viernes, 18 de octubre de 2019

Viajeros ilustres que hicieron 'Parada y fonda' en la isla

González Sosa con el ministro de Turismo, Manuel Fraga
Hace un par de meses, muy pocos, me comenta la periodista Ángeles Horna que la hija de Pedro González Sosa, Marieta, le había dicho que su padre había ordenado una colección de fotografías con personajes a los que entrevistó durante los años 50 y 70. Una crónica documentada de una etapa en la que Gran Canaria era escala obligada de vuelos intercontinentales y, también, un destino turístico de primer orden en España. Pedro no creía que fuera de interés, ni motivo de exposición, pero allí fui con el responsable del departamento de fotografía histórica de la FEDAC, Gabriel Betancor, para decirle que la colección tenía un interés extraordinario para conocer una época y que se iba a digitalizar toda y a preparar una exposición.

En apenas tres meses se ha hecho realidad la exposición con el nombre -acertado- que sugirío: 'Las Palmas de Gran Canaria. Parada y fonda' y, con ella, un merecido homenaje al veterano periodista de sonrisa franca y bronca directa a los políticos cuando se retrasaban en alguna convocatoria, dejando boquiabiertos a los jóvenes plumillas que veían en González Sosa un señor maduro curtido por décadas de trabajo periodístico, más bien amable y tranquilo, pero en cuanto alguien abusaba de su paciencia (la de todos los periodistas convocados) aparecía su retranca frente a la falta de respeto.

Pedro, además de periodista, es cronista oficial de Guía, miembro de la Academia de la Historia de España y de Venezuela, entre otros muchos cargos en los que desempeña su labor de investigación y documentación. Como periodista destaca su trabajo en El Eco, Radio Atlántico, Radio Nacional, TVE y en la Agencia Efe. Además de ser el último director de una publicación fundamental en la historia del turismo canario: 'Costa Canaria'.

La exposición de fotografías recoge numerosas imágenes de famosos a los que entrevistó en su paso por la isla. Políticos, artistas, aristócratas, científicos, turistas... que reflejan una época en la que había que buscar las noticias, sin los medios tecnológicos y de comunicación de hoy en día. Toda una exhibición de lo que supuso el viaje y la conectividad para esta isla cuando sólo existía un vuelo diario que llegaba de noche al aeropuerto de Gando, un cuatrimotor procedente de Madrid del que se enteraban gracias a los 'cómplices' que en los hoteles le facilitaban la relación de huéspedes (Santa Catalina, Parque, Metropole, Monopol, luego el Reina Isabel...), de la compañía aérea o del aeropuerto. O en el Puerto. Otra cosa era localizar al personaje y que éste deseara ser entrevistado. En realidad, el homenaje a Pedro era un reconocimiento a una época de periodismo de riesgo para la profesión y de papel destacado de nuestro aeropuerto y puerto que nos permitían conocer un mundo extraño y contradictorio para una España aislada.

Pedro González Sosa pertenece a una familia numerosa de la que también destaco a su hermano Manuel, destacado escritor y poeta, de una amabilidad exquisita que además fue el autor de numerosas guías turísticas de Gran Canaria y la provincia para la editorial Everest, con quienes yo colaboraría posteriormente a la gran labor realizada por el escritor.

Una buena exposición que muestra el periodista de calidad y entrega, y también el periodismo de viajes y turismo que a tantos profesionales nos ha tocado realizar...

La exposición estará en la Casa de Colón hasta el día 10 de noviembre.
Pedro ante una imagen de su despacho en El Eco de Canarias.

sábado, 12 de octubre de 2019

Canarias en El Jardín de las Delicias del Bosco

Detalle de la tabla con el drago a la izquierda.

Mientras preparaba la charla 'El turismo en Canarias, una visión sin tópicos' que impartiré en la Escuela de Arquitectura el próximo día 17, me fijé en los detalles de la tabla izquierda del tríptico 'El Jardín de las Delicias' (1490-1500, óleo sobre tabla, 220 x 389 cm) de Hieronymus Bosch, y me entretuve buscando más detalles de la 'canariedad' de esta obra de El Bosco convertida en un icono del arte mundial.

