sábado, 15 de junio de 2019

75 años de la primera exposición de arte de la Provincia de Las Palmas en Madrid

Una de las obras de Manrique en la exposición.
 
En junio de 1944, hace 75 años, tuvo lugar en Madrid la primera y -posiblemente- única exposición de arte moderno de la provincia de Las Palmas. En ése mismo mes los aliados habían tomado Roma y desembarcado en Normandía. En Canarias gobernaba el Mando Económico, con lo que recaía todo el poder político, administrativo y militar en una persona, inicialmente el general Serrador y, su sucesor desde 1943, García Escámez. En el Gobierno central, el palmero y destacado jurista, premio extraordinario de fin de carrera y catedrático de Derecho por la Universidad Central de Madrid , falangista y asesor jurídico del Cuartel General de Franco, Blas Pérez González, ostentaba el Ministerio de la Gobernación con un un gran poder en la estructura del franquismo.

Eran los años más duros del periodo autárquico, sitiado por una guerra en la que la derrota de la simpatía por las fuerzas del 'eje' aislaba aún más al país. En ese contexto, a finales de 1943 se realizó la exposición de arte moderno de la provincia de Santa Cruz, y a mediados del año siguiente tuvo lugar la de artistas de la "Provincia de Gran Canaria", gracias  a la colaboración del Museo Canario y el Museo Nacional de Arte Moderno, en la que se expusieron 27 esculturas de 6 artistas y 97 pinturas y dibujos de 18 artistas de la provincia, entre los que no se incluyó ninguna mujer, así como no figuraba un represaliado por su activismo socialista, destacado miembro de la Escuela Luján Pérez, como Felo Monzón, aunque sí encontramos obra de Santiago Santana cuya participación en el bando republicano estuvo a punto de costarle la vida, o de Abraham Cárdenes...

El catálogo recoge la Presidencia de Honor, así como su Comisión Ejecutiva, formada por el director del Museo Nacional de Arte Moderno, Eduardo Llosent, el presidente del Cabildo, Antonio Limiñana, el alcalde de la capital insular, Alejandro del Castillo, el presidente del Museo Canario, José Díaz, el abogado Pedro del Castillo Olivares, el ingeniero director del Canal Isabel II, Pedro Matos, el secretario del Tribunal Supremo Federico Cuyás y Corvo, el director del Instituto Llorente, Jacinto Mejías (hermano de Jerónimo, el médico que dio la vuelta al mundo en el Zeppelin), el abogado José Peña Matos, el escritor Claudio de la Torre, el abogado Rafael Betancourt y como secretario José Luis González Alvarado. En el mismo encontramos 27 fotografías de obras pictóricas y 7 de esculturas. Asimismo, detalla los autores con una breve biografía y los títulos de las obras de los artistas participantes, comenzando por los pintores Néstor Martín-Fernández de la Torre (8), Plácido Álvarez-Buylla (1), Sergio Calvo (1), Juan Carló (2), Jesús Arencibia (2), Tomás Gómez Bosch (14), Juan Guillermo (2), César Manrique (10), Nicolás Massieu y Matos (20), Carlos Luis Monzón Grondona (7), Carlos Morón (5), Jorge Oramas (3), Servando del Pilar (7), Victorio Rodríguez Cabrera (3), Santiago Santana (4), Francisco Suárez León (2) Cirilo Suárez (4) y Mario Hernández Álvarez (2). En escultura se cita a José Armas Medina (1), José María Boves (1), Abraham Cárdenes (4), Juan Jaén (2), Pancho Lasso (6) y Manuel Ramos (13). El prefacio escrito por el Marqués de Lozoya realiza una elogiosa semblanza del arte isleño, al señalar que se trata de “una raza singularmente dotada para la creación artística”.

Además, la hemeroteca del periódico ABC y su suplemento Blanco y Negro nos permite conocer la cronología de esta exposición, desde el acto inaugural del 1 de junio, con la participación de los Ministros de Educación Nacional, José Ibáñez Martín, y Gobernación, Blas Pérez González. Subsecretario de Trabajo, Esteban Pérez (hermano del ministro), y directores generales de Bellas Artes, Marqués de Lozoya, y Agricultura, Muguruza. Vicealmirante jefe del Estado Mayor de la Armada, Arriaga; contraalmirante jefe de a Base Naval de Canarias, Juan Pastor. En la nota se destaca el papel del marqués de Lozoya como promotor de las dos exposiciones de artistas canarios ante la Asociación de Escritores y Artistas.

El 2 de junio tuvo lugar una conferencia del crítico José Francés sobre la 'Evolución y loa de Néstor'. El 7 de junio, el alcalde de Madrid, Alberto Alcocer, celebra una fiesta en honor del presidente del "Cabildo Insular de Las Palmas", Sr. Saavedra y de los expositores. Asistieron los ministros de la Gobernación, Blas Pérez y de Obras Públicas, Alfonso Peña. Dos días después, el 9 de junio se publica la conferencia de José Francés con el título “Evocación y loa de Néstor”.

El 13 de junio, Aurea de Sarrá recita la 'Oda al Atlántico' y tres sonetos de Tomás Morales. Asistieron SAR Mercedes y Luis Alfonso de Baviera y de Borbón; los académicos Santa María, Benlliure, Garnelo e Higeras, y los señores Lara y Mesa, Félix Benítez de Lugo, Emilio Hardisson y Pizarroso, Pelayo López Martín, Ricardo Ruiz y Benítez de Lugo, Gregorio de Toledo, Teodoro del Río, Manuel Ramos, Rafael Láinez Alcalá, Tomás Gómez Bosch, Juan Cárdenas, Germán Bautista Velarde, Carlos Morón, Teresa S. Gavito, Gloria Suárez de Figueroa, Berta y Margot Blay, José del Castillo Olivares, Joaquín Vaquero, María Rosa Urraca Pastor, José de Armas Medina, conde de Polentinos, José Navarro, marquesa de O'Reilly, Alfredo Marqueríe, viuda de Montarde... Ocuparon la presidencia el director del Museo Español de Arte, Eduardo Llosent, y Federico Cuyás quien recordó la figura de Tomás Morales, mientras Llosent trazó una semblanza de Rubén Darío comparando su obra lírica con la pictórica de Néstor.

El 14 de junio el periódico publica 'Elogio a la obra de Néstor' por Barberán. El 15 de junio tienen lugar las intervenciones de Juan B. Acevedo, Rafael Láinez Alcalá y un recital poético de Leocadio R. Machado. El 16 nueva publicación de Cecilio Barberán en la que repasa a obra de cada artista.

El 17 junio tuvo lugar la clausura oficial, con los mismos ministros que acudieron a la inauguración. En este acto se cita la presencia de las pintoras Teresa S. Gavito y Lola González, así como la bailarina y rapsoda Aurea de Sarrá, ante la presencia de muchos artistas, escritores y periodistas, así como la conferencia sobre la pintura y la escultura en Gran Canaria por el director de Museo Nacional de Arte Moderno titulada “Vanguardia de creadores”. Manolo Ramos intervino en nombre de los artistas. Cerró el acto José Ibáñez Martín (Ministro Educación Nacional) quien resaltó la “España de Franco como realidad viva y operante de la fe y el entusiasmo y la labor meritísima de los cultivadores de las Bellas Artes”.

No obstante, se acordó ampliar el periodo de la exposición, por lo que se incorporaron nuevas actividades como la celebrada el 18 de junio, con la participación del Marqués de Lozoya en una, conferencia sobre el imaginero Luján Pérez. La clausura definitiva tuvo lugar el 22 de junio, con un acto organizado por la colonia canaria en Madrid y la comisión ejecutiva de la exposición, al que acudieron varios de los artistas: Manolo Ramos, Tomás Gómez Bosch, José de Armas Medina, Carlos Morón y Jesús Arencibia.

75 años después ¿qué proyección ha tenido el arte de nuestra isla o Provincia como fenómeno colectivo más allá de las islas?
Obra indigenista de Sergio Calvo.
 
Catálogo de la exposición.

viernes, 14 de junio de 2019

El mamotreto que podría ser un referente internacional

Estado actual de la construcción.

El Ayuntamiento de Santa Brígida puede buscar y lograr el apoyo de otras instituciones para convertir su frustración urbana en una oportunidad única que haga posible la recuperación del llamado Mamotreto y convertirlo en un referente para los países de la Unión Europea. El nuevo Plan General contempla y normaliza este espacio como una pieza fundamental ("estructurante") en cuanto a posibles usos en una ubicación privilegiada de la isla. Ya no es un lugar fantasmagórico e intocable. Es el futuro de Santa Brígida.

Se pueden plantear muchas opciones, por lo que es necesario pensar más allá de convertir el lugar en unas dependencias administrativas o sociales del municipio; en un espacio comercial que pueda anular la actividad en el entorno; o precipitarse para responder a una angustia colectiva, justificada, por el largo sufrimiento y coste económico que arrastrará durante mucho tiempo  el municipio por esos más de 20 millones de euros que han costado 15 años de mole.

El concurso  de ideas, en colaboración con el Colegio de Arquitectos de Gran Canaria, cuya predisposición -y experiencia- es absoluta, tal como quedó de manifiesto en la reunión mantenida por su presidente Vicente Boissier con el actual alcalde (hasta mañana sábado, seguramente), José  Armengol, reunión que tuvo lugar a comienzos de este año, si bien es posible (y necesario) que se enriquezca la participación con la Escuela de Arquitectura y el sector de la ingeniería, entre otros.

