domingo, 18 de marzo de 2018

Un arte militante inspirado en el turismo


Guía de 1910 con un grabado de mujer con mantilla
Quizás los alumnos y alumnas de la Escuela Luján Pérez no fueran partisanos, tal como recoge el periódico La Provincia en declaraciones de Jonathan Allen durante la presentación del libro que conmemora el primer centenario de esta institución. Y digo quizás porque los verdaderos partisanos fueron los promotores y el profesorado de esta institución, surgida en una etapa histórica de grave crisis en Gran Canaria, sometida al agonizante colonialismo (crisis del 98) y a la opresiva e injusta capitalidad tinerfeña de la provincia única de Canarias. Pero, al margen de la historia de esta comunidad mal avenida, de lo que quiero hablar es de la influencia de la Luján Pérez en el turismo y del turismo con la citada Escuela.

Por ello, es necesario contextualizar el surgimiento y primeros pasos de esta entidad, ya que cinco/seis años después de la creación del Cabildo Insular de Gran Canaria (y 9 años antes de la división provincial) surge la Escuela Luján Pérez. La iniciativa partió del sueño de una sociedad que carecía de equipamientos educativos (y otros muchos) con un índice de analfabetismo y subdesarrollo dramático, retratado en las obras ‘Recuerdos de un noventón’ de Domingo J Navarro, o ‘El verano de Juan el chino’ de Claudio de la Torre. Aunque también podríamos recurrir a la célebre guía de viajes ‘Tenerife y sus seis satélites’, de Olivia Stone.

En esa situación histórica surge el sueño de educar y compartir la aventura del arte sin discriminación. Inclusivo. Y esa visión la tuvo un grupo de personajes entre los que figuraban un intelectual que se formó en Salamanca con Unamuno como referencia y amigo, Domingo Doreste ‘Fray Lesco’. Y dos artistas: el bohemio Juan Carló y la excelencia de Nicolás Massieu.

Guía ilustrada por Néstor
Todo apuntaba a un espacio con grandes oportunidades en un territorio yermo. A pesar del antecedente que daba nombre a la Escuela: Luján Pérez, quien supuso el broche de oro a la imaginería barroca en España. Pero el arte canario estaba aún por mostrar todo su potencial en el siglo XX, tanto por los artistas que destacaron en el ámbito internacional (Néstor Martín-Fernández de la Torre en el simbolismo y el modernismo, Óscar Domínguez en el surrealismo o Manolo Millares en la abstracción, entre otros). Y podría haber destacado muchísimo más con su inagotable 'cantera' de artistas de no ser por la frontera insular. Entre otros, los participantes del movimiento indigenista surgido en la Escuela Luján Pérez, el lugar donde creían que el arte formaba parte del alma y por ello abrieron sus puertas a cualquier persona que quisiera aprender.

El fenómeno del indigenismo canario sólo es entendible en el contexto social y político internacional, unido a la permanente introspección del isleño hacia sus raíces, hacia esa realidad dual de herederos de un mestizaje entre colonizadores y colonizados. Esa búsqueda artística de la identidad popular que pretendía mostrar los personajes más humildes en sus labores y trabajos, lejos de los movimientos artísticos de moda -los ‘ismos’- y los artistas del contexto revolucionario (la Luján se crea coincidiendo con la Revolución Rusa).

Pero es así, la Escuela surgió inspirada en principios de diferentes sensibilidades sociales y culturales: intelectuales, mecenas conservadores, jóvenes revolucionarios, masones (un apartado que es difícil concretar por la persecución que sufrieron tras la sublevación militar). Pero también gracias al esfuerzo de varias instituciones como fueron el Museo Canario, el Gabinete Literario y la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria. Del Museo sabemos de la actividad masónica de Dr. Chil y de su esposa, creadora del periódico ‘La Afortunada’, organización de la que encontramos numerosas referencias en la obra del pintor Néstor Martín-Fernández. Por otra parte, Fray Lesco, en su idea de instituir esta Escuela, pensaba en las ideas pedagógicas de Enrique Pastalozzi o el krausismo.

Guía de 1920 con mujeres con mantilla
El indigenismo se nutre de estos  apoyos y de la vocación altruista de los notables grancanarios, pero también se inspira en la búsqueda de los orígenes culturales, etnográficos, naturales y paisajísticos de la vida insular. Es un trabajo de introspección hacia lo popular y lo original. Una búsqueda que también, a su manera, realiza Néstor con sus Visiones de Gran Canarias y poemas del Mar, La Tierra, o promoviendo el interés por el folclore, sin olvidar otras aportaciones como los personajes de los cuentos de Pepe Monagas en la literatura de Pancho Guerra.

A pesar de que este colectivo artístico pusiera en valor los paisajes de la isla, sus personajes y lo tradicional e histórico, sólo la propuesta nestoriana del 'tipismo' tuvo proyección en las guías y promoción turística, no así el indigenismo artístico que apenas protagonizaría la imagen del destino salvo en algunos mapas, tipografías e ilustraciones que realizaron artistas como Felo Monzón o Santiago Santana para las guías turísticas. Pero es en la revista ‘ISLA’ editada por el Centro de Iniciativas y Turismo entre 1946 y 1969, donde colaboran casi todos los artistas de la Escuela, así como numerosos intelectuales y escritores que pondrían de manifiesto las diferentes visiones de Gran Canaria. Una colaboración o complicidad artistas-turismo que se mantuvo durante décadas, pero que ya ha desaparecido.

jueves, 15 de marzo de 2018

Canarias, cuna del ‘hombre lobo’ y ‘La bella y la bestia’

Antonieta Gonsalves.
Uno de los personajes que ha inspirado grandes obras de ficción llevadas a la literatura y al cine es el canario Pedro Gonsalves, Petrus Gonsalvus, Pierre Sauvaige o Pedro Piloso (1537, Tenerife, Islas Canarias, España - 1618, Capodimonte, Viterbo, Italia). Un individuo que no destacó por ser uno de los jefes tribales o régulos de los menceyatos de la isla tinerfeña, sino por la sorprendente enfermedad hereditaria que llamó la atención al conquistador castellano, Alonso de Lugo, al conocerlo.

Tras la conquista de Tenerife comenzó el periplo de este niño de la nobleza guanche por mercados de esclavos –no hay constatación histórica de esta etapa- que culminaría en la corte francesa de Enrique II, no como un bufón, sino como el ‘buen salvajeal que dieron educación y refinamiento social, con formación en humanidades y latín, la lengua reservada para la aristocracia. De hecho, el rey le nombra ‘sommelier de panneterie bouche du roy’ (servicio de boca del rey), para equipararlo a la nobleza por su vinculación con la realeza guanche, y le otorga un sueldo de 240 libras anuales.

Pedro padecía la enfermedad de la ‘hipertricosis universalis congénita’ en su nivel más visible y acusado. Giulo Alvarotto representante italiano en la corte francesa describe su aspecto y destaca que todo el cuerpo y rostro “está recubierto por una fina capa de pelo, de unos cinco dedos de largo de color rubio oscuro”, aunque se puede “apreciar bien los rasgos de su cara".

Enrique II desde el primer momento lo consideró como muy valioso, pues era una rareza en la Europa de aquella época. El conocimiento de la lengua castellana del rey francés, le permite hablar con el niño, quien le dijo que su nombre es Pedro Gonsalves, que proviene de Tenerife y que su padre era un jefe tribal de los antiguos guanches. La mentalidad parisina en el siglo XVI, relaciona el aspecto del muchacho con los mitos del salvaje y de unas islas en medio del Océano Atlántico envueltas en la leyenda.
Agustín Millares, Cocteau, Néstor Álamo y Juan Rodríguez
La reina Catalina de Médicis, a la muerte de Enrique II, busca esposa a Pedro, a la que conoce el mismo día de la boda en 1573. Se llamaba Catherine Raffeliny, la cual estaba horrorizada por la idea pero era una orden de la reina que quería comprobar si la enfermedad era hereditaria. De este matrimonio nacerían seis hijos, tres niños y tres niñas, Madeleine, Enrique, Françoise, Antonietta, Horacio, y Ercole. Sólo en dos de sus hijos no se repitió la enfermedad, fue su hija Françoise y su hijo Ercole, y hay constancia que la Hipertricosis afectó a sus nietos. Cuando Catalina de Médicis fallece, un duque, el de Mayenne, ofrece la familia a Ranunccio Farnese, el duque de Parma.

