domingo, 23 de septiembre de 2012

La ciudad turística a través de la mirada de Manuel de la Peña

Manuel de la Peña
Esta semana que arranca tendrá lugar la celebración del Día Mundial del Turismo en Maspalomas Costa Canaria. Se trata de la primera vez que tiene lugar este evento en España y que cada año escoge una ciudad distinta entre cada uno de sus 150 países miembros de la OMT. El caso es que la celebración del 50 aniversario del inicio de la urbanización de Maspalomas Costa Canaria ha sido argumento suficiente para la elección frente a las demás ciudades candidatas. El mérito de este reconocimiento es de muchas personas, cinco décadas de servicio al turista, pero principalmente a unos aventureros emprendedores: la familia condal; y a los profesionales que éstos contrataron para hacer realidad los sueños y las mayores aspiraciones para un lugar como Maspalomas, tras mostrar las intenciones y expectativas al montar un concurso internacional de ideas para el litoral de San Bartolomé.

Uno de esos profesionales fue Manuel de la Peña (1932-2008) el arquitecto de Madrid que llegó a Las Palmas como director de Vivienda y que realizó para la familia condal el poblado de San Fernando y la iglesia. Obras suyas también fueron el Club Náutico, el edificio de Viajes Insular, junto a la piscina Julio Navarro y otros. Pero una nota constante en su actividad fue el estudio de la arquitectura local (aprovechamiento de la luz, el calor… Lo que hoy modernamente llamamos arquitectura bioclimática o integración en el paisaje…) y la colaboración de artistas en sus proyectos (Manolo Millares, Manrique, Chirino, Dámaso, Giraldo…)

Aprovecho estas fechas para dejar en estas páginas el que sería su ‘testamento’, principios, doctrina, visión o propuesta de ordenación territorial para el ocio. El documento que publico –creo que inédito- es su ponencia ante la I Asamblea Provincial de Municipios Turísticos (1964). Titulada ‘Gestión urbanística con fines turísticos’, creo que puede dar una perspectiva de las intenciones de aquellos momentos, muy alejada de lo que supuso el éxito que desbordó las previsiones y más próxima a quienes ahora critican que no hubiera una idea sostenible para nuestro destino turístico.

GENERALIDADES
Ciudad turística. ¿A qué se puede denominar ciudad turística?
Al hablar de una ciudad turística se piensa en Salou, Benidorm, Torremolinos o Puerto de la Cruz. Sin embargo, ¿es Madrid una ciudad turística? ¿Lo es París? ¿Y por qué no Bruselas? ¿O por qué no también ese pueblecito perdido en el interior con sus ‘famosas’ ruinas del siglo XV?

Bajo el punto de vista urbanístico llamaremos ciudad turística a aquella con un porcentaje determinado de camas, respecto a su capacidad total, destinado a personas que hacen turismo en el sentido estricto de la palabra, es decir, en viaje de placer o descanso.
  • Madrid, según esto, es una ciudad turística para provincianos, pero no en el porcentaje que comúnmente se cita, pues los motivos de sus estancias son corrientemente burocráticos.
  • Bruselas no es una ciudad turística, sino una ciudad política o económica.
  • París es una ciudad turística sobre todo para los norteamericanos.
  • Manacor, en Mallorca, no es una ciudad turística a pesar de que diariamente recibe a miles de personas que van a visitar las Cuevas del Drach y a comprar perlas, pero que regresan para pernoctar en Palma o Formentor.

Ciudades y pueblos como Arucas, Tejeda, Fataga, etc., pueden igualmente recibir grandes beneficios del turismo, pero los elementos de su desarrollo han de tener un estudio diferente de los que requiere los originados por los problemas de alojamiento en las ciudades propiamente turísticas.

Aquellos pueblos y ciudades han de resolver inicialmente el problema de las comunicaciones y, a continuación cuidar aquellos aspectos del contorno que podríamos llamar escenográficos –arquitectura, monumentos y paisajes-. Es de fundamental importancia la construcción de miradores y restaurantes situados en los puntos paisajísticos más interesantes.

En todo caso, y si la importancia de los atractivos de la zona demandan una visita de más de un día, puede pensarse en la construcción de paradores para un número determinado de camas.

