viernes, 27 de marzo de 2020

La crisis turística y la oportunidad para Canarias

Gráfica elaborada por Cristina del Río Fresen

Lo que iba a ser un artículo, cuyo contenido fundamental ha sido publicado en la web de Televisión Canaria, se ha convertido en una enriquecedora obra colectiva. Abierta y colaborativa, si quieres dar tu opinión o propuesta. Gracias

Los hoteles, las playas y hasta el sol está vacío porque nadie toma su vitamina. Han tomado sus primeras vacaciones para que nos reencontremos con la brisa y la arena renovados. Una reapertura que se dará progresivamente a medida que confinemos al virus. Y nuestras islas tienen las mejores condiciones para lograrlo. “Quienes antes lo consigan y lo aseguren serán los que se situarán en una posición privilegiada en la recuperación de la actividad”, señala Cristina del Río Fresen, experta en turismo.

Los isleños visitaremos Corralejo, La Concha, Papagayo, Maspalomas, Teide, El Cedro, la playa de Santa Cruz de La Palma o El Verodal en exclusividad, por primera vez, tras haberlo compartido siempre con viajeros, desde 1492, incluso con los astronautas que también pisaron por primera y última vez la Luna en las misiones Apolo.

Volveremos a recorrer y reconocer las islas. Más cautos, pero más felices, porque esta crisis muestra la fuerza colectiva para defender a los que menos defensas tienen (una metáfora del abandono e insolidaridad que ha caracterizado a la especie). El trágico balance de personas quedará en la memoria, eternamente. Seres queridos contagiados por sus seres queridos. "La industria del Turismo ha sido siempre la Industria de la Hospitalidad, ha querido ser también la de las Experiencias de Felicidad, pero nunca como ahora está teniendo y en muchos casos demostrando que puede ser la de la Solidaridad en la Vitalidad", explica el consultor turístico Fernando Sáenz-Marrero.

Todos vimos cómo se originó y cómo se expandió por ciudades, continentes y el planeta. Supimos de sus efectos y velocidad. Pero reaccionamos tarde y mal. Hasta que el riesgo mutó en un contagio. Es nuevo, aunque lo vimos en las películas basadas en hechos reales esperados. Pero China, con 1.380.000.000 de habitantes ha controlado y extingue la pandemia, tras lo cual se blinda para evitar su retorno. La globalización ha mostrado su acción más preocupante, paralelamente al cambio climático que también forma parte de esta preocupación planetaria.

También hay una carrera -tristemente competitiva, no colaborativa- para crear una vacuna, tratamientos eficaces y el mayor esfuerzo en salud comunitaria de la Historia. Unas zonas se verán libres antes, para renacer poco a poco la confianza entre territorios más seguros. También los futuros turistas querrán más seguridad y liberarse de las máscaras para sentir el sol en sus cuerpos. Pero el territorio Shengen no será igual. Se irá implantando a medida que se ocupen los territorios que fueron sometidos por la pandemia. La moneda única se moverá mejor donde se active el tránsito de personas, y la logística ha demostrado ser el sector de mayor fortaleza en esta crisis con el caso inolvidable del papel higiénico que nunca se agotó. Las redes de transporte funcionaron en un territorio de islas bien comunicadas pero el Archipiélago se asegurará de no ser tan vulnerable. Un nuevo paradigma del hecho insular al cambiar el aislamiento geográfico por islas-fortaleza, protegidas de los peligros para (y de) la Humanidad.

Otro paradigma finiquitado es el protagonismo predominante o aislado de la empresa, ya que el turismo va a depender mucho más del conjunto concertado del destino para su comercialización. A las tres 'S' (sun, sand and sea) habrá que añadir una cuarta (safety). A lo mejor ya también security, aunque ya estaba aquí, ahora probablemente incluyendo el terrorismo o ataques biológicos. El turismo que resurja buscará destinos con garantías de limpieza e higienización de todo tipo de alojamientos, transportes, restauración, ocio y hasta las hamacas, con atención en recepción por vía telemática. Todo tendrá nuevos procesos y costos con la seguridad como prioridad. Sólo así podremos afrontar la crisis del modelo turístico que reabrirá con nuevas condiciones porque Gobierno y empresas deberán adaptarse al nuevo escenario. El viaje incluirá mayores controles de salida y llegada, ampliaciones del espacio entre pasajeros en el transporte y también en las hamacas, comedores, espectáculos... Incluso los amigos y familias temerán el abrazo porque es fuente del contagio.