Según el Museo del Prado, donde se conseva el cuadro: “En el [panel] izquierdo, dedicado al Paraíso terrenal, aparece en primer plano Dios -identificado por sus rasgos con Cristo- en medio de Adán y Eva. Se trata, por tanto, de la presentación de Eva a Adán, muy poco frecuente en las representaciones del Paraíso. En el plano medio, el Bosco incluye en el centro la fuente de los cuatro ríos del Paraíso, a la izquierda el drago -un árbol procedente de Canarias que se asocia con el árbol de la vida-, y a la derecha el árbol de la ciencia del bien y del mal, con la serpiente enrollada en el tronco”.

Si nos fijamos más en los detalles nos encontramos otros símbolos naturales de Canarias, además del drago, como es la representación del Arbol del bien y del mal, en el que se enrolla la serpiente tentadora, que podría representar una palmera africana o la endémica de las islas, la Phoenix Canariensis. Además podemos ver elefantes, jirafas, monos y otras especies indescriptibles, fruto de la imaginación y de las referencias (a través de grabados) que tuvo El Bosco para la realización del tríptico (interesante el parecido con la palmera y el drago que refleja Alberto Durero en 'La huida a Egipto', 1503). Y es que estamos en la etapa histórica en la que el Mediterráneo pierde su centralidad y el Atlántico despunta, especialmente tras la expedición colombina que tuvo lugar en la época de realización de esta obra pictórica.

Si bien la experta Pilar Silva nos explica que tras la pintura de esta tabla hay otra propuesta en la que no figuraba el drago y que se ha comprobado que “El drago actual oculta la cabeza de ese primer Adán. Esto quiere decir, que el comitente -Engelbert II de Nassau, conde de Nassau, señor de Breda- incorporó este motivo considerándolo como Árbol de la Vida”.

Aunque el infierno, obviamente, está representado por un volcán en el panel derecho, en el que nos ocupa podemos ver en la zona superior un monte volcánico mucho más evidente, con formas que nos recuerdan al Teide, con ese pico que sobresale del propio cráter. Una interpretación más próxima que la que realizaron siglos más tarde dibujantes como O. Dapper, o el propio Feuillée. Un símbolo geológico al que acompañan varias estructuras que nos recuerdan las cuevas en las que habitaron los pobladores de las islas. Pero, elucubraciones aparte, cualquiera sabe qué pasó realmente por la mente y las manos del artista hace más de 500 años... [Ver artículo con referencias a los aspectos canarios de la obra y con posibilidad de descarga en gran formato de los distintos paneles]

Aunque el tríptico de El jardín de las delicias es una obra de carácter moralizador, también podemos pensar en las referencias mitológicas y noticias de la época acerca de las Islas de los Bienaventurados, las Afortunadas, como señala Pilar Silva, el conocimiento del drago se debe “Probablemente, a través de un dibujo o de un grabado -como el de Martin Schongauer-, o a través de algún contacto directo con Madeira o Canarias. Este árbol era ya bastante famoso por sus supuestas propiedades medicinales y la 'sangre de drago'. Es probable que conociera ese grabado o algún dibujo de alguien que pudiera haber visto un ejemplar de drago. El drago es un árbol mitológico relacionado con las Islas Canarias, Islas Afortunadas que se asocian desde la antigüedad con el Paraíso. Es un árbol originario del Paraíso, que el pintor o su comitente quiso que se incluyera”.