La oportunidad es extraordinaria. Durante años he trabajado y estudiado los centros temáticos y comerciales, en el sector de más éxito e importancia económica de la isla: el turismo. He dirigido la etapa más centrada en el turismo de la Universidad de Verano de Maspalomas, por cinco años, y participado en la creación del Foro internacional de turismo. Entre otras cosas... En este tiempo he conocido en profundidad el asunto más complicado de solucionar en las zonas turísticas: la reconversión de los centros comerciales obsoletos. El problema principal es la multitud de propietarios y la imposibilidad de acuerdo. En Santa Brígida el propietario es el Ayuntamiento. Le falta la tematización para garantizar su éxito y sostenibilidad, lo que repercutiría en todo el pueblo y, también, en la isla. Y ahí si sería factible crear el proyecto que planteé en una reunión presidida por el entonces alcalde de San Bartolomé de Tirajana, Marco Aurelio Pérez, y el Cuerpo Consular de los países de la Unión Europea. Todos coincidieron en las posibilidades de un centro que sea referente internacional con un concepto que es una emergencia para la construcción de la Unión: Casa Europa. Y el lugar idóneo para este concepto (que podría replicarse en otras partes) es la Villa satauteña en Gran Canaria, porque completa la realidad tricontinental de Gran Canaria que ya se manifiesta, con éxito, gracias a Casa África y la Casa de Colón.

El proyecto podría ser financiado dentro de las líneas estratégicas y de cooperación del Gobierno y del Cabildo, al presentar esta iniciativa una gran capacidad de dinamización, buscando el apoyo e impulso (también económico) de la Unión Europea, así como con el Cuerpo Consular. Y es que el proyecto no sólo solucionaría un problema local, sino que podría convertirse en una actuación piloto de experiencia coordinada entre los servicios consulares, culturales, educativos y sociales de la Unión Europea, mostrando su potencia y su respuesta común de cara a la representación exterior. Una iniciativa que podría suponer el punto final para la imagen de falta de unidad y dispersión más allá de Bruselas.

Los contenidos y objetivos para dicha Casa Europa son variados:
  • La gran Plaza de los Padres de la Unión Europea, con capacidad para celebrar eventos sociales y culturales, incluidas las festividades de los países y regiones europeas, tanto institucionales como populares.
  • Salón de actos para conciertos, proyecciones, etc que muestren la gran riqueza cultural y lúdica de los países de la UE a través de los institutos culturales (Goethe, Camões, Cervantes...) y otros programas de cooperación.
  • Salas polivalentes para que dichas entidades puedan impartir cursos de idiomas -incluido el español-, celebrar encuentros, exposiciones, conferencias, muestras cinematográficas...
  • Promover en este espacio encuentros de líderes europeos de máximo nivel para tratar los problemas y oportunidades de Europa, con especial atención a sus relaciones con África y América.
  • Sede de una oficina consular común que pueda atender a representantes y ciudadanos de todos los países de la UE, facilitando el acceso a los turistas y residentes extranjeros a los servicios de sus países de origen. Serviría de prueba piloto para la actividad consular fuera del territorio UE.
Hay que resaltar que gran parte de la obra -la estructura completa y 500 plazas de aparcamiento- ya está ejecutada.
Santa Brígida cuenta con una significativa población de residentes de la UE y países del continente europeo (521 personas, el 2,77% del total de la población municipal), y que el municipio está ubicado en el área metropolitana y muy bien comunicado con toda la isla al situarse en la carretera del Centro pero junto a la circunvalación y autopistas del norte y sur.

Santa  Brígida se convertiría en un espacio céntrico, de atracción para residentes y turistas de toda procedencia, con propuestas diferentes al sol, playa y turismo urbano, siendo además el primer reclamo turístico de la isla  y un destino con una completa oferta de actividades (Bandama, golf, La Atalaya etnográfica, casco histórico, la casa y ruta del vino, el circuito del Guiniguada...) para los cuatro millones de extranjeros que visitan cada año Gran Canaria.

La propuesta conlleva una operación de recuperación urbanística de lo público con uso social, cultural y económico sostenible. Las instituciones pueden contribuir de manera decisiva para reconvertir y recuperar para uso público -y con una iniciativa de impacto- una zona urbana que se concibió para uso comercial, finalmente degradada por los derroteros judiciales. Esta iniciativa tiene que ser consensuada por la totalidad de la Corporación, se le debe este esfuerzo a toda la población del municipio.

“No concibamos las cosas en pequeño, sino en grande, con la vista en el porvenir". 
Néstor Martín-Fernández de la Torre (1887-1938)

Parte trasera, donde además hay un gran solar.
 

sábado, 8 de junio de 2019

Ingmar Palin la voz libre del turismo en la dictadura

 
Pallin en el rodaje de Janne Vängmans bravader (1948).

En la España de la dictadura franquista se hablaba con libertad: en sueco. Desde la misma Radio Atlántico, Emisora Sindical del Movimiento Nacional. Una situación sorprendente y contradictoria creada, necesariamente, por el turismo. En los años 60, cuando los gobiernos de Franco dieron el protagonismo económico al Opus Dei y se pusieron en marcha el plan de estabilización y comenzaron los planes de desarrollo, la actividad turística fue aprovechada para la obtención de divisas. Con un imparable Manuel Fraga al frente del Ministerio de Información y Turismo se crearon los cimientos de la propaganda y la imagen de un destino en el que el tradicionalismo se hizo aperturista, casi teatral.

Mientras tanto, el gobierno pedía comprensión a los sufridos españoles de la posguerra para que pudieran convivir con esos extranjeros de costumbres tan diferentes -casi antagónicas- cuyo número crecía hasta el punto de que un sueco, un actor y reconvertido en guía turístico, Lars Ingemar Xavier Pallin (Bromma, Suecia, 1923 – Gran Canaria, 2003) se convirtió en la voz del turista. Un singular personaje que compartió su vida entre Suecia y Gran Canaria, casi 40 años en cada territorio. De él queda en Suecia su vida de actor y en Gran Canaria su protagonismo en el desarrollo turístico, como guía y como informador de las distintas comunidades extranjeras. Además, colaboró con las publicaciones como la revista 'Isla' editada por el Centro de Iniciativas y Turismo (CIT) de Gran Canaria, en los números editados en 1963, con artículos sobre Maspalomas y San Agustín, así como el número especial que se editó con motivo del Congreso Mundial de los Skal Club.

Un estudio de la Universidad de La Laguna sobre Radio Atlántico indica que “El 1 de septiembre de 1963 comenzó su andadura en Radio Atlántico un pionero programa multilingüe dirigido a la población extranjera de vacaciones o residente en la isla. La idea partió de Ingemar Tallin, un actor sueco que se instaló en la isla de Gran Canaria para trabajar como guía turístico. Ingemar Tallin, que adoptó el seudónimo radiofónico de Xavier Palín, desempeñaba las funciones de productor, director y presentador de un espacio que en sus inicios duraba sólo 15 minutos y se emitía en inglés y sueco. Pero, muy pronto el éxito del programa hizo que pasara a contar con tres emisiones al día de viente minutos, en distintas franjas horarias, y en cinco idiomas (inglés, alemán, sueco, noruego y finlandés). Durante sus diez primeros años de vida 'Canary Tourist Radio ofreció información sobre rutas y lugares de interés, previsiones meteorológicas y algunas pinceladas de historia y cultura canaria. A partir de 1973, Palin incluyó un bloque de información general, internacional, nacional y local. El programa tenía una gran aceptación entre el turismo extranjero en la isla y hasta el rey Justavo Adolfo de Suecia envió una carta a la emisora elogiando a su creador por considerar que “honraba el nombre de Suecia en el extranjero”. La fidelidad de la audiencia hizo que el programa se mantuviera tras la reconversión de Radio Atlántico en Radio Cadena Española y la posterior integración de ésta en Radio Nacional de España”.

(María Inmaculada García Rodríguez y Rodrígo Fidel Rodríguez Borges. “Radio Atlántico: Los inicios de la radiodifusión del Movimiento en Las Palmas de Gran Canaria”, Universidad de La Laguna. Una breve y superficial reseña histórica de la emisora y sus protagonistas)

Mi padre, Luis Jorge Ramírez era el redactor jefe de Radio Atlántico y compartió con Pallin las inquietudes culturales y sociales de la época en la que compartieron estudio y encuentros en la emisora. Un tiempo en el que pudo conocer la censura ejercida al programa cultural 'La cometa' que emitía la misma emisora.

Por su parte, Bente Storsveen, editora del diario Dag & Natt dedicó un amplio artículo a la figura de Pallin que resumo (e interpreto, ya que está en sueco) con estas palabras: Durante casi 40 años, condujo la radio turística canaria. A través de Pallin se daba información diaria de Suecia, junto con información útil sobre diversos eventos en las islas. También emitió música a petición de los oyentes, los cuales llamaban y hacían preguntas. Durante un período de los años 90, también transmitió el programa de televisión 'Kanarienytt'.

En 1942. Con solo 26 años, interpretó a Hamlet en el teatro municipal de Norrköping, continuando como actor teatral varios años, actividad que simultaneó con el cine. En 1960, Ingemar Pallin se trasladó a Gran Canaria. Trabajó en el departamento de publicidad internacional de SAS en paralelo con el programa en el extranjero de Radio Suecia: "¡Llamando a los turistas!" (1963-1969). Luego comenzó el conocido "Estadio Turístico" como productor. En 1961 tuvo que hacerse cargo de su hijo de 7 años, Christian (el único que tuvo y que fallecería joven), y crear una vida estable. Comenzó a colaborar con  Bertil Harding, quien fue pionero del turismo sueco en la playa de Las Canteras. Después de un tiempo, fue ejecutivo de una agencia de viajes española, realizando diversos viajes. En uno de sus viajes a Portugal tuvo la idea de cubrir la necesidad de un medio escandinavo que no existía en ese momento en Gran Canaria.