Elementos constitutivos de una ciudad turística

El urbanista Elio Galeotti llama inventario turístico de una zona al binomio mar + sol.

En Canarias, con nuestro clima y nuestro sol no se puede pensar en otras zonas turísticas que en las costeras y soleadas.

Por otra parte, el mencionado arquitecto establece la categoría del lugar turístico de una manera casi matemática, de acuerdo con la capacidad receptiva de bañistas.

Las costas con capacidad receptiva por antonomasia son las playas; de modo que se puede establecer la siguiente ecuación: zona turística igual a playa. Naturalmente la playa puede sustituirse por un foco natural de concentración de otra índole (estaciones de invierno), o bien artificial (piscinas naturales, acondicionamiento de costas con espigones, etc).

Estamos asistiendo efectivamente a la creación de nuevos centros turísticos a partir de una playa de acuerdo con el siguiente proceso: la playa atrae a la gente del país, creándose de un modo rudimentario las primeras instalaciones receptoras (restaurantes, balnearios y viviendas de temporada). A continuación viene un turismo de tipo más bien económico que se instala al socaire de estas instalaciones y que contribuye a la promoción de nuevas construcciones. Posteriormente acude el turismo de más categoría, a quien igualmente atrae los centros con animación y vida, pero para servirse de ellas en las dosis que le apetezca. Para ello decide instalarse en hoteles y acaba, por comodidad, bañándose en la piscina del mismo.

O sea, podemos resumir hasta el momento diciendo:
  • Inventario turístico de una zona es igual a sol + playa
  • El turismo se instala en la costa y viaja hacia el interior.
  • El turista se baña en piscinas, pero en un sitio en que haya playa.

URBANIZACIÓN DE CENTROS TURÍSTICOS

Distingamos en nuestro estudio las dos facetas fundamentales del mismo: creación de nuevos centros turísticos y acondicionamiento turístico de ciudades existentes. Empezaremos definiendo los elementos fundamentales de una ciudad turística nueva, para luego ver las posibilidades de adaptación de núcleos urbanos existentes a las exigencias de las necesidades turísticas, haciendo por último un análisis concreto para la ciudad de Las Palmas.

Creación de centros turísticos
Sin entrar en las diferentes variaciones y posibilidades sobre el tema, que nos llevará a estudios de mayor envergadura, enumeraremos los elementos fundamentales en la creación de nuevos centros turísticos:
  1. La zona turística se crea insustituiblemente a partir de una autopista. Es deseable la creación de una calle de servicio, si así lo demanda la intensidad del tráfico. De ella nacen las vías de penetración en forma de peine, hacia la costa.
  2. Elemento fundamental y frecuentemente olvidado en los planteamientos turísticos es una franja verde junto a la playa, donde haya que asentar las instalaciones públicas: aparcamientos, balnearios y restaurantes.
  3. Cercano a la costa de mayor receptividad de bañistas, instalar los núcleos de apartamentos.
  4. Entre ellos, aprovechando la topografía y el pintoresquismo de los lugares y, particularmente en las zonas de costa menos receptivas, situar los hoteles y grandes villas, adecuando las zonas deportivas y de esparcimiento de gran atractivo paisajístico (parques, jardines, piscinas naturales, acondicionamiento de calas, pequeños embarcaderos, etc.), con lo que se llega a un aprovechamiento exhaustivo y ordenado de los recursos naturales de la zona.
  5. Centros de diversión.
  6. Zonas verdes.
Comentemos algunos aspectos de estos cinco puntos.

Franja verde costera y zonas verdes.- El turista atosigado por el ritmo de la vida moderna y la densidad aplastante de las grandes ciudades, de las que proviene, desea primordialmente ponerse en contacto con la naturaleza. La mayor preocupación del urbanista ha de ser pues no desvirtuar el paisaje, y primordialmente no alterarlo, sino en lo imprescindible en la franja costera, creando para ello un filtro verde entre la playa y las obligadas construcciones de las concentraciones turísticas.

Por la misma razón, por todos los tratadistas se estipula en 100 habitantes por hectárea la densidad deseable en las zonas turísticas. Haciendo compatible ello con la idea de la creación de centros con vida, aparece como solución deseable la creación de pequeñas concentraciones (1000 a 3000 habitantes) intercaladas entre grandes masas verdes que se unen a la franja costera, lográndose así una unidad verde desde la autopista hasta la playa.