 “La reconstrucción del destino debe entenderse también en términos de resiliencia. entendida como la reorganización de la capacidad de todos los sistemas (infraestructuras, edificaciones, transportes, energéticos, comunicaciones, etc.) para funcionar y satisfacer las necesidades de los usuarios residentes y turistas, durante y después del fuerte impacto de peligros e incidentes naturales y ahora biológicos de origen incierto” explica Sáenz-Marrero.

Los establecimientos tendrán un importante papel, con excelentes profesionales, directivos y trabajadores que conocen a los clientes y sus necesidades. Tras el cierre total y repatriación de miles de clientes de los últimos días, hay que escuchar su opinión y compromiso para el nuevo escenario que vamos a crear. Pero las empresas tendrán que variar la estructura tradicional de departamentos de Ventas, Administración, Producción, Recursos Humanos y Marketing. Toca incorporar expertos en situaciones de crisis y reinventar el turismo. Es momento de renovar establecimientos y crear islas-fortaleza de seguridad para colgar el cartel de 'Libre de virus'.

Empresas y administraciones han de elaborar un plan para crear una frontera de seguridad, recuperar ese destino de salud que originó el turismo en Canarias. La movilidad será recuperada poco a poco y Canarias puede convertirse en referente mundial, pionero en seguridad e higiene. En el Gobierno de Canarias, hay un equipo experimentado, un tándem entre la promoción y un vice consejero de amplia trayectoria en la investigación y colaboración con empresas e instituciones. Pero no es tiempo de promoción. Hay que crear comunicación y confianza.

El turismo volverá. Por el clima, tradición, comodidad, actividades y un largo etcétera de ventajas. Aunque no vendrán los mismos y hemos de lograr que aumente su tiempo de estancia y gasto ¿no era eso lo que llevamos años pidiendo y persiguiendo?. Durante mucho tiempo habrá reducción en la capacidad de transporte. Pero los nórdicos, alemanes, británicos, sueñan con sus horas de oro (luz del Atlántico sonoro y la confortable suavidad solar todo el año) en Canarias, aunque tengan que venir con una certificación de vacunas desde libres de virus.

El viaje dependerá del interés de la demanda, que sólo funcionará con garantías, a pesar de la enorme flota de aviones parada en tierra, “pero nuestra ventaja competitiva histórica, ahora temporalmente volatilizada, debe ser revitalizada además de con calidad y seguridad, introduciendo de forma continua nuevas propuestas de valor a diseñar y desarrollar, a la altura del nuevo mundo por descubrir que se nos abre después del COVID-19”, afirma Sáenz Marrero. “Los destinos invencibles serán aquellos, que no dando nada por asegurado, abracen de forma sistemática el reto de, conservando la identidad diferencial de sus raíces, gestionar de forma innovadora sus adaptables modelos de atender a las corrientes de viajeros, que buscarán ir más allá de sus espacios cotidianos, de sus 'confinamientos' físicos o mentales, reales o virtuales”, concluye.

Tras superar el virus en el territorio, Cristina del Río imagina una hoja de ruta en la que “no se podrá abrir fronteras hasta comprobar que los emisores estén también libres de agentes patógenos. Se puede iniciar la actividad local sin turismo exterior. Pero, sobre todo, debe atenderse el diseño de un nuevo modelo de gestión de zonas turísticas con evaluación continua de amenazas y riesgos, controles de acceso al destino y concienciación y prevención”.

Las tareas a desarrollar mientras se mantenga a cuarentena territorial, deben promover el “análisis en destino, diseño de un plan de acción, sumar un soporte financiero público a la inversión prevista por los operadores, formación online y mantener el contacto con los mercados emisores” advierte Del Río. “En caso de que la cuarentena se haya levantado, se debe atender la renovación y readecuación de los establecimientos, implantar los protocolos de seguridad, mejoras del paisaje, formación del personal en idiomas, en servicios y la higiene exquisita, así como divulgar en los mercados emisores las medidas de mejora” señala.