José Antonio Gutiérrez Peña, quien era entonces director del Radio Atlántico negoció un espacio hasta 15 minutos de transmisión por la mañana, al precio de 5.000 pesetas, que era un precio elevado en ese momento y que tenía que estar cubierto con ingresos publicitarios.

'Radio Pallin', como llamaban los nórdicos al programa, fue un hecho el 1 de septiembre de 1963. Fueron inicialmente 10 minutos de noticias suecas, luego 5 minutos en inglés. El tiempo de transmisión aumentó y se podía escuchar su voz una hora completa cada mañana y tarde. También creció su reputación internacional, con transmisiones en sueco, en noruego, inglés y alemán. La onda media hizo que los programas se escucharan en todas las Canarias, incluso en Madeira. Ingemar Pallin tuvo un gran éxito con su Radio turística canaria.

Ingemar Pallin fue responsable de toda la logística, obtener la información, edición, venta de anuncios y presentación. Tuvo una gran audiencia y sus oyentes alemanes fueron muy fieles. Llegarían otros medios y otros periodistas, pero Pallin tenía sus seguidores y mantuvo su actividad casi hasta su fallecimiento.

No solo sus oyentes lo apreciaban. En 1979, recibió la Medalla y la Placa al Mérito Turístico, que es la máxima distinción civil española otorgada en el campo del turismo. El premio fue otorgado por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo de España. En 1988, Ingemar Pallin recibió el premio Importante del Turismo otorgado por el gobierno canario. En el municipio turístico de San Bartolomé de Tirajana, fue nombrado Hijo Adoptivo y se mantiene su recuerdo con una calle a su nombre. Ingemar Pallin es el sueco que ha obtenido el mayor reconocimiento en forma de honores de parte de las autoridades turísticas de Canarias y España. El Cabildo de Gran Canaria debería nombrarle Hijo Adoptivo de la isla.

A los 76 años continuó transmitiendo sus presentaciones siempre precisas con recuerdos nostálgicos, envuelto en las demandas actuales junto con un contenido de música "siempre igual de relevante", pequeños comentarios y sugerencias, 'Radio Pallin' fue una parte importante de la vida de muchas personas.

Ingemar falleció el 5 de enero de 2003.

Filmografía de Ingemar Palin
 (Svensk Film data base)

  • Döden gror (1960)
  • Vi på Väddö (1958)
  • Vägen genom Skå (1957)
  • Gårdarna runt sjön (1957)
  • Kulla-Gulla (1956)
  • Rätten att älska (1956)
  • Giftas (1955)
  • Sommarflickan (1955)
  • Hästhandlarens flickor (1954)
  • Herr Arnes penningar (1954)
  • Svenske ryttaren (1949)
  • En man gör sitt val (1948)
  • Intill helvetets portar (1948)
  • Janne Vängmans bravader (1948)
  • Vi bygger framtiden (1948)
  • Dynamit (1947)
  • Rötägg (1946)
  • Eviga länkar (1946)
  • Hans Majestäts rival (1943)
  • Kvinnan tar befälet (1942)
  • Lågor i dunklet (1942)
Fuentes: Dag Natt, Kanrieliv, Base de datos de filmografía sueca y mi libro 'Isla. El turismo en Las Palmas'

Ingemar Pallin. (Kanarieliv.se)

sábado, 1 de junio de 2019

Gánigos en la república de Ikea

Gánigos por Jane Millares y reproducción cerámica

(Artículo publicado en el número 71 de la revista turística Welcome to Gran Canaria)

Imagine una isla, un paraíso que fue poblado por tribus que durante cientos de años no tuvieron contacto con otros seres humanos. Y ahora suponga que forma parte de aquella comunidad. No se trata de un reality de televisión que le permite disponer de enseres domésticos. Aquellos primitivos pobladores de la isla tuvieron que fabricar todo, diseñarlo, preparar los escasos materiales que ofrece la isla, elaborar el menaje introduciendo formas y dibujos que dejan huella de sus autores y/o propietarios iniciales. Piezas para perdurar y soportar el uso diario para el que fueran creadas.

Diseñar utensilios domésticos es una habilidad del ser humano que ha evolucionado dejando en el camino aquellas elaboraciones menos rentables frente a la producción industrial. De ahí que la artesanía sea el refugio de tradiciones y nuevos lenguajes más artísticos con la pureza de materiales como el barro, metal o vegetales y algún otro.

Lo sorprendente de la artesanía de barro en Gran Canaria es que ha perdurado hasta nuestros días tras dos mil años de 'guisado' de piezas de barro para atender una demanda que hasta hace varias décadas era fabricada y vendida en los mercados como utensilios y no como souvenir. El nombre más popular, cuyo origen se hunde en el lenguaje de los antiguos canarios, es el 'gánigo", la pieza para recoger agua, leche y para calentar al fuego, con formas sorprendentes y dibujos atractivos.

En Canarias se mantuvo la vida troglodita cuando en Europa vivía el gótico y el Renacimiento. Una edad de piedra y barro que perduró casi inalterada en algunas zonas hasta hace apenas 70 años, aunque todavía podemos encontrar algunas escenas y trabajos que conservan la originalidad de la cerámica de Gran Canaria. Una actividad que mantienen algunas personas en Lugarejos (Artenara), Hoya de Pineda (Guía y Gáldar), pero sobretodo en La Atalaya de Santa Brígida, el lugar que espera acoger el necesario Centro de Interpretación de la Cerámica Canaria, donde ya existen el Centro Locero y las cuevas alfar, como la de Panchito o María Guerra, quienes transmitieron sus conocimientos a los actuales loceros.

La isla volcánica no oculta en su interior ninguna sorpresa más que una atractiva energía en algún lugar de la roca, un suelo sin metales que obligó durante siglos a sus pobladores a elaborar con barro, conchas y madera el mobiliario y enseres necesario para la supervivencia. Alcanzaron tal destreza que crearon piezas sorprendentes que decoraban realzando su belleza o incluyendo representaciones de culto a la fecundidad y a los astros. Referencias que también se reproducen en las cuevas, antiguos santuarios astronómicos.

La variedad y originalidad de la cerámica de Gran Canaria la convierte en un elemento que siempre ha emocionado y sorprendido a los visitantes. Además, los poblados de casas-cueva ya eran de por sí un atractivo turístico que se hizo muy popular en Europa gracias a los miles de postales, fotografías, textos de viajeros y documentales que se realizaron en estos pueblos trogloditas desde finales del siglo XIX. Todavía hoy sorprende ver cómo se elaboran las vasijas y la fiesta de 'cocer' las piezas al fuego en los hornos congregando a todo el vecindario.

El desarrollo industrial trajo consigo la pérdida de rentabilidad de un producto artesanal realizado a mano por familias que desde niños aprendían a trabajar el barro como un juego y terminaban dedicándose a surtir las viviendas humildes de toda la isla con sus piezas. No se perdió el encanto de la loza de barro, pero cada vez eran menos los que vivían gracias a este trabajo y que se han convertido en un grupo de conservadores de un rito, una tradición que forma parte de museos y vitrinas expositivas, así como una oferta singular de talleres que pueden realizar quienes lo deseen en los mismos lugares y con los mismos recursos que los ceramistas del pasado.

Otra de las actuaciones de formación y estudio es la que realiza la Escuela de Arte donde se imparte un módulo de cerámica que ha realizado una amplia investigación sobre la divulgación e interpretación artística de la cerámica canaria, de los gánigos y diferentes formas de vasijas, lo que les ha permitido comprobar que es la artista Jane Millares la que más cuadros ha elaborado en torno a los gánigos, además de ser autora de numerosas figuras de barro de forma autodidacta. Otros de los artistas que se inspiraron en la artesanía aborigen para la realización de sus cuadros y murales, fueron Antonio Padrón, Jorge Oramas y Felo Monzón, también vinculados al movimiento denominado 'indigenista' que se desarrolló en Gran Canaria desde hace un siglo tras su formación en la Escuela Luján Pérez.

Mientras esperamos a la creación del gran Museo de la Cerámica Canaria en La Atalaya de Santa Brígida, no dude visitar la muestra que ofrece el Centro Locero y experimente la sensación de la Cueva Alfar de Panchito, un barrio que durante siglos ha sido refugio de una tradición troglodítica que se ha mantenido a pesar de la lucha contra las industrias y multinacionales de productos domésticos como Ikea, un poderoso que no podrá realizar los gánigos de Gran Canaria porque cada pieza es única e irrepetible.

lunes, 6 de mayo de 2019

El Real de las Tres Palmas como primera fundación urbana de ultramar

Manifestación en 1911 en la plaza de Santa Ana.
Un grupo de personas preocupadas con el futuro (y el pasado) de la capital insular, abierto y plural, con figuras como Afredo Herrera Piqué o Antonio Aguado, me anima a comprometerme con un hecho que para los grancanarios suele quedar en el olvido a pesar de su trascendencia global: Vegueta es el origen del modelo de organización urbana del nuevo orden político surgido tras la expansión europea hacia el Atlántico, iniciada con la creación del Real de las Tres Palmas en 1478 y la expedición colombina que abrió la ruta para la expansión de la misma estructura en los territorios descubiertos a partir de 1492. Queremos rememorar -como se merece- aquellos acontecimientos y el papel de Vegueta como modelo que se implantó en ambos lados del Atlántico. Esto ha sido documentado por el propio Herrera Piqué en un completo estudio que detalla la importancia del origen de la urbe capitalina en el mundo.