Núcleos urbanos y centros de diversión.- Debe comenzarse la creación de los centros turísticos por la construcción de apartamentos y villas, que corrientemente, al ser adquiridas por extranjeros ‘fijan’ al turismo, ya que el comprador viene periódicamente y arrastra a familiares y amigos. Debe, pues, abordarse la construcción de los grandes hoteles, que constituyen inversiones considerables, después de la creación de un núcleo de turismo de ocupación garantizada y a salvo, por consiguiente, de los posibles movimientos, motivados por las modas, de las masas turísticas a otras zonas de interés. Ejemplo acertado de esa política la tenemos en el nacimiento y desarrollo de la Costa del Sol. Se estima además adecuado que la capacidad de los hoteles llegue a constituir el 50% de la totalidad de la zona.

Los pequeños núcleos urbanos se desarrollarán alrededor de una plaza o centro cívico comercial concebido como un gran salón al aire libre. Estos pequeños centros se complementan con la creación de un gran centro cívico-comercial, donde además se sitúan: mercados, centros sanitarios, ayuntamientos, policía, bomberos, etc., y los centros de diversiones. Expliquemos su ontología.

Es axiomático que, al caer la tarde el turista odia el mar: ha cambiado su brillo por un melancólico gris plomo. Instintivamente el individuo se sitúa de espaldas a él, sentándose en la gran plaza y, posteriormente, se dirige a los centros de diversión. Teniendo en cuenta que al visitante en su afán de novedad, y ayudado por el automóvil, le gusta realizar un auténtico peregrinaje nocturno por los centros de diversión, parece lo más adecuado situarlos a lo largo de la calle de servicio donde además no molestan sus ruidos a los núcleos de descanso.

Adaptación de núcleos urbanos
Teniendo en cuenta el lugar preeminente que ocupa el turismo en el desarrollo económico de España, así como el beneficioso acercamiento entre los pueblos que origina, en esta época de imprescindible ecumenismo, en aquellos territorios con porvenir turístico, se ha de intervenir no con mentalidad puramente urbana, sino de manera adecuada a la satisfacción de las exigencias fisiológicas y psicológicas del visitante.

Es pues misión de las autoridades y técnicos no coartar la vocación turística de las ciudades, aunando esfuerzos para dar solución a los complejos problemas que se oponen a un adecuado y armónico desarrollo, promoviendo de una manera decidida sus soluciones, ya que los errores o excesos cometidos se patentizarán en este terreno de una manera rapidísima, arruinando el porvenir de la zona o inutilizando el esfuerzo y las inversiones efectuadas hasta entonces.

En este punto, De la Peña describe a grandes rasgos varios tipos de núcleos turísticos, según su relación con la zona costera: El caso de los municipios cuyo caso se encuentra alejado de la costa; el caso de Las Palmas de Gran Canaria y el caso de ciudades asentadas sobre la costa, que es el que nos interesa:

Ciudades asentadas sobre la costa
Las directrices fundamentales de la actuación urbanística consistirán en:
  • Trazado decidido y generoso de la red de viales principales mediante la expropiación si fuera preciso para la adaptación de la ciudad a los fines turísticos.
  • Limitar la densidad de habitantes por hectárea, particularmente en las zonas de las nuevas construcciones costeras, donde deben desarrollarse desde su raíz las premisas fundamentales de las ciudades turísticas.
  • Efectuar una política decidida de creación de zonas verdes, concebidas como fajas continuas que, arrancando del corazón de la antigua ciudad, se vinculen a las de los nuevos núcleos.
    • Esta continuidad se consigue apoyando los parques existentes y los nuevos a crear en las zonas verdes marginales de los nuevos trazados de viales, siguiendo el sistema de los ‘parkways’ estadounidenses. Además, en dichas zonas marginales pueden desarrollarse las diversas teorías de creación de aparcamientos (gravísimo problema vinculado siempre al desarrollo turístico de una ciudad) consiguiéndose hacer menos gravoso el trazado de estos viales con la aplicación de tasas de aparcamiento.
    • El principio de la creación de ‘parkways’ se ha utilizado –creemos que con acierto- en el nuevo plan urbano de Arrecife.
  • Poner en práctica una decidida protección a todo lo que represente una característica propia, muy principalmente en lo que respecta a la arquitectura tradicional y popular. El turista busca ansiosamente el ambiente de esas calles y plazas ‘típicas’ con su raigambre en el elemento histórico y ancestral del país, con su carácter de cosa auténtica y no prefabricada. Le proporcionan el necesario contrapunto a las obligadas construcciones nuevas y estandarizadas y sin el cual se encontrará psicológicamente perdido.
  • Estudiar concienzudamente y sin concesiones la nueva situación de aquellas industrias denominadas nocivas, molestas e insalubres, o similares.