Un segundo objetivo sería “incorporar con contundencia el nuevo atributo de la imagen turística de Canarias: transmitir la seguridad sanitaria y convertirla en una excelencia que nos distinga o certifique ante otros destinos. Tras estos pasos se procederá a la reapertura gradual de establecimientos y negocios turísticos, con un sistema de control de seguridad que se establece de forma definitiva, aunque surja una vacuna y se proceda a la reapertura gradual de fronteras. Esto supondrá que la gestión turística post-covid19 establecerá de forma permanente el aumento de controles en desplazamientos, el cambio de comportamientos y consumo turístico, pero aún así no podemos aventurar cómo afectará a la viabilidad de las líneas aéreas y la conectividad necesaria para los destinos turísticos. Podrá surgir otro virus y otra pandemia, no sabemos cuándo, pero Canarias estará preparada para no volver a sufrir sus efectos como en esta ocasión”, concluye Cristina del Río.


domingo, 15 de marzo de 2020

Canarios. Libérate...

Portada de los dos discos, el 'Libérate' y el 'Blanco'

Hace semanas que preparo la realización de un concierto para dar a conocer (a la gente joven, que los mayores lo conocemos bien) el disco 'Libérate' ('Free yourself') de la banda Los Canarios, en uno de sus momentos de mayor éxito y reconocimiento. Este trabajo fue publicado en 1970, hace 50 años. Una obra que desde su imagen hasta su contenido musical revolucionó un país que vivía los últimos años de dictadura. Próximamente daré más detalles sobre el evento y la City Dock Band que lo llevará a cabo.

Hoy les voy a hablar de la portada y, como están bastante ociosos, espero que este texto les resulte de interés. Yo le he dado muchas vueltas al diseño espectacular de la portada de este disco que me acompaña desde mi infancia. No es raro que tenga una historia detrás, como la mayoría de los discos de vinilo que tenían, en sus portadas, el escaparate de un producto que la gente compraba sin escuchar (en alguna tienda podían ponerlo y hacerse una idea, o también por referencias de amigos o críticas de revistas de música). Al final, se pagaba (y mira que eran caros) confiando en el grupo o en el mensaje que llevaba el diseño de la portada.

En este caso, el disco salió dos años después que apareció el doble 'Disco Blanco' de The Beatles. Una obra con una gran carga de acontecimientos: fue publicado en noviembre de 1968, después del Mayo Francés, aunque las canciones fueron grabadas entre marzo y abril. Un intento de superar el creciente malestar de los Beatles que les llevaría a la disolución. Pero en este trabajo intentaron restaurar un espíritu irrecuperable, con un proceso de 'meditación trascendental' realizado en Rishikesh (India) con el Maharishi Mahesh Yogi, en una cultura oriental que causaría un impacto en el grupo, pero sobre todo en George Harrison, el que verdaderamente evolucionó con esta experiencia.

El LP doble nos muestra una portada blanca en la que es difícil distinguir el nombre del grupo realizado en relieve. Era un cambio radical respecto al disco anterior que fue una explosión de imágenes, diseñada por Peter Blake (el título fue 'Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band'). La funda del álbum fue diseñada por el artista pop Richard Hamilton, en colaboración con McCartney, y consistió en una sencilla funda blanca. El nombre de la banda fue discretamente grabado en relieve y un número de serie único que era la cifra de 5.000.000 al revés.

Apenas dos años después sale a la venta el disco 'Canarios. Libérate'. Esta obra ofrece en el diseño de la portada una respuesta al disco blanco de The Beatles, porque en vez de texto en relieve usaron troquelado que deja ver tras las letras la presencia del grupo y en vez de un blanco absoluto, pintaron el lema 'Libérate' sobre el 'muro' blanco, en una época en la que la portada animaba a reaccionar ante una sociedad -y no sólo la española- que buscaba el aire y la libertad que restaba la dictadura en sus últimos instantes.

The Beatles hicieron una incursión en el mundo espiritual rodeándose de gurús en recogimiento. Los Canarios progresan hacia el R&B y el gospell en los temas incluidos en este disco...

Pero, para contarnos esta historia, quién mejor que el propio Teddy Bautista, que aclara que “La carpeta de Libérate partió del texto de la canción y del equipo de diseño que tenía Alain Milhaud. También jugaron unas fotos de Alberto Schomberg y el espíritu de Mayo del 68, que seguía vigente en el subconsciente colectivo. Hay un poema en el disco, 'Miro hacia el final del camino', existencialista y fatalista que resume la necesidad de una ruptura o la pérdida de la esperanza. Un dilema binario permanente que polarizó a tres generaciones y que quemó a la nuestra. Esa portada estuvo acosada por la censura hasta el último minuto. Y el día de su presentación en concierto, me vino a ver al camerino un inspector de la Brigada Político-social que me preguntó “¿de qué había que liberarse en este país?”, como no sabía por dónde empezar le contesté que yo hablaba del mundo y no de un país en particular, se fue no sin antes decirme que fuera más colaborador... Años más tarde identifiqué al sujeto, era el comisario Conesa, jefe de la Brigada Política de la Policía Armada”.