Tras la conquista de las islas de realengo (Gran Canaria, Tenerife y La Palma), los colonizadores pusieron inmediatamente en producción los recursos de las islas, comenzando por la industria azucarera en competencia con Madeira. En el año 1508 está registrada la primera exportación de azúcar desde las islas a Amberes (realidad que recoge la obra, de Piet Verhaert  1852-1908: 'La navegación: el burgomaestre de Amberes da la bienvenida al capitán de los navíos que traen el azúcar desde las Islas Canarias' que se encuentra en el ayuntamiento de la ciudad belga). Esta relación comercial dio lugar a un tráfico de azúcar hacia los puertos flamencos, con el retorno en forma de monedas y, sobre todo, arte de los más famosos artistas del momento.

Es sorprendente la cantidad y calidad de obras del arte flamenco que se conserva en las Islas Canarias y en otros lugares  pero recuerdan los vínculos comerciales con el Archipiélago, en distintas épocas pero que demuestran la larga y profunda vinculación entre las islas y la que fuera potencia marítima de los Países Bajos, sin olvidar que uno de los expertos mundiales de arte flamenco es el herreño Matías Díaz Padrón. A esta breve idea sobre el arte flamenco en las islas hay que añadir los delirios de conquista de las Islas Canarias con su rotundo fracaso en El Batán. Toda una historia que nos recuerda a Bandama (Van Damme), Van der Does y continúa con familias arraigadas en las islas como los Van de Walle y que podría ser recordada con una exposición en la que podamos ver esos cuadros en un contexto que los une a nuestro pequeño territorio...
Detalle con volcán ¿interpretación del Teide?

jueves, 10 de octubre de 2019

Gran Canaria tiene pasarela de aves

Mosquitero canario (Foto: Juan Emilio Checa)

Uno de los más bellos recursos turísticos de Gran Canaria es su naturaleza, sus paisajes y los seres que los habitan, fruto de la variedad de ecosistemas que en esta pequeña isla se dan cita. Desde el norte húmedo de laurisilva prehistórica bañada por los vientos alisios, hasta el sur cálido y seco, dunar y sahariano. Este multiescenario es el hogar de numerosas especies endémicas de flora y fauna de gran atractivo turístico (6 especies y 36 subespecies de aves en el Archipiélago Canario, sin contar con las aves migratorias o especies introducidas), lo que constituye un incentivo y una sorpresa constante en los paseos que se pueden disfrutar por distintas zonas de Gran Canaria.

La situación de Gran Canaria, junto a África, en la zona del trópico, hace de la isla una de las escalas más apreciadas para las aves migratorias, donde pueden encontrar alimento y descanso en saladres, salinas o en charcas naturales como la de Maspalomas, así como en las numerosas presas y estanques que salpican el territorio isleño.

Esta realidad, además del buen tiempo que se disfruta durante todo el año, atrae a numerosos cazadores de imágenes de aves o turismo ornitológico, preparados para capturar la fotografía de algunas especies de aves únicas en el mundo, sin olvidar aquellos ejemplares de aves migratorias que llegan desde el norte de Europa, o aquellas aves marinas que nidifican en acantilados de las islas para criar a sus polluelos hasta que inician sus viajes por el Atlántico, como la pardela cenicienta.

En Gran Canaria hay dos puntos que cuentan con pequeñas 'instalaciones' para los fotógrafos cuya pasión por las aves les conduce a buscar aquellas especies únicas en su hábitat, ejemplares que forman parte del catálogo mundial de aves en el que Canarias cuenta con varias páginas destacadas por la originalidad y variedad de las aves que habitan en este territorio, a lo que se suma la espectacularidad de los paisajes y las buenas condiciones climáticas para la actividad.

Los puntos de observación se encuentran en el Sitio de Interés Científico de Juncalillo del Sur, en el municipio de San Bartolomé de Tirajana, que cobija al 33% de la población de aves esteparias que nidifican en la isla, fundamentalmente el alcaraván (Burhinus oedicnemus distinctus), el camachuelo trompetero (Rodopechys githagineus amantum) y la terrera marismeña (Calandrella rufescens polatzeki) que aprovechan para alimentarse en la playa con la area baja o en marea alta por las zonas enchargadas. El otro lugar con observatorio está dentro del Parque Rural de Doramas, en el Área Recreativa de La Laguna de Valleseco, donde se acercan para beber aves de todo tipo, desde pequeños pájaros como alpispas, pinzones, canarios... Hasta aves migratorias como la garza.

