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miércoles, 22 de junio de 2011

Una decisión Capital

Logo de Wroclaw 2016
El próximo día 28 de junio conoceremos la ciudad española que compartirá con Wroclaw la capitalidad cultural europea en 2016. Una decisión que servirá a la escogida para tener una presencia mediática extraordinaria y sin precedentes para nuestra ciudad, en caso de ser Las Palmas de Gran Canaria la escogida.
Para llegar a esta situación hay una historia que arranca con el nombramiento del responsable de la oficina de la candidatura en diciembre de 2009, al elegir el ex-alcalde Jerónimo Saavedra a Jorge Betancor. Sin embargo, otras ciudades españolas ya llevaban varios años trabajando sus propuestas y su difusión social con vistas a un apoyo que es considerado uno de los principales aspectos a valorar por los miembros del equipo detécnicos que decidirá la ciudad que ostentará dicha capitalidad.
Pero no es ese el origen de la candidatura. De hecho, se trata de una iniciativa que muchos pensaron hace años y que antes de las elecciones locales de 2007 trabajamos un equipo de personas para presentar al que obtuviera la mayoría municipal en las elecciones de aquel año, que resultó ser Jerónimo Saavedra. Es por ello que se cumplen cuatro años desde que se intentó por todos los medios presentar al nuevo alcalde capitalino el proyecto y el estudio de Análisis competitivo y posicionamiento de Las Palmas de Gran Canaria para optar a esta oportunidad histórica. Y más aún, esta iniciativa formaba parte -como otras muchas cosas- del programa electoral que Saavedra utilizó para su campaña.
No fue posible y se perdió 2007 y en 2008 íbamos camino de perder el año hasta que un encuentro casual el 4/4/2008 con dos miembros del proyecto Proa 2020 nos recibieron para conocer qué era eso de la Capitalidad Cultural Europea, los cuales vieron de inmediato las posibilidades que ofrecía y se lo trasladaron a Saavedra quien pocos días después (el 9/4/2008) anunciaba en el Auditorio Alfredo Kraus que Las Palmas de Gran Canaria presentaría su candidatura. Luego hubo muchas reuniones (nunca con Saavedra) para presentar y volver a presentar el trabajo realizado, hasta que en diciembre de 2009 se vio abocado a nombrar un responsable y montar una oficina gracias a la tenacidad, recursos y determinación de la entonces consejera en el Cabildo, Encarna Galván.
Me consta que los documentos de trabajo que realizamos fueron aprovechados, pero en esta ínsula (donde la ingratitud tiene numerosos personajes que hacen gala de ello), a día de hoy, nadie ha escrito o telefoneado dándonos las gracias o para pedirnos la colaboración para llevar a cabo el proyecto.
Es por ello que les copio el preámbulo realizado hace ya cuatro años y pico. Aunque sólo sea para que ustedes puedan conocerlo y, de paso, entiendan los valores que esta Ciudad puede poner sobre la mesa para lograr esta importante designación que tenemos al alcance de la mano. No puedo publicar el documento de Análisis competitivo y posicionamiento porque es una presentación de muchas páginas en la que demostrábamos que Las Palmas de Gran Canaria podría superar al resto de candidatas aplicando los criterios de valoración que establece la Unión Europea para escoger la Capital Cultural:
Se pretende con la creación de esta candidatura cubrir las expectativas de intercambio cultural europeo, introduciendo en las actividades la peculiar vinculación de Canarias con América, África, Macaronesia y las demás islas de la UE, la llamada Ultraperiferia. Desde Las Palmas de Gran Canaria se puede reforzar la vocación de la UE hacia el exterior, un referente de integración.
Su clima, sus infraestructuras turísticas, sus comunicaciones con Europa y resto de continentes (tanto aéreas como marítimas), sus equipamientos, zonas verdes y deportivas, sus excepcionales playas… Hacen de esta ciudad el lugar idóneo para celebrar –fuera del continente, en la llamada Ultraperiferia- el Año Cultural de Europa 2016. Tanto las excelentes condiciones de LPGC, como la oportunidad de celebrar este tipo de eventos en las zonas “alejadas” son argumentos relevantes y de peso para fortalecer la candidatura.
Hay un concepto subyacente de mucha importancia vinculado a esta propuesta. La gestión de la marca “Las Palmas de Gran Canaria” fuera de la(s) isla(s) (Gran Canaria – Canarias). La gestión de marca de ciudades se ha demostrado como un polo relevante de progreso para las mismas. España cuenta con excelentes ejemplos, tales como Barcelona. Hoy día muchas ciudades luchan por tener un espacio diferenciado en el imaginario de la sociedad global, siendo el aprovechamiento de un gran evento internacional como impulsor iniciático una fórmula ampliamente utilizada (como es el caso de Valencia – Copa América).