Teddy y algunos componentes de Los Canarios conocían bien a los británicos y cuando eran conocidos como Los Ídolos tuvieron como acompañantes inesperados a Cliff Richard & The Shadows en la sala Tamarindos de la capital grancanaria... Y es que Los Canarios fueron en su época el grupo más internacional y 'moderno' en España...

martes, 10 de marzo de 2020

El alma de Gran Canaria es resistir, al virus también

La desinformación es otro riesgo apocalíptico.
El turismo en las islas ha sido uno de los sectores a los que infectó más rápidamente el virus que se inició en Wuhan, a 11604 kilómetros en línea recta desde Gran Canaria (unas seis veces el viaje a Madrid). Tal vez nos ha llamado más la atención la suspensión del Mobile Congress en Barcelona, o lo sucedido en un funeral y el contagio de gran parte de los asistentes, pero el primer caso en España fue localizado en La Gomera y las primeras cuarentenas masivas europeas se produjeron en un crucero turístico y en un hotel en el sur de Tenerife. Aunque estábamos avisados y podíamos preveer que sucedería, el turismo canario recibió un durísimo golpe.

Nos ha dado de lleno y seguimos recibiendo impactos. Tantos como el recuento que todos los medios de comunicación nos ofrecen a diario con el número de personas contagiadas en todo el mundo (con una tasa que duplica a la gripe común), y con el doloroso balance de víctimas mortales (con una tasa menor que la de la gripe común y más centrada en colectivos muy definidos).

Pero ya conocemos bien a este nuevo enemigo que daña al ser humano pero especialmente a su modelo económico. Y el resultado es que en una superpoblada Wuhan ya no se contabilizan nuevos contagios. Mientras tanto, en las antípodas de la Gran Muralla China, en un territorio como Canarias, en este clima cambiado que ofrece en febrero y marzo unas temperaturas veraniegas, nos dicen que probablemente el calor sea la mejor vacuna conocida por el momento para evitar el contagio. Y, digo yo que hasta la calima tendrá algo que decirle al virus. ¿Lo han escuchado o leído? Pues parece que no lo han entendido... No es tan fiero el animal como lo pintan, aunque sí un show. El espectáculo más viral que hemos conocido hasta la fecha, superando al ébola o al VIH hasta tal punto que han pasado desapercibidas las noticias del fin del ébola en el Congo o que el sida ya tiene el primer curado en el mundo.

Lo tiene mal el corona con nuestro clima, pero quien lo frena de verdad es el sistema sanitario público que es nuestra verdadera Defensa ante este fenómeno global. Un servicio que demuestra en estos momentos que las infraestructuras públicas son fundamentales para toda la población, incluido el sector turístico que toma nota de la importancia de un sistema con recursos para ejecutar protocolos de actuación que, en muchos otros territorios son inexistentes y en algún caso hemos visto a sus líderes rezando con el gabinete presidencial en la imagen más grotesca para una humanidad que intenta afrontar un problema médico y científico.

Esta pandemia nos afecta, pero nuestra historia está salpicada de grandes tragedias ocasionadas por piratas, terremotos, tsunamis, volcanes, temporales, plagas,  incendios y, cómo no, epidemias como el cólera o las gripes invernales. De todos estos sucesos el pueblo canario ha tenido que aprender a recuperarse y a prepararse, a resistir, como dice el lema utilizado por el Cabildo en una de sus ferias.

Quizás estemos en un lugar privilegiado para actuar ante el virus. No hemos olvidado aquel numeroso grupo de madres de centro Europa que vinieron a resguardar sus embarazos en Gran Canaria alejándose de la nube radiactiva de Chernobil. 'Las madres de Chernobil', como se llamó a ése fenómeno, puede ser un ejemplo de la comunicación que necesitamos, de la cordura que debe imperar y del freno como señala el presidente insular, Antonio Morales, o cuarentena al sensacionalismo y pánico que algunos irresponsables pretenden extender haciendo el juego a especuladores y negociantes que hacen de esta crisis una ruina inasumible para quienes menos tienen, demostrando que las desigualdades económicas también juegan su papel, sobre todo en los países donde los servicios públicos son inexistentes o han sido privatizados.

