viernes, 16 de junio de 2017

Contra la cinemafobia y la turismofobia en las Islas Canarias

'Plató' al aire libre de grabación de Star Wars en Jandía.
La promoción canaria en el cine tiene detractores. Y los territorios que compiten con nuestras potencialidades se frotan las manos. Digo esto porque en los últimos días hemos podido saber que algunas empresas han visto cómo Hacienda se ha interesado por el cumplimiento de los criterios previstos para poder acceder a las interesantes ventajas fiscales que ofrece el rodaje en las islas. Lo cual es lógico, si bien habría que hilar fino para que no se produzca un 'acoso' a estas actividades o, en su caso, que los funcionarios no tengan dudas a la hora de comprobar la aplicación de los criterios. Y digo esto porque también en estos días el Supremo ha sentenciado que las subvenciones al transporte de tomates desde Canarias al continente eran correctas y que el funcionario que las paralizó no tenía razones para ello. Otra cosa es el daño que ha supuesto para el sector agrícola el no abonar en su tiempo esas subvenciones al transporte y el largo litigio que ha tenido lugar para poder recuperar lo que les correspondía a las empresas exportadoras. Y después los políticos hablan y hablan de crear empleo cuando actuaciones de este tipo han destruido el poco que quedaba en el sector primario.

También hemos conocido por los medios la denuncia sindical respecto al pago de horas extraordinarias a los extras y colaboradores en el rodaje de la secuela de 'Star Wars' en Fuerteventura. Resulta que la productora, Disney, contrató dos empresas, una británica y otra de Tenerife para que gestionaran dichas contrataciones. Pues resulta que la empresa tinerfeña abusaba de los horarios de los trabajadores sin remunerar esas horas extras, y trataban a los empleados temporales de forma casi esclavista, sin darles alimento ni agua para aguantar en el paisaje desértico de Jandía, según las denuncias sindicales presentadas ante la Inspección de Trabajo. Está claro que no es la actividad cinematográfica la culpable, al tratarse correctamente a los empleados contratados por la entidad británica y no así por parte de la empresa tinerfeña 'Sur Film Productions' que no ha contestado a los requerimientos de los periodistas para aclarar su papel en el sentido de si han actuado como explotadores o erraron en el presupuesto a la hora de cerrar el contrato con Disney.

Casetas de producción de la película Star Wars.
Por otro lado, está el hecho de que el rodaje se produjo en un Parque Natural, el de Jandía, que abarca (casi) toda la península majorera. Lo cual ha dado lugar a que se critique la presencia y trabajos de la producción cinematográfica en un espacio protegido. Hay que tener en cuenta que el Parque Natural tiene una extensión de 14.318,5 hectáreas (143.185.000 metros cuadrados), donde campan a sus anchas burros salvajes y cabras, pero que no todo este territorio tiene un mismo tratamiento, de hecho en el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural (PRUG) hay una zona de sensibilidad ecológica cuya protección es mucho más restrictiva que el resto del Parque. También cuenta con un Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN), por lo que habrá que remitirse a esos documentos para la correcta utilización del territorio. Asimismo, el Parque está dentro del catálogo europeo de Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA), si bien hemos de recordar que los propios colectivos ecologistas consideraron que esta protección no debía ser tomada en cuenta cuando se planteó construir un parque eólico justo en el istmo de La Pared, lo que podría perjudicar el tránsito de aves (en particular la hubara y el guirre) entre los dos grandes territorios de Fuerteventura.

Me preocupan estos temas porque se está dando una imagen negativa de la gran oportunidad que supone para las Islas Canarias la actividad de las grandes producciones cinematográficas, ya sea por la posible arbitrariedad o exceso de celo de Hacienda, por la escasa profesionalidad de empresas de las islas, o por el planteamiento restrictivo de las normativas ambientales en unas islas en las que más de la mitad de su territorio tiene algún tipo de protección. Quizás deberíamos sentarnos a meditar y solucionar estas cuestiones (y no olvidemos las trabas burocráticas que en estas islas paralizan cualquier iniciativa) para que podamos diversificar y especializar nuestra economía con actividades de alto valor añadido, no sólo para el turismo, sino también para la industria audiovisual y las industrias culturales.

No voy a contar aquí lo que supone para las Islas Canarias el rodaje de grandes producciones cinematográficas. No sólo permite dar a conocer la marca isleña y sus variados paisajes, sino que atrae a ese turismo de rutas por escenarios cinematográficos que no está interesado por el sol y playa (que también les puede interesar) ni por el botellón. Así que a ponerse a trabajar y a evitar que se extienda la cinemafobia entre los isleños y esos brotes de turismofobia que ya conocemos.

Más información:

sábado, 3 de junio de 2017

25 años de Ben Magec y la agonía del ecologismo en las Islas

César Manrique en Los Pocillos (1988. Dcha. yo trabajando)

Se cumplen 25 años de la creación de la Federación Ecologista Canaria Ben Magec. Participé en las reuniones para crear la Federación como miembro de la directiva de ASCAN que, junto a la tinerfeña ATAN eran las asociaciones pioneras del ecologismo en España. Fue un proceso interminable de reuniones en las islas. En Haría, en Mazo, Tenerife o Fuerteventura... el acuerdo llegó en La Palma y no fue fácil. ASCAN tenía entonces más de mil socios, con una directiva de expertos de distintos ámbitos y un grupo de voluntarios que habían obtenido la acreditación de guardas honorarios de caza y naturaleza con formación para poder intervenir en incendios. Nuestro presidente era José Julio Cabrera Mujica, empleado de banca (casi a punto de jubilarse realizó la carrera universitaria de Geografía), discípulo de Gunther Kunkell, Jaime O'Shanahan y otros veteranos defensores de la naturaleza como Servando Peláez o Luis García-Correa, entre muchísimos otros. Le siguió en el cargo el biólogo experto mundial en tortugas marinas o foca monje, Luis Felipe López Jurado.

Nuestra posición era defender un modelo de organización que pusiera el énfasis en la afiliación –captar socios garantizaba la independencia de la asociación y la implicación de la población- y realizábamos un amplio trabajo con los socios para poder garantizar a la organización la constancia en el análisis, intervención en los procesos administrativos (infraestructuras, planeamiento urbanístico, leyes, denuncias...) y acciones, con un gran esfuerzo para llegar a la sociedad y a los socios con actividades muy variadas y la presencia en los medios de comunicación existentes.

Había otras asociaciones similares como El Guincho en Lanzarote o ATAN y una treintena de grupos locales (hay que reconocer a muchos, pero me basta citar a La Vinca o Turcón por su rigor y constancia), pero había otros surgidos de movilizaciones muy concretas y con mucho mérito cuya existencia era –en ocasiones- unipersonal. Nuestra postura ante la federación de todos estos grupos era que no se podía fundamentar en colectivos y lemas porque socavaría la credibilidad y representación de nuestra (y las otras) asociación. Sin embargo, las demás asociaciones abogaron por la unidad detrás de unas siglas para hacer fuerza común en el Archipiélago. Yo imaginé entonces que detrás de este empeño que defendieron los representantes de El Guincho (con quienes debatíamos a diario nuestro rechazo) podría estar la visión de César Manrique de un movimiento ecologista unido y fuerte en el Archipiélago, como me comentó en una ocasión en El Almacén. No lo sé, otros tendrán que decir si fue así… Pero en la misma reunión que se acordó crear la federación, en Mazo, (1992, año del quinto centenario del Descubrimiento) comenzaron las controversias al plantearse por algún colectivo emitir un comunicado como Federación en contra de la celebración del acontecimiento histórico y calificarlo como un genocidio, con lo que no estábamos conformes porque entre la directiva y los socios de ASCAN no aceptábamos tal afirmación ni tal causa, o por lo menos, no entendíamos a qué venía esa cuestión en un mundo en el que la historia está plagada de fenómenos de conquistas, colonizaciones, expolios y genocidios… Por lo que no queríamos entrar en un mensaje que podría ser discutible razonadamente y que se alejaba de los objetivos estatutarios de nuestra Asociación.

