domingo, 9 de agosto de 2015

Del 'Todo Incluído' al 'Todo a tu Alcance'

Días atrás publicaba un medio local que uno de cada tres turistas en Canarias se aloja en establecimientos 'todo incluido' (TI). En diez años, según los datos de fuentes del sector, se ha pasado del 11% de turistas TI al 33%. Y sigue creciendo. Un auge que coincide con el del turismo que quiere olvidarse de cualquier preocupación. No molestarse más que en comer, beber y disfrutar de la piscina o las instalaciones del complejo turístico. Ello incide en la pérdida de clientes de los establecimientos en su entorno. Curiosamente, el número de restaurantes en las islas no ha parado de crecer en ése período, aunque sea la isla de Tenerife la que ha experimentado un crecimiento sorprendente frente al aumento moderado en la isla grancanaria.




Pero vamos al tema. El TI es una modalidad de alojamiento que procura que el turista no salga del establecimiento y disfrute de sus instalaciones (piscina, hamaca, piscina, hamaca y así hasta que finalice su estancia) con el consumo de bebidas y comidas sin tocar el monedero (o casi). Esto ha supuesto una merma de clientes en restaurantes y bares del entorno, o así lo aseguran las patronales del sector que han puesto en marcha campañas para reivindicar que se ponga freno a la actividad del TI y evitar que el 100% de los establecimientos turísticos se conviertan en 'reservas' para turistas que se inhiben del entorno del destino turístico más allá de los muros o jardines de su hotel.

De hecho, las organizaciones que agrupan a las empresas del sector de la restauración (la Federación Empresarial canaria de Ocio y Restaurantes (Fecao) y la Plataforma de Pequeños Empresarios Unete) abogan por establecer un impuesto a las empresas TI de un 15%, lo que vendría a ser un poco más del doble del IGIC (Impuesto General Indirecto) que actualmente se paga en Canarias. Una medida que habría que justificar y analizar para ver si es aplicable y si hay voluntad política de implantarla.

Lo cierto es que, como sucediera con la aparición hace años del time sharing (compra de inmuebles, apartamentos o habitaciones a tiempo compartido), al final habrá que regular esta actividad porque no es lo mismo dar pensión completa o media pensión que incluir en el precio de la estancia todos los consumos de comidas y bebidas que se realicen en el establecimiento. Aunque, lo cierto, este tipo de ofertas tienen sus clientes y, a la luz de los datos que se ofrecen, van en aumento.

El impacto sobre la economía local, es serio. El TI limita el reparto del gasto turístico y afecta seriamente al sector complementario en el turismo. Lo que no quita para señalar que este sector también peca de cierta pasividad y escasa solidaridad con el destino turístico. Tanto es así que son pocos los casos en los que colaboran con los eventos que celebran las instituciones o empresas privadas y sólo se les escucha cuando un espectáculo no se celebra en su entorno y se utiliza otra playa o plaza para satisfacción de los locales de ese lugar que, durante unas horas, hace su 'agosto'.

Dudo que la demanda de un 15% de IGIC a los establecimientos TI tenga recorrido, pero sí es cierto que hay que tomar la iniciativa y buscar alternativas porque el turismo cada vez dejará menos recursos en el destino y eso perjudica a la economía local y por ende al conjunto de la población que ve cómo se ocupan los lugares de mayor valor ambiental para un turismo que deja la calderilla para los residentes.

Por ello, más que gravar a los establecimientos con un impuesto vengativo, habría que plantearse si no sería conveniente que los propios establecimientos TI asumieran su parte de Responsabilidad Social Corporativa, aunque dudo que lleguen a planteárselo, por lo que habría que estudiar si se podría establecer una tasa por cliente de 5 céntimos de euro por día (por citar una cifra). Un dinero que no debería diluirse en la maraña burocrática, sino destinarse a una campaña en los mismos establecimientos TI que promocionara los productos, establecimientos y actividades del entorno, de la isla. Algo que debería existir en todos los alojamientos turísticos, pero que se hace necesario (por no decir obligatorio) en los establecimientos TI. De esta manera, el cliente podrá tener información para decidir si sigue comiendo y bebiendo sin salir del hotel, o si quiere disfrutar de una amplísima oferta que se encuentra tras las puertas de la recepción.