La curiosidad que desató esta familia se refleja en diversos cuadros localizados en el Castillo Ambras, Innsbruck (Austria). También hay grabados en la Nacional Gallery of Art de Washington (Estados Unidos), así como en la colección de la Cámara de Arte y Curiosidades creada por el Archiduque de Austria Fernando II, donde también se conserva el célebre retrato de Vlad Tepes (Vlad lll, nacido Vlad Drăculea, más conocido como Vlad el Empalador, príncipe de Valaquia, al sur de Rumania, entre 1456 y 1462). Curiosa coincidencia de que en el mismo espacio se encuentren los retratos de los personajes de terror: el hombre lobo y el conde Drácula.

A los 80 años de edad, el hombre lobo canario muere en Capodimonte. Fue en 1618. Catherine Raffeliny en 1623. Su historia duró 40 años. Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve basó en esta historia el cuento de La Bella y la Bestia (1740).
Lola Massieu, Cocteau y (d.) Jane Millares y Mercedes Geara
Y el tiempo  volvió a reencontrar esta historia con las islas, cuando en 1961 arribó a Gran Canaria Jean Cocteau, escritor, pintor y director de cine, entre cuyas obras destaca la primera versión cinematográfica de ‘La Bella y la Bestia’. Un artista que fue recibido con gran entusiasmo por los artistas e intelectuales isleños, con un encuentro con un entusiasta grupo en la sede de la Escuela Luján Pérez.

Este recibimiento contrastaba con el que le ofrecieron los representantes de la dictadura franquista, ya que poco antes de su llegada a la isla se hacía pública la convocatoria de la "Conferencia de la Europa Occidental para la amnistía de los presos y exiliados políticos españoles", en cuya convocatoria figuraba el artista francés como uno de los firmantes. Cocteau respondió que “es conocida mi condición de apolítico”, si bien esta situación impactó en el famoso dramaturgo y regresó anticipadamente a su país lo que causó estupor en el mundo cultural de la ciudad que despertó de un sueño en el que uno de los grandes artistas del momento huyó de la isla tras comprobar la realidad de la persecución de las ideas y las libertades.


domingo, 11 de marzo de 2018

'Tormenta perfecta' sobre el Centro de Iniciativas Turísticas

Libro sobre 'Isla', revista del CIT
El Pleno del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria rechazó, el pasado 23F, una moción presentada por Ciudadanos para averiguar qué ha decidido el grupo de gobierno (PSOE, LPGC Puede y NC) respecto a las dependencias que deja de disfrutar en el Pueblo Canario  -desde su inauguración- el Centro de Iniciativas y Turismo de Gran Canaria. La portavoz de C's también preguntó si existe un proyecto sobre el contenido que se dará al conjunto arquitectónico y un plan para este espacio singular y único en Canarias. 

La moción incluye propuestas para dinamizar este emblemático entorno que es la más destacada realización de los hermanos Martin-Fernández de la Torre. Pero la respuesta a su moción fue la confirmación del desahucio del CIT y la inexistencia de un proyecto o plan para el futuro del original antecedente de parque temático.

Esperaba una reacción o explicación del CIT, e incluso la opinión o solidaridad de otras entidades de la sociedad civil grancanaria como el caso del SKAL Club cuyos archivos se conservaban en el CIT, pero no he encontrado nada. El silencio.

Y creo que no encontraría mejor ocasión el CIT para proclamar la necesidad de la participación ciudadana desde colectivos profesionales que vayan más allá de los aspectos laborales, empresariales o políticos. Normalmente éstos están más preocupados por el corto plazo y el rédito personal o corporativo que por hacer realidad la tan cacareada participación. Por lo que es preciso que haya colectivos como el CIT que aporten otras miradas, experiencias e iniciativa. Y no cuento aquí cuánto ha aportado el CIT a está isla porque ya hay varios libros que lo recogen.

Fernando del Castillo, actual presidente del CIT
A estas alturas del debate sobre el desahucio del CIT, no sé si ésta entidad tiene un proyecto o plan para su presencia en el Pueblo Canario. Por lo menos no lo he encontrado. Incluso si tienen un proyecto o idea para el conjunto del recinto nestoriano o para el futuro turístico de la isla. Pero estoy convencido de que su expulsión del Pueblo Canario no contribuye a que este colectivo social pueda recuperar su vigor e iniciativa, ya que recibirá un duro revés para su supervivencia. Aún están a tiempo de evitar el desahucio y demostrar que el turismo es pieza fundamental de nuestra sociedad y debe serlo en el Pueblo Canario.

Esta sociedad no puede permitirse el lujo de perder entidades ciudadanas que tanto han aportado a la comunidad. Sería un grave error para el futuro de todos y todas.

domingo, 4 de marzo de 2018

Hacer de la isla una obra de arte

¿Qué es importante: la pieza o el puzzle? ¿Qué es el puzzle sin una pieza? Las obras de Cristian (uno de mis hermanos) son piezas y a la vez puzzles biográficos y vitales. Un juego de dimensiones inseparables e independientes. Algarabía de piezas en perfectas conjunciones caóticas.

Cristian crea cada obra como un reto a los sentimientos del observador al que atrapa desde la primera mirada. Un abrazo que nos introduce en la obra y que invita a compartirla, para recorrerla por sus laberintos sin Minotauro (o no). El viaje a esas islas extraordinarias es instantáneo, paseamos por sus rutas y aprendemos su lenguaje. El abrazo se hace emoción ante el arte. Cristian muestra su archipiélago de corales, volcanes y acontecimientos extraordinarios con el objetivo, premeditado, de obligarnos a descubrir nuestra isla, nuestro oasis en el océano multicolor de la Humanidad donde podremos comprender el sentido propio del arte -personal y transferible- en cada aspecto de composición y ejecución. Y es que la originalidad de Cristian está en infinidad de detalles del formato donde reconocemos en cada movimiento y trato del color al autor y su personalidad.

En la técnica hay un mundo que recuerda la pasión del artista por los cómics. El contenido evoca paisajes de unas islas mitológicas, verdaderamente paradisíacas en múltiples elementos, junto a páginas de la Historia que es su pasión. Y en la referencia gráfica está la familiaridad con homúnculos o las galeradas de periódico que sustituyen a los ininteligibles protocolos notariales decimonónicos como herencia familiar.

La serie Islands muestra sus territorios personales, paisajes inventados o sentidos, siempre en islas que navegan dentro de un marco, un horizonte dentro de otros, con sus amaneceres y atardeceres en colores que se difuminan. Noches que se abren a la ensoñación. Cavernas que se reflejan y muestran otras naturalezas, otros tiempos, mitos e instantes sin grandeza, homenajes al pasado isleño de pintaderas geométricas abstraidas a propósito.

La exposición que acoge la sala de arte del Paraninfo de la ULPGC hasta finales de marzo la forma un archipiélago de 48 obras/islands sin nombre, cuadros sin títulos pero diferentes y reconocibles por su isla, su historia... Una historia personal y compartida como sólo puede hacer el arte.

FOTOS: MARCOS BOLAÑOS.





sábado, 3 de marzo de 2018

Autorretrato de madre

Jane junto a varias obras. Finales de los años 50.