Conclusiones
  1. Que por las Comisiones Provinciales de Urbanismo se exija la adecuación estricta de los proyectos de nuevas urbanizaciones a los principios de las ciudades turísticas.
  2. Que por los ayuntamientos correspondientes se vele por el celoso cumplimiento de los proyectos urbanísticos aprobados.
  3. Que en aquellos territorios con vocación turística, las autoridades intervengan no con mentalidad puramente urbana, sino de manera adecuada a satisfacer las necesidades psicofisiológicas del visitante, aunando esfuerzos para dar solución a los complejos problemas que se oponen a un armónico desarrollo turístico ya que los errores o excesos arruinan rápidamente el porvenir de las zonas turísticas e inutilizan el esfuerzo e inversiones efectuadas hasta entonces.
  4. Que, por tanto, en aquellas ciudades en que se produzca el fenómeno turístico, se promueva por el Ayuntamiento una revisión de las Ordenanzas y del Plan Urbano, a fin de la adaptación del municipio a las nuevas exigencias.
  5. Que, como consecuencia de lo anterior, se adecue las necesidades de edificación acercándola en lo posible a las reputadas como deseables para las ciudades turísticas, posponiendo cualquier otra consideración.
  6. Que consiguientemente se ponga en práctica una política decidida y eficaz de creación de zonas verdes y aparcamientos en las zonas de la ciudad de mayor receptividad turística, recurriendo a la junta de expropiación cuantas veces fuera  necesario.
  7. Que el trazado de la red de viales se realice pensando en el futuro turístico de la zona, alejando el tráfico rápido y pesado de las zonas de la ciudad de mayor receptividad de visitantes.
  8. Que se promueva una revisión de la situación y comunicaciones de aquellas industrias consideradas como molestas, a fin de que no interfieran y malogren el porvenir turístico de la zona o territorio.
  9. Que se efectúe por los ayuntamientos una política eficaz y concertada, promoviendo los estudios y recabando la ayuda técnica que fuera necesaria, en orden a la conservación de la arquitectura tradicional y popular; política que incluye igualmente la no alteración, con grandes edificios fuera de escala, del carácter de plazas y espacios urbanos logrados, aunque no tuvieran interés histórico.
  10. Que, por la Mancomunidad de Cabildos y por la Comisión Provincial de Urbanismo, se realice un estudio conjunto del trazado de carreteras y de la ubicación de miradores y restaurantes a fin de aprovechar adecuadamente el potencial turístico del interior.

martes, 7 de agosto de 2012

Sol, playa, clima y…

Publicidad turística
El turismo se ha convertido en el tema de interés de expertos y profesionales en Gran Canaria. La Universidad, aunque son su parsimonia propia de un ente que le cuesta caminar, también está interesada en lo que acontece al principal sector económico de las Islas y de gran Canaria en particular. De ahí que mi columna –bastante abandonada, por cierto- se convierta en motivo para arrancar interesantes conversaciones.

Uno de los temas que más se plantea es hacia dónde deberíamos ir. Todos tienen ideas, o sospechas, de los problemas que tiene el destino Gran Canaria y que son más que evidentes, aunque cada uno pueda tener el foco puesto en aspectos diferentes.

La primera respuesta es un baño de realismo: el primer problema que tenemos es que recibimos –en Gran Canaria- 3,3 millones de turistas en 2011 (Lanzarote 2,0; Fuerteventura 1,9 y Tenerife 4,4) y no le sacamos rendimiento. ¿Por qué? Pues porque ofrecemos sol, playa, buen clima… y el negocio sobre esos valores naturales se lo lleva el turoperador, ya que el turista gasta cada vez más en origen y cada vez menos en el destino.