Haciendo cálculos, si uno de cada tres turistas acude a un TI y la media de estancias es de 7 días (pongamos 4 para no ser exagerados), tendríamos que la recaudación para esa actuación de promoción de la amplia oferta del destino podría ser superior a 800.000 euros. O sea, que podemos incluso conseguir dinero para otras acciones (patrocinio de espectáculos, festivales, torneos...).

domingo, 2 de agosto de 2015

Turismo, riqueza y empleo

"Estampa" de un destino de 'sol y playa'
La noticia publicada por el digital 02B acerca de la escasa rentabilidad por turista en destinos de sol y playa en España ha abierto un interesante debate en mi muro de Facebook acerca de, principalmente, dos temas que son permanentes en torno a la actividad turística: cuánto empleo puede crear y qué riqueza ocasiona en los destinos de sol y playa (lo que no quiere decir que sean de masas exclusivamente, aunque aquí se da ese caso). Todo ello contrasta con las cifras oficiales: el turismo representa el 10% del PIB mundial, el 5% de las inversiones en el planeta y 1 de cada 11 empleados en el mundo. En Canarias las cifras son más llamativas: el 28% del PIB y 1 de cada 3 empleos. Razones de peso para cuidarlo y mejorarlo.

Que la riqueza se reduzca a 100 euros por turista no deja de ser dinero, claro, pero no es lo que podríamos llamar una 'riqueza' y, además, habrá que ver y valorar cuánto se queda en el destino que es, en definitiva, el lugar que aporta a la actividad turística unos sacrificios que son repercutidos en toda la población y entre los que podríamos destacar:
  • Uso o presión sobre los espacios de mayor calidad ambiental.
  • Inversiones en infraestructuras y dotación de servicios al sector turístico. Aquí podemos señalar que supone una actividad económica y que precisa de puestos de trabajo, aunque encorsetados.
  • Presión de demanda y encarecimiento de los recursos energéticos que se necesitan para los centros turísticos vs resto de población, sobre todo si se usan combustibles fósiles que no tenemos y hay que pagar e importar; o la demanda de agua que provoca su encarecimiento para otros sectores al no contar con ríos o lagos, ni con la lluvia suficiente que garantice el suministro; o la gestión de residuos, incrementada por el impacto de los millones de turistas que, obviamente, no se llevan la basura a sus países de origen.
  • La necesidad de una mano de obra que puede ser autóctona pero para ello es obligatorio que sepa idiomas y, además, el personal queda ubicado en un sector servicios mayoritariamente de cualificación limitada.
  • Necesidad de importar productos de bajo coste (alimentos, fundamentalmente) ya que lo local no interesa porque sus precios no son tan rentables.
  • Incremento en el destino de las distintas formas de contaminación (atmosférica, sonora, lumínica, aguas residuales...) y masificación, aspecto de gran impacto en territorios insulares.
  • Riesgo de contagio de la economía local por los problemas del sector turístico, derivando en estancamiento económico y crisis, tanto por aspectos exógenos (crisis económica en un país emisor, huelgas o catástrofes e incluso la irrupción de un volcán islandés que paraliza el tráfico aéreo de Europa) como endógenos (saturación, obsolescencia o madurez del destino).
  • Limitado impacto en la generación de empleo (y bastante que da de sí el turismo)
  • Subordinación a intereses foráneos (turoperadores, compañías aéreas, de cruceros, grupos hoteleros o de gestión de parques temáticos, e incluso las empresas de animación y espectáculos en establecimientos hoteleros...)
  • Intervención política con importantes cantidades de dinero público en promociones con objetivos dispares (tengamos en cuenta que estamos ante una complejidad de destinos, de islas, de la comunidad, empresas, establecimientos, servicios o productos), e incluso se puede dar el caso de la utilización de estos recuros para campañas personales.
  • Laberinto legislativo...
  • Distorsión de la marca, siempre dependiente de los tumbos que da el encargo a consultoras (también mayormente foráneas), cada vez que hay elecciones y cambio del responsable político o por la falta de criterio de algún técnico (que de todo hay).
  • Y un largo etcétera...