Pero, como dije antes, crear la federación era lo que consideraban necesario en aquel momento, anteponiendo la unidad con el supuesto objetivo de ampliar el apoyo social al ecologismo en las islas. Nosotros considerábamos errónea la estrategia y defendíamos –sin éxito- que era necesario organizaciones estables en cada isla, ámbitos de coordinación insular y autonómica para mantener la labor de defensa del medio con constancia y anticipación, no con el modelo impulsivo y pendular -muy manipulable- de campañas o movilizaciones sobre un barranco o contra una construcción.

Era una época conflictiva, con una autonomía en pañales y con las primeras leyes de protección de espacios naturales. Pero se hacía un trabajo notable con una implantación notoria de la asociación y casi diaria presencia en los medios. Puede que fuera necesario crear la Federación, pero se corrió el riesgo de que las asociaciones y colectivos se diluyeran en dicho ente y perdieran sus potencialidades. Y creo que así ha sido.

Asimismo, Ben Magec nació en uno de los peores momentos de la historia del ecologismo en Canarias: César Manrique falleció ése año (hace ahora 25 años) en un inesperado accidente de tráfico al saltarse una señal de stop en el cruce que unía la carretera de la Fundación con la que va de Teguise a Arrecife. El choque lo sentimos todos, porque a todos nos llegó el golpe con toda su dureza. El ecologismo canario quedó huérfano (y creo que hasta nuestros días). El compromiso de Manrique ante los medios, frente a los tractores, o creando foros internacionales y su propia Fundación para que su mensaje llegara a todo el mundo, auguraba un liderazgo y una proyección sin límites, pero todo se esfumó o, por lo menos, se intenta mantener sin aquella capacidad vital que imprimía César a todo lo que hacía.

Aunque parezca lo contrario, me alegra que Ben Magec celebre la fiesta de su aniversario. Pero creo que fue una iniciativa errónea en su configuración que dio lugar a la desarticulación de diversas organizaciones que prácticamente han desaparecido, sin que Ben Magec supusiera un mayor esfuerzo o tenga una mayor visibilidad en la sociedad canaria (salvo en ocasiones puntuales, como es normal, más por el hartazgo ciudadano que por la dinámica de la Federación, como el caso de las prospecciones petrolíferas). Además, no ha aparecido un liderazgo como el de Néstor Martín-Fernández de la Torre o el de César que anime o estimule la colaboración de amplios sectores e imponga respeto o cierta aprensión entre los especuladores y representantes públicos. Tampoco creo que haya ninguna asociación o colectivo que tenga en la actualidad tantos socios y colaboradores como en aquellos momentos alcanzaron varias organizaciones.

25 años es tiempo suficiente para reflexionar y reconducir el ecologismo en las islas que no es causa de unos grupos, personajes o campañas puntuales, el problema es global y la actuación ha de ser local y persona a persona. Por ello, una federación que sólo federa los restos de un movimiento ecologista debe replantear su estrategia y reconocer sus errores. Y no digo con esto que tuviéramos razón en nuestras críticas cuando, porque asumimos entrar en la Federación hace 25 años, sino que el ecologismo es más necesario que nunca porque las amenazas que se cernían sobre el planeta ya son transformaciones traumáticas que ponen en riesgo a las especies. Y el ser humano es una especie más, la más inteligente, la que es capaz de autodestruirse.

jueves, 18 de mayo de 2017

Sun, sea, sand & sex: la fórmula de éxito del turismo de masas

Cartel de zona nudista en Maspalomas.

Puritanismos aparte, para ser sinceros, una gran parte –mayoritaria- del turismo de masas gira en torno a 'las cuatro eses' -las iniciales de sol, mar, arena y sexo en inglés-. Así lo reconocen los expertos aunque no figure o destaque explícitamente en encuestas y estudios o planes estratégicos de los organismos públicos, si bien los empresarios toman nota de esta realidad y adaptan sus establecimientos a la demanda de los clientes. De ahí la existencia de hoteles u otros para ‘adultos’ (una restricción ilegal) cuyo objeto no es evitar que los niños y niñas alteren la tranquilidad de las horas de solárium, que también, sino servir de reclamo para un tipo de público que la familia tradicional mira con cierto repelús, asombro o envidia. Otros lo anuncian más claramente: 'gay friendly', o abiertamente 'gay exclusive' o, para rizar el rizo, los 'hetero friendly'. Iniciativas todas estas con mucho éxito, por cierto, como el CC Yumbo, uno de los centros comerciales más rentables del sur porque ha superado su imagen de mamotreto de tiendas y bares obsoleto para ser reconocido como casi un parque temático LGTB de fama internacional en el ámbito gay.

Los elementos de las cuatro eses son: el sol que está ahí y es gratis, el mar también –aunque puede estar fría el agua-, la arena está en los huecos libres de hamacas y toallas, y el sexo… Hablemos de sexo y turismo. ¡Cuántas variables! Desde el ‘misionero’ en camita hasta el apareamiento en público de parejas hetero o gays, incluida grabación y difusión en redes sociales o en televisión para el morbo y el escándalo. No olvidemos aquellos programas sensacionalistas que pagaban un periodista y cámara para hacer públicos los coitos de parejas de turistas en las playas mediterráneas por la noche con voyeurs y carteristas pululando alrededor de su exhibicionismo voluntario o etílico. O sea, que no es una novedad.

Precisamente, este artículo tiene que ver por el ‘revuelo’ provocado por la difusión de imágenes de una pareja de homosexuales en pleno coito anal, coincidiendo con la celebración del Maspalomas Gay Pride. ¡Un escándalo! O una lástima. Lo cierto es que la fiesta para algunos tuvo que ser apoteósica pero no deja de ser una anécdota si tenemos en cuenta que el lleno en la zona turística era absoluto y entre turistas y residentes podríamos hablar de decenas –muchas- de miles de personas. Una masa bastante educada para lo que podría producirse a ojos de los más moralistas y reprimidos (o represores). Probablemente se den a diario imágenes más chocantes de 'cruising' o práctica del sexo en público en la mayoría de las playas de aquí y de todo el litoral español donde los exhibicionistas dan la nota. Pero algún destino competidor creerá que esta anécdota sirve para su objetivo de desprestigiar el gay pride y a Maspalomas.

Marco Aurelio Pérez habla del destino LGTB en 2013.

Volviendo al gay pride, valga la anécdota que les cuento sobre el interés económico de este turismo por lo que escuché cuando colaboré con la periodista Fátima Yráyzoz para que Maspalomas montara su stand propio en el ‘corner’ de Fitur 2013 dedicado al turismo LGTB. Una iniciativa impactante y que se ha mantenido, gracias a que la apoyó el concejal de Turismo, Ramón Suárez, y el alcalde sureño, Marco Aurelio Pérez. El salto de Maspalomas en solitario a los pabellones temáticos fue una sorpresa para muchos, en especial para el Cabildo y para el Gobierno de Canarias, enfrascados entonces en la pelea por el espacio de Canarias en la feria, cuando José Miguel Bravo montó un stand para Gran Canaria junto al espacio del Archipiélago. Lo cierto es que el mundo LGTB (y los demás productos especializados) no se acerca a la zona de Canarias, porque en Fitur se va a lo que se quiere conocer y los paseos procuran ser mínimos, salvo que se trate de algún curioso que quiera gastar zapatos. Aquel día, hablé con varios empresarios de otros sectores con intereses y algún negocio turístico. Todos realizaron al unísono el mismo gesto de friccionar los dedos como contando billetes cuando dijeron la palabra mágica: el turismo gay…



Sea como sea, sean LGTB o heteros, los y las turistas se activan con el sol y el buen clima. La piel al aire se tonifica, la comida, la bebida, el descanso y las ganas de compartir alegrías son parte de los condimentos que animan a liberar la líbido –en ocasiones más de la cuenta-. Y eso algunos países lo consideran una oportunidad o fortaleza, sobre todo para rejuvenecer la cada vez más anciana pirámide poblacional, como la campaña danesa que documenta la importancia de irse de vacaciones para subir las endorfinas y la natalidad.