Pero ahí están. 3,3 millones de turistas que han llegado a Gran Canaria. Y también están ahí los empresarios, obstinados en camas y centros comerciales. Sin trabajar la promoción de forma conjunta, sin propiciar un punto de encuentro para abordar posibles iniciativas que den valor al destino y que la referencia no sea exclusivamente sol y playa. A lo largo del pasado siglo, en particular hasta la llegada del turismo de masas y la irrupción de las administraciones en el sector turístico, existió una entente y una colaboración que hicieron posible el ‘milagro’ turístico de Gran Canaria. También hubo una serie de personajes (creativos y apoyos institucionales) que lo protagonizaron. Pero hoy día –cuando de verdad hay capital isleño- no miramos en nuestro interior, en nuestros orígenes y así nos irá… Venderemos a precio de saldo nuestro sol, nuestras playas, nuestro clima, nuestros paisajes y no conseguiremos aprovechar la gestión de esos 3,3 millones de turistas que ya quisieran para sí numerosos destinos turísticos en el mundo.

sábado, 7 de julio de 2012

LPA: La Polémica Anunciada

G. Canaria en vez de LPA
La semana próxima participaré en la presentación de la revista turística que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria va a difundir Urbi et Orbi, siguiendo los pasos (lentos) de un Plan Estratégico de Marketing Turístico de Las Palmas de Gran Canaria que realizó el ya fallecido Josep Chías por encargo de Aday Ruiz (que fuera concejal de Compromiso por Las Palmas). Tras un largo paréntesis, desde su presentación en 2008 hasta hace escasos meses, el dinero gastado en el Plan se ha utilizado más bien poco por la propia desidia del mandato de Jerónimo Saavedra, y por la falta de recursos que se encontró a mediados del pasado año un profesional de casta al frente de dicha área, Pablo Barbero.

Pero, hete aquí que el mentado Plan traía consigo una carga de profundidad. La nueva marca supondría el espaldarazo a la falta de consenso y de visión del topónimo de esta ciudad. De hecho, el consultor, empeñó su visión en convertir el destino en un acrónimo IATA, al pensar y apostar que si la sociedad actual es la de la movilidad y la globalización qué mejor manera de posicionar un destino que usando su código aeroportuario. Con esa lógica, todas las ciudades del mundo tendrían sus webs turísticas con los acrónimos establecidos para codificar los aeropuertos, sin otro sentido que el que pueda tener una pantalla de sala de espera o embarque en Gando o en heathrow.

Yo supe de este asunto en octubre de 2010, cuando se requirieron los servicios de mi empresa para presupuestar la realización de la web con un presupuesto máximo de 18.000 euros. Las bases eran muy ambiciosas y, en parte, tenían grandes lagunas. Tan grandes como crear un portal turístico con todos los elementos de promoción, idiomas, redes y un largo etcétera para el que se contaba con muy pocos recursos humanos y precisaban de un conocimiento del sector turístico y de esta ciudad que diera garantías. Aunque no venga al caso, pero ya que estamos…, nosotros presentamos una oferta que indicaba que en cuatro meses podría estar disponible una web con unos contenidos y recursos adecuados, accesible, posicionable y, además, colaboraríamos en el desarrollo de un plan de etapas (con plazos y objetivos) para la construcción de ese gran portal. Nuestra oferta fue rechazada por otra “más económica” y bueno…, ha pasado más de año y medio, pero aquí está el portal (por cierto, lo busqué en Google como turismo de Las Palmas y no apareció, ni tampoco por visit lpa, por si pueden corregirlo).

Desde un principio –y ya que tuve acceso al briefing o resumen del Plan de Chías, que no sé quién lo debatió ni a qué expertos se dirigió para elaborarlo- vi numerosas lagunas. Ya saben que yo creo que hemos tenido una persona que marcó una línea nítida y de éxito (como ninguno) para nuestra marca turística, de la que tenemos que aprovechar y actualizar (o revolucionar) muchas cuestiones, pero que no hay nada mejor que alguien del lugar y que, encima, sea un gran artista y visionario -como Néstor- para poder crear un proyecto duradero y fundamentado en lo real, no en cómo creen que han de conocernos la propia gente de fuera. De esto podríamos hablar largo y tendido, pero les sugiero que lean mi blog porque ya lo he comentado en múltiples artículos.