Con este panorama que ya auguraba Mario Gaviria (‘España a go-go’ 1974) tenemos que reconocer y recordar que hubo quien pensó más allá que en justificar la venta del complejo turístico y sacarle el beneficio inmediato. Visionarios cuyo objetivo era rentabilizar la presencia del turista en nuestro territorio y que formaran parte de un proyecto o modelo en común con el isleño.Y es que la fórmula o el silogismo es sencillo. Si el sol y la playa es gratis y no es tasable, el visitante puede y debe dejar su aportación en actividad económica pagando por productos y servicios que no vengan en el ‘paquete’ que controla el turoperador o el alojamiento (en particular los que han implantado el ‘Todo incluido’).

Considero que Gran Canaria ha de aspirar (no queda otra) a mucho más dinero por turista y que éste, encima, salga satisfecho de la isla y regrese. Pero ¿qué se puede añadir al sol, la playa y el clima?. He indagado durante años en esta necesidad y veo varias posibilidades de distinto tipo que me reservo y considero necesario, además, crear un espacio permanente (y no me explico cómo no existe ya) para el encuentro entre empresarios que puedan imaginar las posibilidades de este territorio y sus gentes para que la marca turística de Gran Canaria se convierta en un referente mundial para un perfil de turistas que no miren sólo el precio (que es el determinante actual al dejarnos caer en el 'bombo' de destinos commodities) cuando eligen un destino de sol y playa entre los muchos que pueden elegir, sino que encuentren otros productos y servicios (no olvidemos que cada isla viene a ser un destino multiproducto) y todo lo demás que pueda desear o encontrar un turista -con la calidad esperada- en nuestros competidores.

Pero hay que apuntar más alto. Buscar el liderazgo. Además de lo dicho hay que ofrecer algo que no tengan otros, que sorprenda e incluso puedan desear exportar como franquicia.

Gran Canaria podría tener su nuevo lema más allá del exitoso creado por Fray Lesco del ‘Continente en miniatura’. Un contenido más atractivo para la sociedad del siglo XXI con productos que se conviertan en un referente y reclamo para el mundo. Que, además, destaque y sorprenda con usos novedosos de los avances tecnológicos, porque no todo está inventado, ni mucho menos, en el turismo.

Y ahora abordo la controvertida tasa. ¿Dónde hay dinero para esas iniciativas? Yo creo que podrían lograrlo con la tasa o como quieran llamarlo, pero con una importante diferencia: el importe recaudado no será gestionado sólo por el partido político que gobierne o el órgano de la administración que la tramite. Ni se difuminará entre los fondos de la institución. Ni se destinará a cubrir las actividades de la administración que se vienen realizando con partidas finalistas en el área de turismo.

Hablo de un nuevo modelo (también) de gestión, con más implicación del empresariado (porque va en ello que sus establecimientos puedan subir precios y aumentar su valor), la complicidad de la sociedad (porque habrá que investigar y crear...) y con la participación de la administración local e insular para que incrementen  su actividad y presupuesto e impulsar este cambio de modelo. Un cambio que hará que el turismo no sea un sector estanco y contradictorio, sino que pueda liderar el desarrollo como hiciera tras las iniciativas de Néstor Martín Fernández de la Torre bajo su espíritu de “Hacer de la vida una obra de arte” y en esa obra de arte viviremos los grancanarios y la compartiremos (porque contribuirán a mantenerla y mejorarla) con los turistas.