Crucero de placer compartido...
Y poco a poco surgen nuevos ‘paquetes’ (sin segundas intenciones) para el turismo sexual con cruceros o complejos exclusivos para orgías, para ligues entre ‘singles’ o intercambios de parejas, para gays o lesbianas… O sea, que si hace cincuenta años algunos se escandalizaban con un bikini o intentaban que los hombres estuvieran a un lado de la playa y las mujeres al otro, ahora en el siglo XXI habrá que hablar, analizar y revisar los protocolos para que podamos convivir y ser felices bajo el sol que más calienta…

domingo, 14 de mayo de 2017

La encrucijada turística de África

Hammamet. Túnez.

En Las Palmas de Gran Canaria está la sede de Casa África, una institución que debería multiplicarse en cada una de las 'potencias' europeas que todavía mantienen los tópicos de que los africanos y en su conjunto el continente está conformado por 'pueblos inferiores'. Aprovecho que esta institución acaba de presentar hace unas semanas el libro de Roberto Ceamanos 'El reparto de África. De la Conferencia de Berlín a los conflictos actuales' para realizar una disquisición sobre el turismo en dicho continente. Una realidad de múltiples contrastes y contradicciones, como la presencia de productos que contrastan con las tendencias europeas de defensa de la naturaleza, mientras los magnates y monarcas acuden a costosos safaris para matar leones, elefantes y otras especies, algo propio de la época de la citada Conferencia (15 de noviembre de 1884, al 26 de febrero de 1885) en la que se habló por primera vez del 'espacio vital' de los países europeos por Friedrich Ratzel que tanto impacto (trágico) tuvo entre los nazis.
Añadir leyenda

Y es que África no nos es tan extraño ni lejano. Mi padre siempre decía -desde su visión de la primera mitad del siglo XX- que los canarios somos “europeos que nacemos en África y emigramos a América”, o una versión similar que señalaba que el canario tiene “el cerebro en Europa, los pies en África y el corazón en América”. O la visión académica del profesor Víctor Morales Lezcano: "Para Canarias, Europa es una evidencia; América una nostalgia; y África, un imperativo". A todo ello, le da una vuelta de realidad el que fuera eurodiputado socialista, Manuel Medina, quien responde que “A América hace tiempo que dejamos de emigrar los canarios porque allí nos tratan bastante mal. África es un continente imposible, totalmente hostil para el canario por su condición de europeo. Solo nos queda Europa que es de donde vivimos y donde todavía podemos sentirnos en casa. Me temo que el resto es literatura y retórica de la que suelen usar y abusar los políticos”.

Lo cierto es que durante siglos hemos vivido al lado y a espaldas o escondidas de los vecinos africanos. Numerosas incursiones de lado a lado para capturar esclavos o exigir rescates. Cabalgadas desde la torre de Santa Cruz de la Mar Pequeña (Ifni en el s. XV) en las costas moras o ataques berberiscos a las islas... Y luego los periodos de expansión colonial europea que coincidían con los de la decadencia o estertores del colonialismo español del que Canarias es heredera (el primer bastión colonial y -si no me equivoco- de los más veteranos en el mundo).


Pero ese distanciamiento no fue siempre así. Durante casi todo el siglo XX, las relaciones comerciales de Canarias con África fueron intensas, las latas de galletas Tamarán eran parte del equipaje de las caravanas que cruzaban el desierto y el desarrollo económico del Sahara, sus fosfatos, su comercio, la explotación del banco pesquero canario-sahariano... supusieron un importante crecimiento económico que también se vio acompañado por el desarrollo turístico en la zona, con guías y ofertas que incluían las Islas Canarias y los enclaves coloniales españoles en la costa noroccidental africana. De ahí el surgimiento en 1966 de la Feria del Atlántico, como escaparate para abrir la producción española a los países africanos recientemente descolonizados, según las previsiones (no tan exitosas como se esperaba) del Instituto Nacional de Industria.

Pero, los procesos descolonizadores también han dado un resultado descorazonador. Muchos países viven inmersos en crisis, conflictos de territorios e intereses (más de las multinacionales que fomentan esos conflictos para controlar las materias primas) que tuvieron sus orígenes en aquel reparto territorial que dibujaron con trazos rectilíneos en Berlín con el objeto de repartirse el continente y no de ordenarlo. De ahí viene la hostilidad que, con las crisis migratorias, no hace más que reafirmarse dado el trato que sufren los descendientes de los nativos de aquellos territorios esquilmados por las potencias coloniales, sin olvidar episodios sangrantes como el del Congo Belga y la labor 'civilizadora' del sanguinario rey Leopoldo II.

De todos modos, el turismo en África es de los de mayor crecimiento porcentual en el mundo, según los datos de la Organización Mundial del Turismo y sus previsiones para los próximos lustros. Con aumentos en torno al 7% hasta el 2030, pero que podrían ser superiores de no ser por los problemas graves que ahuyentan a numerosos potenciales visitantes: guerras y conflictos militares sin resolver, dramas de refugiados, hambrunas, subdesarrollo y falta de infraestructuras, corrupción (aunque no es que estemos para dar ejemplo en este tema), enfermedades endémicas: sida, ébola, malaria..., mala conectividad e infraestructuras y la herencia colonial devastadora.

Indígenas encadenados en el Congo Belga.
A todo ello, se suma desde hace unos años el terrorismo de organizaciones fundamentalistas que han provocado un descenso en la llegada de turistas en el último lustro en torno a un 3,3% arrastrado por la caída del turismo en  la zona de África del Norte (que sólo son cuatro países) con un -11,7%, con el problema de que estas cifras siguen cayendo, al igual que los ingresos por turismo, llevando a la que fuera boyante zona mediterránea africana a situarse como la región con la menor cuota de mercado turístico del planeta. Por su parte, en el África Subsahariana (48 países) es casi inapreciable el aumento del turismo.

El resultado es que de los destinos más importantes en África son: Marruecos, Suráfrica y Túnez, seguidos por Argelia, Botswana y Zimbawe. Hay siete países que no tienen ni datos de turismo (Gabón, Guinea Ecuatorial, Liberia, Mauritania, República Centroafricana, Santo Tomé y Príncipe, Burundi, Eritrea y Somalia), así como hay un grupo de países que supera el millón anual de turistas (Uganda, RU de Tanzania, Namibia, Mozambique, Mauricio, Kenia y Ghana), mientras otros países viven una tímida actividad turística o una franca decadencia, como es el caso de Burkina Faso, Angola, Gambia, Guinea Bissau, Leshoto, Reunión, Sierra Leona o Togo. Egipto está situado por la OMT entre los países de Oriente Medio.

Esta organización internacional considera que África vuelve gradualmente a la senda del crecimiento. Para la OMT la disminución en un 3% de la llegada de turistas internacionales al contiente en un 3% “debido a los problemas de salud pública y de seguridad que ha sufrido la región”. Unas cifras que no recogen la imagen que el continente africano tiene para los turistas en el mundo.