Intentaré centrarme brevemente en el uso del acrónimo LPA. Y es que no deja de ser una opción, pero no debe ser la única ni la prioritaria. Y así se lo dije a Pablo Barbero en plena campaña electoral en varias reuniones que mantuvimos gracias a su interés por conocer opiniones de expertos, lo cual ya era un avance, ya que es el primer concejal de Turismo que ha pedido opiniones a personas de distintas áreas y sin vinculación personal o partidaria. Digno de reconocerlo.

Y sigo. Se podría hablar mucho de los acrónimos en el éxito de los destinos. Quizás el caso más señalado sea el de NY, pero esa gran ciudad, esa gran manzana no puede publicitarse sólo con dos letras, por lo que el corazón, el gran corazón que se utilizó para el I love NY dio sentido a la propuesta.

Puede que funcione el LPA en parte, pero si hasta la IATA ha cambiado ya el nombre del aeropuerto de Gando en todo el mundo ¿qué hacemos? Evidentemente, nos quedaríamos con un acrónimo falso y anacrónico. Recordemos que Las Palmas es el nombre de la provincia, un nombre administrativo surgido de la -entonces- modernización administrativa napoleónica, suspendido rápidamente por la reacción absolutista y vuelto a recuperar apenas hace un siglo durante la dictadura de Primo de Rivera. Pero, en una España de las autonomías, ¿qué significa la provincia? Prácticamente nada, un inútil recuerdo de otra época. Ni Lanzarote ni Fuerteventura se sienten ligados a ese nombre y de hecho, sus empresarios ya han creado cámaras de comercio insulares. Quizás sea el momento de reivindicar el nombre para la ciudad donde surgió que, no olvidemos, comenzó llamándose El Real de las Tres Palmas. ¿Y qué gentilicio tenemos? ¿Alguien lo sabe? ¿Seguro que es ese?: palmeños, laspalmeños… ¿Y no será laspalmeñosgrancanariones? Puestos a ser tiquismiquis, valdría algo así de atragantador.

Curiosamente, también vivimos en Gran Canaria y nos sentimos tanto o más de la isla que de la ciudad. Pero es que ninguna otra isla se llama Canaria, pero sí el archipiélago. Y eso no lo aprovechamos, aunque el periódico El Día sabe del potencial de esa marca e intenta permanentemente reducir a la mínima expresión el nombre de la isla que, por extensión, se aplica al conjunto del archipiélago. Y he aquí otra curiosidad. Un individuo de Ponferrada es de Ponferrada, de León y español (y no sé hasta qué punto se sentirá castellano-leonés, pero los que conozco me hablan más del Bierzo que de la Autonomía). Un vecino de Las Palmas de Gran Canaria es, además, de Gran Canaria, de Las Palmas, de Canarias, de España y si quieren de la Macaronesia.

Bueno, que son muchas las diatribas y tonterías que se pueden decir, pero yo creo que LPAvisit no es la marca definitiva. Es un dinero (mucho) gastado en un plan (y ha habido varios) que adolece de una importante falta de inspiración, que no de profesionalidad, pero no estamos hablando de que si se hace bien o mal el proceso, sino si el resultado es el que esta ciudad precisaba y recogía el trabajo de décadas de la mayor tradición turística de España y con genios que hicieron posible ese desarrollo (Francisco González Díaz, Domingo Doreste, la Luján Pérez, los británicos, la familia condal, Néstor Martín Fernández de la Torre, Néstor Álamo…).

Permítanme añadir que es curioso que mi amiga Nardy sea quien advierta al alcalde que esta estrategia de acronimizar el destino turístico separe a Gran Canaria de la capital. No sé si es que ella rechazó el Plan de Chías y por eso se paralizó (después de gastarse una pasta gansa su concejal Aday en dicho plan) o tan sólo no le gustó este apartado. Lo cierto es que su partido político, de ámbito local e insular se llama Compromiso por Las Palmas, para la ciudad, y Compromiso por Gran Canaria para la isla, por lo que también ha realizado esa disección…

domingo, 1 de julio de 2012

¿Qué sabemos de turismo en Canarias?