No olviden lavarse las manos tras leer este artículo y mandar a hacer gárgaras a quienes siembran el terror infundado.

sábado, 1 de febrero de 2020

Vacunar la imagen de Canarias

Turistas en la plaza de San Marcos (Venecia)
La actuación ante la posible -y luego confirmada- presencia de un paciente con coronavirus en la isla de La Gomera es la demostración de que la globalización tiene 'efectos mariposa' múltiples e inmediatos en las antípodas del planeta. También tenemos que reconocer que han funcionado correctamente los protocolos preventivos y la coordinación entre países de la Unión Europea, en una isla que nada tiene que ver con las carencias de todo tipo que padece la población china (salvo los nuevos millonarios, en un país comunista) y donde el nivel de equipamiento y servicio público de salud es muy satisfactorio con cinco áreas y centros de atención primaria y un hospital de servicio público, un lujo para otros países, incluido EE.UU.

Sin embargo, la imagen de decenas de retroexcavadoras para la urgente construcción de un fast-hospital para atender a un millar de posibles contagios en una población de millones de personas, ha impactado en el mundo más que otros mensajes por las magnitudes que suele ofrecernos la realidad de ese país de más de 1.500.000.000 habitantes, lo que produce miedo. Y el miedo se asocia a las palabras mágicas que repiten los telediarios: muertos, cuarentena, epidemia, contagio, sin vacuna..., a la hora del almuerzo y de la cena, como si no viviéramos realidades distintas y, en algunos casos, antagónicas.

Aunque no olvidamos que cuando la gripe aviar compramos no sé cuántas vacunas que habrán caducado, lo novedoso es que tenemos un caso en la isla colombina, aquí al lado. Una especie de explosión de Chernóbil que enmudece todos los chistes de gomeros. Aunque, sin quitar importancia a la epidemia, la realidad es bien distinta. Nada que ver con Wuhan (todo nuestro apoyo), donde están dando ejemplo de una disciplina y orden propio de un país como la República Popular China, ni con otros territorios del planeta. Otra cosa es cómo expliquemos que nuestras instituciones y servicios son eficaces y suficientes, empezando por los propios canarios y dándolo a conocer a quienes quieren visitarnos. Y no es la primera vez que cito la necesidad de contar con un protocolo de comunicación en situaciones de crisis (ver enlaces más abajo), especialmente en el ámbito del turismo que, a la vista de los sucesos que vivimos, es más que urgente.

Habrá que entender que los puertos y aeropuertos son fronteras con su organización y seguridad. Que en las islas disponemos de infraestructuras sanitarias y recursos humanos para actuar ante estas contingencias. Y que formamos parte de la Unión Europea que -aunque algunos decidan irse- a España le ha servido para que lugares como La Gomera hayan dado un salto en equipamientos y servicios que no se habían producido nunca en estas tierras.

No hemos de bajar la guardia y, probablemente, quienes más alarmados estén sean aquellas personas y sus familiares que padecen enfermedades graves de base, por ser las víctimas vulnerables en este tipo de episodios epidémicos. Pero ¿acaso no están toda la vida atentos y vigilantes ante cualquier indicio? ¿Los crónicos de todo el mundo no toman desde siempre las mismas medidas ya cotidianas de llevar mascarillas, evitar aglomeraciones y lavarse las manos constantemente? Pues es lo que toca para todos en un mundo cada vez más poblado (superpoblado) y vulnerable a las negligencias o situaciones de desarrollo y las diferencias abismales entre territorios.

Pero, además, el impacto económico y especialmente en la actividad turística, habrá que estudiarlo bien para tomar medidas urgentes ya que probablemente estemos ante un episodio mucho más grave que la quiebra del turoperador Thomas Cook. Aunque hay que recordar que seguimos sin tener protocolos de comunicación de crisis en el sector turístico, que la comunicación es estratégica, fundamental. Sin olvidar que las instituciones deben mejorar el destino y el modelo de negocio para que el mayor porcentaje del gasto turístico no se quede en el continente, sino en la economía isleña.