Publico en esta ocasión el texto que he escrito para el panel informativo que intenta ilustrar a los visitantes de la exposición que se inaugura el lunes, 5 de marzo, en la Casa Museo Antonio Padrón, centrada en la Maternidad a través de la obra de Jane Millares Sall y Antonio Padrón. Esta iniciativa, promovida por el centro museístico, el Ayuntamiento de Gáldar y Gárgola, Gestión y Difusión Cultural, conllevará un taller creativo sobre la obra de Jane, mi madre... Léanlo, compártanlo y si pueden acudir, disfrútenlo...

"Durante años, parto tras parto, los Millares Sall esperaban incorporar una mujer a la familia y llegó Jane ("honey"), La séptima. Y nació un dos de agosto de 1928 junto al mar en Las Canteras. El parto tuvo lugar de noche y la alegría iluminó con voladores la playa.

Todos la quisieron desde antes de nacer. Pero tanta felicidad viró en una infancia aterradora de persecución, guerra y hambre. Jane y su familia fueron condenados por su conciencia social de búsqueda de justicia y libertad. Mutilados de paz que no dejaron de luchar contra la dictadura.

Jane compartía ése espíritu junto a sus hermanos y hermanas escritores pintores, músicos y a la vez intelectuales que aportaron un gran impulso cultural a una época de aislamiento y una arrolladora iniciativa creativa y artística frente a la opresión. Como mujer y madre no sólo creó un mundo expresivo y de reflexión a través de la pintura y la escultura sino que usó su protagonismo para hacer visible la mirada de mujer del mundo y sus sentimientos. Una realidad que compartió con 'Mujeres en la isla' (1953-1964) un grupo que fue mas allá de una revista, un fenómeno de gran impacto social en contraste con el reducido grupo que la hizo posible. Y son los cuadros de Jane los que muestran a la mujer-isla que se observa o se adentra en la búsqueda de respuestas a una vida que tuvieron que crear bajo vigilancia y la censura, el androcentrismo y la invisibilidad.


Jane elabora el busto de su padre tras su fallecimiento..
Por ello es en lo más íntimo y personal donde exhibe el arte como vida, pero también dolor y muerte.
El fallecimiento de su hermano Sixto (1942) marca la apertura de sus heridas que no cicatrizan. Su tercer hijo, Agustín, muere prematuramente y su pintura recordará en cada etapa el duelo inconsolable. La maternidad se expresa en su pintura como nadie lo ha hecho. El amor a los hijos es su inspiración y refugio. Y la herida se agranda con su padre, Juan Millares Carlo, sus hermanos Juan Luis, Manolo, Agustín, Eduardo y José María... Su esposo, Luis Jorge Ramírez... Hasta el fallecimiento de su segundo hijo, Sixto... Entonces deja de pintar por primera vez y definitivamente tras una vida en la que la escuchamos a diario a través de sus obras. Ya no hay cura porque no hay arte que pueda expresar tanta tristeza. No hay voz ni color.

Su obra es una biografía de mujer y madre. Con las incertidumbres, inseguridades y rechazo a la discriminación social y cultural. Su pintura también representa a la mujer. Miles de mujeres. A través de una plástica aparentemente sencilla pero hipnótica, evocadora. Mujeres en imaginarios que sólo podrían crear mujeres. Viviendo la vida de las mujeres. Sintiendo como mujeres: El abrazo, el embarazo, la desnudez, el viento sobre el pelo, la luz de las farolas en la oscura sociedad misógina... Y el abrazo de la vida y de la muerte.

Esta es la aportación de Jane Millares Sall. El autorretrato de una madre artista.

domingo, 18 de febrero de 2018

El desprecio político capitalino al turismo

Ubicación de la sede del CIT y la oficina de información.

El pasado lunes 12, en las páginas de La Provincia, Manuel Ramos Almenara advierte en un artículo sobre el desalojo del Centro de Iniciativas y Turismo con motivo de las obras de rehabilitación del conjunto histórico y artístico. Un desalojo que afecta también al Museo de Néstor pero, como señala el autor, la obra del artista tiene un lugar dónde custodiarla en condiciones (cuando pudo programarse una exposición en Madrid o en París...) y volverá a las instalaciones en condiciones adecuadas tras décadas de desidia y asfixia. En el caso del CIT no sólo no les ceden un almacén provisional, sino que tampoco garantizan su regreso a su espacio natural y tradicional.

Ramos Almenara es autor de obras sobre la historia del Pueblo Canario y el Hotel Santa Catalina. Sabe (sabemos) que desde su apertura, el Pueblo Canario alojó en la zona superior del torreón las dependencias del Centro de Iniciativas y Turismo, institución casi octogenaria que contó siempre con figuras relevantes de nuestra sociedad entre los que figuraba el propio Néstor Martín-Fernández de la Torre o los descendientes de Luis Suárez Galván, pioneros del Grand Tour norteamericano.

En la historia del turismo en nuestra provincia, el CIT es uno de los organismos protagonistas (Medalla de Plata al Mérito Turístico, 1966) y sus archivos conservan importante documentación propia y del SKAL Club. A ello se suma las colecciones de las revistas ISLA y Costa Canaria, junto a algunas obras artísticas realizadas para ilustrar estas publicaciones y para campañas promocionales del propio CIT.
El CIT es una entidad destacada de la sociedad civil grancanaria que promocionó la provincia y el conjunto del Archipiélago con acciones en compañías aéreas, agencias de viajes y otras entidades que permitieron llegar a los potenciales turistas en una época en que la promoción y regulación de la actividad turística era casi inexistente, hasta la llegada de Manuel Fraga Iribarne al Ministerio de Información y Turismo (1962-69), cuando el Estado se interesa por el sector y lo 'descubre' como la gran oportunidad para sacar a España del subdesarrollo.

Es también el momento de la puesta en marcha del Plan de Estabilidad (1959) y los tres Planes de Desarrollo (64-67, 68-71 y 72-75), aunque éstos relegaban al turismo porque partían de la concepción industrializadora del país con sus 'polos' de desarrollo.

Incluso en esta década de los 60 todavía el papel institucional era anecdótico, por lo que el CIT cubría las ausencias en las políticas de promoción hasta la creación del Patronato de Turismo (1975, inicialmente de ámbito provincial) que inicia la actuación pública en la promoción de la isla y en la consolidación de equipos profesionales, aunque esto supondría la pérdida del protagonismo y la retirada de recursos al CIT que recibía escasas y esporádicas aportaciones institucionales. Gracias a su esfuerzo, llegaban a muchísimos países y profesionales turísticos con la revista ISLA (1946-1969). Una publicación en la que no encontramos ni una crítica personal pero sí una enorme y constante preocupación por el mejor funcionamiento y el mayor beneficio para la población de la isla. Tal como averigüé en mi proyecto de fin de master sobre la revista isla, en el que inventarié todos los artículos y los autores de los mismos. Por ello considero que es un privilegio poder contar con una entidad conformada por expertos que puedan trasladar al conjunto de la sociedad sus preocupaciones y satisfacciones sobre el turismo.

Pero, aún así, la entidad ha mantenido su actividad con la renovación constante del grupo de profesionales que de forma altruista observan el desarrollo del sector turístico y mantienen las instalaciones con una oficina para atender al turista.

Por ello, la intención del actual Gobierno Municipal de expulsar al CIT del Pueblo Canario supondría un grave ataque a la sociedad civil, echados de un edificio emblemático que ha sobrevivido gracias al apoyo del CIT y de la familia de Néstor, Miguel y Rafael Martín-Fernández, mientras el Ayuntamiento ha demostrado su inoperancia y desprecio a este patrimonio y a la sociedad. Y, encima, a día de hoy desconocemos el proyecto para el Museo y la proyección internacional del artista y del ideólogo del desarrollo turístico de Gran Canaria.