Por ello, con la mirada puesta en la celebración del 550 aniversario de la fundación de la ciudad, nos comprometemos a realizar un plan que recupere su espacio fundacional y promocione la capital insular. Se trata de unir varias iniciativas en un acuerdo a medio plazo. En este plan, pretendemos revitalizar el centro histórico por las posibilidades que brinda su historia y su actual estado urbanístico. Para ello, planteo una serie de pasos o actuaciones que deberían contemplar los partidos políticos en su acción de gobierno, integrándolo en sus programas electorales:

  • 2019. Poner en marcha un Concurso de Ideas para el cauce del Guiniguada entre la iglesia de San Roque y el Teatro Pérez Galdós, y exigir la recuperación para la ciudad del tramo de vía afectado por la carretera que cubrió el barranco junto al que surgió la ciudad.
  • 2020. Elaboración y presentación del proyecto de red de ciudades que siguieron el ejemplo de Plaza Mayor iniciado en la capital grancanaria.
  • 2021. Sacar a concurso el proyecto/obra de reformas del Guiniguada que surja del concurso de ideas.
  • 2022. Celebración del I Encuentro internacional Plaza Mayor de ciudades, en el que se aborde el paisaje urbano surgido de la nueva organización política de colonias de ultramar. Presentación de la Candidatura Ruta UNESCO de ciudades con el modelo de Plaza Mayor.
    • Ejecución de las obras de reforma del Guiniguada 
  • 2024. II Encuentro internacional y valoración de la Ruta Unesco.
  • 2026. III Encuentro internacional y valoración de la Ruta Unesco.
    • Presentación candidatura Capital Europea de la Cultura.
    • Presentación programa y comité 550 aniversario Fundación de la ciudad.
  • 2027 Promoción candidatura capital cultural europea y 550 aniversario.
  • 2028 Conmemoración 550 aniversario de la Fundación de la ciudad.
  • 2031 Capital Europea de la Cultura


Este plan (o el que surja tras el debate sobre el mismo), con su calendario y ficha financiera debe concitar el consenso de las fuerzas políticas y la sociedad civil de la capital y el apoyo del Cabildo y municipios de la isla. Para ello, se proponen los siguientes acuerdos:

  1. Desarrollar y ejecutar el proyecto municipal de nueva ordenación viaria, parque y ornato de la Avenida del Guiniguada, en el tramo comprendido entre el Rectorado de la Universidad y el Teatro Pérez Galdós, mediante un concurso de ideas que contemple la reducción del espacio para vehículos a motor, así como vías y espacios peatonales, carril bici y zonas ajardinadas y de esparcimiento para uso y disfrute de los ciudadanos, proyecto que mejorará la imagen y funciones del casco histórico de la Ciudad. Esta actuación es una oportunidad excepcional que tiene nuestra capital al poder disponer de un espacio libre de tales dimensiones en el lugar donde nació la ciudad.
  2. Recuperación de la propuesta de reconocimiento internacional del Centro Histórico de Las Palmas, subrayando la trascendencia de la Plaza Mayor de Santa Ana como precedente de las Plazas Mayores institucionales iberoamericanas, con la presentación de la candidatura Ruta UNESCO de Ciudades con Plaza Mayor Integradora de las sedes político-administrativas y religiosas, propuesta que, de alcanzarse mejorará sustancialmente los aspectos de conservación del patrimonio histórico artístico, imagen cultural y atractivo turístico del casco antiguo, y, por consiguiente, su dinamismo económico.
  3. Renovación y estudios para el proyecto de Candidatura a Capital Europea de la Cultura año 2031, de especial importancia para la imagen internacional de Las Palmas de Gran  Canaria.
  4. Estudio y elaboración de proyectos con vistas a la Conmemoración del 550 Aniversario de la Fundación de la Ciudad, que tendrá lugar en Junio de 2028.

sábado, 13 de abril de 2019

El universo manrique está en nosotros

Campesina lanzaroteña. 1968. Foto: Nicolas Muller.
Conocer la obra de César Manrique es contemplar el paisaje completo del Archipiélago Canario, el mismo escenario que le animó a quedarse y crear en una imparable sucesión de ilusionantes proyectos que fue ejecutando en varias islas sin perder sus vínculos con el progreso del arte internacional. La mano y la mirada de César se extiende por todo el Archipiélago, incluso en los lugares donde no hay intervenciones suyas, porque él quiso conocer todas las islas y en cada una soñaba, proyectaba o ejecutaba sus creaciones para hacer visitables lugares con atractivos singulares, latentes pero que necesitaban la fecundación del artista, ya sea en espacios abiertos o en el interior de la tierra. Cada uno es único. Salvo en Lanzarote. Su isla.

Para acercarnos a su obra, a su conciencia y su lucha, el Centro Alántico de Arte Moderno (CAAM) de Gran Canaria ofrece la exposición 'Universo Manrique', comisariada por la historiadora y crítica de arte, Katrin Steffen, que se podrá visitar hasta el 29 de septiembre. Una iniciativa que recuerda el primer centenario de su nacimiento, en una isla cuya población admira a César Manrique y su forma de entender el territorio con la sensibilidad y creatividad contagiosa que le caracterizaba. Y un éxito. La mejor y más certera exposición sobre César que he podido ver.
Pero, si hay un lugar donde todo recuerda a Manrique -o él hizo con sus creaciones que se le recordara- es su tierra lanzaroteña. Una isla en la que el aeropuerto ya nos indica que nos encontramos en la isla/hogar del artista y su fuente de inspiración. De hecho, a través de su obra y su pensamiento, César manifiesta su respeto al divulgar la creación de los hombres y las mujeres que sobrevivieron durante siglos gracias a su adaptación a un territorio donde los elementos imponían su ley de vida: Fuego, viento, sol, rodeado por un océano que no saciaba la sed de la isla...

Los conejeros (gentilicio lanzaroteño) son canarios, curiosa realidad de un pueblo dividido en pequeños espacios tan cercanos y profundamente distintos. Un Archipiélago en el que cada insularidad es diferente salvo en una cosa: su isla, el espacio o roca de la que los isleños conocemos todos sus perfiles, sus usos, su historia, en un eco infinito. Donde cada figura o rasgo se convierte en especial y personal, en símbolos identitarios y sentimentales y, en otro nivel, están los contornos que son visiones artísticas de dos creadores en nuestras islas: Néstor Martín-Fernández de la Torre y César. Dos épocas y dos formas de actuar diferentes con un mismo objetivo: hacer de la vida a una obra de arte.

Manrique aprovechó la originalidad de su tierra para dotarla de creaciones que enseñan la belleza incluso cuando ha sido calcinada por los volcanes, sobre todo en Lanzarote con su majestuosa figura de la Corona en la zona norte y más alta de la isla, en contraste con el paisaje de Timanfaya, al oeste, separados por el jable que recorre desde Famara hasta Guacimeta, junto al rio de lava de Tahíche que discurre desde el volcán de Oígue (o Ubigue), en cuyos caprichosos movimientos se encuentra la gruta que convirtió Manrique en su hogar, su útero telúrico.

Pero el volcán/isla/Manrique hay que verlo, vivir la experiencia de los sentidos. Sus figuras, sus formas, su gama de colores negros y cobrizos. El viento con su coreografía para erosionar la lava con sus caprichosas figuras de roca explosiva o colada como imparable marea de fuego que sólo se detiene al enfriarse. Un paisaje que muestra el drama de la naturaleza y su creación que nadie ha conocido y vivido como César. Y Lanzarote es a la vez isla y arte inspirado en la creación, en el origen de la vida y la emoción de sentirla, que es el gran logro de Manrique.

Hay muchos cuadros y esculturas creados por Manrique, pero su originalidad está en sus creaciones como 'trogloartista'. El hombre que se introduce en la tierra para recrearla y habitarla, porque la relación de la humanidad con la biosfera es de dependencia en esa mínima capa del planeta, por ello César nos deja su mensaje de armonía, respeto, e incluso el placer de gozar de ese universo en el que nos invita a disfrutar, participar y defender esa necesidad de llevar el arte a la vida y educar a la humanidad en la felicidad comprometida con la supervivencia, la libertad y el futuro.
  • (Este artículo, por cuestión de tiempo, lo redacté antes de la inauguración 'Universo Manrique' para la edición de abril de Welcome to Gran Canaria. Me ratifico en lo escrito y añado que el Universo Manrique no ha sido engullido por el agujero negro de la ambición personalista. Allí estuvimos y estarán los que le admiramos, le amamos hereditariamente y sufrimos su vacío intentando llenarlo con nuestra lucha por sus ideas y esperando que esta tierra nos obsequie con otro Néstor, otro César y otros muchos artistas que convierten la vida en arte...)
 
Monjas en Timanfaya. 1968. Foto Nicolas Muller.

jueves, 11 de abril de 2019

Argonautas con smartphone

Jasón y el vellocino de oro.

Hace 5 años que escribo una sección en el periódico turístico Welcome to Gran Canaria bajo el epígrafe enYESque, una palabra que estimula los sentidos de los canarios y espero que también a nuestros visitantes. En este artículo publicado en el número de abril, repaso la historia del viaje como experiencia de la humanidad. Una travesía que comenzó hace miles de años, envuelta en leyenda, y que nos lleva al espacio... Le invito a embarcarse en este prodigioso mundo. Lea:

Recapitule un momento. Ha recorrido miles de kilómetros para llegar a una isla situada en el trópico, refrescada por la corriente atlántica que circula entre el Golfo de México y el Sahara. Para ello, una nave ha volado a miles de metros de altura a una velocidad que ningún ser vivo en el planeta había alcanzado nunca. Sólo al ser humano se le ha ocurrido construir naves para recorrer el planeta y viajar hasta la luna, sumergirse en las profundidades o crear pistas para esquiar sobre nieve en la zona más árida del mundo, todo desplazamiento y actuación de los seres humanos tiene como objetivo conseguir materias y/o buscar el lugar ideal, el Jardín de las Delicias o Utopía. Pero, hoy día ya no hay mitos ni sitios misteriosos o extraordinarios como los descritos para Gulliver o Robinson Crusoe. Tampoco encontrará un cíclope o a King Kong, pero son cientos de millones de personas quienes cada año se desplazan de un lado a otro de la tierra para disfrutar de todo lo que ofrece la naturaleza y lo que ha creado la humanidad pensando en su bienestar.