Lo que vivimos estos días y lo que pueda suceder ha de preocuparnos y debe servir para que nuestras instituciones se planteen, de una vez, cuáles son las prioridades y objetivos de los organismos que pagamos para el desarrollo turístico.

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sábado, 18 de enero de 2020

Canarias, destino turístico ¿in?trascendente

Rascacielos de Benidorm (Felipe Hernández)
Lanzarote o Gran Canaria, incluso El Hierro o La Gomera, son destinos turísticos diferentes, únicos, a pesar de su vínculo geográfico. Pero también son destinos trascendentes frente a otros competidores de sol y playa. Son territorios en los que hay Parques Nacionales, Reservas de la Biosfera, Patrimonios de la Humanidad, destinos starlight y no sé cuántas cosas más que son posibles gracias a una naturaleza, ubicación y clima únicos en el mundo... A todo ello, habría que sumar el valor  del destino que aporta la sociedad en la evolución cultural de sus paisajes y, especialmente en Canarias, la creación de sus artistas, como son los casos indiscutibles y extraordinarios de Néstor Martín-Fernández de la Torre y César Manrique.

Ilustro este artículo con una imagen de un destino turístico que fue un icono en el Mediterráneo como referente de sol y playa: Benidorm. Ahora es una urbe deforme de rascacielos que amenazan con devorar la playa y el cielo. Pero sin embargo, es un destino consolidado para un tipo de turista de verano y una oferta invernal para el Imserso y la creciente generación jubilosa. Se trata de una imagen y un destino 'de libro' sobre cómo la modernidad trajo el turismo y la postmodernidad la intrascendencia de lo que fue un bello lugar y se convirtió en una colmena informe sin otro objeto que alojar temporalmente a masas de personas que creen que ese tiempo sin objetivos, sin discurso y sin competencia en precios es lo que conocemos como 'estado de bienestar' que sacraliza la televisión.

Si la experiencia nos dice que nuestro destino sobrevivirá si es capaz de mantener su atractivo y no convertirse en 'intrascendente' ¿cómo dudamos de nuestros valores y nuestras fortalezas? ¿Estamos seguros de que hacemos lo necesario?

Tras mi participación en las charlas del centenario del nacimiento de César Manrique, han sido varias las personas que han contactado para hacerme llegar sus opiniones respecto al artista y a su papel en el desarrollo turístico, al igual que sucediera con Néstor. Uno de los comentarios que me han llamado la atención es el de un colectivo que busca canteras y espacios degradados para actuar sobre ellos y convertirlos en centro de atracción turística siguiendo el ejemplo manriquiano del Jardín de Cactus de Guatiza, una de las últimas actuaciones del artista conejero quien convirtió una cantera de rofe abandonada en un atractivo recurso turístico. Hizo trascendente un lugar. Un espacio degradado como tantos que fue convertido en otro reclamo lanzaroteño para millones de europeos que consideran Lanzarote como un lugar digno de visitar una y otra vez, al igual que durante décadas se interesaron en Gran  Canaria por las creaciones de los hermanos Néstor y Miguel Martín-Fernández de la Torre.

El colectivo se autodenomina '+ Manrique. Manrique somos todos' y su invitación me sugiere la confirmación de que la herencia del artista -de los dos artistas- permanece viva, entre generaciones de canarios que no sólo han entendido los mensajes y las realizaciones de estos adelantados y casos singulares en el mundo, sino que intentan que esa unión entre arte, paisaje y turismo tenga continuidad, que sus obras puedan ser inspiración para dar solución a numerosos problemas creados por el hombre por su falta de mantenimiento, previsión, planificación, renovación y de hacer de la vida una obra de arte, una realidad que impida que la dinámica de decadencia y obsolescencia se consolide, que Canarias recupere y se convierta en el espacio trascendental para la elección final del turista del lugar donde pueda disfrutar en cualquier época  del año para vivir experiencias únicas, sin tener que soportar otra tediosa monotonía. Y eso lo hizo posible la fuerza creativa de nuestros artistas que supieron ver en su entorno la belleza natural.

Casualmente, en estas fechas tendrá lugar una nueva cita en Fitur. Les sugiero una prueba, un ejercicio de atención: ¿Hay algo trascendente, novedoso, único en el stand de Canarias... Algo que pueda acabar con la deriva intrascendente de Canarias como destino turístico? Se admiten respuestas...