Y es que la sociedad y las instituciones sólo piensan en la cantidad a invertir en la obra para recuperar el uso museístico y de restauración. Pero el Pueblo Canario tiene que ser sede del CIT y debería contar con un centro de interpretación del turismo, centro de documentación y acciones divulgativas. Es sorprendente que desaprovechemos esta oportunidad en un territorio que vive en más de un tercio de la actividad turística y con una proyección mundial, que no existan un espacio que explique esta actividad y dar información real y objetiva frente que ponga freno al desconocimiento sobre el turismo.

Con acciones así -y ésta colma el vaso-, Las Palmas de Gran Canaria pierde el protagonismo como pionera del desarrollo turístico en la isla mientras en Maspalomas se consolida el Foro Internacional de Turismo y el resto de municipios hacen esfuerzos extraordinarios por su desarrollo turístico. Mientras en la capital, se atenta contra la herencia nestoriana (en Santa Catalina, en el Pueblo Canario), o en el Parador de Tejeda...

Quizás los responsables municipales de todos los partidos deberían interesarse por esta actividad tan poco valorada y promocionada desde el Ayuntamiento, con la carencia de alojamientos (extinción progresiva desde 1974), el reducido número de turistas que visitan la ciudad (camuflado por la presencia de la estación de cruceros en Santa Catalina), la pérdida de atractivo comercial para el extranjero... y preguntarse cómo ha sido posible (y quién el culpable) de la agonía y cierre del Pueblo Canario. Y como colofón: el desprecio y desahucio del CIT.

Y no es que falten ideas y proyectos. En enero de 2016 formulé las siguientes propuestas (para los que hablan de 'participación' en cada campaña electoral) sin respuesta:

Centro Néstor de Interpretación y Estrategia Turística
  • Zona museística (didáctica y lúdica) sobre historia y desarrollo del turismo (en colaboración con la Organización Mundial del Turismo y el Ministerio).
  • Área de Documentación y Estudio sobre el Turismo donde conservar y documentar los archivos del Sindicato de Turismo (desde la creación de la Sociedad de Fomento y Turismo de Las Palmas en 1915), el CIT (creado en 1934), el SKAL Club de Gran Canaria (constituido en 1958); las revistas ‘Canarias Turista’ (promovida por Gustavo J. Navarro. 1910-1931), ‘Isla’ (promovida por el CIT. 1946-1960) y ‘Costa Canaria’ (promovida por el Conde de la Vega Grande. 1965-1977); colección histórica de promoción turística de Gran Canaria; Biblioteca de libros especializados en turismo y en esta actividad en Gran Canaria… Y recabar archivos institucionales de la Dirección Provincial de Turismo, así como personales de figuras de la talla de Pantaleón Quevedo Vernetta, Antonio Cruz Caballero…
Foro Néstor para el desarrollo turístico
  • Creación de los Premios Néstor a la mejor idea o proyecto innovador para Gran Canaria; a la mejor iniciativa viral de promoción...
  • Centro de análisis y desarrollo Turístico Mundial (estudio de los distintos destinos y productos turísticos)
  • Programa de potenciación de pymes en el sector turístico (seminarios y cursos para empresas o emprendedores)
  • Muestra Insular de turismo.
Pero nadie responde, salvo con el desalojo como agradecimiento por los servicios prestados...

martes, 6 de febrero de 2018

Influenciadores en la nube


No es una novedad que se invite a periodistas, blogueros o famosos para promocionar algo. Es una forma de dar a conocer productos o servicios, siempre que se respeten los roles. No por invitarte a un acto promocional o a un establecimiento, dejas de ser tú, tener tu responsabilidad, tu credibilidad... Pero con internet y las redes sociales está todo revuelto. Incluso las empresas y las grandes corporaciones andan despistadas -o muy atentas- y apuestan por los influyentes ('influencers', en anglopijo). Todo sea por el negocio... De ahí que se fijen en el número y perfil de 'seguidores' y la posible influencia que pueda tener un creciente número de personas-escaparate. Lo mismo que las audiencias que tienen la televisión, la radio o el periódico, pero a través de la red. Por ello, los directores de marketing se preguntan ¿es más barato y efectivo un 'influyente' en las redes que un 'famoso' que ya tiene agente y lista de precios por apariciones o cameos? Es otro mercado más y, además, muy dinámico.

Y tanto. De hecho la comunicación por las redes ha crecido tan rápido como los influyentes. Incluso ya se ofrecen Master y cursos a precio de titulación en nanotecnología. Pero claro, también un futbolista 'galáctico' cuenta por cientos de millones de euros en derechos de imagen por cada patada que da a una bola de cuero: son los verdaderos astros de la publicidad. Y habrá quien piense "¡Qué bien! Me saco el título y a vivir". Algo similar a los cursos de 'comunity manager' (gestor de redes sociales o 'negro', para entendernos) que prometían un empleo de lujo y vida VIP, pero...

Entre los neo-influyentes, podemos encontrar casos sorprendentes y también personajes de chirigota que han provocado la reacción de algunos empresarios y profesionales ante las peticiones (exigencias o cara dura) de alojarse o comer gratis en sus establecimientos porque tienen miles de contactos en Instagram, Pinterest, Facebook, Twitter o en su blog. Se consideran críticos o jueces dignos de repartir estrellas Michelín o el prestigio de hoteles y restaurantes. Pero a cambio, este tipo de 'influyentes', ofrece inundar de 'hastag' sus comentarios, con el fin de colocar por delante la marca a cambio de que les inviten, regalen o -incluso- les paguen por publicitar en sus muros y cuentas PERSONALES. Cuentas-escaparate que freflejan su osadía, ingenuidad o cara dura.

Recuerdo cada viaje que hice trabajando para el periódico La Provincia: unos como enviado y otros en grupos de periodistas venidos de toda España para presentaciones de coches, comprobar el funcionamiento de centrales térmicas, o cuando las compañías aéreas privadas exigían el fin del monopolio, para conocer el funcionamiento de las instituciones comunitarias, o a debates sobre prensa y ecología, toxicomanías y sociedad... Eran viajes pagados por organismos, instituciones y empresas, pero a los que iba a trabajar como periodista. Algunos medios líderes de la prensa nacional rehusaban el pago del pasaje y la estancia para distanciarse de posibles críticas de parcialidad. Para un medio de provincia era una oportunidad y en nuestro caso les resultaba a las empresas organizadoras más caro que publicar una página completa de publicidad.

¿Y qué tengo yo contra los 'influyentes'? En realidad, nada. Francamente, me marean sus publicaciones con tanto signo y arrobas para llegar al máximo de gente y ver si suena la campana y se convierten en 'trending topic' (la palabra que logra más publicaciones en Twitter). Incluso se montan el Día Internacional del 'Influenciador'. Un negocio obsesionado por las cifras. Y cada vez más alejados de la aldea global y de la idea de los prosumidores activos y críticos. Probablemente estos neo influyentes sean agentes de la 'posverdad' o la comunicación líquida (o gaseosa, y no por escatológica, o sí) sin entender los fundamentos de la comunicación y su papel como eje de la comunidad, que tantos héroes anónimos y conocidos lucharon por convertir en un derecho civil incorporado a la Carta de los Derechos Humanos y las constituciones más avanzadas.

Hoy día, en el mundo del turismo la opinión de los clientes es muy importante e internet lo facilita al momento y permite cuantificarlo. De hecho, páginas como Booking o Tripadvisor marcan el prestigio de restaurantes, hoteles y otros servicios. Una posición de influencia cierta que llega al smartphone cuando estás en la calle y buscas un lugar donde comer o alojarte. Y esa aplicación te muestra establecimientos con un número elevado de valoraciones de otros usuarios. Aunque hasta esas multinacionales y monstruos algorrítmicos pueden ser engañados. Como el restaurante que se hizo famoso y más valorado sin existir. Todo un éxito... Incluso los organismos públicos se lanzan a invitar a 'influenciadores' y Canarias no iba a ser menos, al pretender con una campaña promocionar por esta vía una imagen de referencias exclusivas para sibaritas.

