miércoles, 11 de diciembre de 2019

Lo más typical Grand Canary Island

Entrada a la sesión taurina en 1965
De niño acudí a una corrida de toros en una plaza prefabricada, de madera, que instalaron un la zona alta de Las  Palmas de Gran Canaria, donde posteriormente se construyó el Palacio del Hielo y ahora hay un gran gimnasio privado. No me agradó aquel acontecimiento y nunca volví a ver una corrida de toros. El negocio fracasó pero siempre ha habido quien añora la tauromaquia en esta isla. Una década después, en los setenta y en pleno auge turístico de Maspalomas Costa Canaria, a alguien se le ocurrió que podría ser negocio ofrecer el espectáculo taurino todo el año gracias al clima y al constante flujo de turistas que pagarían por ver matar toros. Y para ello escogió un punto intermedio en la carretera que une la capital con la zona turística. La plaza fue construida y estuvo décadas abandonada como monumento al fracaso de la lidia como negocio en la isla.

No sólo no ha tenido éxito comercial y turístico. También en el plano legal, la contradicción está servida. El Parlamento de Canarias aprobó una ley que prohíbe los espectáculos públicos en los que se dañe a los animales. Y el Congreso de los Diputados aprobó declarar las corridas como Patrimonio Cultural, lo que anula la prohibición de ámbito autonómico. Pero lo cierto es que en las islas este espectáculo atrae un público insuficiente para que pueda ser rentable como otras actividades deportivas y culturales.

La lidia no es el único fenómeno 'typical Spanish' que se intentó introducir en la isla. Otras actividades también llegaron con los nuevos colonos y se consolidaron con el tiempo. Tienen sus espacios y espectáculos, como el flamenco, la variada gastronomía y diversas manifestaciones religiosas que desde hace 500 años se celebran en la isla de Gran Canaria como es la Navidad, la Semana Santa con las extraordinarias esculturas del imaginero Luján Pérez recorriendo las calles, o las romerías llenas de folclore.

Cada vez son más los turistas que se interesan por conocer estas manifestaciones si bien los gustos y la forma de hacer turismo han cambiado y la oferta se amplía para dar respuesta a un creciente número de visitantes que aprovechan su estancia para conocer las tradiciones, los edificios históricos, los múltiples espacios creados para el turismo desde hace décadas como el Parador de Tejeda, el Pueblo Canario, el Jardín Canario, la Casa de Colón, numerosos y sorprendentes museos, yacimientos arqueológicos con cuevas pintadas, o observatorios astronómicos trogloditas, junto a una red de excelentes auditorios y teatros. La Institución Ferial de Canarias, el primer parque temático en España: Sioux City, así como parques acuáticos o centros de exposición de fauna como Palmitos Park y más reciente el Acuario; o grandes festivales y espectáculos entre los que ya formamos parte de la ruta del Circo del sol. Toda esta oferta se plantea como alternativa al sol y playa, a los spa, los campos de golf, los paisajes de montaña o pueblos con encanto y los atardeceres contemplando el Teide en el horizonte.

Como todas las iniciativas, no ha sido fácil. Muchas fracasaron como el intento de crear el parque de atracciones Tívoli, quizás el más sonado de los fiascos empresariales. Por el otro lado, son muchas las iniciativas que se han mantenido, ofreciendo algo original, único... que el turista recordará siempre de su estancia en una isla.

Tantos años de actividad turística nos permite disponer de múltiples productos y están en marcha nuevos proyectos. Bienestar y salud, turismo activo... sol y playa todo el año. Y ahora este continente en miniatura atrae la atención del mundo hacia sus montañas sagradas. ¿Lo vas a ignorar?

(Artículo publicado en el número de diciembre del periódico turístico Welcome to Gran Canaria. Puedes descargarlo en Issuu pinchando en este link)

martes, 10 de diciembre de 2019

La biografía de Gran Canaria a través de sus árboles

Drago del Ayuntamiento de Gáldar.
"Siluetas biográficas del paisaje canario". Así describió hace un siglo a los árboles el intelectual grancanario Domingo Doreste, en un momento en el que la masa forestal de las islas presentaba una sobreexplotación alarmante. Algunos ejemplares que sobrevivieron todavía están entre nosotros y son monumentos naturales ligados a la memoria de la comunidad. Estos forman parte del catálogo de árboles singulares elaborado por el Cabildo Insular de Gran Canaria, con 85 ejemplares que en su mayoría tienen más de 100 años, así como hay dos que se estima su edad en más de 400 años, como son el acebuche de Llano Parra y la sabina en la finca de Tirma.