miércoles, 1 de julio de 2015

Ultimátum a la insulocracia

Desde que estrenamos nuestra autonomía se impuso por Unión de Centro Democrático (UCD) y el PSOE el pacto de Las Cañadas que consistía en un sistema electoral en el Archipiélago basado en el territorio para contentar a los grupos políticos que negociaban y, al final, no contentar a quien verdaderamente le afectaba el acuerdo: a la mayoría de los ciudadanos. El consenso se centró en la llamada ‘triple paridad’ entre los territorios insulares, pero con el tiempo ha crecido la espiral de rechazo por la discriminación democrática que supuso implantar una insulocracia. Algunos amigos consideran que este pacto de la triple paridad se inspiró en el proyecto autonómico redactado por el Colegio de Agentes Comerciales durante la II República, el denominado proyecto de Junco Toral (un socialista criado en Las Palmas de Gran Canaria), cuando no existían ni Binter ni Samsung, por lo que salvo las correcciones numéricas, se mantuvo durante décadas y su implantación ha traído estos conflictos.

La triple paridad actual es una fórmula por la cual de los sesenta escaños del Parlamento de Canarias se reparten 30 por cada provincia (primer equilibrio); otros 30 corresponden a partes iguales entre las dos islas más pobladas (segunda solución); y por último, la suma de diputados de las dos islas más pobladas es igual a la suma de las restantes (tercera paridad). Al final, se produce una distribución de escaños por isla. De ahí que se produzcan situaciones discriminatorias por las que un voto en una isla valga por 17 votos de otra. O, para ser más evidentes: la Agrupación Socialista de la Gomera logró 3 diputados con 5089 votos en esa isla. Y el partido Ciudadanos no obtuvo representación pese a conseguir 24.460 votos en Gran Canaria y 53.981 votos en todo el Archipiélago.

En este sistema se sienten cómodos o se han acomodado los partidos políticos mayoritarios a pesar del cabreo de los partidos que no han logrado representación y, también, de los votantes de los vencedores en determinadas islas. Y es que los ciudadanos tienen claro que el problema de este sistema es que las únicas alianzas posibles de partidos dependen de las islas, lo que ha dado lugar a un movimiento ciudadano que aboga por modificar el sistema electoral y, para empezar, piden rebajar las barreras para lograr escaño. Exigencias nada novedosas porque hace 15 años la Agrupación Herreña Independiente presentó una proposición de ley en el Parlamento de Canarias para reformar el sistema electoral canario. AHI defendía el incremento del número de diputados a 66 (tres más por cada una de las islas capitalinas), reducción de la barrera de exclusión insular del 30% al 15 % y supresión de la barrera de exclusión regional del 6%.

Dado que se ha reabierto el debate y las movilizaciones no van a menos, sino todo lo contrario, aprovecho para posicionarme e indicar que se debe mantener la triple paridad porque responde a una realidad física e histórica. Pero es un sistema que debe ser mejorado y ampliado hasta otras cuatro o cinco paridades más, igual de importantes, que podrán incrementarse con el paso del tiempo, ya que todo cambia a una velocidad de vértigo. Resumiendo, estas serían las novedades:

Cuarta paridad: un ciudadano un voto. Es indispensable contemplar el aspecto poblacional en la designación de un número de diputados.

Quinta paridad: No puede ser que en ocho islas habitadas sólo haya siete cabildos. Es lógico que La Graciosa se constituya en un Cabildo municipal.

Sexta paridad: 35 ayuntamientos en cada provincia. No se puede sostener que la provincia más poblada tenga 34 municipios y la otra con menos habitantes disponga de 54. Sobran alcaldes y ayuntamientos que pueden ser fusionados y, además, cuentan con el soporte de los Cabildos Insulares (y por lógica alguna otra isla también debería regirse sólo por un Cabildo prescindiendo de ayuntamientos).

Séptima y demás paridades: que los municipios turísticos tengan su estatuto; que haya el mismo presupuesto en las universidades canarias; que haya el mismo número de aceleradores lineales o recursos para combatir el cáncer, etc. etc. Porque ya puestos, el problema principal no es el número de diputados, sino que la población no entiende la desproporción o discriminación de recursos públicos entre islas.