Esto se produce en un momento en el que se denuncia una guerra global y local... O muchas batallas que se libran en las redes basadas en mentiras y apelando a los sentimientos, tantas como aquellos posts que se publican y que pueden dar lugar a un 'efecto mariposa' global y viral. Y para eso, nada mejor que leer desde una perspectiva crítica y exigente, por lo que si quieres consejos procura que sean de alguien que no vaya de colgadera porque diga que tiene un número cuantioso de seguidores. No es garantía de nada. Les aviso y espero que esta idea les haya influenciado, aunque parezca contradictorio...

viernes, 2 de febrero de 2018

Playa y/o nieve

Cumbres nevadas desde el soleado sur

Realicé el ejercicio de imaginar un completo mapa del tiempo de Gran Canaria el 31 de enero de 2018. La situación -que no la predicción- era de nieve, chubascos, nuboso, rayos y truenos, 200 litros por metro cuadrado y un par de kilómetros más abajo 0 litros, carreteras cortadas por nieve o anegadas de agua junto a otras resecas por el sol... Un cóctel climático en una isla de 47 kilómetros de diámetro con forma de cono. No falta casi ningún fenómeno atmosférico. Una completa lección de Ciencias Naturales o una locura maravillosa de la naturaleza que se produce en esta isla muy ocasionalmente.
Esta situación. o revolutum de situaciones, es efímera, como un fogonazo excitante en el que todo gira en torno al tiempo.

En estos momentos se da la paradoja de la enorme masa de personas que quiere hacer realidad el deseo -prohibido- de ir a tocar la nieve o ver cómo cae. A la sensación de frío en las manos y en la cara que anuncia al isleño el fenómeno extraño y ocasional, se une el cálido sol bañando los cuerpos de los que disfrutan en la costa sur de la isla, o en la playa de Las Canteras. Todo ello entre chaparrones de agua que inundan las calles, claros soleados y rematados por los evocadores arcoiris, las espectaculares cascadas en los barrancos corriendo que nos indican que estamos ante un gran acontecimiento por lo inusual de estos paisajes.

Mientras tanto, en las hamacas de los hoteles los turistas disfrutan de la tumbona y escuchan a lo lejos cómo retumban los truenos que sobresaltan la agradable calidez de los rayos de un inmutable sol, avisados de que están a media hora en coche para disfrutar de la nevada, en sus jeeps descubiertos, alquilados para ir en pantalón corto y camiseta a la cumbre donde podremos verlos intentando abrigarse con las toallas playeras...

No saben -los turistas- que está prohibido ir a ver la nieve porque no hay condiciones para recibir tal aluvión de visitantes. Y es que no se trata de un domingo de verano en el que no importa que se atasque la ruta de la cumbre. Ni la noche de reyes en la calle Triana que recibe a una masa de gente que va a pasar el rato sin importarle el colapso de público. Aún así, y pese a las prohibiciones y llamamientos a la sensatez, miles de personas se atascan voluntariamente por la novedad o capricho de la nieve en unas carreteras radiales que tienen su centro en lo alto del cucurucho que forma el relieve isleño, con sus turistas y su población residente en la tangente de Gran Canaria.

La gran nevada de 1971

Recuerdo cuando de niño viví la experiencia de estos días, en un antiguo Peugeot de siete plazas, parado en una carretera de lomas peladas y heladas (lo de los bosques de pinos cumbreros, al igual que el turismo de sol y playa, se impulsó hace apenas medio siglo), y en aquellos años la población de la isla era más o menos la mitad de lo que hoy indica el Padrón. Asimismo, las rutas por carretera eran casi las mismas. Por ello imagino ahora todas esas carreteras con millares de vehículos sin poder moverse en la nieve, sin cadenas, ni alimentos, sin gasolina para encender la calefacción e incluso sin ropa de abrigo. ¡Muy temerarios y mucho temerarios!

Probablemente en la Península, con la misma situación, no se cerrarían las carreteras. Con un quitanieves sobraría para poder circular con cadenas y otros recursos que existen pero que aquí no usamos. De hecho, la nevada no es el motivo del cierre de las carreteras. Aquí se cierra el acceso a la cumbre para evitar el ritual que tiene hasta su propio himno: "Hay nieve y sol en la cumbre..." Un acontecimiento excepcional e infrecuente que anima a la población a intentar ver un fenómeno que puede que no veas en la vida si no aprovechas la ocasión aunque, como podría decir otra canción: "No hay nieve para tanta gente".

miércoles, 31 de enero de 2018

Turistas o emigrantes climáticos

Canarias es el mito del mejor destino de salud y clima del planeta. Las islas afortunadas o el jardín de las Hespérides es la marca que durante siglos nos representó y que tuvo -tiene- un auge sorprendente cuando se 'descubrió' el sol y playa para un turismo popular. Atrajimos y atraemos a quienes buscan el clima más saludable para disfrutar de la playa y aquí lo tenemos todo el año.

En realidad, se trata de un turismo climático que pasa el mayor tiempo posible en la isla (de ahí que lideremos el ranking mundial como destino que más repiten los turistas). Y al ser turismo se rige por un mercado variopinto y en constante evolución. Estos turistas son personas que vienen casi exclusivamente por el clima y el sol junto a una piscina y palmeras. Y así pasan una temporada -mínima o lo más amplia posible-, por lo que podría considerarse como una segunda residencia en la que logran efectos saludables evidentes en el organismo y en el ánimo. Sobre todo para una población europea de jubilados 'madurescentes'.

Pero ese incremento de posibles turistas mayores y con más tiempo de estancia (más bien temporadas) tendremos que pensar y prepararnos para ese aumento de la demanda por un cambio climático que hará que en sus países de origen sean más frías o calurosas las estaciones, incrementando las migraciones en busca de un clima más saludable. Sin olvidar que al ser islas nos afectará también el cambio climático por el aumento del nivel del mar o que enfrentemos temperaturas más radicales como para hacer nevar o granizar en los viñedos de La Geria o la playa de Las Canteras.
Paisaje inusitado de La Geria.
Ya son millones de personas  los llamados 'desplazados climáticos' que huyen de grandes extensiones y países enteros por las sequía, hambrunas o inundaciones u otros fenómenos meteorológicos que padecen a causa de la naturaleza o producidos por la acción humana (y no me refiero a las guerras). Son masas que buscan una salida de la miseria. Un paraíso donde trabajar, comer, tener un hogar, educación y sanidad. Lo del sol y la playa no es su prioridad.

Aquí viene cada vez más el turista climático apoyado y motivado por sus condiciones socioeconómicas. Jubilosos -y no tan mayores- que han trabajado décadas en industrias o servicios y que están deseosos de disfrutar plenamente de cada segundo durante los meses que sea posible aunque no entiendan una palabra de español y sus placeres gastronómicos sean el menú de Ikea o una pizza. Han cambiado muchas horas de lectura encerrados/as y cada vez más solitarios junto a la chimenea, para venir a leer en la hamaca o la terraza (ojo: ¡no hay literatura canaria publicada en su idioma!). Ahora les sobra tiempo como nunca tuvieron para ellos y buen tiempo para disfrutar. Es en lo que se ha convertido sus vidas.
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Pero además de que crecerá la demanda de jubilosos/jubilados hemos de prestar atención a la evolución, proyecciones y escenarios del cambio climático como factor de transformación del turismo. Y máxime en este destino que geográficamente es el trópico europeo favorecido hasta ahora por las corrientes oceánicas. ¿Cuántos turistas vendrán y por cuánto tiempo? ¿Cómo atenderlos y que contribuyan al bienestar de los isleños? ¿Por qué se suspendió la Agencia del Cambio Climático en Canarias y no se ha creado el Comisionado? Si llevamos siglos siendo destino de turismo climático ¿cómo es que hemos dejado en ruinas los históricos balnearios o no hemos recuperado el Centro Helioterápico? ¿Acaso no merecerían su restauración y explotación aunque se dediquen a otros fines...? Por el contrario, hemos crecido en oferta de SPA y otros servicios de bienestar, pero olvidando los recursos y productos originales.