En definitiva, resulta que el vellocino de oro mitológico no era la piel del carnero sino el propio viaje: Convertir la vida en una experiencia extraordinaria. Y ése viaje iniciático fue el espíritu que empujó a Jasón, pero también a Colón, a Marco Polo y a tantos argonautas que se lanzaron a recorrer territorios desconocidos. El mismo empuje que anima a todas las personas que hacen turismo. Aunque en estos momentos ya no sea un aventura hacia lo inexplorado.

En apenas unas horas de vuelo todo cambia: el clima, el paisaje, el paisanaje, el idioma, la hora, las rutinas... Se puede sentir la sensación de que el tiempo discurre a un ritmo diferente porque puede recrearse en detalles, pararse a pensar qué le apetece hacer o incluso no hacer nada. Es el turismo. O lo era hasta hace poco, cuando todavía podíamos desconectar casi por completo. Si tiene un móvil ya es otra cosa radicalmente distinta. Hemos cambiado el viaje por una permanente y exacta localización GPS. Varía el paisaje pero seguimos conectados a la rutina: realizamos las tareas de la oficina, estaremos al tanto de la reunión escolar, de la comunidad de vecinos, las novedades familiares, los cumpleaños de todo el mundo y -por si no lo sabía- tiene a 50 metros una dulcería, restaurante, museo, tienda, concierto, obras o carrera popular, etcétera, con una alta puntuación según los millones de usuarios de las aplicaciones instaladas en su móvil.

¿Qué le diferencia de aquella mitológica tripulación? Que la leyenda la ofrecemos online, con fotos, videos, valoraciones y respuestas instantáneas. O, por el contrario, dejamos el smartphone a ratos y descubrimos las sensaciones del entorno, estimulamos los sentidos y trabajamos la intuición junto al diálogo con la gente. Seres reales que aconsejan, recomiendan, comparten y viven el momento sin necesidad de selfies o emoticonos.

Las personas empezaron a navegar aferrándose a un tronco; luego lo adaptaron para crear canoas y empujarlas con palas y remos. La vela fue tan importante que se atribuyó su creación a la diosa Isis. Los romanos construyeron la primera red de calzadas y la revolución industrial hizo creer en un mundo de invencibles máquinas de dimensiones faraónicas y dramáticas como el Titanic o el Hindenburg. El tiempo se reducía y cada vez más gente podía desplazarse y convertir en popular un lugar, un destino.

Todo esto hizo desaparecer la leyenda del viaje original, liquidado por el smartphone que convierte la realidad en virtualidad, en pura imagen, aunque nos puedan ver en todo el mundo.

miércoles, 10 de abril de 2019

Una ruta para visitar el arte de Chirino en su ciudad

Martín Chirino en Morata de Tajuña (foto: Nacho González)
En marzo se heló la fragua. Con aflicción contemplamos cómo se apagaban los rescoldos brillantes de la mirada de Martín Chirino López, entre cenizas y escorias de su taller en la sierra madrileña. Era la última creación de una vida de arte expresada con esculturas inspiradas en su isla, sus formas, sus movimientos y pensamientos forjados en acero corten o hierro. El buril y el martillo enmudecieron. La brutal ausencia instantánea del amigo con la sabiduría en la voz que nunca rugió como el fuego, ni atronó el yunque. Perdimos la palabra forjadora que Chirino difundió generosamente, al viento. Hacía esculturas y personas, con sus obras educaba mientras su pensamiento daba también forma a la sociedad en su palabra exacta, moldeada.

Contemplar la obra de Martín Chirino en Las Palmas de Gran Canaria es un lujo, una presencia permanente en lugares emblemáticos, una sucesión de afortunadas piezas que muestran la más completa colección para recorrer la trayectoria del artista y, a la vez, de sus vínculos con la ciudad a la que interpreta a través de obras que también representan sensaciones y recuerdos.

En el acceso que viene del aeropuerto nos saluda una sacerdotisa del primitivo pueblo de Gran Canaria, Lady Harimaguada, que desfiló orgullosa toda la Avenida en un paseo hasta su enclave, junto al mar, visitada cada día por decenas de miles de vehículos que saludan o despiden la capital que a la vez es puerto de cien pabellones y el mayor barrio de la isla. Una ciudad/isla con su propia isleta que le da refugio.

Allí arribaron los colonizadores para crear un modelo urbano que se extiende por todas las ciudades nacidas de la aventura del nuevo mundo y rutas que descubrió Cristóbal Colón. Es el barrio antiguo de Vegueta que contempla la Espiral del Viento (2003) en la Calle Mayor de Triana. Una figura etérea y férrea que trasladaron de una rotonda junto a la depuradora para situarla junto a la ermita de San Telmo, la de la tradición de los maestros carpinteros de ribera, donde el feminismo reivindica igualdad en su nuevo emplazamiento. Desde este punto se mira hacia la Casa de Galdós, la de Colón, la Catedral, el Museo Canario y el Centro Atlántico de Arte Moderno, que Chirino dirigió en sus primeros años.

En el barrio portuario, el de su infancia y adolescencia, encontramos la sede de la Fundación Martín Chirino que no se limita a ofrecer una retrospectiva de su arte sino que pretende proyectar su pensamiento desde el Castillo de La Luz. Un espacio para compartir las ideas y hacer más fuerte esa luz que guió a navegantes por el Mare Tenebrosum y ahora en un mundo global en el que transita la Humanidad.

Chirino cierra entre los muros de esta fortaleza su ciclo vital y creativo, cerca de los talleres donde aprendió, con un ágora para el aprendizaje, si los responsables municipales mantienen su compromiso de apoyo a los fines plasmados por el propio creador. En sus salas, con el envoltorio de piedra levantada con el objeto de crear una defensa inexpugnable ante los numerosos ataques piratas y berberiscos, se conserva y expone una amplia muestra de obra en hierro, fundición en bronce, obra gráfica, obra sobre papel y dibujos. Un testamento artístico impactante y sorprendente para los visitantes.

El artista quiso completar con la Fundación y su sede una trayectoria que le llevó de los juegos de infancia en la playa a figurar entre los más destacados escultores del mundo, gracias a su inquieta contemplación de las espirales que forman los juguetones torbellinos de la arena, iluminados por el astro en sus distintos momentos desde el amanecer hasta el ocaso, con los espectaculares atardeceres de luz sobre el Atlántico que bordeaban la silueta del Teide en el horizonte. Momentos que compartió junto a otros niños y niñas entre los que se encontraban varios artistas que compartían inquietudes vitales, especialmente con Manolo Millares, Elvireta Escobio, Manuel Padorno y Alejandro Reino, con quienes partiría a Madrid y a partir de esa diáspora iniciaría su implicación en el grupo El Paso y su proyección internacional como artista.

En esta ruta por sus obras públicas, hay que visitar el Hospital Juan Negrín, donde se extiende en su salón principal la obra Alfaguara 2, realizada en hierro forjado y, para terminar, se debe visitar el Campus Universitario de Tafira, donde se ubica la Escultura del Pensador (2001-2002, donada por el Grupo Domingo Alonso), junto a donde estuviera el Seminario y el Instituto Superior de Teología de las Isla Canarias, como homenaje a la formación y al saber.

Probablemente, su último texto artístico sea el publicado como prólogo del libro sobre su amiga, artista y hermana de Manolo, Jane Millares Sall, donde reflexiona sobre arte canario (insularidad, identidad y discurso artístico), en aquellos tiempos de soñar, de crear, a pesar de habitar un “mundo de escasez y controversia” que compartió con los hermanos Millares (dos y cuatro años más jóvenes que él). Asimismo, recuerda cómo se aventuró con Manolo para poder participar en la trayectoria que imponía el arte nuevo, más global y comprometido, mientras Jane decidió continuar en la isla y "vivir su circunstancia", transformando "el drama de la insularidad en identidad y discurso artístico" en el que encontraba Martín la "veracidad del arte canario" con su "magicismo y pureza".


domingo, 17 de marzo de 2019

Jorde y el primer hotel turístico de Gran Canaria

Hotel Santa Catalina. 1891 (Fedac)
José Suárez Falcón (Jorde)
La historia del turismo y el periodismo son paralelas, con numerosos periodistas que nos permiten a través de sus publicaciones esclarecer los acontecimientos y la evolución de este sector en la isla, como el caso de Jorde (seudónimo de José Suárez Falcón, Gáldar 1880 – Las Palmas de Gran Canaria 1957) quien fuera uno de los promotores de la Asociación de la Prensa de Las Palmas (fundada en 1898) por Franchy Roca y retomada a principios del XX por Domingo Doreste Fray Lesco.