Fernando Sáenz-Marrero
Mañana lunes 2 de julio arranca la XXI Edición de la Universidad de Verano de Maspalomas con un lujo de conferencia para inaugurar la XXI Edición de la UV Maspalomas. Entrada libre hasta completar aforo. A las 11,30. La conferencia la impartirá Fernando Sáenz- Marrero, profesor asociado de la ULPGC y socio director de la empresa EDEI Consultores, pronunciará la conferencia inaugural titulada Re-diseñando, ahora la nueva empresa turística,  que dará paso al curso sobre Turismo que se celebrará, durante la primera semana, con la participación de ocho ponentes que abordarán otras tantas conferencias sobre diversos segmentos turísticos. Acudir a algunad e sus clases o de los otros cursos relacionados con el turismo, podrán de manifiesto el escaso conocimiento, publicaciones y medios especializados en este área en nuestra Comunidad.

Esta Universidad de Verano incluye dos cursos sobre turismo y uno sobre redes sociales y marketing turístico. También abordará áreas de cultural, sostenibilidad y economía. La UVM entra en una etapa de transición de la mano de su nuevo director, Míchel Jorge Millares, con las instrucciones de convertirse en un referente de formación en el ámbito del turismo. Estas son las directrices por parte de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y el Ayuntamiento de San Bartolomé, que se han cumplido en esta edición con un programa amplio pero centrado en el conocimiento con el turismo como eje transversal.

Fernando Sáenz-Marrero ha participado o dirigido más de 300 estudios o investigaciones en distintas áreas de la economía, el marketing, la gestión de la innovación, la emprendeduría, la generación de nuevos modelos de negocio, la viabilidad empresarial y la gestión de recursos de las organizaciones públicas o privadas. Ponente en múltiples eventos y programas de desarrollo directivo, es miembro del Panel de Expertos del World Competitiviness Project-IMD, del Competitive Institute?TCI y es premio a la Mejor Labor Creativa Empresarial del Club de Marketing de Las Palmas (1982). Desde 2009 viene participando en el proceso co-creativo del ?Business Model Generation Book Project?, junto a 470 profesionales de 45 países.

Es autor del libro Las 3R de su Negocio: Re-pensar,Re-diseñar y Re-emprender (Netbiblo-Pocket Innova, 2011). Una obra que señala que en la era poscrisis, los negocios ya no serán más de lo mismo. Estamos viviendo una transformación profunda de dónde y cómo vivimos, trabajamos, consumimos y nos organizamos. Las empresas estan mutando sus vínculos con otros actores, se están expandiendo y las barreras sectoriales se están desvaneciendo. Este es un libro de introducción a la Innovacion en Modelos de Negocio. De presentación sencilla y visual de los nuevos conceptos, herramientas y casos de referencia que pueden ayudarle a re-pensar, re-diseñar y re-emprender su negocio abriéndole nuevos senderos, sin desviaciones de lo que resulta realmente relevante: qué hacer, cómo actuar y qué priorizar a la hora de llevar adelante nuestro proyecto empresarial.

domingo, 6 de mayo de 2012

Maspalomas +50: cuestión de voluntades

Episodio 1

Logo del cincuentenario
Hace unos tres años, en el salón de reuniones que había dispuesto la entonces alcaldesa de San Bartolomé de Tirajana, María del Pino Torres, en la Casa Condal de San Fernando, participé en una reunión con los representantes de los partidos que gobernaban el municipio para presentar un proyecto de parque temático (que les encantó, por cierto):  la citada alcaldesa, acompañada por el coordinador de Nueva Canaria, Ángel López, la dirigente del PSC-PSOE, Conchi Narváez, y los representantes de (hoy coaligados con el PP) AV, Marco Aurelio Pérez y Elena Álamo.

Mi propuesta finalizaba con un reto y una premonición, ya que el proyecto coincidía con la finalización de un mandato caracterizado por la crisis económica y, como imagen gráfica y esclarecedora, el desahucio del edificio del Ayuntamiento por riesgo de derrumbe. El reto/oportunidad era la coincidencia con la celebración del 50 aniversario del concurso internacional de ideas y del comienzo de las obras de Maspalomas Costa Canaria. De aquella reunión, salió el acuerdo de que a través del Consorcio del Sur se financiaría el plan de empresa del proyecto para poder disponer de la información necesaria para plantearlo a entidades y organismos que pudieran estar dispuestos a invertir en él. Todavía espero que se cumpla ese acuerdo… También es cierto que luego hubo un cambio (y otro más al poco tiempo) en el Consorcio y, además, se rompió el pacto tripartito que sustentaba la mayoría gobernante.