Como verán hay muchas incógnitas -y muchas más que podría plantear- y oportunidades para el desarrollo turístico con el clima como objeto, pero también amenazas, numerosas y muy serias. Deberíamos estar más atentos y hasta preocupados por la falta de acción turística que vaya más allá de mostrar logotipos en Fitur y hasta para esto chocamos o estamos mal asesorados...

viernes, 19 de enero de 2018

La Vuelta al Mundo, el rescate de la primera ruta turística en Gran Canaria

Vehículos usados para la ruta.
La primera referencia a la ruta turística la 'Vuelta al mundo’ la encontré en los textos de la periodista Magaly Miranda, en un manual sobre turismo que realizó para el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana y en el librito ‘Destino Gran Canaria’ que escribió para Ediciones Idea. Posteriormente conocí a la investigadora y profesora María del Pino Rodríguez quien ha desarrollado numerosos trabajos sobre los recursos y la historia turística de la zona de La Atalaya, la zona vinícola, el entorno de Bandama… En ambos casos, las autoras citan como referencias sobre la primera ruta turística de Gran Canaria a la revista ‘Canarias turista’ (1910 y segunda época en 1930-31), un tema que no figura en dicha publicación con un artículo o reportaje dedicado a la ruta, ni ofrece imágenes que puedan mostrarlo, pero en la memoria colectiva y en esas referencias periodísticas quedaba la constancia de una oferta turística pionera que atraía a los numerosos pasajeros de los barcos que hacían escala en el puerto de La Luz, y aquellos que se hospedaban en los excelentes alojamientos construidos en Las Palmas de Gran Canaria y Santa Brígida.

La ruta contaba con diversos alicientes, consistía en salir en tartana desde las palmas con dirección a Telde, subir por la Higuera Canaria y luego La Atalaya y El Monte, para regresar a la ciudad de Las Palmas. Esto era lo que se sabía... No teníamos más información sobre cómo se desarrollaba la ruta hasta que descubrimos en la bodega de San Juan del Mocanal un álbum de fotos de una Vuelta al mundo realizada con una pequeña caravana de automóviles, cuyos pasajeros eran recibidos con gran expectación y una animada parranda. Una situación sorprendente para el grupo de extranjeros y extranjeras que probaban en la bodega el reputado Canary Wine mientras escuchaban islas y folías exóticas para sus oídos.
Una parranda acompaña a los visitantes

Era otra de las grandes sorpresas de la ruta tras o antes de visitar el poblado troglodita de La Atalaya y el cráter del volcán. Todavía no se había mudado a Bandama el club de golf, pero imaginamos que en aquellos tiempos (comienzos del siglo XX), el paisaje tendría que ser agrario y predominante la presencia de viñedos, incluso en el fondo del cráter donde se encontraba un lagar.

Las fotografías descubiertas nos aportan una información valiosísima... Los/as visitantes de la bodega venían en sus vehículos con atuendos de viajar en coche que usaban para protegerse del hollín y del polvo de las carreteras. Eran recibidos con gran animación y acompañados por rondallas y mucha gente para visitar las plantaciones y la bodega.

Esta experiencia, no un invento o improvisación, ha sido retomada por los expertos en turismo con la ya citada, María del Pino Rodríguez, además del geógrafo Álex Hansen, el arquitecto Álvaro González, el investigador y cronista de la Villa, Pedro Socorro, así como los nuevos responsables de la bodega de San Juan del Mocanal, con sus lagares, viñedos. En definitiva, los paisajes que ofrece la Villa y el entorno del Monte, también perteneciente a Las Palmas de Gran Canaria, que ya no sólo cuentan con los recursos de aquella Vuelta al Mundo de hace un siglo, sino que suman una oferta mayor (Jardín Canario, Casa del Vino, Club de Golf, Senderos, Centro Locero y alfar museo de Panchito, parque El Galeón...) además de una amplia oferta gastronómica y comercial que se complementa con los espacios naturales, culturales (el casco histórico ha sido declarado como Bien de Interés Cultural). Y, la comodidad de encontrarse a pocos minutos de la capital insular y con conexión a las autopistas que circunvalan la isla, además de ser paso obligado para el acceso al centro insular y sus cumbres.

Para retomar la Vuelta al Mundo ha sido fundamental el apoyo de la Concejalía de Turismo de Santa Brígida y del Patronato de Turismo del Cabildo, que han incorporado el proyecto elaborado por la asociación Aran Canarias en su programa para otoño de este año de 2018, tras dos 'ensayos' en las que han participado algunos turistas, empresas de guías y turismo experiencial, así como isleños ávidos de conocer su tierra y sus originales y exclusivos recursos.

Una turista con su chófer.
La nueva Vuelta al Mundo está por hacer, por conseguir que interese a los operadores y guías, si bien se trata de una propuesta más bien minimalista (en relación con las bodegas por sus pequeñas dimensiones), ya que se ha perdido la espectacularidad de aquel enjambre de lagares y bodegas de antaño -demasiadas en ruinas- si bien esta iniciativa puede contribuir a su recuperación. O, a una reinterpretación de este producto, donde lo pequeño es resultado de nuestra propia escala, de lo singular y variado de nuestro continente en miniatura.

Y para ello, se busca el apoyo a los operadores turísticos para que conozcan esta oferta de paisajes, lugares emblemáticos, degustación y cata de vinos y queso; la visita a Bandama, con su espectacular espacio geológico, panorámico y el campo del golf del primer club creado en España; así como el barrio de La Atalaya, con la memoria del poblado troglodita y la actividad artesanal. Las visitas contarán con la explicación de expertos en los diferentes temas que guiarán a las personas participantes y el problema radica en que son tantas las posibilidades que pueden formar parte de la ruta que se analiza con detalle si se realizan diferentes programas para realizar en el día o plantear una ruta diferente según la época del año.

Al tratarse de la primera ruta turística de Gran Canaria, el municipio de Santa Brígida considera una oportunidad rescatar esta iniciativa para mostrar varios de los elementos más destacados y originales de esta isla para el turismo. Para su ejecución se apoyará a los operadores para que aprovechen estos recursos que fueran reconocidos por la viajera y escritora británica Olivia Stone en 1883,. Desde entonces a nuestros días, muchas cosas han cambiado, pero también se incorporan nuevos elementos para el visitante, como el surgimiento de Los Gofiones en torno a las parrandas en el restaurante Bentayga y otros locales del Monte, o que en el Hotel Santa Brígida se encuentra el centenario pub (el más antiguo de la isla) donde tomarse una 'pinta' tiene otro sabor. Y es que un destino turístico sólo caduca si sus protagonistas lo abandonan.

miércoles, 17 de enero de 2018

Fitur o la Feria de las polémicas

Infografía del stand de Canarias en Fitur 2018
Se podría hacer una larga serie -un culebrón inacabable- con la sucesión de episodios de desencuentros, críticas y debates nunca cerrados sobre la presencia de las Islas Canarias en las ferias, particularmente en la que se celebra en Madrid: Fitur, que es la que genera los mayores enfrentamientos, no así en la ITB de Berlín o la WTM de Londres que nunca suenan en la prensa como la de la capital española. Será por eso del eco mediático que tiene la cita madrileña o que allí acude tanto isleño que necesitan algún tema de tertulia.

El asunto es importante, o por lo menos eso parece a tenor de las discusiones que protagoniza la presencia en Fitur y porque vivimos del turismo en un elevadísimo porcentaje del PIB, recaudación de impuestos, empleos y demás...