Pero, a todo esto, no debemos olvidar lo más importante. Es necesario, justo y solidario el equilibrio isleño, pero también lo es modernizar y hacer más eficientes nuestras administraciones. Sin embargo, si no conseguimos un tratamiento igual -o paridad- con la inversión per cápita del resto de españoles y el reconocimiento de nuestra condición de insularidad, no solucionaremos nuestro principal problema y sólo habremos incrementado el distanciamiento y los recelos entre las islas. La paridad no es sólo un problema entre islas, es también un problema de Estado, aunque nosotros nos empecinamos en mirar sólo a nuestras islas vecinas y vemos sólo competidores o amenazas, sin pensar que otros se ríen de nuestra tradición cainita.

miércoles, 24 de junio de 2015

UD Las Palmas, marca, ciudad y turismo

Estadio de Gran Canaria.
Se logró, por fin y no sin sufrimiento, el ascenso a Primera División. Con jugadores de cantera, con pocos recursos y con una afición que ha superado los errores del año pasado ante el Córdoba exhibiendo lo peor de esta sociedad, al dar una lección de alegría colectiva reconocida incluso por los hinchas del Zaragoza.

Pero vamos al grano. ¿Cómo afectará a nuestras vidas y al turismo el ascenso de la Unión Deportiva a la Primera División de los Messi y Ronaldo...? ¿Podemos aspirar a paracernos a esos equipos con estrellas que brillan en el negocio futbolístico mundial y que sitúan a Madrid y Barcelona entre ciudades-marca o equipos-marca, aunque en sus camisetas no se cite a la ciudad, sino a las compañías aéreas Qatar o Emirates? Un panorama muy distante de nuestra modesta Unión Deportiva que dudo que llegue a ser abanderada de compañías aéreas chinas o árabes, y esperemos que mantenga un patrocinio tan modesto como el de la compañía Binter, aunque sea la que tiene el mayor índice de puntualidad del planeta.

De entrada, la empresa Atlantis Publicidad sitúa en 45 millones de euros por el flujo económico que generará el ascenso en un estudio sobre el impacto económico, al sumar las visitas de clubes de Primera División, transporte aéreo, servicios de hostelería y restauración, taxis y alquiler de vehículos o comercio, gracias a la llegada de equipos y sus seguidores, a lo que suma los impactos en medios (prensa, radio, televisión e internet) que además potencian las marcas Gran Canaria y Las Palmas de Gran Canaria, sobre todo en el mercado nacional, donde el conocimiento de nuestra isla es reducido. Los estudios publicados en otros casos de equipos que ascienden a Primera, coinciden en las premisas de cálculo, aunque casi ninguno aborda el tema de la insularidad. Otro aspecto que no vemos cuantificado en esos estudios es el incremento del presupuesto del club (derechos de imagen televisiva, aumento del precio y número de abonados, de las localidades, de la publicidad en torno al equipo, merchandising...). Y, en un ámbito intangible pero también vinculado al impacto económico, figura el incremento de optimismo y confianza de comercios, empresarios y consumidores, junto al impacto y repercusión mediática del equipo y el municipio como marca reconocida en el exterior.

Cabe señalar que hasta ahora, los derechos de televisión se los repartían mayormente el Madrid y el Barcelona, profundizando en el abismo entre estos y el resto de equipos de la categoría. Esta diferencia (discriminación) que se pretende corregir, se veía agrandada por el hecho de que estos equipos logran con más facilidad entrar en las competiciones internacionales, con lo cual reciben más ingresos por derechos de imagen y mayor impacto mediático.

Asimismo, hay que recordar que el impacto no es el mismo en una ciudad-isla que en una continental, en una ciudad turística de sol y playa, o una que destaque por su patrimonio e historia  (Córdoba, Zaragoza...), sin desmerecer de nuestro casco histórico.

Aún así, con la modestia de este territorio-isla con apenas un millón de habitantes, contamos con equipos y deportistas (y artistas también, pero dejémoslo para otra entrega) con un gran reconocimiento internacional, como Silva, Vitolo, Jesé, el propio Valerón, y otros muchos deportistas en el baloncesto, la vela, el golf, el windsurf, los consumos directos de transportes, consumo de bebidas y otros productos con motivo de la celebración de los partidos..., así como eventos de trascendencia internacional: el rally Islas Canarias, la regata ARC...