Pero bueno, ahí estamos los canarios para impulsar el turismo en países africanos, gracias a la iniciativa de empresas como Binter Canarias, capaz de crear una completa conectividad macaronésica y noroccidental africana con vuelos a Madeira, Cabo Verde (Praia y Sal), Portugal (Lisboa), Gambia (Banjul), Senegal (Dakar), Marruecos (Agadir, Marrakech, Casablanca), Azores y El Aaiun (Sáhara Occidental)

martes, 9 de mayo de 2017

Maspalomas, el gran parque temático no tiene quien invierta

Vista de las dunas de Maspalomas.
Buscando en Internet se puede leer que la inversión de la empresa de la familia Kiessling en el Siam Park de Maspalomas podría ascender a unos 62 millones de euros (no sé si incluye el hotel previsto). Bienvenido sea ése dinero y que aumente la oferta de ocio para el gran destino turístico de Canarias y su icono, Maspalomas, con sus dunas, charca y palmeral, aunque todo esto esté un poco manga por hombro: las dunas desaparecen progresivamente; el palmeral abandonado como lo está el jardín/palmeral/laguna Tony Gallardo; los conflictos entre empresas han frenado la renovación de los establecimientos obsoletos (hoteles y centro comercial); los quioscos playeros llevan años en un almacén esperando el permiso de Costas… Pero bueno, el Cabildo ha presupuestado este año (¡por fin!) un tímido millón y pico de euros para el espacio natural y anuncia que incrementará la partida en futuros ejercicios. Mientras tanto, las instituciones miran para otro lado, por ejemplo, hacia la nueva playa artificial de Santa Cruz de La Palma (realizada con 25 millones de euros, según lo publicado, invertidos por el Gobierno del Estado).

Para explicar este asunto tengo que volver a contar la anécdota de la reunión en Madrid entre los Kiessling y el alcalde de San Bartolomé de Tirajana, Marco Aurelio Pérez durante la celebración de Fitur en 2012. Como comisario del 50 aniversario de Maspalomas Costa Canaria, andaba con Pepe Dámaso -autor de la imagen de la conmemoración- curioseando por los stands y la familia germana propietaria del Hotel Botánico, muy amigos de Pepe, le indicaron que querían hablar de un proyecto con el primer edil tirajanero, y allí mismo se produjo el contacto. En aquel momento los dueños del Loro Parque dudaban porque decían que sería muy difícil competir con el mejor parque temático de la isla: la playa de Maspalomas, pero ahí están y dicen que será el mayor parque acuático de Europa (no sé si será cierto o es el típico tópico tan manido para vender). Han pasado cinco años y parece que todos los trámites están a punto de concluir y comenzar las obras.

Pues así están las cosas. Un parque acuático privado con una inversión multimillonaria, mientras el gran parque temático –natural- de la isla sólo recibirá un -honroso- millón y pico de euros. Y planteo este asunto porque el disputado voto del diputado de Nueva Canarias (que se presentó junto al PSOE y además es concejal de Turismo en Las Palmas de Gran Canaria) , va a entrar en la mesa de negociación de los Presupuestos Generales del Estado con diferentes propuestas para mejorar la financiación de las Islas (a ver si de una vez se consolida un sistema y no tener que esperar que algún diputado tenga en su mano la balanza). Y entre otras cosas, ha anunciado que pedirá financiación para la MetroGuagua capitalina, pero no he oído nada de pedir a Costas que incluya financiación para recuperar el ecosistema dunar de Maspalomas. Cosa urgente y de la que depende un tercio del PIB insular y un poco más del empleo en la isla. Bueno, siendo justos, no vamos a culpar de este lamentable olvido en los Presupuestos del Estado al congresista Pedro Quevedo, ya que lo justo es compartir esa desidia con los otros siete diputados por esta provincia (3 del PP, 1 del PSOE, 2 de Podemos y 1 de Ciudadanos), creo que son todos de esta isla, por lo que probablemente sepan de lo que hablo. Y no cito a la Comunidad Autónoma porque si mal no recuerdo este tema compete a Costas que es un organismo del Gobierno Central (aunque el Gobierno de Canarias debe colaborar con el palmeral y también resolver el entuerto que ha provocado al aprobar un deslinde de la zona protegida que ha sido ‘tumbado’ por los tribunales porque en los planos marcaban una cosa distinta a lo que ponía el texto de la ley).

Eso, que hay mucho que hacer y no tanto para invertir en Maspalomas -y menos si se reparte entre todos-. Y así, con poco que hagan, tendremos un parque temático original, auténtico, natural, que competirá con cualquier destino turístico. El único oasis-playa de Europa.

150.000 gracias y seguimos...

Contador de visitas de 'mi' blog que también es de ustedes.
Hoy puedo manifestar mi asombro y agradecimiento a todos (y todas, sin permiso de la RAE) los que encontraron alguna respuesta o un asunto de interés en estas páginas, hallaron la información o la opinión sobre un sector tan particular (y poco valorado por las instituciones) como es el turismo, el turismo de Gran Canaria (particularmente) y sobre todo la vertiente histórica del sector o las ideas y propuestas que he planteado públicamente. Y es que 150.000 lecturas en un blog tan peculiar son muchas lecturas. Una cifra que produce escalofríos y emoción.

No voy a aburrirles con datos y cifras, pero permítanme que haga hincapié en una cuestión. Esto lo he hecho por gusto. Sin ataduras, sin censuras, por convicción y por deseo de compartir y debatir con todos ustedes sobre una temática que aborda la principal actividad económica de estas ínsulas. No tengo apoyo publicitario ni económico. No tengo nadie que haga el trabajo por mi, pero cada artículo y cada comentario o enlace que hacen de mis artículos me emociona y me anima a continuar. Procuraré no dejar tantos días entre artículo y artículo, si ustedes me lo permiten y no les causa molestia.

Por todo ello, gracias. Espero poder seguir aumentando la lista de artículos (252 llevo ya) y que ustedes los disfruten.

lunes, 8 de mayo de 2017

Troglodisla

Triángulos labrados en el interior de la cueva
La inclusión de la candidatura de Risco Caído y los espacios sagrados de montaña de Gran Canaria para convertirse en Patrimonio de la Humanidad por la Unesco es una buena noticia, excelente para una isla que es referente de atracción turística más allá del sol y playa. Me alegro por Artenara y los municipios cumbreros, pero reitero mi opinión de que es una oportunidad que debe completarse y poner en el punto de mira el patrimonio de cuevas de toda la isla.

Hace cinco años publiqué un artículo al respecto, ya que había intentado que el proyecto incluyera el patrimonio troglodítico que se extiende por toda la isla y que denominé 'Troglodisla', ya que ha quedado fuera de esta candidatura un patrimonio único y variado como es la Cueva Pintada, Cuatro Puertas, las iglesias cueva de Artenara, El Pajar o Guayadeque, junto a otras muchísimas cuevas de distintos usos que hacen de Gran Canaria el lugar del mundo (sí, de todo el planeta) con mayor cantidad, calidad y variedad de usos de construcciones en cueva que se han desarrollado durante siglos y que permiten contar en la actualidad con una oferta de casas cuevas turísticas que pocos lugares del planeta pueden ofertar.

Para que puedan ver con detalle mi propuesta les dejo aquí el enlace:
http://islasbienaventuradas.blogspot.com.es/search?q=Guayadeque

Y aquí tienen el de la candidatura de Risco Caídoy los espacios sagrados de montaña de Gran Canaria:
http://riscocaido.grancanaria.com/

martes, 18 de abril de 2017

El origen canario del 'Gran tour' norteamericano

Familiares de Luis Suárez Galván a comienzos del siglo XX.