Otras ciudades utilizan eventos para potenciar la imagen de la ciudad en términos de modernidad, diversidad y conveniencia para turismo, negocios, etc., pero muchas veces el nexo de unión con el evento inicial es vago o no bien definido. La oportunidad que aquí se presenta nos da la posibilidad de realmente “apalancar” el motivo de la capitalidad europea. Las Palmas de Gran Canaria no puede, inicialmente, competir por una posición de gran ciudad “para todo”, pero si que puede especializarse en un género para el cual cuenta con múltiples ventajas competitivas de partida y donde los dos outputs finales son de facil gestión dado el entorno:
  1. La música: Elemento creativo fácilmente transmisible al resto del mundo a través de las Tecnologías de la Información y Comunicación. El costo de transporte inherente a la insularidad se torna irrelevante en este caso.
  2. El ocio: Localidad (GC) ya focalizada en ello, con gran cantidad de público potencial que se renueva de manera natural, infraestructuras adecuadas y condiciones meteorológicas propicias para una actividad regular durante todo el año.
La operación estrella en este proyecto es la creación-construcción del gran Parque de la Música o de las Artes, una estación musical permanente que facilitará todos los días del año realizar actividades culturales con varios espacios para distintas capacidades, desde un auditorio natural con capacidad para 80.000 personas a escenarios reducidos, gracias al aprovechamiento de un enorme meandro natural en el acceso norte de la ciudad, cuyo proyecto fue ideado hace ya veinte años por el arquitecto José Miguel Fernández Aceytuno (1951-2004). Asimismo, se establecerá en el lugar un espacio permanente para la formación y grabación, no sólo para la música, sino todo lo relacionado con el sonido: grabación, edición, conservación, distribución.
La música es, en efecto, un elemento clave de la interacción universal. Junto con las matemáticas son los dos leguajes capaces de expresar mensajes a todos, sin límite geográfico político o lingüístico, en este caso de tipo emocional. La creación de este parque ha de ir acompañado de un plan que apueste por la viabilidad futura: Hacer de Las Palmas de Gran Canaria, la Isla y el Archipiélago un referente para los músicos de todo el mundo, un espacio de interacción constante para los profesionales. Eventos anuales y la difusión de grupos noveles (locales e internacionales) serán dos ejes de trabajo. El espacio elegido reúne condiciones naturales excepcionales y es idóneo para ser reforzado con infraestructura hotelera y de ocio, fundamental para que este tipo de ambiente se consolide, y para el desarrollo de una ciudad posicionada en las redes y la globalización cultural.
Este gran parque contará también con un espacio para el circo y las artes de interpretación al aire libre, como reconocimiento a la figura del circo, Pinito del Oro. El circo y su evolución se integran cada vez más en el ámbito del espectáculo audiovisual (Cirque du Soleil) por lo que tiene todo el sentido. Las grandes ciudades del ocio (Orlando, Las Vegas, Macao, Tokio y próximamente en Dubai…. ) tienen espectáculos ‘residente’ de esta marca global.
Para ello es preciso contar con un equipo de trabajo que siente las bases de la candidatura y su promoción, que contacte con las instituciones locales y europeas, que desarrolle un fuerte lobby y establezca las bases de lo que será la actuación de los departamentos y equipos de desarrollo del proyecto si es aprobado (o el aprovechamiento de toda la actuación para poner en marcha una nueva ciudad en la que la relación cultural impulse su modernización) y, además, la coordinación institucional necesaria.
Un equipo que trabajará entre 2007 y 2016 en distintas etapas y con distintos planteamientos y personas:
  • Creación de la marca
  • Promoción y consecución de la nominación
    • Elaboración del vídeo/animación
    • Web y material divulgativo
    • Acuerdo con TVE para un canal 24 h. 8760 horas, 17000 programas de ½ hora
    • Lanzar “La nueva LPGC la creamos nosotros”… Sin distinción de edad, sexo, raza, clase social… una ciudad para todos y abierta al mundo
  • Programación y divulgación de actividades
  • Producción y ejecución
Paralelamente, desde las instituciones se darán los pasos para desarrollar el proyecto estrella y las actividades periódicas que conforman la programación estable cultural de la capital grancanaria.