Esta iniciativa pretende crear conciencia en la población sobre la importancia de conservar los símbolos de la riqueza botánica y paisajística de unas islas que son consideradas como uno de los territorios con mayor variedad de flora y fauna autóctona del mundo, con relictos de la que fuera la vegetación subtropical que se extendía por el norte de África y que sobreviven a ambos lados del continente africano. Pero también es un llamamiento para conocer con más detalle a algunos de nuestros vecinos naturales, centenarios y tranquilos, que forman parte de un paisaje en el que ellos mismos son los principales motivos de observación y emoción, con su silueta inseparable y reconocible por toda la comunidad.

Y este interés que ha despertado la elaboración del catálogo insular no es nuevo, ya que hace una década que el municipio de Santa Brígida aprobó un catálogo de árboles singulares, lo que no quiere decir que estos ejemplares ya no puedan desaparecer. Son seres vivos sometidos a las leyes de la naturaleza.

Mucho antes, hace un siglo, el escritor Francisco González Díaz realizó una gran campaña periodística y publicó libros abogando por la recuperación de los árboles, lo que le valió el sobrenombre de "el apóstol del árbol". En Tenerife otro periodista, Leoncio Rodríguez, publicaría dos libros sobre los árboles históricos y tradicionales de Canarias. Gracias a ellos y otros autores, tenemos la crónica de varios símbolos vivientes del paisaje isleño. Estas voces tuvieron su eco y durante los últimos 70 años se ha realizado una gran labor de adquisición de tierras abandonadas y la repoblación de las mismas. Con el paso del tiempo, aquellos pequeños plantones se han convertido en grandes zonas boscosas que son motivo de visita y disfrute para residentes y visitantes, quienes pueden contemplar y disfrutar de grandes bosques de pino canario que cubren las zonas que fueron deforestadas durante siglos, primero para las calderas de los molinos de azúcar, para la construcción de viviendas, barcos o muebles. Las maderas de las especies del monteverde o laurisilva eran muy codiciadas por su calidad, al igual que el pino canario, con una madera de gran calidad y, sobre todo, por su uso para obtener la resina que permitía calafatear los fondos de los barcos de madera: la 'pez'.

Nuestros visitantes saben que nuestro paisaje natural es especial, singular, reconocido desde hace siglos por Homero, Horacio, Virgilio y muchos más autores que situaban el Archipiélago en los confines del mundo “adonde fenecían el cielo, la tierra y el mar”, reservado por el dios Júpiter para grandes personajes, gente piadosa y de probada virtud, quienes disfrutaban de tierras de fabulosa fertilidad donde, según Horacio la viña florecía contínuamente, la oliva siempre se llenaba de fruto y los higos adornaban constantemente las ramas. Plinio descubre una isla donde brotaban espontáneamente, sin sembrar, los frutales de todas clases. Árboles que crecían hasta 140 pies cargados de frutos y de multitud de pájaros. Incluso se sitúa el drago o al garoé (ejemplar que existió en la isla de El Hierro) como el árbol de la vida del Paraíso, tal como aparece en la famosa obra 'El Jardín de las Delicias' de El Bosco. Más sorprendente sería la narración de Luciano al describir el convite en el campo Elysio cuyos participantes se alimentaban del bosque gracias a los vientos que servían la mesa y portaban el vino que colgaba en vasos de cristal colgando de sus ramas como si fueran sus frutos.

Ahora disponemos de un catálogo o guía que nos muestra figuras de la naturaleza talladas por la tierra, el sol, el viento y el agua, durante decenas o cientos de años. Una obra de arte única, irrepetible y mortal digna de conocer en su medio natural, donde el paisaje isleño ofrece su belleza con toda su magnitud y originalidad, con esa característica singular que hace que nuestras islas sean consideradas el lugar de la eterna primavera.