Los periodistas, según recuerda J.J. Laforet, nos permiten conocer aquella “ciudad en expansión y modernización, que contemplaba la construcción de un gran puerto... así como de nuevos fenómenos como el turismo, que conllevaba la introducción de modas y costumbres hasta el momento desconocidas en la isla, a la expansión del sector cultural contemplaba en 1898 la salida a la calle de periódicos como 'Diario de Las Palmas', 'El Fígaro', 'Sin Título', 'El Telegrama', 'El Tiempo', 'Los Sucesos', 'La Patria', 'El Cronista', 'España' o 'El Atlántico'...”
El fundador de la Asociación el abogado y periodista José Franchy Roca (Las Palmas de Gran Canaria 1871 – México 1944), dirigió el periódico 'Las efemérides', donde encontramos a un jovencísimo periodista Jorde (según recoge la investigación de Beatriz Andreu).

Más detalles sobre la figura de Jorde encontramos en el trabajo de Sebastián Monzón Suárez y Alejandro C. Moreno y Marrero, titulado 'Recuerdos de Gáldar': Trabajó como funcionario del Ayuntamiento de Las Palmas como bibliotecario y posteriormente director del Negociado de Sanidad Municipal. Como periodista fue redactor de 'Efemérides', 'El País', 'El Comercio', 'El Liberal', 'Hoy' y 'Falange', colaborador de 'La Provincia' y 'Diario de Las Palmas', así como director de 'El Telégrafo', 'La Defensa' y 'Ecos'.

Publicó sus obras “Al margen de la vida y de los libros”, “Burla Burlando”, “Historia de los establecimientos de enseñanza de Las Palmas”, “Labor Volandera”, “Galdós en el teatro contemporáneo”, “Bocetos biográficos de D. Antonio López Botas, D. Antonio Artiles Ojeda y D. Andrés Navarro Torrent”, “El Puerto de la Luz y los hermanos León y Castillo” y, por último, “Visiones y hombres de la isla”, del que publicamos el texto titulado "Turismo y hoteles".

Vinculado al Museo Canario toda su vida, Jorde mantuvo una estrecha amistad con Tomás Morales, Alonso Quesada, Saulo Torón, Fray Lesco, Francisco González Díaz, Néstor Martín Fernández de la Torre, Nicolás Massieu, los hermanos Luís y Eduardo Benítez Inglott, Juan Sosa Suárez (“Belarmino”), José Mesa y López, Domingo Rivero, los hermanos Luís y Agustín Millares Cubas, Carlos Navarro Ruíz, Montiano Placeres, Bernardino Valle y Gracia, Francisco de Armas Medina, José Batllori y Lorenzo, Ángel Guerra, Manuel González Martín y otras celebridades.
  • "Turismo y hoteles"
"En curso de ejecución las obras del puerto de refugio, levantáronse hoteles extranjeros con miras a la atracción de turistas. Cuando al poco tiempo de la conquista, las naves de Colón hicieron escala aquí, en viaje hacia el nuevo mundo, el puerto llamábase de las Isletas, que daban abrigo a la extensa rada. Según la tradición, una misteriosa y fugitiva luz que salía de los riscos de Guanarteme y recorría la ribera hasta la antigua ermita de la Virgen, dió nombre al puerto. Esa luz, que encendía la supertición de las gentes sencillas, fué la que, disipando las tinieblas de la incomunicación y el atraso de esta isla, alumbró los horizontes del futuro con la construcción del puerto.

El primer hotel de turismo que se edificó fué el Santa Catalina, en el viejo camino abierto entre arenales, bordeado de polvorientos tarahales. Hagamos un breve historial. La construcción del edificio para albergue de turistas, despertó general entusiasmo, disputándose la adquisición de acciones. Hubo quien invirtió sus ahorros en acciones.
Para edificar el hotel constituyose una sociedad, The Grand Canary lslands. De las 2.500 acciones emitidas, a 250 pesetas cada una, reserváronse 300 al capital canario. El Consejo administrativo residía en Londres y en nuestra ciudad se constituyó una Junta, bajo la presidencia de don Fernando del Castillo y Westerling, conde de la Vega Grande, de la que formaban parte el general Pérez Galdós, el ingeniero León y Castillo y otras personalidades de acreditada solvencia económica y moral. Las obras se terminaron antes de dos años de iniciadas, inaugurándose el hotel a principios de 1890, el mismo año que comenzó a funcionar el tranvía a vapor.

En las temporadas de invierno, el hotel de Santa Catalina se llenaba de huéspedes, ingleses en su mayoría, construyéndose más tarde el Metropole, Santa Brígida, Victoria. En Santa Catalina alojáronse notables personajes españoles y de países extraños, entre los que recordamos al conde de Pradere, uno de los principales accionistas de la compañía de Electricidad. Asistió a la inauguración del alumbrado público de Las Palmas, a fines del siglo pasado. En uno de los salones bailó sus voluptuosas danzas la celebrada artista Luz Chavito, tan aplaudida en París, que viajaba con el conde de Pradere.

En breve estancia pasó asimismo por Santa Catalina, la bella aventurera del amor, princesa del Caraman Chimay, con el violinista húngaro Rigo. En 1906 se hospedaron en el Santa Catalina los ministros que acompañaron al rey D. Alfonso XIII a Canarias: Conde de Romanones, general Luque y almirante Concas.

Las repercusiones de la guerra del 14 al 18 fueron catastróficas para el archipiélago. Sin tráfico los puertos, paralizada la exportación de frutos a los mercados extranjeros, sin movimiento de viajeros, las islas padecieron una grave crisis económica, traducida en profundo malestar colectivo. Para dar de comer a multitud de obreros, sin trabajo en el Puerto de la Luz, instaláronse cocinas económicas.

La empresa del hotel resultó ruinosa para los accionistas locales que perdieron el dinero empleado, sin percibir los dividendos con que soñaron en su patriótico optimismo. Cerradas las puertas, el Santa Catalina se puso en venta. D. Juan Bordes Claverie y D. Miguel Curbelo Espino adquirieron las obligaciones, pasando a ser de su propiedad el edificio y los extensos terrenos, desde la carretera hasta el filo de la colina del poniente, donde se habían instalado juegos de pelota.

En 500.000 pesetas trató de adquirir el Cabildo insular el inmueble para instalar en él un asilo de niños. Hubo oposición, por creerse que no debía desaparecer el hotel, y se desistió. Entonces se apresuró a adquirirlo el Ayuntamiento, presidido por D. José Mesa y López, en 1922, conservándose el hotel y destinando los Jardines a parque municipal, con el nombre de Doramas, en memoria el heroico canario que perdió la vida luchando contra los conquistadores. Con loable previsión, a fin de ensanchar el parque, el señor Mesa y López adquirió también para la ciudad, la finca colindante de Wood, en la cual estaba enclavada la vetusta ermita de Santa Catalina. En este lugar se alza hoy el típico Pueblo Canario.

Fué el de Santa Catalina el más importante y confortable hotel de nuestra isla y es hoy el más suntuoso, abierto nuevamente al público. El primitivo edificio, conservando en la reconstrucción su elegante traza arquitectónica, ha ganado en amplitud para la adecuada instalación de los diversos servicios que exige un moderno hotel de turismo. Sus espaciosos jardines, con ejemplares de rica flora indígena, se embellecerán más cada día".

sábado, 16 de marzo de 2019

La maldición de Manrique en Gran Canaria

El 'Juguete' antes de ser retirado (Tino Armas)

Esta semana se hizo justicia con un canario de Lanzarote pero que hizo de todo el Archipiélago su preocupación. César Manrique fue reconocido por el Cabildo Insular de Gran Canaria como Hijo Adoptivo de la Isla, lo que a la gran mayoría de isleños nos ha alegrado y se le ha hecho justicia por tanto que ha querido a la isla y a los numerosos amigos, amigas y admiradores que tiene el artista de la naturaleza o de naturaleza canaria. El acto tuvo lugar en el Auditorio Alfredo Kraus cuya ubicación inicial estaba prevista en la zona de La Puntilla. Sin embargo, en dicha plaza en el otro extremo de la playa de Las Canteras, se colocó una escultura de la serie Juguetes del Viento, que en los años 90 del siglo pasado, pero que fue retirada hace tres años para ser reparada (creo que no era la primera vez), y todavía no ha podido volver al lugar que le asignaron.
La ubicación del Juguete del Viento, en mi opinión, ha sido un fracaso estético y económico. Nunca debió plantearse su ubicación junto a la marea porque la corrosión de la estructura ha sido tal que han tenido que retirarla. La decisión política de cubrir aquel enorme espacio con una escultura de Manrique (sin tener en cuenta la idoneidad de la obra en el enclave por su volumen y sus condiciones de exposición al salitre permanente) ha sido vencida por los elementos, aunque pudo evitarse si se hubiera tenido en cuenta el sentido común.

Es cierto que se evitó que el lugar fuera cubierto por el Auditorio que hoy está al final de la zona de la Cicer (nombre que recibe de la primera central eléctrica de la isla). Un edificio de tal volumen habría sido un muro entre Las Canteras y El Confital. La idea defendida por Domingo González Chaparro era explicada por él plásticamente como un volador que recorría la playa para realizar su espectáculo artificial en el extremo de La Puntilla. Pero al final resultaba que el volador chocaba con un muro, y este se estampó contra un muro de oposición civil.

Tras la creación de la plaza sobre el aparcamiento, Escuela de Vela y restaurante, llegó la solución a ese descampado que ofrecía una vista penosa del poblado de chabolas de El Confital. Y la 'solución' a ese desangelado solar urbano fue colocar una obra de César Manrique, a quien en este entorno habían frustrado su proyecto para El Confital, otro desplante al artista conejero en la isla canariona. Pero nadie pensó ni tuvo la previsión de que el salitre acabaría con las piezas de esa obra que estaría más tiempo en el taller que en la plaza, un solar que le quedaba tan grande que le daba un aspecto de ridiculez, ubicada en el extremo más próximo al oleaje. Y al final se quedó en el taller con la probabilidad de que no vuelva por prescripción facultativa para evitar su deterioro irreversible anunciado.