Tal es la hermosura y originalidad de la avifauna de Gran Canaria que el pájaro canario, además de ser un reclamo de marca para los 'cazadores fotográficos de aves', ha evolucionado por su canto y color para convertirse en un icono mundial de la belleza de las aves. Incluye en esta variedad la presencia de aves carroñeras como el cuervo negro (en decadencia en la isla), así como varios tipos de rapaces como el cernícalo vulgar, halcones o el picapinos, sin olvidar que también habitó esta isla el guirre o alimoche común.

El turismo de naturaleza gana cada vez más adeptos. Supone ya entre un 10% y un 15% del tráfico mundial de viajeros y es la opción con mayor crecimiento anual, con porcentajes superiores al 20%, siendo el asociado a la ornitología el sector con ‘más pujanza', según la Sociedad Española de Ornitología, SEO/BirdLife. Solo en Europa, se estima que hay unos diez millones de turistas que viajan al año para ver aves. Reino Unido, Holanda y Alemania son los países con más potencial, según datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT). El 85% de los avituristas que visitan España lo hacen procedentes de Reino Unido, al que siguen Bélgica, Alemania y Francia.

España cuenta con 637 ZEPA (marítimas y terrestres), que ocupan una superficie de más de 10 millones de hectáreas, que es más de un 20% de la superficie terrestre del Estado (Islas Canarias, Islas Baleares, Ceuta y Melilla incluidas).

El perfil del turista ornitológico extranjero suele ser de edad entre 40-60 años, con un poder adquisitivo medio-alto, que se aloja en casas rurales u hoteles situados en enclaves naturales, con un a estancia media de una semana.

La fotografía de aves es una forma de hacer ecoturismo satisfactoriamente -lo que se enmarca en una actividad turística sostenible- en uno de los territorios con más riqueza natural del planeta, donde casi la mitad de su territorio está protegido por las normas autonómicas, estatales (esperando ese proyecto de Parque Nacional de Gran Canaria) y de la Unión Europea o de la Unesco (ZEPAs o Zonas de Especial Protección de Aves y Reserva de la Biosfera). Los fotógrafos 'cazan' aves como si se tratara de una pasarela de moda, al tratarse de una actividad muy sencilla y agradable, además de que puede deparar gratos momentos porque la naturaleza de Gran Canaria nunca dejará de sorprendernos.

[Artículo publicado en el número 76 del periódico turístico Welcome to Gran Canaria. Ver ejemplar completo en Issuu]

miércoles, 9 de octubre de 2019

Los astronautas eligieron Maspalomas (y la Luna)

Los astronautas del Apolo XI en Gran Canaria.

Celebramos estos días de octubre el 50 aniversario del fin de semana que disfrutaron en Maspalomas los primeros astronautas en llegar a la Luna: Armstrong, Aldrin y Collins. Fue el verdadero premio a su hazaña: un fin de semana sin protocolo, en el mar, con la familia y, sobre todo, poder agradecer la compañía y complicidad sonora que tuvieron en el viaje al satélite con el personal de la estación espacial de Maspalomas. Les invito a leer el artículo que he publicado en el número de octubre de la revista Welcome to Gran Canaria (ver en Issuu) como homenaje a la estancia turística más importante ocurrida en los últimos cincuenta años en el mundo, aunque no nos lo creamos...