Los éxitos deportivos han tenido también su vinculación con el desarrollo y evolución de los equipamientos deportivos que se han ejecutado en la isla. El Estadio Insular y el Centro Insular de Deportes resaltaban la marca 'insular' frente a los actuales: Estadio Gran Canaria o el Gran Canaria Arena, que ya incorporan el nombre-marca de la isla. Otros equipamientos continuan en la dinámica de olvidar la 'venta' de la marca son los campos de golf: Bandama, Cortijo, La Minilla... Pero, todo se andará. Sobre todo si tenemos en cuenta que el equipo representativo es la marca más confusa posible: Las Palmas, que no representa a la ciudad ni a la isla, sino a la ya caduca existencia de la provincia.

Tenemos un equipo en Primera, un club de baloncesto subcampeón de la Eurocup, y una historia de ambiciones y logros que nos pueden llevar a continuar en Primera e, incluso, aspirar a la Champions... ¿Que es una locura? También lo fue salir del proceso concursal, o superar el trauma de la derrota ante el Córdoba en un vergonzoso espectáculo visto en todo el mundo. Pero estos casos nos han permitido conocer un equipo profesional que ha sabido gestionar estas situaciones y dejar en Primera un equipo saneado y con proyecto de cantera. Ahora habrá que ver si ese equipo gerencial (un presidente hábil comunicador y negociador junto a su director general, Patricio Viñayo, los abogados Mario Ghosn y Lino Chaparro...) y el área deportiva, aciertan con el nuevo escenario, retos y oportunidades. Que son una oportunidad extraordinaria para la sociedad de Gran Canaria y del Archipiélago.

Déjenme disfrutar con estas ilusiones y sueños, así como con estas elucubraciones sobre las posibilidades que se abren a esta ciudad gracias al ascenso a la liga de fútbol más seguida del planeta.

jueves, 11 de junio de 2015

En la era anti acuario

Constelación de Acuario.
Arranca un nuevo periodo en las instituciones de Gran Canaria con muchos temas a revisar y estudiar por los nuevos representantes de los ciudadanos en las distintas administraciones. Entre ellos destaco los dos grandes proyectos del empresario Wolfang Kiessling y su grupo Loro Parque en Gran Canaria, ambos con componentes de gran trascendencia para la isla por su carácter de iniciativas que complementan la oferta turística de Gran Canaria y por las ventajosas condiciones establecidas para su ejecución, según hemos podido averiguar a través de los medios de comunicación.

En Las Palmas de Gran Canaria se escenificó -en plena campaña electoral- la colocación de la primera piedra el acuario 'Poema del mar'. Un espacio temático donde los visitantes podrán ver una interpretación de la vida en el mar. Una propuesta que tiene sus defensores y sus detractores, al tratarse en esencia de un recinto limitado para mostrar seres vivos en cautividad. Uno de tantos acuarios que hay en el mundo (desde Néstor y César parece que se ha apagado la creatividad en estas islas) y que, sin duda, tendrá un público que disfrutará de los contenidos didácticos, expositivos y de espectáculo. Lo que no quita para que también haya quienes se posicionen en contra de estos espacios, al igual que de los zoológicos o los circos con espectáculos de animales.

Lo más llamativo para mi es el hecho de que estamos ante una concesión administrativa de un espacio público (terrenos de la Autoridad Portuaria en la zona más deseada de la ciudad) por 50 años y un importante descuento en las licencias municipales justificada por el impacto de la inversión en la ciudad de este equipamiento y su capacidad de impulso económico. Una medida que muchos quisieran para ellos mismos, porque pintar o restaurar una fachada también supone una mejora del paisaje urbano y podría merecer un descuento similar al que recibe el empresario germano-tinerfeño, tal como recogía la prensa el pasado mes de diciembre: una reducción del 95% en el Impuesto sobre las construcciones: unos 600.000 euros que dejará de ingresar el municipio capitalino. Por su parte, los Kiessling calculan que el acuario podrá atraer a 385.000 visitantes al año, con una especial incidencia entre los cruceristas que hacen escala o parten desde el Puerto de La Luz.