(Artículo publicado en el número de diciembre del periódico turístico Welcome to Gran Canaria. Puedes descargarlo pinchando en este link)

sábado, 7 de diciembre de 2019

Canarias excelencia climática ¿y turística?

Olas que alcanzan varios pisos y arrancan balcones en Tenerife

Me van a tener que perdonar pero no salto de alegría por la supuesta declaración por la ONU de las islas Canarias como lugar de excelencia en las medidas de lucha contra el cambio climático, anunciado en la Cumbre de Madrid. En primer lugar, porque no creo que rocemos la excelencia a la vista de casos como los vertidos de aguas residuales en Güímar y otros puntos del Archipiélago, o polémicos vertederos de sólidos, sin olvidar que nuestras plantas de producción de electricidad trabajan con fuel, o los combustibles que emiten aviones, barcos y el desorbitado parque móvil isleño; y también saber que la capital grancanaria no recicla ni el 10% de sus residuos, mientras vemos toda esa basura autóctona que decora los márgenes de algunas carreteras (San José del Álamo es indigna de ver), y etc. etc.

Y en segundo lugar, porque no se explica en ningún artículo qué supone dicha declaración más allá del reconocimiento por parte de la ONU (nada menos). Intentaré recabar más información sobre los efectos formales, pero es innegable que la declaración supone un respaldo importante a la iniciativa de crear en el Archipiélago el laboratorio, observatorio o centro de estudio sobre cambio climático en España. Un organismo cuya ubicación en las islas está más que justificada al ser territorios más frágiles a causa de su incomunicación en determinadas situaciones, por lo que hemos de prepararnos para evitar las consecuencias más graves, con la característica añadida y no tan afortunada de padecerlo un poco antes que otros territorios, por lo que la experiencia permitirá mejorar las respuestas. Otra cuestión más compleja sería que pueda frenarse el proceso, ya que el cambio es planetario y sería necesario que se implicaran todos (o casi) los principales emisores de CO2 y otros venenos...

Sin embargo, como parte de las razones para lograr dicha declaración, hay que reconocer algunas iniciativas notables y con gran repercusión como el sistema energético de El Hierro, la sempiterna central hidroeléctrica Chira/Soria, la producción eólica en las islas (a pesar del desastre y retraso provocado por el clan Soria López), los molinos en el mar junto a la plataforma Plocan, o la avanzada implantación de energías renovables, reutilización  de aguas y aprovechamiento de residuos que ha llevado a cabo principalmente el sector turístico en Canarias, al desarrollar notables actuaciones para mejorar la calidad ambiental de sus instalaciones que, además, les reportan una importante reducción de costes a medio y largo plazo.

Pero Canarias -algunas instituciones y empresarios- ha mirado durante décadas cómo apurar al máximo los combustibles fósiles. Si bien lo más grave ha sido la novela del Gobierno de Canarias con el guión de actuar frente al cambio climático, pero todo fue convertido en ficción al no cumplir sus obligaciones, mientras contemplábamos un reality show de desencuentros, como la dimisión de Faustino García Márquez, el boicot a la creación de un Observatorio en Gran Canaria, o silenciar los informes sobre los efectos en las islas...). Aunque llegó el cambio político y, por lo menos, ahora se desarrolla la consulta del Gobierno de Canarias para la Ley de Cambio Climático.

Quizás por ese pasado de suspense y durante todo ese tiempo no fuera capaz el Ejecutivo canario (no tendría fuerza moral necesaria o no lo consideró oportuno) de actuar ante la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA), con sede en Dinamarca, dado que elabora cada cinco años informes que abarcan varios sectores, sin tener en cuenta la singularidad de los territorios isulares y sus realidades diferenciadas. Pero fíjense en otro aspecto también llamativo: el turismo tampoco figura entre esos sectores que analiza con detalle la EEA, cuando es una de las primeras actividades económicas del continente y, sobre todo, en determinadas regiones, la que mueve más gente, transportes, productos y empleo. No obstante, sus estudios sí cuantifican el impacto del sector de la aviación en la producción de gases de efectos invernadero, una contaminación que no alcanza el tercio de lo que provocan los vehículos a motor, principal causante de los gases. En este sentido es de destacar el gran esfuerzo de los carriles bici en la capital grancanaria con una apuesta clara para modernizar y humanizar la movilidad.