Ante un agotador programa de visitas por todo el mundo,  ellos decidieron tener unos días para perderse en esta isla de Gran Canaria. Pero no les atrajo tanto sus dunas o sus montes, sino sus aguas atlánticas y no pudieron evitar la variedad de souvenires con los que fueron obsequiados junto al recuerdo de un fin de semana vigilados pero sin ataduras. Entre otras cosas les regalaron un timple (instrumento musical), naife (cuchillo original de la isla), puros, calados y mantelería, reproducción del módulo con chatarra

El lugar donde más rato pasaron fue Tiritaña, una pequeña cala encerrada entre pequeños acantilados transitables y que conforman una piscina natural de aguas tranquilas. Ubicada entre Mogán y Arguineguín, este rincón ofrece un enclave único para vivir intensamente cada inmersión en el agua, como lo experimentaron los tres héroes del espacio. Su satisfacción era absoluta al poder nadar, comer en el barco, sentir en su cuerpo el cálido sol de octubre, olvidándose durante unas horas de su tiempo -ése que controlaban cada milésima de segundo desde la Tierra- y que era más escaso en su planeta.

Fue un oasis. Un respiro tras realizar una de las más importantes odiseas de la Humanidad y comenzar un 'Viaje de buena voluntad' por 21 países. Y a Gran Canaria desearon venir por su mar, su sol y las voces que les acompañaron durante la misión Apolo XI. Armstrong lo explicó al personal de la Estación Espacial de Maspalomas: "Tenía deseos de oír más cerca las voces familiares que oíamos allá arriba y que procedían de Maspalomas. Sólo que ahora las escuchamos más tranquilos... y más cerca y más claras".

Son, sin duda, los turistas más famosos del mundo. Los que cualquier destino habría puesto la alfombra roja para que dieran un solo paso en su territorio, pero ellos escogieron Maspalomas, Gran Canaria, Tiritaña y Guguy, y disfrutaron de una fiesta con folclore asomándose a bailar... Un acontecimiento tan personal que recordamos como algo tradicional sin protocolo. Simplemente pasó, como Colón, los vuelos de Gago Coutinho con Sacadura Cabral, el del Plus Ultra o el Zepelín... Pero esta falta endémica de memoria es una característica del isleño que puede deberse a su sicología para superar la memoria de las dificultades vividas. También hay buenos recuerdos, pero no todos los que se lo merecen ni como se lo merecen.

En todas estas décadas, cinco, apenas se ha documentado la estancia en esta isla de estos tres astronautas y de otros pioneros de los programas Mercury y Gemini, como Conrad y Cooper, si bien estos realizaron una visita oficial y breve.

Por ello tienen un valor más profundo y real las escasas palabras que ofrecieron a la prensa, saltándose el protocolo establecido de no conceder entrevistas "hasta la recepción con el Jefe del Estado, Francisco Franco" prevista para el lunes por la noche. Pero ellos estuvieron en Gran Canaria desde el sábado. Habían escogido una escala sin recepciones, discursos, actos oficiales y multitudinarios. Sol, playa y un ambiente hospitalario y familiar fue lo que les acompañó. Y aquí reproducimos las escasas palabras que ofrecieron a los periodistas locales (Pedro González Sosa, José Vera Suárez, María Dolores de la Fé, Cristóbal Rodríguez y Luis García Jiménez...), ilustradas por imágenes de Troya, Urquijo, Juan de Juan y Juan Gregorio:
Aldrin: ¿Para qué son estas llanuras? ¡Qué tierra mas seca! [los terrenos para cultivar tomates]. ¡Qué paisaje tan singular! [Dunas y oasis de Maspalomas]

Armstrong: Ha sido una visita gratificante. Hemos pasado la estancia aquí formidablemente. Todo ha sido atenciones y no puedo decir otra cosa que lo hemos pasado encantados. Maravilloso. Tienen ustedes una isla maravillosa.
[La Luna] Fue demasiado grande la emoción del momento para poder definirla en unas palabras. Fue también algo maravilloso, como esta estancia en la isla.