Episodio 2

El año pasado, en conversaciones con el director de la Universidad de Verano de Maspalomas, Santiago Hernández León, le sugerí aprovechar el cincuentenario para desarrollar un curso sobre el pasado, presente y futuro de Maspalomas. El mismo tuvo lugar en la primera semana de la UVM y me encargaron su organización y comisariado, lo que aproveché para incluir una exposición de mi colección de guías turísticas de Gran Canaria. Uno de los asistentes era una excelente y experta profesional del área de Turismo municipal. Asimismo, a varias de las conferencias acudieron el actual concejal de Turismo y el recién nombrado alcalde, Ramón Suárez y Marco Aurelio Pérez, respectivamente, quienes habían ganado las elecciones a finales de mayo y habían constituido el Ayuntamiento apenas 15 días atrás (el de San Bartolomé de Tirajana fue uno de los últimos en constituirse porque tuvo que aplazarse al atropellar la portavoz socialista, Concha Narváez, a un ciclista cuando se dirigía al Pleno). Al finalizar el curso, ambos me reconocieron la necesidad de conmemorar el 50 aniversario y que no había ningún preparativo en marcha, además de reiterarme (constantemente) que el Ayuntamiento no tenía/tiene fondos para un programa que pudiera estar a la altura de esta efeméride.

Epílogo

Para no aburrirles, sólo tengo que señalar un par de cuestiones: hasta ahora, son muchas las ideas y proyectos en cartera que no se han presentado públicamente porque el alcalde no quiere anunciar nada que no tenga garantizada su financiación. De ahí que todo haya sido trabajar en la creación de un ambiente propicio a la ilusión y la colaboración con el cincuentenario y con la celebración del Día Mundial del Turismo en el municipio, un acontecimiento único e irrepetible en España, ya que es la primera vez que es el país anfitrión y no volverá a serlo hasta dentro de más de un siglo… Mientras, también preparamos un amplio programa de iniciativas para las que buscamos financiación y que, en caso de conseguirla, será un verdadero impulso promocional para el destino en todo el mundo. Pero, como he indicado antes, todo depende de que muchos hagan pequeñas aportaciones.

El autor

Desde un principio, me plantearon que fuera el comisario de esta iniciativa, reto al que me sumo con todo mi entusiasmo y capacidades. El presupuesto de mi tarea, tal como ha dicho la oposición en el Pleno, es de 18.000 euros (impuestos incluidos) por todo el año de trabajo. Sin embargo, hay algún anónimo que me reprocha que no sea del municipio, como argumento más profundo de denuncia a mi colaboración

La obra

Es una lástima que esta sociedad, nuestra isla, tenga que soportar tanta mediocridad y mezquindad. Pero bueno, lo importante es el resultado: sin apenas dinero, sin un plan o programa elaborado con anticipación y recursos adecuados…, hemos conseguido (y digo hemos porque son muchos los que dentro y fuera del Ayuntamiento contribuyen a esta ilusión colectiva) que el municipio sea noticia en todo tipo de medios con una extensión nunca antes vista (ni tan positiva) porque es un modelo sobre el que estudiar muchas cosas (con sus luces y sombras), como lo fue  la iniciativa audaz de Alejandro del Castillo, los primeros inversores canarios, la arquitectura desarrollada, los primeros suecos (muchos de ellos ya residentes en el municipio), la lucha contra los enemigos en la isla, los grandes hitos (primer parque temático de España, primer templo ecuménico de Europa), los ilustres visitantes y, sobre todo, el futuro que deberíamos preparar para que este enclave único en las Islas siga siendo uno de los destinos más importantes de Europa.

Quedan cinco meses para el Día Mundial del Turismo y seis para el cincuenta aniversario… Pensemos en Maspalomas y en Gran Canaria que después vendrá el tiempo de presentar y debatir los resultados de lo que –deseo- servirá junto a las demás iniciativas de acicate para la recuperación y proyección de Maspalomas y Gran Canaria.

PD: perdonen que tenga tan abandonado este blog, pero apenas tengo tiempo a causa del comisariado.