De todos modos, bienvenida sea la declaración en un foro tan mediático y trascendental como la Conferencia de Madrid, quizás sea un aliciente o encomienda para que se tome en serio desde estas islas el futuro del planeta empezando por actuar localmente, en las Afortunadas, sin ir más lejos...

jueves, 5 de diciembre de 2019

Binter apuesta por la reducción de emisiones

Avión construido por Embraer para Binter

La compañía aérea Binter ha dado otro ejemplo a la sociedad canaria tras anunciar la ampliación de su flota con aparatos del tercer productor mundial de aviones, la brasileña Embraer controlada desde verano de 2018 por Boeing, principal productor mundial seguido por Airbus. El prototipo, asegura la compañía aérea isleña, incorpora además importantes mejoras, tanto en el consumo de fuel y las emisiones de CO2 como en costes de mantenimiento.

Las noticias sobre este acontecimiento publicadas en los medios no permiten conocer con detalle el ahorro o la comparativa de consumo de combustibles con otros aviones de su misma capacidad y potencia. Pero de ser cierto lo anunciado, estaríamos ante una respuesta al reto de movilidad aérea que origina la situación de emergencia climática y, sobre todo, para destinos insulares y turísticos ubicados en las zonas tropicales. Una iniciativa, la de reducir las emisiones contaminantes, que debe ser una prioridad en este sector, pero también un ejemplo a seguir en otros sectores (buques, camiones y vehículos pesados, industrias...). Por ello, es de destacar que un destino turístico como el Archipiélago Canario y la compañía aérea de referencia en las islas se conviertan en un ejemplo para otros destinos o países.

Estos aparatos apoyan la expansión de rutas directas desde las islas con la Península y otros países, así como refuerzan las conexiones interinsulares de mayor demanda. Una nueva etapa con aviones que casi duplican la capacidad y multiplican el radio de distancias a cubrir, lo que coincide con la celebración del 30 aniversario de Binter. Aquella empresa pública vinculada a Iberia que surgió en 1989 con los aviones españoles Casa Nurtanio 235 y los franceses ATR que ganaron la pugna con otras empresas, en especial British Aerospace (afortunadamente, vista la crisis que padeció la compañía británica).

La compañía de 'bandera canaria' no sólo ha consolidado un mercado en el Archipiélago sino que ha mejorado la conectividad de las islas con otros destinos, con los que realiza también funciones de turoperador turístico, lo cual para los canarios ha supuesto una oferta atractiva y próxima, frente a los viajes con escala que tendríamos que realizar de no ser por esta iniciativa de Binter. Todo ello a causa de las restricciones centralistas y propias de quienes no entienden nuestra realidad, al no otorgar a los aeropuertos canarios la quinta libertad aérea (derecho de tomar y desembarcar pasajeros, correo y carga con destino o procedente de terceros estados).

La compañía atiende un servicio complejo, con una red de ocho aeropuertos en el Archipiélago de diferentes tipos y complejidades, con uno de los niveles de puntualidad más reconocidos y una presencia y reputación social muy notable, aunque también con unos precios que, a pesar de la subvención pública del 75% siguen siendo elevados y una barrera para la movilidad de los residentes de las islas no capitalinas, principalmente.

In memoriam
No puedo dejar de citar en la breve reseña histórica de esta compañía a uno de sus responsables y figura inseparable de Binter desde sus inicios, tenaz artífice de su internacionalización, José Luis Reina, fallecido en noviembre de 2015. Un amigo, que tuvo en la aviación su desarrollo profesional, en la política local su compromiso social y en la historia su vocación intelectual.

domingo, 17 de noviembre de 2019

Cultura popular canaria y turismo

Parranda acompañante a los turistas de 'La Vuelta al Mundo'

Me invita el equipo de la serie de televisión 'En portada' a participar en el capítulo dedicado a la cultura popular. Una petición que conlleva reflexionar sobre la cultura y su papel en la conformación de la identidad de un pueblo en el que se da el caso -especialmente en Gran Canaria- de que no hay una contraposición entre élites y pueblo. En nuestro caso, además, es fundamental la importancia que ha tenido la acción cultural en la conformación del destino turístico y viceversa.

