. La Atalaya, Santa Brígida.
Además del componente religioso o natural, estas fiestas se han convertido en encuentros multitudinarios de gran colorido y diversión, como cita obligatoria para los numerosos jóvenes que recorren las islas de fiesta en fiesta para aprovechar todas las oportunidades que ofrece el verano, ya sea para vestir sus trajes típicos o para envolverse en ramas, en barro o darse el chapuzón en el charco o ser bañados por los asistentes a esas fiestas. Lo cierto es que nadie puede abstraerse del ambiente festivo, ya sean del lugar o foráneos, y participar de lleno en la diversión. Y es que sólo participando se puede vivir intensamente el verano de Canarias.

(Artículo que publiqué en la sección 'enYESque' del periódico turístico Welcome Gran Canaria)