Este año se cumple un siglo del fallecimiento de uno de los grancanarios más destacados en la historia mundial, Luis Suárez Galván (o Galbán). Un caso de éxito de emigrante que se conviertió en un empresario de éxito internacional, fundador del Banco de Cuba, Gran Maestre de la Logia de Cuba, presidente de honor de la Cámara de Comercio de Cuba y un filántropo como pocos ha tenido la isla, en especial su municipio de Santa María de Guía. Vaya aquí este homenaje que he publicado en la revista 'Welcome Gran Canaria' que se distribuye gratuitamente en hoteles y puntos de información turística. Espero que en alguna ocasión el empresariado canario y el Cabildo de la isla otorguen el mayor reconocimiento a este gran-canario que, además, dejó una descendencia que han destacado como pioneros en la historia del turismo mundial y mecenas culturales, quienes conservaban obras del artista galdense Antonio Padrón que acaban de 'redescubrirse' porque en su tránsito a las Américas saltaron al olvido o desconocimiento en la isla.

La historia del turismo tiene orígenes mitológicos, religiosos o curativos, con visita a lugares sagrados o balnearios. Sin embargo, los estudios sitúan el origen del turismo moderno en la etapa del 'Gran Tour' europeo entre mediados del siglo XVII y la década de 1820 para aristócratas con inquietudes artísticas, fundamentalmente el movimiento del romanticismo, que los llevaba a visitar los iconos de la cultura clásica (palacios, catedrales, obras escultóricas o pictóricas) con Italia como destino final tras recorrer paisajes de Francia, Alemania u otros países. Estados Unidos no podía ofrecer esos monumentos, pero el desarrollo de la ciudad de los rascacielos y una naturaleza espectacular con las cataratas de Niágara como reclamo, propiciaron un tour que fue documentado a comienzos del siglo XX por una familia de canarios en un interesante álbum de fotos y otro de postales que pudo ser salvado de la destrucción cuando iba a ser tirado a la basura.

Estos álbumes pertenecieron a los descendientes de Luis Suárez Galván (Santa María de Guía, 1851, La Habana, 1917). La colección cuenta la odisea de éxito de un emigrante a través de postales de los centros urbanos de moda a comienzos del siglo XX (Cuba, Nueva York, Londres, Amberes, París y ¿por qué no? Gran Canaria).
Luis Suárez Galván partió a Cuba con quince años para trabajar en el comercio de su tío, José Antonio Galván Pagán, del que se hace cargo en 1872 al regresar su tío a las Islas Canarias. Dos años después convence a su hermano Eugenio para que culmine los estudios de Ingeniería y se traslade con él a Cuba.

Paseo en coche por el puente de Manhattan.

En 1879 viaja por primera vez a Estados Unidos para establecer sus negocios. Nunca olvidó sus raíces y con sus beneficios reformó el mármol blanco y negro que luce el suelo la Iglesia Parroquial de Santa María de Guía. También ejecutó la red de suministro de agua de abasto para Guía.

La producción y exportación de azúcar le obliga a organizar los transportes con vapores como consignatario de las líneas de Nueva Orleans, Galveston y Larriga y Cia de Liverpool. Además, representa la aseguradora más importante del momento, la alemana Aachen & Munich Fire Insurance. En 1904 es nombrado presidente de la Cámara de Comercio de Cuba, y Presidente de Honor en 1908. Igualmente, es directivo del banco North American Trust Co, a partir del cual organiza y preside el Banco Nacional de Cuba en 1901 hasta que instó a que fuera un cubano el presidente del mismo. Al fallecer en La Habana, el gobierno cubano decretó que ondearan las banderas a media asta.

El objeto de su empresa abarcaba importación y exportación de azúcar, droguería, productos químicos, lubricantes y gomas, ferretería, víveres, mieles, ceras y vegetales; seguros contra incendios; automóviles y transportes marítimos.
Pero el descubrimiento turístico es el álbum que comienza con la partida desde el puerto de ‘Havana’ y finaliza con el regreso desde los muelles de Nueva York. Un viaje que realizan los hermanos Federico y Eugenio Galván Ramírez, unos turistas modernos que visitan los recursos más atractivos de la costa Este de EEUU. Una travesía que documentan con una colección fotográfica artística en la que observamos los rasgos de movimientos como el futurismo o el modernismo.

Además, estamos ante la prueba documental de uno de los primeros Gran Tour realizados en los Estados Unidos de América del Norte. De hecho, hay que remontarse a 1863 para encontrar los primeros libros de viajes en EEUU, escritos por Mark Twain, si bien los recursos turísticos surgen a finales del citado siglo, como los Parques Nacionales de Yellowstone, 1890; Josemite, 1890; y Monte Rainier, 1899.

Paseo relajante en Lake George.

La ruta de los hermanos parte de La Habana a Nueva York, donde visitan sus oficinas para desplazarse al hotel The Antlers, en Lake George, y a continuación visitar las cataratas del Niágara.

Además, las imágenes nos sitúan en momentos históricos: el hundimiento del Maine y la pérdida de la última colonia española en América tras la guerra con EEUU, el auge del capitalismo, el fenómeno migratorio y el hundimiento del Valbanera, el de mayor número de víctimas de la historia naval española.

Entre las postales de Cuba destacan la de tropas mambises (guerrilleros independentistas) y los restos del acorazado norteamericano 'Maine', hundido en enero de 1898 por una explosión fortuita que utilizaron los magnates de la prensa Hearst y Pulitzer para promover la Guerra hispano-estadounidense. No era el inicio del movimiento insurgente, ya que previamente se produjo la guerra de los diez años (1868-1878) y la 'guerra chiquita' (1879-1880).
Los descendientes de Luis Suárez Galván están repartidos por EEUU y España, si bien los hermanos Galván Ramírez regresaron a Gran Canaria donde fueron impulsores de su desarrollo económico y turístico, participando en la fundación de la Sociedad Fomento y Turismo en 1915.

viernes, 31 de marzo de 2017

Orígenes 'bichados' del turismo de masas en España (I)

Maspalomas y el Centro Helioterápico.
Cada vez somos menos los que recordamos que hubo un tiempo en el que la intervención sobre el sector turístico era asfixiante, dirigida hacia objetivos políticos y económicos que poco tenían que ver con el desarrollo del sector, y lo condenaba a la incertidumbre y a una trayectoria errática llena de obstáculos (especulación, masificación, precios bajos...). Hoy día ha cambiado, pero probablemente perduren muchos de los problemas de raíz que fueron abonados en aquellos años en los que se gestó el actual modelo de turismo de sol y playa.

Para entender esta situación hemos de remontarnos a los orígenes, cuando el auge de las comunicaciones y la 'aceptación' de España en el contexto internacional en uno de los bandos de la 'guerra fría' es aprovechado por el Gobierno Español para abrirse a los países europeos y atraer sus divisas para poder hacer frente al déficit comercial. La política de crecimiento industrial propiciada por los Planes de Desarrollo (1959-1973) pretendía un aperturismo de una economía estancada y autárquica que hacía peligrar el propio régimen dictatorial. Algunas zonas como las Islas Canarias o Baleares mostraban la potencialidad del turismo para atraer divisas, por lo que Franco encarga a Manuel Fraga la proyección, estructuración e impulso del sector a través del Ministerio de Información y Turismo, un sector hasta entonces dedicado a encuentros religiosos, campistas y turismo social en Residencias de Educación y Descanso. El Nacional-Catolicismo era sustituido por la tecnocracia opusdeísta que provocó una profunda transformación económica que superó el inmovilismo político.

En los sesenta se sentaron las bases del modelo turístico español y canario, una etapa con apenas referencias para establecer la capacidad de expansión del turismo de masas, impulsado por la obsesión del régimen político por consolidar el desbloqueo diplomático y su incorporación a los organismos internacionales. La nueva política económica del Plan de Estabilización y los siguientes Planes de Desarrollo apostó por un desarrollo fuerte y sostenido pero carente de financiación, lo cual consolidó un modelo asentado en la improvisación y la instrumentalización del sector turístico con fines ajenos a éste. Se buscaba el máximo crecimiento al precio que fuera, a lo que contribuyó un mercado que logró por sí solo el objetivo pero al que exigían superar las marcas con un crecimiento turístico carente de criterios selectivos y un análisis económico cortoplacista en el que los costes sociales o las distorsiones en la asignación de recursos fueron infravalorados o, directamente, ignorados. La administración puso al turismo al servicio incondicional del desarrollo y comprometió así su futuro.