Pero ¿qué relevancia tiene fuera de las islas para la/s marca/s y productos turísticos isleños la presencia en Fitur y, sobre todo, este debate que recuerda al Guadiana? ¿Entre cientos de expositores y actos promocionales que se suceden en Fitur... Tiene algún protagonismo la presencia canaria y alguna mención sobre este debate? ¿Cuánto espacio dedican a Canarias los medios si tienen para elegir entre cientos de temas que se ofrecen en la Feria y ya que estamos: les interesa algo este debate? ¿Cuándo va a haber una presencia en Fitur que cumpla satisfactoriamente el papel de convertir a las islas en el destino más deseado por los peninsulares como lo es para los nórdicos? Y ¿cuándo se acabará este eterno debate entre islas, Promotur/Gobierno, destinos locales, empresarios y medios de comunicación?

Andalucía en Fitur.
No nos engañemos. Canarias es una de las principales comunidades turísticas de España y ocupa en Fitur un espacio que no se corresponde con su éxito exterior. Con un stand de 1425 metros que cuesta 800.000 euros (subvencionado un 85% con fondos FEDER) el Archipiélago mantiene su presencia sin hacer frente a los 5300 metros de Andalucía que le cuestan 1.022.000 de euros (curioso que a los andaluces les salga la promoción por metro cuadrado 193 euros, mientras a Canarias, más alejado, le cuesta 561 euros el metro, según lo publicado en prensa). Y hago la comparación porque la presencia de Andalucía se fundamenta en promocionar el destino lider en el turismo interior, con amplios stands para cada provincia. Un concepto que me convence. El espacio envuelve y vende una marca común en la que conviven 8 provincias y numerosos destinos locales, productos y servicios. Quizás tengan claro lo que le conviene para mantenerse como principal destino para los españoles.

Canarias aparece al final. En la entrada norte. Más profesional que popular. Menos promocional si se compara con Andalucía aunque un punto de encuentro indiscutible con una enorme cantidad de encuentros y reuniones de trabajo, éso sí. Pero sin 'llenar' de Canarias a Fitur como escaparate para el público general. Por ello siempre surge el debate y siempre volvemos al punto de partida ¿Puede Fitur traer más turismo peninsular? ¿De qué tipo? ¿Como lograrlo o cómo lo logran los destinos de éxito en la Península? 

Y es que el turismo es el sector de las alegrías (y algún disgusto) para los políticos, ya sea porque siempre hay cifras para contentar, aunque esa carrera hacia el infinito la llegada de turistas es de suponer que ya tiene los días contados porque sólo sería posible azulejiando toda la costa.

Aún así, somos líderes turísticos en un país turístico también líder. Pero para llegar a ser potencia mundial turística la promoción es fundamental, y así lo entendieron los pioneros del sector en la isla. Los primeros organismos que creamos (Sindicato y Centro de Iniciativas) tenían como prioridad la promoción. Los empresarios, junto a algunos cargos públicos que les apoyaban, hicieron esfuerzos extraordinarios para dar a conocer a la isla como destino avanzado (apoyo a guías Brown, Baedecker y propias; revistas como Canarias Turista, Isla o Costa Canaria; la Casa del Turismo; miradores, parador, el Pueblo Canario), incluso promovieron grandes eventos como el Congreso Internacional de los Skal Club o de la Federación Mundial de Agencias de Viajes (años sesenta), sin olvidar la primera Expotur en la isla (Feria del turismo anterior a lo que hoy es Fitur).

Pero la promoción turística era competencia estatal. Y de ahí la reivindicación del sector en aras de que fuera profesional ya que hasta la llegada de Manuel Fraga al Ministerio de Información y Turismo, su antecesor Gabriel Arias-Salgado había dispuesto de esos recursos para fomentar -principalmente- jubileos y peregrinaciones. Pero con el nuevo ministro todo cambió y se dio un gran impulso a la más productiva fuente de divisas: el turismo. Se crearon organismos para la gestión, promoción, oferta alojativa... Se organizaron encuentros (Asambleas de municipios turísticos) y seminarios de estudio sobre el desarrollo turístico y poco a poco las administraciones tomaron conciencia de la importancia de una actividad que crecía gracias a la iniciativa privada. La promoción fue uno de los temas que asumieron. Una decisión que facilitó su profesionalización pero también su burocratización y, a la larga, su uso arbitrario en algunos casos al ponerla al servicio del interés del cargo público de turno, marginando a las empresas y profesionales.

En el caso de Canarias los Cabildos iniciaron sus estrategias promocionales a comienzos de los setenta, poco antes de que la competencia administrativa fuera transferida por el Estado a la Comunidad Autónoma (hasta la actualidad, a través de la empresa Promotur, antes Saturno) si bien hay una parte que se transfiere a los Patronatos Insulares de Turismo, gestados hace 42 años con muchos logros en el de esta isla gracias a la designación por Lorenzo Olarte de un eficiente Antonio Cruz Caballero (el Patronato de Gran Canaria apostó inicialmente por la Mancomunidad con Lanzarote y Fuerteventura, que apenas tenían recursos, e invitó a Tenerife a sus acciones promocionales). Pero, actualmente, es Promotur (Gobierno de Canarias) quien lidera la presencia canaria en las ferias. Entre el Gobierno autónomo y los Cabildos, el papel de los ayuntamientos ha quedado bastante 'apagado' como gestores de marcas locales de destinos. De ahí que a las disputas entre islas, se sume ahora la de los municipios, con la presencia de varios de los más significativos en un stand de municipios de sol y playa que suma a Adeje, Arona, Guía de Isora, San Bartolomé de Tirajana y Mogán. Curiosa mezcla que permitirá ver las dunas de Maspalomas junto a los establecimientos del sur tinerfeño... Y eso sin olvidar que los estudios (que no ha sido publicado en la web de Promotur) indican que la marca Canarias se identifica en Península con Tenerife y Lanzarote ¡Ojo!

Actualmente, las instituciones tienen casi todo el protagonismo y la presencia del empresariado es casi anecdótica en la promoción de la marca. El empresariado tuvo un papel protagonista cuando no había prácticamente ninguna actividad promocional por parte de la administración. Sindicato o centros de iniciativas y turismo realizaban estas acciones, aunque este modelo dice mucho de la falta de interés de las empresas por gestionar la marca de sus destinos. No sucede así en Baleares, donde la promoción la gestiona una empresa que se financia a partes iguales entre administraciones y empresas, con su lógica, ya que se trata de una actividad económica privada que debe velar por sus intereses y no tirar del dinero público y dar por válida esta 'intervención' pública sobre un sector económico.

En resumen. ¿Nos tomaremos algún día en serio la promoción turística de nuestro destino?

miércoles, 10 de enero de 2018

De Expotur a Fitur: metamorfosis del ‘chone’

'Chones'. Eduardo Millares Sall (1946)
Puede que la palabra 'chone' le suene ahora a chino, pero hasta hace poco fue el vocablo 'made in Gran Canaria' usado para decir 'turista'. Y tiene su lógica y su raíz. Está en el sentido humorístico del isleño que surge en todo, incluso al inventar motes y palabras para convertir en léxico algo o alguien de forma autóctona. Por ello tenía que suceder aquí donde se inventara un vocablo para describir al 'turista', en un destino turístico pionero en el mundo como es esta isla, donde los turistas tuvieran un nombre diferente, original y con gracia. Así lo comento en este artículo que acaba de publicar el periódico turístico 'Welcome to Gran Canaria'.