[A los técnicos de la Estación de Maspalomas] Tenía deseos de oír más cerca las voces familiares que oíamos allá arriba y que procedían de Maspalomas. Sólo que ahora las escuchamos más tranquilos... y más cerca y más claras.
53 horas en Gran Canaria

Sábado 4
  • 12:08 Toma tierra el DC-9 de Iberia. Llega Aldrin. Lo montan en un Mercedes rojo en dirección al Hotel Oasis
  • 12:50 Llegada al hotel. Pide ropa de baño y se pone en la terraza en bañador a tomar el sol y fumar de una pipa.
  • 15:45 Aldrin se baña en la playa de Maspalomas
  • Almuerza en el hotel
  • Va a Arguineguín y en el yate de Virgilio Suárez se desplazan a Guguy a practicar submarinismo.
  • 21:00 Llega el Boeing 707 Air Force One a Gando con Armstrong y Collins
  • 21:45 Llegan Armstrong y Collins al hotel
Domingo 5
  • 10:30 Armstrong y Aldrin salen con sus esposas hacia el puerto de Arguineguín para el paseo en barca hasta el atardecer atracados en Tiritaña
  • 16:30. Regreso al puerto de Arguineguín. Estuvieron acompañados por Virgilio Suárez, el Conde, Alberto Isasi, López Merino, Eduardo Filiputti.
  • Fiesta en el hotel y entrega de medallas y obsequios. Se prolongó hasta después de las 03:00 horas del lunes
Lunes 6
  • 11:00 Los astronautas van de compras a San Agustín, mujeres en peluquería del hotel
  • 15:30 Se desplazan a la Estación Espacial de Maspalomas a saludar al personal
  • 15:50 Se dirigen al aeropuerto
  • 16:40 Llegan al aeropuerto
  • 17:00 El Air Force One despega con destino a Madrid

miércoles, 2 de octubre de 2019

Turoperadores vs. Turbuscadores: el fin de Thomas Cook

La repatriación trajo a Gran Canaria al Airbus A380
En los últimos días me han pedido mi opinión en algunas emisoras de radio acerca de la situación del turismo. Y, claro, tengo que decir lo que pienso en cinco minutos. Un desastre. Los medios de las islas creen que cumplen con su deber con una (o varias) opinión sintética para cubrir el espacio. Si eso sucede con el sector que supone un 35% del PIB isleño (más en algunas islas y poco menos en otras), y que 4 de cada diez personas que trabajan en las islas lo hacen directamente -o indirectamente, pero menos- en el sector turístico, pues imagínense la desproporción y el despropósito que supone que sólo se acuerden de Santa Bárbara cuando truena. Y el problema es que hemos tenido tanto éxito con el turismo que vamos a morir -metafóricamente- por su culpa, con ciertas dosis de nuestra ignorancia o desprecio.

Y la Santa Bárbara estalló la semana pasada con la caída de Thomas Cook. No es la primera, pero sí la más importante hasta la fecha por el volumen de sus impactos: turistas 'colgados', repatriación global de cientos de miles de personas, deudas e impagos tipo crack, aviones y hoteles en el aire, 22.000 empleos en el limbo y destinos sin masas. 600.000 turistas es el dato facilitado y que supera muchísimo los antecedentes que no han servido de lección, a la vista de lo sucedido. ¿Es suficiente la legislación y la ordenación del sector o nos importa un bledo que la próxima vez sean millones de personas las afectadas? La turoperación no es el problema ni está finiquitada. Las empresas más débiles y con problemas de liquidez no podrán enfrentarse a los nuevos competidores. Por ello hay que anticiparse y estudiar cada caso, sin generalizar.


Hace una década exactamente, la escocesa Globespan dejó 100.000 turistas desparramados. Pero Thomas Cook, decano de la turoperación desde hace 178 años, rompe todos los récords. El mayor 'secuestro colectivo' hasta el momento. Nada que ver -y mucho también- con las quiebras de Air Berlín, Germania, Monarch, Niki, Small Planet, Spanair... con quiebras multidestino que van mermando la conectividad: el riego sanguíneo del turismo en las islas.