Hablaba con la arquitecta paisajista, Flora Pescador, acerca de nuestros coincidentes planteamientos sobre este asunto el día después del fallecimiento de Martín Chirino, y coincidimos en que éste era el espacio para la obra simbólica del escultor grancanario y gran canario. En la playa donde vivió y compartió su infancia con los Millares Sall, los Padorno, Monzón, los Gallardo, Reyno..., y muchas familias que habitaban ese ecosistema de proyectos de vida e imaginación. Muy cerca de donde su padre trabajaba el metal en los talleres de reparación de buques. La posibilidad estaba ahí pero probablemente decirlo habría hecho saltar la reacción ¿Cómo quitar una obra que ya ocupaba el lugar? ¡Y, encima, de César! Y así se escribe la historia de las decisiones desacertadas de esta ciudad/isla, que son demasiadas.

Ahora será imposible pedir a Martín Chirino que nos haga soñar con el viento, el mar, el horizonte, el cielo y el arte. Pero eso no quiere decir que sigamos manteniendo el error, obstinadamente, de ubicar en La Puntilla una 'chatarra' en descomposición por causas naturales.

Flora ha dedicado a este tema varios trabajos, de los que extraigo aquí un párrafo sobre este entorno en la visión de la arquitecta y paisajista, tal como recoge el libro de ponencias de las III Jornadas del Paisaje de Gran Canaria: “...Otros buenos ejemplos se han dirigido a posibilitar la continuidad peatonal y accesibilidad al territorio como el ejemplo actual de recorrido desde El Confital hasta El Rincón pasando en su tramo más extenso por el paseo urbano de la playa de Las Canteras. Esta continuidad en el uso conecta la ciudad de una forma amable con el espacio natural además de ofrecer panorámicas abiertas y lecturas de transición del paisaje natural que circunda a la ciudad. Algunos puntos intermedios como el de La Puntilla podrían perfectamente convertirse en un lugar muy especial de conexión de la ciudad con el mar a partir de una buena lectura desde el arte y el paisaje atendiendo a sus extraordinarios valores naturales. Un buen ejemplo de intervenciones en lugares excepcionales es el proyecto del Peine del Viento de la playa de Ondarreta en San Sebastián con la intervención conjunta de Chillida y Peña Ganchegui, una actuación ejemplar de interacción entre un medio natural de fuertes esencias marítimas y un contexto urbano. La Puntilla alberga una potencialidad semejante de poder convertirse en un lugar excepcional de interacción de arte y espacio libre entre la ciudad y el mar”.
En su opinión, un Juguete del Viento es una escultura que “habla especialmente de los alisios y que fue pensada con mucho acierto por César Manrique, en principio para la isla de Lanzarote. Para mi, en Gran Canaria es un privilegio contar con esta escultura de César a pesar de estar repetida en cinco localizaciones distintas (Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria, Ceuta y creo que en Alemania) quizás la repetición banaliza el valor de la misma y también el valor de los lugares al no estar pensada específicamente para la localización en donde se encuentra (en su día fue pensada por César para localizar en rotondas de Lanzarote). Esta escultura ha tenido problemas en la localización de La Puntilla debido a su propia estructura con articulaciones y con cojinetes, necesarios para que los brazos se muevan con el viento. Estas articulaciones funcionan muy mal en una situación cerca del mar y ese es el motivo de que se estropee con tanta facilidad. Probablemente sería mejor ubicarla en un entorno más protegido y asocado y también en un espacio más medido  para que pueda mantener una buena relación de escala con el lugar. Me parecería muy bien la zona de Las Coloradas como propusiste por estar muy cercana a la obra que pudimos tener de César en el Confital y que no fue posible. La Puntilla demanda desde hace mucho tiempo un proyecto pensado para ese sitio. Para mí es uno de los lugares más especiales de la ciudad de Las Palmas, justo donde nace la barra y la propia playa y que tiene un valor paisajístico enorme. Podría tener una interpretación propia desde el arte y el paisaje, podría ser un lugar de mucha energía e intensidad si se trata con sensibilidad. Alguna vez pensé que sería un lugar perfecto para una incorporar una escultura de Martín Chirino, alguien muy vinculado a la playa y que siempre hablaba del viento del mar el horizonte seguro que habría hecho algo muy especial pensado para ese sitio y con un buen proyecto de integración del paisaje”.

En definitiva... ¿Alguien va a pensar detenidamente sobre este tema para poner remedio a una desacertada decisión?
Eje del 'Juguete' en su estado actual.

jueves, 14 de marzo de 2019

Vientre sagrado de Gran Canaria

Cuevas de Acusa
Por su interés, traigo a este blog un artículo publicado en la revista turística 'Welcome to Gran Canaria' en su número 69 de marzo de 2019. 

En breve podremos conocer la decisión de la Unesco a la propuesta para declarar la cueva de Risco Caído y las Montañas Sagradas como Patrimonio de la Humanidad por su “valor universal excepcional”. Sea cual sea el resultado, el lugar ya ha recibido el reconocimiento de todo aquel que ha podido conocer un lugar singular, en el que el hombre y la naturaleza muestran lo más extraordinario que son capaces de crear en armonía, al ser una de las 700 zonas del planeta declaradas por la Unesco como Reserva de la Biosfera.

Y el isleño forma parte inseparable del conjunto, de ese entorno que es una metáfora de planeta diminuto o continente en miniatura donde se une cielo, tierra y océano. Este micromundo dentro del mundo fortalece el vínculo personal con la isla y especialmente en este refugio interior que está libre de la lucha eterna contra las corrientes marinas. Una isla que es muy conocida por sus costas, pero que en lo más alto y alejado del mar tiene el corazón de Gran Canaria, y a la vez vientre de la isla, al que hace honor el himno musical y emocional de Gran Canaria 'Sombras del Nublo' (Néstor Álamo, 1936) y que describe la zona como "altar de mi tierra guanche". Un trono de precipicios y roques sobre el abismo donde moran en cuevas desde hace siglos gentes de cumbre, una forma de vida creada por los primitivos pobladores que adoraban a la naturaleza en sus elementos y que organizaban sus ritos y actividades con conocimiento astronómicos muy certeros, principalmente con el sol, según los últimos descubrimientos que aportan un original y mágico argumento a la candidatura liderada por el Cabildo de Gran Canaria.

Hoy día encontramos en estos parajes a artistas y creadores, restauradores, emprendedores, investigadores, jóvenes que obtienen de la tierra sus mejores frutos como se ha hecho durante generaciones pero con recursos y conocimientos muy superiores. Viven una vida intensa al ritmo de la doble insularidad de isla y montaña.

Para el insular, cada texto, imagen o descubrimiento provoca la exaltación de los sentimientos, mientras el visitante, reacciona con asombro y aceptación ante la grandiosidad del paisaje de las cumbres. Una escena descrita como la 'tempestad petrificada' (Miguel de Unamuno, 1910) de una gran caldera de hundimiento en el lugar donde surgió la isla, en este vientre volcánico apagado. Tras el terrible nacimiento, desarrolló formas de vida propias. Especies adaptadas a su clima y escasos recursos de una tierra calcinada en la que, a pesar de las dificultades, los seres humanos transformaron parte del paisaje y se integraron en él. Pero la vida en las cumbres era distinta. Largos recorridos por zonas acantiladas, cabreros capaces de escalar desafiando pasos imposibles y viviendas en paredones que mantienen un pasado troglodita y que invitan a adentrarse en las cuevas para sentir la tierra y la roca envolverte. Un refugio sin tiempo, con una temperatura estable y agradable para los seres humanos. El espacio en cuyas paredes los primitivos canarios labraron figuras púbicas para sus ritos de fecundidad, o las llenaron de estrellas blancas. Y ha sido en los últimos años cuando se ha descubierto la presencia de huecos de luz que producen el efecto de un reloj o calendario de las estaciones.

Este territorio, además de sus secretos ocultos durante siglos, es el mismo lugar que fue desforestado durante siglos hasta convertirlo en un territorio árido, desnudo, hasta que hace 50 años el Cabildo inició un plan de reforestación que ha transformado el paisaje para devolverle elementos de un pasado de vegetación exuberante que prácticamente desapareció. Por ello ahora el turista y el propio isleño encuentran en el corazón de la isla una serie de experiencias únicas que dan sentido a Las Afortunadas.

La población es escasa. El aislamiento y la incomunicación invitaba a emigrar donde hubiera puerto, aeropuerto, carreteras y todos los servicios. Pero el amor a la vida en un lugar tan extraordinario no desapareció, resurge con fuerza.

El turismo recelaba de las carreteras -muchas de tierra, entonces- tan largas y continuas curvas de vértigo... Pero Néstor Martín-Fernández de la Torre anticipó la llegada del turismo promoviendo la construcción del Parador, y se sucedieron el museo-restaurante el Hao del 'canariólogo' Vicente Sánchez Araña, la Cilla y la Cuevita de Artenara. Se quiso hacer un hotel y teleférico desde Agaete, casi al nivel del mar, hasta el Pinar de Tamadaba... La historia turística de la zona, hoy Reserva de la Biosfera por la Unesco, se hunde en el pasado de científicos o viajeras sorprendentes y enamoradas de este paisaje como Olivia Stone.

Otra característica en este nuevo interior isleño es la silenciosa y espectacular colonización de las tierras abandonadas y los lugares más inaccesibles por los almendros. Una red de raíces que contribuye a frenar la erosión. Es tal el estallido de la floración que los pueblos le dedican fiestas como excusa para realizar un paseo por la gran paleta colorista de las cumbres.