Todas las personas  contribuyen en un territorio a la creación y evolución de la identidad, en este caso, la canaria. Una Cultura Popular isleña que se nutre de muchas aportaciones inspiradas en la presencia del turismo o, incluso, creadas para dicha actividad. De hecho, el turismo aportó desde sus inicios sus inclinaciones hacia la cultura isleña, abriendo el interés sobre los paisajes naturales y culturales de la isla (la ruta llamada La Vuelta al Mundo es el ejemplo más claro). La creación del club  de golf, de tenis, fútbol, la música, la cocina... Toda su actividad supuso un revulsivo en una sociedad cuya realidad era una dependencia exclusiva del sector primario y unas tasas de analfabetismo del 90 %.

El turismo encontró en Gran Canaria quienes vieron que podría contribuir a un desarrollo cultural (industrias culturales y creativas, como se definen ahora). Y estos se organizaron en torno al Sindicato de Turismo y la pionera publicación 'Canarias Turista' (1910. En España solo hay un caso de periódico  turístico que surge el mismo año: 'SAF', acrónimo de la Sociedad de Atracción de Forasteros), o el escritor Francisco González Díaz, autor de 'Turismo y cultura' junto a otras obras relacionadas con el paisaje. Una realidad que reflejan diversos autores en las islas, con hitos como la obra periodística de Alonso Quesada. Y mucho más comprometido con la naturaleza de las islas surge en Tenerife la figura de Leoncio Rodríguez.

Pero la mayor transformación de la Cultura popular se produce con la puesta en marcha de la Escuela Luján Pérez, desde su creación en 1918 con Domingo Doreste 'Fray Lesco', Juan Carló y Nicolás Massieu. Sus enseñanzas crearían un movimiento de interés por el paisaje, el paisanaje y su historia, lo que se llamó Indigenismo.

Junto a Fray Lesco tenemos a Néstor Martín-Fernández de la Torre quien desarrollaría el Tipismo, dentro de las tendencias regionalistas, y con su hermano Miguel el 'neo canario'. En Tenerife (y los paradores en otras islas) será Marrero Regalado quien diseñará los edificios representativos de esta etapa.

En realidad estamos ante una movilización de la reducida clase media para desarrollar una cultura sin limitaciones en la que se indagó y revitalizó el conjunto de patrones culturales y manifestaciones artísticas y literarias creadas o consumidas preferentemente por las clases populares, que revisaba su  tabú histórico de pueblo colonizado que en el siglo XX rebuscaba entre silencios su pasado para entender su identidad: el mar, la tierra, lo aborigen, el mestizaje, la naturaleza, el folclore, la arquitectura,  los puertos atlánticos... y los viajeros.

Una visión que compartirían desde distintos focos y a lo largo de siglo XX figuras de la talla de Felo Monzón, Santiago Santana, Juan Ismael, Antonio Padrón y más artistas llevarían con su arte a las publicaciones turísticas. La Cultura se desarrollaba de distinta forma en cada isla. En Tenerife gira en torno al grupo de Gaceta del Arte y su atracción hacia el surrealismo con una exposición que marcaría un hito histórico con la presencia de André Bretón y Benjamín Peret en la isla. En Lanzarote la actividad del Casino seguía muy de cerca las acciones de Néstor en Las Palmas (en aquella época se nombraba así la ciudad). Y, además de la figura del artista Pancho Lasso, cabe señalar la presencia como profesores del Instituto de Juan Millares Carló y Agustín Espinosa, escritor tinerfeño y destacado miembro de Gaceta del Arte.

Gracias a aquellas iniciativas se da un vuelco a nuestro Folclore y sus manifestaciones, con la creatividad de compositores como Néstor Álamo, Pancho Guerra, José María Millares y la organización de la romería del Pino inspirada en la composición de Néstor titulada Boda Canaria. La representación folclórica también cambió, no sólo en cuanto al mensaje sino también en la estructura y organización de los grupos musicales, y de ahí surgen Los Gofiones Los Sabandeños, un formato de grupo amplio, parrandero pero también con calidad  de voces e instrumental. Sin olvidar posteriores aportaciones como las composiciones de Sindo Saavedra o el movimiento en torno al timple, pero ya no creo que me den tiempo para hablar de más cosas..