Seguro que muchas de estas cosas les suenan. En realidad es pura lógica. Y ahí estaban hace cuatro años, esperando que se pusieran en marcha ante la desidia de unos pocos. Ya en el Análisis Competitivo encontramos otras referencias también utilizadas, como la Ciudad de la Luz... pero bueno, la Historia es esta y ahora lo que toca es seguir apostando por que se consiga la Capitalidad Cultural Europea 2016 para Las Palmas de Gran Canaria como gran oportunidad para el posicionamiento de la ciudad y su reconversión.

martes, 4 de enero de 2011

Aparentar una candidatura para Capital Europea de la Cultura

 Nos han dicho en estos días que la designación de Las Palmas de Gran Canaria como capital europea de la cultura en 2016 supondría una inversión pública y privada superior a 40 millones de euros. Igualmente, se ha publicado que para Salamanca, su año cultural europeo en 2002 (hace ocho años) supuso un negocio extraordinario de más de 400 millones de euros gracias al turismo que atrajo y los eventos desarrollados. No entro aquí a explicar que, además está la importancia estratégica y de marca que para una ciudad tiene ser designada para un evento internacional, sobre todo en este mundo globalizado y en red, cuyo impacto económico sería muy superior y de mayor duración que las cifras antes citadas.
Y digo esto porque nuestra ciudad, después de superar (de forma sorprendente, y no porque no reúna condiciones, sino por lo improvisado del trabajo) el primer corte y situarse entre las seis que optarán a ser la elegida, sigue sin rumbo y se nos intenta confundir (o peor, burlar) anunciándonos la creación de un consorcio (“antes de Navidad”) para gestionar la candidatura, cuando apenas quedan seis meses para formalizar el programa definitivo que se enfrentará a las demás candidatas. Y, como gran anuncio, el Ayuntamiento afirma que aportará 60.000 euros al supuesto consorcio.
Evidentemente, si comparamos esos pocos miles de euros con las cantidades millonarias que supondría la capitalidad cultural y la oportunidad de oro que supondría para la ciudad, nos quedamos con la boca abierta… Sería el negocio del siglo o de la historia de la humanidad. Nunca con tan poco esfuerzo se conseguiría tanto… ¡Qué raro que las demás candidatas no hayan pensado lo mismo!
Pero, bromas aparte, uno se pregunta qué ha hecho este Ayuntamiento y su alcalde (concejal de cultura también) desde que se supo que el PSOE ganó con mayoría las elecciones locales en 2007. Unas elecciones a las que concurrieron con un programa que incluía la presentación de la candidatura para capital europea de la cultura (punto 11 del apartado 'Una política para la cultura'). Bueno, seamos generosos… era muy pronto. ¿Y en mayo de 2008 cuando el alcalde anunció en el Auditorio que se presentaría la candidatura? ¿Y a lo largo de 2009? ¡Ah. Si!... en diciembre nombraron un director para la candidatura que contaría con un presupuesto total de 200.000 euros.
Pero, para sorpresa de muchos (sobre todo de los contrincantes que durante años, con profesionalidad y recursos trabajaron sus propuestas) LPGC2016 superó el primer ‘corte’.
Yo esperaba, deseaba y ansiaba que esa decisión del jurado hiciera cambiar la perspectiva y la sensibilidad del alcalde hacia este proyecto; que se esforzaría por conseguir lo más difícil, pero no imposible, que movilizaría a toda la sociedad canaria, todos los ayuntamientos de la Isla, los Cabildos, la Comunidad Autónoma, a las Regiones Ultra Periféricas, al continente africano (aprovechando Casa África) a toda Latinoamérica (con el apoyo de la prestigiosa Casa de Colón) y a los millones de europeos que conocen nuestras Islas y disfrutan de ellas. Pero no. Cada día que pasa es un tiempo de oro que se pierde para recuperar los años perdidos.
Después de organizar una fiesta de autobombo por un objetivo conseguido pero insuficiente, nos encontramos con que ahora se pretende formalizar un consorcio que debería haber sido la primera decisión a tomar hace años (y así se le hizo saber), aunque él apostaba por aprovechar el ‘aparato’  creado para elaborar el Plan de Desarrollo Estratégico de la Ciudad (PROA 2020) que recibía 800.000 euros anuales. ¿Por qué cambió de idea y no aprovechó el equipo creado, un director capaz y de consenso como Paco Rubio Royo, cuya experiencia en foros internacionales es indiscutible? ¿Por qué no da ejemplo de esfuerzo económico y aumenta la dotación para potenciar la candidatura y así pedir un esfuerzo similar a otras instituciones y empresas? ¿Acaso no se gastó cientos de miles de euros en espectáculos efímeros?
Yo sigo deseando que LPGC2016 sea una realidad, pero me desanima cada paso que da el máximo responsable municipal. Sigo soñando Las Palmas (y la isla de Gran Canaria) como una ciudad situada entre las urbes más prestigiosas del planeta, una ‘marca’ que facilitará un futuro para nuestros jóvenes donde la cultura sea un referente que transformó la ciudad.
La oportunidad no se repetirá hasta dentro de varias décadas y espero que ese tiempo no sea de tristeza por la ocasión perdida, sino que seamos un referente para futuras candidatas, como lo fue Barcelona para la historia de los Juegos Olímpicos.

Ojalá lo consigamos.