El origen de este vocablo debe estar en el nombre británico 'Jhony', tal como afirma el escritor Pancho Guerra (1909-1961). Un nombre propio que se extendió por el canarión a todos los nativos de la Gran Bretaña, al indicar que lo mismo los de la extensa colonia insular que los de tránsito, son para el isleño "Jhonys" o 'chones' (aunque últimamente se ha extendido el uso de 'choni'). Para Pancho Guerra “lo curioso es que suele generalizarse alegremente llamándose chone a cualquier extranjero con rubia pinta de tal. Corrió fama de que se los engañaba, aplicando a su ignorancia del idioma -más bien jerga-, a su perplejidad nórdica y a su desconocimiento de ciertos juegos menores de la picaresca, la viveza y el garabato meridionales. Por eso el nativo a quien piden en el trato comercial precios rapaces, replica todavía: '¿Usted se cree que yo soy chone?'. Una muestra del sentido isleño de los negocios”. Puede que fuera así, que la dificultad para entenderse entre británicos y canarios se plasmara también en las diferencias sobre el intercambio de productos, pero no sólo en ello, sino en la diferente percepción del coste, ya que los canarios vivían en unas condiciones económicas muy precarias y el precio para el vecino de la isla se adaptaba a sus posibilidades económicas, no así al foráneo que podía pagar mucho más, por su nivel de vida y por el valor de su moneda. Lo cierto es que el negocio con los 'chones' permitía un trasvase de rentas y divisas que era muy apreciado por los isleños y, sobre todo, por el Estado español que precisaba de esas divisas para su balanza de pagos.

Ese fue un argumento de peso para el desarrollo turístico: la entrada de divisas. Y también la especialización y diversificación de una economía que dependía casi exclusivamente de la producción hortofrutícola y de la actividad portuaria, dependiente de competidores externos. De ahí que hace más de un siglo comenzara la transformación más profunda en la historia de la isla hacia un modelo de desarrollo turístico que comenzó como destino de salud, luego de moda y tipismo, de sol y playa, hasta nuestros días como líder en varios segmentos, tal como comprobarán en Fitur, una de las ferias turísticas más importantes del mundo que tuvo sus antecedentes en la feria Expotur que se celebró en Gran Canaria en 1967.


Pueblo de Chone, en Ecuador

Y no olvidemos, como anécdota, que en Ecuador existe la ciudad de San Cayetano de Chone, a orillas del río Chone. Fundada en 1735. Pero supongo que no serían nuestros 'chones' los fundadores. Valga esto para, con un poco de humor, celebrar medio siglo de promoción turística y de éxito de 'chones' en la isla.

lunes, 8 de enero de 2018

El turismo como revolución

Con Fernando Gallardo y la guía en la que colaboramos.
El foro Canarias Comunica celebró un encuentro bajo el título Claves de la Próxima Revolución Turística, con una charla de Fernando Gallardo (escritor y crítico de hoteles de El País, que hizo el apartado de hoteles en la guía de Gran Canaria de El País/Aguilar que escribí en 1992), y un coloquio en el que participé junto al gerente del Patronato de Turismo de Gran Canaria, Pablo Llinares, el director de comunicación de Lopesan, Francisco Moreno, la responsable de comunicación de Loro Parque en Gran Canaria, Begoña Vera Guanche, y una representante de Globalia Canarias. El acto tuvo lugar coincidiendo con la celebración de la 41 Feria Internacional del Atlántico. Y se nos hizo poco el tiempo que tuvimos para la charla...

Gallardo ofreció varias perspectivas sobre la irrupción de las criptomonedas (el bitcoin, en particular) y su posible incidencia en el sector turístico, incluyendo otras novedades tecnológicas que ya se están implantando, pero que -a su juicio- la transformación más impactante será el desarrollo del dinero electrónico por cuanto el valor de las monedas oficiales está sujeto a los gobiernos y sus fines, mientras las monedas 'virtuales' surgen de una economía algorrítmica que crea otro concepto sobre el valor y la confianza.

El título del coloquio 'Claves de la próxima revolución turística' señala un escenario posible en un negocio que moviliza 1300 millones de personas al año (y creciendo). O sea, cada segundo parten 41 personas hacia otro país para 'turistiar', según la Organización Mundial del Turismo (OMT). Y ante esta realidad ¿cuántas revoluciones ha vivido el turismo para ser el 10% del PIB mundial y el sector que más crece en los últimos años? ¿Es el turismo una revolución permanente? ¿Es la revolución social más importante?

Más de un siglo de revoluciones, sociales, tecnológicas...
Cuando Marx y Engels afirmaron aquello de “Un fantasma recorre Europa” (Manifiesto Comunista, 1848) pudieron decir sin equivocarse que no era un fantasma sino un tren a vapor, la gran aportación de la primera etapa de la revolución industrial que se desarrolló entre finales el siglo XVIII y mediados del XIX. Sin transportes no habría revolución industrial y viceversa. Y esto transformó la demografía, creó una nueva economía, parió -dolorosamente- un nuevo modelo social, aceleró el deterioro ambiental… Pero fundamentalmente –para nuestro tema- provocó una revolución en el transporte y en los procesos productivos con la mecanización y la producción en serie.

El nuevo escenario exigía una mejora de las condiciones de vida de los trabajadores, factor de producción fundamental que se desplazó de las zonas agrícolas porque, además, la nueva sociedad creó una espiral de demanda de más obreros especializados, técnicos, investigadores y, sobre todo, consumidores.
 

Aunque ya existía una forma de turismo previa a esta revolución industrial (como en todo hasta entonces, sólo para las élites), conocida como el Gran Tour (s XVII a 1820), la locomotora industrial creó nuevas posibilidades y necesidades para desplazarse. Por un lado, el tren permitía recorrer distancias en grupo. Esta oportunidad fue aprovechada por organizaciones religiosas para organizar las primeras excursiones turísticas que consistían en llevar alcohólicos a centros de rehabilitación por unos días (ahora hay destinos turísticos para emborracharse). Y por otro, las líneas marítimas se establecen con barcos a vapor y surgen los primeros cruceros y, de ahí, la turoperación (en ‘Thompson & Co.’ 1905,  Julio Verne lo anticipa en un viaje cuyo destino era ¡Gran Canaria y Tenerife!).

La sociedad industrial potenció el turismo de salud porque con sus humos envenenó regiones enteras. La nueva clase obrera añoraba entonces sus orígenes bucólicos entre plantas y ganado con un cielo impoluto. Y fue así como Canarias se convirtió en un gran destino para 'invalids'. En 1911 vivían 60000 personas en Las Palmas de Gran Canaria y contaba con 13 hoteles. Luego vendría el turismo burgués, tras la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa, una clientela para la que idealizó Néstor Martín-Fernández de la Torre su destino de tipismo que fue truncado por la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial. Otro de los impactos de la revolución industrial...

Las guerras, dramáticas, devastadoras, nos dejaron también la transformación del transporte aéreo y propició el turismo de masas, el turismo de esa clase trabajadora que los gobiernos comunista, fascista y nazi organizaron en colonias vacacionales con su carga de adoctrinamiento. Pero en 1936, el gobierno del Frente Popular francés de León Blum había aprobado una ley revolucionaria: un periodo de vacaciones pagadas para todos los trabajadores. Una norma que se ha extendido y consolidado en Europa. Una decisión que necesitaba espacios para esos millones de personas dispuestas a desplazarse para cambiar la monotonía.

Hoy el turismo de masas ha superado más de medio siglo de transformaciones en los transportes, la economía, la tecnología y la cultura. Hay destinos verdes, lgtb, de sol y playa, singles, nómadas digitales, familiares, terroríficos… De cualquier cosa que se demande surge un destino, incluso hay destinos que se inventan a sí mismos para llevarse parte del pastel. Ha sido una revolución constante y que permanece. No ha sido una revolución de barricadas, sino cultural y económica que ha transformado a toda la sociedad y está inserta en ella. Un derecho civil y social que aporta beneficios y también problemas que deben ser solventados teniendo en cuenta que no estamos ante un asunto local sino global totalmente revolucionado por la sociedad en red impulsada de forma meteórica por las telecomunicaciones y, como dice Fernando Gallardo, a las puertas de una nueva y profunda revolución turística.