Los instrumentos usados en el momento fueron:

  • Política de precios autorizados.
  • Líneas de créditos especiales que no contemplaban la internacionalización.
  • Creación de una oferta de propiedad pública o mixta.
  • Actuación sobre las infraestructuras y campañas de promoción. 

Lo más grave fue la política de precios, con autorizaciones que año tras año eran inferiores a las tasas de inflación que soportaban las empresas turísticas, lo que supuso una infravaloración de las ventajas que presentaba la oferta española respecto a sus competidores en Europa.

El sociólogo Amando de Miguel y el propio Sindicato Nacional de Hostelería y Actividades Turísticas advertían del desfase, al indicar respectivamente que “los servicios públicos que consumen los turistas no compensan las divisas que traen”, o más claro: “se ha venido negando, año tras año, los aumentos de precios debidamente proporcionados a la subida de los costes”, de ahí que en poco más de una década (entre 1955 y 1973) la pérdida de calidad económica se podía cifrar en un 68% por unos precios muy bajos que impedían la profesionalización del sector, su proyección de futuro y unas bajas tasas salariales que hubo que afrontar en las décadas posteriores.

Así, el turismo se convirtió en fuente de financiación y creadora de renta sin recibir un tratamiento igualitario respecto a otros sectores muy protegidos. O sea, se buscaba inflar la burbuja sin límite, rebasar permanentemente los topes de afluencia a costa de convertir al sector en antieconómico, empresarial y socialmente, a la vez que se descapitalizaba.

Construcción del Hotel Fariones (Lanzarote)
De ahí que la primera industria exportadora del país no accedía a los instrumentos de la política de exportación, con una política de Crédito Turístico pensada para financiar la construcción de alojamientos y dejar fuera las inversiones en el exterior. Y aún así, el crédito no era barato y su volumen, por ésto y por falta de voluntad política, fue notoriamente bajo. De hecho, el crédito turístico en los sesenta era casi anecdótico y en 1973 apenas representaba el 6% del crédito oficial. Esto condenó al control extranjero de un importante número de empresas hoteleras cuyas inversiones fueron un anticipo de contratación, con unos precios que acababan por estrangular a las empresas y obligaban a la venta o cesión de los establecimientos, o en el mejor de los casos a sobrevivir sometidos a la dependencia, a la vez que se fomentaba la especulación sobre nuevos suelos ante la pérdida de calidad de los destinos descapitalizados.

Un episodio de esta guerra perdida fue el intento del ministro Sánchez Bella de transformar las Oficinas Españolas de Turismo en el extranjero en una alternativa al monopolio de los turoperadores, frente a lo cual se recibió un duro ataque por la Federación Universal de Asociaciones de Agencias de Viajes (FUAAV) en su cumbre de Lisboa (1972) que hizo dar marcha atrás al intento.

Algo similar ocurre con las infraestructuras y las prioridades, al relegar los valores estéticos, ecológicos y otros a criterios técnicos, los cuales además chocaban con una realidad que limitaba o impedía tomar las riendas del sector: la incapacidad de las administraciones (que partían de una realidad centralista), en particular la Local, para atender las necesidades derivadas del rápido crecimiento del turismo.

El turismo en el III Plan de Desarrollo se encuentra, además, con la crisis internacional del petróleo y la acuciante necesidad de captar divisas para hacer frente al sobrecoste de la energía tras la guerra del Yom Kipur, al cuatriplicarse el precio del barril de crudo. Sin embargo, esta situación no provocó un crecimiento moderado, sino lo contrario con crecimientos superiores al 30% llegando incluso al 38,8% dos años después del conflicto árabe israelí. Ante este contexto, el Plan establecía unos objetivos e inversiones que incorporaban más de 750.000 camas turísticas, pero para ello hacía falta mejorar infraestructuras (redes de agua, saneamiento, electricidad, carreteras, embalses, centros sanitarios y un largo etcétera): la pescadilla que se muerde la cola. El Plan se extendía como una gran mancha sobre el litoral español y, particularmente, en los archipiélagos.

Proyecto urbanizador de la isla de Lobos
A estas políticas se suman las inversiones alemanas alentadas por la Ley Strauss (ventajas fiscales para invertir en países subdesarrollados) para crear, por ejemplo, fondos inversores como IFA (hoteles en Gran Canaria) o Geafond (Corralejo e Isla de Lobos), en una época en la que se compraba suelo sin urbanizar y sin planificar. Recordemos que en Fuerteventura a principios de los setenta tan sólo había un técnico de urbanismo para toda la isla... mientras desde el Ministerio se aprobaban Planes Especiales de Turismo ponía en el mercado suelo para cientos de miles de camas por todo el litoral. En el caso de Lanzarote, por ejemplo, el alcalde de Teguise llamó a uno de los pocos abogados para que subiera desde Arrecife para una consulta. D. Emilio Sáenz llego a la Villa y se encontró en un sombrío salón de plenos la gran mesa ocupada por tomos y tomos de papeles bien ordenados en cajas y, al fondo, al alcalde abrumado que le dice: “Este es el proyecto de Costa Teguise que han mandado los de Explosivos Río Tinto. ¿Qué hago?”, a lo que le respondió: “¡Aprobarlo!”. Respecto a Gran Canaria, al éxito de la capital insular se sumaría el fenómeno de Maspalomas Costa Canaria y el papel de la Casa Condal que hicieron de esta iniciativa un éxito que arrasaría con sus propios promotores.

El resultado del desarrollo turístico en la década de los sesenta y comienzos de los setenta fue decisivo para la economía española, convirtiéndose en la partida decisiva para compensar el déficit de la balanza comercial, si bien a mayor crecimiento también crecía el déficit comercial, pasando en dicha época de 279 millones de dólares a 2253 millones, debido a la debilidad de las exportaciones frente a las grandes necesidades de importación que provocó el proceso de desarrollo económico, particularmente la industrialización que auspiciaba el régimen. Aún así, en aquella época, los ingresos por turismo fueron tan importantes que superaron a la principal fuente de divisas: las remesas de los emigrantes y las inversiones extranjeras juntas.

No obstante, el turismo partió la historia de España y se puede afirmar que hay una historia antes y otra después del turismo. La revolución del turismo

Fue el fin de una economía agrícola para crear una de servicios, a precio de saldo, al tomar el rumbo más fácil que el Plan de Desarrollo no concibió como un esfuerzo por remodelar el crecimiento de la economía y aprovechar mejor la gran oportunidad que se brindaba al país. Por el contrario, se alimentó la 'bomba' (hoy decimos 'burbuja') del turismo con un modelo económico marcadamente exógeno y dependiente.

Zonas turísticas aprobadas en Fuerteventura (1973)
Tal fue el despropósito de la política económica que no contentos con los precios máximos autorizados, el Gobierno español también utilizaba la política monetaria para intentar hacer caja, perjudicando al sector. De ahí que las devaluaciones de la peseta (1960, el dólar se encareció al devaluar la peseta de 42 a 60 por dólar; en 1967, fue de 60 a 70 pesetas por dólar). Esta obsesión por los precios bajos produjo dos efectos destacados: caía el nivel económico de los visitantes y, sobre todo, ponía en peligro la salud de las empresas del sector.