De todos modos, ya vemos las maniobras para ocupar el vacío del turoperador por empresas capaces de crecer, con ofertas de fondos chinos, suizos... Aunque habrá que ver si esas propuestas de compra de hoteles y plazas aéreas (slots) se cubren con fondos buitre o líneas aéreas 'low cost' (Jet2 se mueve en esa línea), si bien lo más conveniente sería empresas menos centradas en el 'más barato todavía'. En ello nos va el encaje con la oferta alojativa y de productos. Condor y Ving sobreviven a la extinción de Cook, no así Neckerman y Tour Vital. Para unos un drama, para otros, un territorio a repartir...

Ante esta situación tan grave para las Islas, el Gobierno de Canarias y los Cabildos solicitan -por enésima vez- la exención de tasas aeroportuarias, rebajas de impuestos al combustible y la 5ª libertad aérea (internacionalización real de los aeropuertos para pasajeros y mercancías). Y es que las libertades y los costes de la insularidad (en un destino regido por las leyes comunitarias) limitan su competitividad en precios con otros destinos con costes bajísimos y regulaciones más laxas (por decirlo de manera que no sea ofensiva).

Pero lo interesante, la principal lección de esta crisis es la demostración del error obstinado y kamikaze de modelo del experto profesional frente a la experiencia colectiva. El data contra el Big data (como recuerda mi amigo y compañero de Facultad, Francisco Moreno, quien oscila entre la televisión y las empresas turísticas). O más claro: El turoperador que es superado por el turbuscador. Booking, por ejemplo, es un niño que ha superado al tatarabuelo Thomas en número de habitaciones que contrata a diario (un millón y medio) en 70 países, mientras el turoperador sólo está presente en 18, con hoteles en 28 y sus 10 ciudades/cruceros de ocio flotantes. No quiere decir esto que no haya diferencias en cuanto a plantilla. Mientras el turoperador contaba con 22.000 trabajadores, Booking tiene 15.000, si bien la antigüedad y funciones son radicalmente diferentes.

Booking habla de cualquier lugar y de propuestas únicas. Avalado por millones de opiniones (aunque por propia y desagradable experiencia me declaro agnóstico de esta fé en que la plataforma sea ecuánime). Por su lado, el CEO de sueldo de maharajá de Cook pensó en crear productos para atraer 'milennials' como 'Cooks Club' o 'Casa Cook' -muy chill outs-, pero la comunidad de Booking ofreció eso y más: uno para cada viajero, con precios para todos los gustos y bolsillos, junto a la experiencia (eso dicen, insisto) de una comunidad que sentencia.

Y al final ¿qué mueve a los neo turistas armados de buscadores, prescriptores como TripAdvisor? Un atardecer en una playa de Bali, aunque haya más bullicio y plásticos que en Tauro. O lugares y situaciones variopintas que podrían ser vividos durante todo el año en Gran Canaria, a poca distancia de hoteles o apartamentos de excelente calidad, sin nada que envidiar a destinos de las antípodas.

Pero, el problema está en nosotros... ¿Hemos pensado y repensando qué podemos ofrecer para que los turistas no sólo ocupen nuestro escaso y valioso territorio? ¿Cómo es posible que no mejoremos nuestra oferta a una clientela que es la más fidelizada del planeta y hacer que sus estancias sean más largas y que contribuyan con un mayor gasto a un destino que compartimos entre todos?

Llevamos muchos años bregando y superando tormentas perfectas capaces de hundir un sector tan dependiente de factores exógenos que es urgente e imprescindible repensar nuestras posibilidades, reafirmar nuestras potencialidades y estar a la altura de los retos que tenemos pendientes junto a empresas y empleados que representan el mayor valor añadido a unas islas afortunadas, además de su clima, su biodiversidad, su hospitalidad y tolerancia, todo ello en territorio europeo, con normas y garantías comunitarias, que no son milagrosas, pero sí de las mejores en este mundo de desigualdades dramáticas. Y no hay que inventarse nada, sino aplicar lo que ya planteó Néstor hace casi un siglo: Hagamos de la vida (Gran Canaria) una obra de arte (un destino de éxito para nosotros y nuestros visitantes)...