Superposición de la estación del tren con el parque.

Esta familia ha lanzado también el proyecto de un parque acuático en la zona del Veril, junto a Playa del Inglés, comprendido entre la antigua pista de acceso junto a los restos 'históricos' del canódromo, y la nueva autopista del sur. Un espacio con un terreno afectado también por el dominio público del cauce del barranco y que afecta al proyecto del tren que conectaría la capital grancanaria con el sur turístico. Estamos ante un caso similar, ya que el Cabildo de Gran Canaria en el mandato que finaliza apoyó que esta empresa pudiera obtener la concesión sobre los terrenos de dominio público, complementados por otros suelos de propietarios privados.

Asimismo, se comprometió a modificar el trazado del tren, a pesar de ya estar elaborados los proyectos. El pleno del Cabildo de Gran Canaria aprobó por unanimidad suspender de forma parcial la aplicación del plan territorial 21, para cambiar el trazado del tren entre los kilómetros 49 y 56 para facilitar la creación del parque acuático Siam Park Gran Canaria.

Estos cambios obligarán al soterramiento de la línea ferroviaria, remodelación de la GC-500 como parque lineal entre San Fernando y Playa del Inglés, mudanza de la estación intermodal de El Veril, si bien en el Cabildo aseguran que (al margen del gasto ya realizado en el proyecto que se suprime), el coste de ejecución de este nuevo trazado «sería menor» porque en el primer tramo, junto a la GC-1, se pasaría de circular en túnel y falso túnel a hacerlo en superficie; y en el segundo, junto a la GC-500, cambiaría la sección en túnel por una en falso túnel. No obstante, la modificación tiene también inconvenientes, al tener que modificar el proyecto de ejecución de la línea ferroviaria en el tramo afectado, así como el de la estación de El Veril.

La propuesta del grupo turístico de Kiessling ha recibido ocho alegaciones. La empresa Loro Parque del grupo Kiessling es titular de 174.827 metros cuadrados comprados a la familia Del Castillo, pero el Estado también se arroga la propiedad del suelo en el dominio público hidráulico de El Veril: los cauces de las barrancos del Guincho, Buenavista y Cañizo. Las alegaciones presentadas en el Consejo Insular de Aguas corresponden a entidades o empresas que señalan aspectos de incompatibilidad urbanística de esos terrenos, peticiones para promover otros proyectos turísticos o valores medioambientales a preservar.

Llama la atención que no presentara alegación alguna el grupo competidor de parques temáticos Aspro Ocio, quienes también desearían para sí los beneficios que supone poder disponer de suelo público en el corazón de Maspalomas Costa Canaria para montar un parque acuático u otras actividades. O, por contra, no tener otro competidor a sus puertas.

El parque acuático del sur de Gran Canaria tendrá atracciones diferentes al Siam Park de Tenerife, aunque. La canalización del barranco costará 2,8 millones de euros y la inversión total se eleva a 60 millones. No obstante, para los seguidores de parques temáticos, no hay muchas diferencias con los juegos o equipamientos de otros parques de atracciones acuáticos.

Sorprende en esto caso la rapidez en solucionar los trámites (incluida la concesión de suelo público o tirar a la papelera el proyecto de una estación del tren de Gran Canaria...) mientras otros empresarios en la zona han visto estancarse sus iniciativas y licencias (caso Canódromo) o esperan desde años las expropiaciones e indemnizaciones sin que se les ponga la 'alfombra roja' con la que han recibido a los Kiessling en esta isla.

Para terminar, insisto en mi convicción de que no necesitamos más de lo mismo que ya hay en los demás destinos (acuarios o parques acuáticos) y que perdemos la oportunidad de diferenciarnos con ofertas novedosas. Pero... Quizás en otra época... Con otros actores...