El precio era el principal reclamo y se olvidaba -el Gobierno- de poner en valor las posibilidades de evasión, lo inédito, lo pintoresco, el clima agradable, la apuesta por la salud, la cultura, la moda, etc... El resultado fue que empeoró la posición relativa de España entre los destinos turísticos y obligó a las empresas a actuar en condiciones de explotación prácticamente insostenibles para mantener nuestra posición por los precios bajos y, por tanto, con un sector con salarios precarios. Aunque no hemos de olvidar que veníamos de una economía agrícola que no daba para vivir a los campesinos.

En Canarias, a pesar de todo, tuvimos la suerte de contar con 'profetas' e ideólogos del turismo como Néstor Martín-Fernández de la Torre y Cesar Manrique. Pero no fue suficiente...

domingo, 12 de febrero de 2017

La caja de Pandora del Festival de Música de Canarias

The english concert (La opinión de La Graciosa)
El Festival de Música de Canarias (FMC) está frente a su realidad, liberado del aura de intocable que ha perdurado 33 años, a pesar de tratarse de la apuesta institucional más cara y que hipoteca el resto del abanico de la política cultural autonómica. Pero he aquí que este año todo el mundo opina sobre esta edición y se posiciona en torno a si el programa era bueno o malo; llena auditorios o era un fracaso de público, en algunos casos con premoniciones apocalípticas. Yo he preferido esperar a la bajada del telón y, frente a valorar si hubo o no público, prefiero ver si se cumplieron los objetivos originales de este Festival, para ver de qué hablamos y en qué gastamos el dinero que se niega a otras áreas culturales o de servicio público desde hace 33 años.

La llegada de Nino Díaz, el nuevo director (y van tres después de la larga dirección de Rafael Nebot), conllevó un cambio de programación que incluía más espectáculos y la participación de bandas como las de los municipios de Santa Cruz y de Las Palmas de Gran Canaria. Una incorporación que no creo que sea tan fallida en cuanto a calidad sino a la elección de los espacios donde actuaron. Pero volviendo al tema, la programación de esta 33 edición levantó críticas furibundas y el rechazo más radical de los consejeros del festival y de diversos medios de comunicación. Se afirmaba que se perdería unos 400.000 euros en la recaudación de taquilla. Al final ha sido en torno a 200.000 euros que asumirá el Gobierno de Canarias desde sus presupuesto como ha sucedido desde el primer Festival de Música hace 33 años y en el que ha habido ‘derramas populares’ mucho mayores que esta, pero parece que ése no es el problema para los que en estos meses han abierto la caja de Pandora de este festival. Y no es que el FMC sea malo, ni bueno, es resultado de la decisión de los políticos que votamos y tenemos que asumirlo, pero no silenciarlo cuando no nos interesa.

Pero entre tanto artículo y posicionamientos, no he visto que se aborde lo verdaderamente importante, y es que este festival surge con la excusa de elevar el nivel cultural musical en las islas y atraer turismo cultural. A la vista está que después de 33 ediciones y no se sabe cuántos millones de euros o miles de millones de pesetas seguimos con una sociedad sin un incremento sensible de la cultura musical (y tampoco educación musical, por no decir educación en general), porque la volatilidad de los espectadores en los espectáculos musicales -los no gratuitos- ha quedado de manifiesto, cuando después de 33 festivales debería tomar el testigo la segunda generación de nacidos desde la creación del FMC.

Tampoco se ha producido un cambio en la atracción turística como se anunció desde el principio. En 2016 se vendieron 288 entradas a turoperadores. Puede que alguno más acudiera por sus medios, pero bueno… queda claro que no estamos ante uno de los cometidos que más potencie la organización del Festival, lo cual no me extraña.

Lo dicho, sigo sin entender tanta descalificación y catastrofismo general. Es evidente que en esta edición hay fallos –siempre los habrá, lo sé por experiencia en festivales-, pero no creo que merezcan los artículos u opiniones que se han producido durante estos meses que han desmotivado también a algún que otro espectador indeciso, ni creo que sea el fin del Festival porque mientras pague el Gobierno se mantendrá. Quizás en la crítica haya otras múltiples razones, sobre todo si tenemos en cuenta que se trata de un festival “del” Gobierno de Canarias. Pero lo importante es que acaba de abrirse la caja de Pandora (33 años tarde, tristemente), y ahora podemos -o deberíamos- analizar en profundidad si se cumplen los objetivos iniciales o si en realidad hay objetivos. Mientras, tenemos otras realidades que nos enorgullecen como la Sociedad Filarmónica de Las Palmas, la primera creada en España; los Amigos Canarios de la Ópera que celebran este año su 50 festival... Es la demostración de que la sociedad civil puede hacer las cosas bien, por mucho menos dinero y por mucho tiempo.

viernes, 13 de enero de 2017

Si Néstor -y Miguel- levantara la cabeza...

Pueblo Canario en su etapa de esplendor turístico.
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria anuncia la inversión de un millón de euros para rehabilitar cubiertas y reformas de urgencia en el Pueblo Canario y el bodegón en este año, y está previsto que el año 2018 se aporte otro millón y medio para la 'puesta a punto' de este 'Bien de Interés Cultural'. Algo es algo, pero en absoluto es suficiente. Ni tan siquiera es digno de la herencia de Néstor Martín-Fernández de la Torre y no sólo hablo de su obra pictórica (que no pertenece al Ayuntamiento, sino que está cedida por su familia) sino de su aportación a lo que fue el gran cambio de una economía del sector primario a una de servicios turísticos, propiciando el mayor desarrollo conocido en este territorio. Y no es digno porque no se trata de engrandecer el papel del artista y su obra polifacética, sino de restaurar unas semirruinas provocadas por la desidia endémica del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para con este espacio/museo/artista.

Permítanme un inciso importante: la obra del Pueblo Canario fue realizada en dos etapas (1950 y 1956) por el arquitecto Miguel, hermano de Néstor (fallecido en 1938), con quienes también trabajó Rafael... Un arquitecto que dejó una gran cantidad de obras -y proyectos- destacadas en las islas, principalmente en Gran Canaria.

Pero tampoco me satisface el papel de las demás instituciones. Llámese Cabildo, con su casi simbólica participación en este Pueblo Canario que es museo, pero también santuario del turismo en la capital insular; o el Gobierno de Canarias, que tiene una deuda histórica con Néstor Martín-Fernández de la Torre, a quien ha ninguneado a pesar de su importancia en todos los ámbitos, cuya labor supera el reconocimiento personal, al transmitir o contagiar sus ideas y su sensibilidad ("Hacer de la vida una obra de arte") a numerosos discípulos o adeptos de la talla de Pancho Guerra, Néstor Álamo, Sergio Calvo, Santiago Santana, Felo Monzón, Juan del Río Ayala, César Manrique..., o entidades como el Centro de Iniciativas y Turismo junto a otras. Sin olvidar de su poco divulgado protagonismo como uno de los grandes artistas internacionales en el simbolismo y el modernismo.


Además, yo creo en el potencial inexplorado de su faceta como ideólogo, profeta y artesano del turismo en las islas, en particular en Gran Canaria. No insistiré en sus obras que le recuerdan (Pueblo Canario, Parador de Tejeda, Casa del Turismo...), sino en sus ideas que no son proyectos de hace 80 años, sino una forma de ver, entender y hacer que merece una actualización y continuidad, aunque es difícil que los políticos actuales dejen de mirar y copiar en otros lugares en vez de buscar la originalidad creativa que desarrolló e inculcó Néstor. El agónico y sin proyecto Pueblo Canario debería ser ése espacio en el que se encontrara el laboratorio de ideas del turismo de la isla. Pero ni para escuchar a la sociedad civil, a los defensores y familiares de Néstor, pudimos ver en la convocatoria ciudadana que se celebró en el Club Prensa Canaria (con participación del nieto del arquitecto, José Miguel Martín-Fernández Periquet, el divulgador del conjunto arquitectónico y artístico, Joaquín Nieto Reguera, Daniel Montesdeoca, director del Museo Néstor, José Antonio Sosa Díaz-Saavedra, catedrático de Arquitectura, y el autor de estas líneas). No asistió, insisto, ninguno de quienes tienen en sus manos el destino de este conjunto (acudió un edil de Unidos por Gran Canaria, partido en la oposición en el Ayuntamiento capitalino). Pero, si no les interesa lo que opine la ciudadanía, podrían al menos debatir públicamente cuál es el proyecto de Pueblo Canario, de contenidos teóricos y artísticos de lo que podría ser un verdadero centro atlántico de arte y turismo ¿o es pedir demasiado a nuestros representantes?
Logo del acuario 'Poema del mar'

Es digno de mención el hecho de que en días previos a esta noticia, nos enteramos de que el mismo Ayuntamiento invierte 6 millones de euros en mejorar las infraestructuras del entorno del acuario 'Poema del mar', el cual se encuentra en una zona con graves problemas de tráfico en horas punta y también en las horas 'valle'. Un establecimiento cuyos promotores han sido perdonados al pago de 600.000 euros en impuestos municipales. Esto sucede mientras el mismo ayuntamiento ha permitido durante décadas convertir el pueblo canario en un ente agonizante y a Néstor en un icono de rango localista al que denigran con un logo del acuario que debería ser retirado de inmediato.

También es digno de mención el apoyo que el mismo empresario recibe del Gobierno para que le faciliten la construcción de un parque acuático en el sur de Gran Canaria, mientras seguimos esperando alguna alusión (presupuestaria) a las distintas facetas en las que destacó Néstor en el arte y el turismo por parte del Gobierno de todas las islas.

Una lástima. .. Si Néstor -y Miguel- levantara la cabeza...

lunes, 9 de enero de 2017

El reto turístico en Gran Canaria: el diálogo

Cauces, proyecto de parque y propuesta inicial de estación de tren.
 Francamente, me resulta muy complicado abordar este tema que enfrenta a los grupos de gobierno del Cabildo y del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana (y de paso, al de Mogán) a colación de la aparición de restos arqueológicos en la zona de El Veril, donde el alemán Wolfang Kiessling -que ha hecho de Tenerife un lugar más atractivo si cabe gracias a sus parques temáticos-, promueve un parque acuático tipo Siam Park. El motivo de mi tribulación se debe a que no comprendo cómo una anécdota o una posible noticia positiva puede convertirse en uno de los más graves conflictos institucionales visto en Gran Canaria.

En el fuego cruzado entre los presidentes electos de ambas instituciones veo cierta desproporción respecto al hallazgo de dichos restos y su posible incidencia sobre el proyecto del parque acuático. Por lo que he leído, prácticamente se trata de cuevas naturales (que no labradas) que pudieron ser utilizadas antes o después de la conquista, así como una posible construcción de piedra. Asociado a ésto, habría un conchero, que demuestra que alguien comió lapas y burgaos en el lugar en algún momento de la historia. De por sí, no estamos ante un hallazgo relevante, como pudo ser el cementerio de Lomo Maspalomas que fue rápidamente excavado y trasladado de sitio a un almacén donde permaneció durante años para vergüenza de los políticos que lo permitieron y la desidia de los ciudadanos que no defendieron aquel hallazgo salvo el ya fallecido ex concejal José Juan Cardoso (fallecido en septiembre de 2011) que convocó una manifestación a la que acudió él con un amigo y un servidor con fotógrafo al ser La Provincia el único medio que se interesó por aquel tema. En aquella ocasión el cementerio se encontraba justo donde se enlaza la autopista con el barrio de San Fernando y reformar la obra habría costado un potosí, además de un retraso importante para la ejecución.

Por eso, en este asunto creo que hay mucho más ruido por otros motivos que por el propio hallazgo. También creo que la mecha estaba dispuesta para el enfrentamiento, el vaso estaba a punto de llenarse cuando cayó esta gota y que -como suele suceder- el perjudicado es el destino turístico ya que las contradicciones pueden retrasar -espero que lo justo- la inversión del parque temático que, tal como he dicho en otras ocasiones, no me llena de alegría porque no deja de ser otro parque acuático más de los cientos (¿miles?) que hay en el mundo, aunque lo promocionen como el más grande (cosa que en Tenerife no sentará muy bien) o que cuente con atracciones más espectaculares. Yo insistiré siempre en que para distinguirnos debemos tener más originalidad, pero como esto es predicar en el desierto, lo dejo aquí escrito otra vez y sigo con el tema. Un tema que tiene muchas aristas: se levanta en parte sobre suelo o cauce público que el Estado no reclamó durante el proceso, ocupa la parcela donde iría la estación de tren (ése sí que era un problema: el proyecto pagado se ha tenido que hacer de nuevo alterando el trazado y la ubicación). La obra debió comenzar en verano de 2015, para lo que fue declarado de interés estratégico por el Gobierno de Canarias, con la aprobación de la Cotmac al proyecto y al hotel de seis plantas... Pero llegó la denuncia de la competencia en los tribunales que retrasó varios meses el proyecto y se superó el procedimiento, hasta que aparecen los restos arqueológicos que cada vez son más temidos, en vez de ser motivo de interés por un pasado todavía desconocido.

Lo cierto es que lo más probable es que la prospección arqueológica sea rápida y que el hallazgo -si tuviera valor- pueda integrarse en las zonas visitables del parque acuático. Un atractivo más y no una rémora, ya que Kiessling, o cualquier promotor, están obligados a competir con el mejor parque temático de las islas, natural y gratuito: Maspalomas, a pesar del respaldo institucional logrado para disgusto de los empresarios de otros parques de la zona, más alejados pero que han apostado y mantenido su actividad contra viento y marea. La competencia de este nuevo parque, probablemente, les lleve a replantearse su continuidad en un mercado limitado con cada vez menos clientes porque los establecimientos 'Todo Incluido' ya alcanzan el 30% de la oferta alojativa.


Almacén donde guardaron los restos de Lomo Maspalomas.

Pero, al margen de las disquisiciones sobre si aporta o no interés o valor un yacimiento arqueológico a un centro de ocio, este enfrentamiento institucional hace un gran daño al sector turístico en Gran Canaria. Otro más (la lista crece y crece). Un sector del que depende la economía de la isla, más del 35% de los empleos, y precisa urgentemente de consensos y de acuerdos en torno a numerosas cuestiones: un modelo a medio y largo plazo, una promoción adecuada, una oferta actualizada, unas zonas turísticas seguras, conectadas, saludables y alegres. Aparcar los enfrentamientos y buscar puntos de encuentro, desatascar los asuntos empantanados a cuenta de la burocracia innecesaria (no toda es innecesaria), propiciar el diálogo -permanente- entre instituciones y empresas (sobre todo éstas), o mejor dicho, poner fin a la guerra abierta entre esos sectores que provoca la ruina de la isla como efecto más que probable.

Hay quienes animan al enfrentamiento. Quien intenta ganar en río revuelto, sin preocuparles cuál es el futuro de la isla. Un futuro que ha de pasar por recuperar nuestro pasado, nuestra identidad, nuestra originalidad, nuestra hospitalidad, nuestro clima saludable casi milagroso, nuestra inventiva y creatividad, y todo aquello que nos diferencie y nos distinga, pero para ello es necesario un consenso básico que mandato tras mandato, legislatura tras legislatura se va apagando para un siguiente gobierno porque el futuro está más allá de la cita electoral, aunque en realidad, el futuro ya está aquí y se nos va a escapar de las manos, ya sea con yacimiento arqueológico, con flora autóctona o con inversiones millonarias en productos turísticos.

Diás tristes para una de las etapas más brillántes de nuestra historia turística y para la mejor ocasión que se nos podía presentar. Espero que el empresariado y los políticos estén a la altura de las circunstancias.