Pero el alma del paisaje es el agua, su abundancia y escasez caracterizan las diferentes formas y colores de este paisaje que podemos encontrar cada año. El agua ha sido y es la mayor preocupación de las gentes de Gran Canaria, y es el objeto de las mayores infraestructuras realizadas en el interior de la isla con los grandes embalses, junto a una red de carreteras que invita a disfrutar de la conducción y de las sorprendentes panorámicas que ofrece el paisaje.

Estas vías ya no son duros caminos, solitarios, sino un animado encuentro con gentes en coche, moto, bicicletas o a pie. Hay zonas protegidas, recreativas, restauracion, bodegas, grandes festejos. Y un clima que invita a vivir intensamente del interior de la isla a la sombra del Nublo con esa roca que reta al cielo y que acompaña la espectacular silueta del Teide en el horizonte. Un privilegio que es suficiente para no dejar de visitar el vientre sagrado de Gran Canaria.

domingo, 10 de marzo de 2019

Gran Canaria adopta a César Manrique

Los ojos del artista: César Manrique.

En abril se cumple el primer centenario del nacimiento del artista del paisaje y creador de espectáculos visuales en los que el guión es interpretado magistralmente por la naturaleza. César Manrique (1919-1992) falleció víctima de un accidente de tráfico, premonitorio resultado de una de sus obsesiones como fue el incremento del parque móvil en su isla y en el mundo. Y es que el artista llevó a sus máximas consecuencias el principio de pensar globalmente y actuar localmente. Siempre preocupado por los derroteros que la humanidad con su equívoca y consumista búsqueda de la felicidad, un sueño egoista que arrastra al planeta y a sus habitantes a las “consecuencias de este abuso irracional, por estar en juego la supervivencia de la especie”.

César fue el artista que mejor supo unir arte y naturaleza, digno discípulo de otro profeta del paisaje canario, Néstor Martín-Fernández de la Torre (1887-1938), de quien asumió su doctrina de “hacer de la vida una obra de arte”, y así lo hizo, convirtiendo enclaves naturales en obras artísticas visitables y reconocibles por millones de personas de todas las nacionalidades, junto a una proyección internacional de la marca de Lanzarote como tierra de volcanes para el deleite.

La trascendencia global de César, como la de Néstor, hace necesario conocerlos en todas sus vertientes. Primero, como artistas capaces de mostrar el paisaje convertido en arte para introducirnos en él. El amor y respeto a la naturaleza anticipó en ambos la búsqueda de la sostenibilidad y la integración de los seres humanos con la fina capa de nuestra biosfera, constituida por agua, tierra y la atmósfera, en la cual se desarrolla la vida con cada vez menos recursos por la voracidad de la sociedad. Una segunda vertiente, ligada a esta, es la finalidad pedagógica de sus obras, a través de las cuales sensibiliza a los visitantes sobre la importancia de conservar el entorno y las maravillas que nos puede ofrecer. Una tarea que educa a millones de personas pero también atrae el interés especulativo que provoca en el artista el compromiso social para hacer frente ante las amenazas que se concitan sin que para ello haya otro remedio que la movilización social. Y ahí surge la tercera vertiente, la del mensaje y el compromiso, con constantes intervenciones en medios y públicamente para reclamar el respeto y cuidado del entorno y las tradiciones, sin descanso: “No debemos desfallecer, hay que seguir adelante, estar vigilantes mantener viva la conciencia crítica, pues el futuro nunca está conseguido, lo tenemos que hacer desde el presente”. Una lucha angustiosa contra el tiempo y el rumbo suicida de una sociedad insensible con el anunciado desastre porque “No hemos podido todavía aprender la lección, para rectificar y salvar lo que nos queda”.

Sus esfuerzos no fueron baldíos, aunque su fallecimiento dejó huérfanos a quienes había convertido y convencido para trabajar unidos. El esfuerzo, vivo todavía entre sus seguidores, carece desde hace 25 años de una voz reconocida mundialmente, con autoridad y prestigio para amplificar “la lucha por nuestra supervivencia y por la conservación de nuestro entorno”. Si bien nos queda la satisfacción de saber que su labor también cultivó el optimismo, como sucede en quienes intentan aportar su contribución a los objetivos de salvar el medio y, paralelamente, el estilo de la isla, de Lanzarote como ejemplo. De ahí que en sus reflexiones no encontremos capitulación, sino todo lo contrario: “No me arrepiento. He sido un hombre libre y feliz: no hay destino más hermoso”.

El Cabildo de Gran Canaria declara a César Manrique Hijo Adoptivo por su aportación a la conciencia y no a las obras que no pudo realizar en la isla. El éxito de los proyectos de Néstor (Pueblo Canario, Parador de Tejeda, Casa del Turismo, Tipismo y Visiones de Gran Canaria) no tuvieron en esta isla el sucesor que pudo ser César y así desarrolló su obra en las demás islas convirtiendo Lanzarote en el territorio manriqueño (Jameos del Agua, Cueva de los Verdes, Mirador del Río, Jardín de Cactus, Castillo de , Monumento al Campesino, Los Algibes, Montaña de Fuego, El Almacén, Fundación César Manrique...). Los turistas siempre encontraban otra novedad hasta el fallecimiento del artista, 6 meses después de inaugurar su Fundación. Sin embargo, este reconocimiento revive el espíritu de dos artistas que llevaron el arte a la vida y pretende dar paso a nuevos creadores con una visión de futuro en el que el hombre y la naturaleza puedan convivir haciendo realidad la sostenibilidad.

[Artículo publicado en el número 69 periódico mensual gratuito 'Welcome to Gran Canaria']

Enlaces a algunos artículos que he publicado sobre César Manrique:

Enero 2011
Marzo 2011
Julio 2011
Noviembre 2014
Diciembre 2014
Diciembre 2016
Junio 2017
Julio 2017

Noviembre 2018
Enero 2019

jueves, 7 de marzo de 2019

Cuando Guía se convirtió en el centro expositivo de Canarias

Yeya Millares, Alberto Manrique, Ventura Doreste, Felo Monzón, Mercedes Geara, Elvireta Escobio y Manolo Millares
Días atrás La Provincia informó de la cesión del archivo fotográfico del cronista de Ingenio, Luis Rivero Luzardo, al Archivo Municipal. Ilustraba la noticia una foto de una exposición en Guía que tuvo lugar en agosto de 1950. Había 7 personas en la imagen. En su pie sólo se citaba a Manolo Millares y Felo Monzón. Pero hay muchas historias tras esta foto que recuerda uno de los acontecimientos artísticos más asombroso que ha tenido lugar en la isla y una de las celebraciones populares en Guía más recordada.

La imagen se realizó en la inauguración del I Salón de Arte de Santa María de Guía, con Alberto Manrique de Lara (fallecido en marzo del año pasado), Ventura Doreste, Mercedes Geara, Elvireta Escobio, y Yeya Millares (esposas de Felo, Manolo y Alberto, respectivamente). Ventura hizo la presentación con una disertación sobre arte moderno, pero en las salas había obra de más de 60 artistas de la isla, de distintas épocas y técnicas. Estos artistas ya formaban parte del recién creado grupo Los Arqueros del Arte Contemporáneo (LADAC), aunque no participaron en este salón como tal.

En raras ocasiones se ha podido reunir una representación tan amplia del arte canario, junto algunos destacados pintores peninsulares del siglo XIX y comienzos del XX que formaban parte de "la pinacoteca del señor Martín Vera con valiosas obras de los maestros nacionales más destacados (Solana, Aguilar, etc.)" (periódico Falange). También incluía obra de los fallecidos Néstor, Nicolás Massieu, Gómez Bosch y Oramas, entre otros.

Tan sólo el arte insular lo componían  más de 60 artistas, con 39 pintores , 14 escultores, 10 dibujantes, 124 cuadros, que presentaban 186 piezas. De esta gran cantidad de autores, sólo 5 eran mujeres: Josefina Maynadé (que presentó pinturas, esculturas y dibujos), Carla Prina, Virginia Solalinde, Carmen Navarro y Elvireta Escobio

En el artículo publicado en 'Falange' el 1 de septiembre de 1950, con la firma de A. Vigil, se explica que “La ciudad de Guía, cuyo ambicioso caminar ha encontrado alentadora resonancia en el propio Gobierno, abrirá esta tarde a la pública fruición su '1 Salón de Arte'. A primera vista puede que el hecho se nos aparezca desprovisto hasta de la mínima trascendentalidad, pero a poco que se ahonde en su significación será fácil advertir que su importancia es grande y que ésta no se circunscribe al medio guiense, sino que revierte prometedoramente a esfera más vasta”.

“Hasta ahora no hace muchos años, una exposición de arte era aquí un suceso bastante infrecuente, y organizar una muestra colectiva como la que hoy se exhibe en la ciudad de Luján era empresa poco menos que quimérica”, añade, para señalar que es una forma de acercar a los artistas al “paisaje del Norte, inédito, o casi inédito para el Arte”. Un municipio que además puede presumir de dos hitos culturales La música y  Luján, doblemente significativo en el panorama artístico del Archipiélago”.

Además, el Salón de Arte coincidió con la exposición de labores de calado, bordado, barbilla “y otras habilidades femeninas, que tan justo renombre han dado a nuestra artesanía” lo que puede dar idea de la magnitud del programa de actos de aquel año. Pero también hubo una excelente muestra de arte flamenco en las islas, tal como recogió el más popular medio de difusión de la época: el NO-DO.

Artistas españoles participantes (por orden alfabético)

  • Pintura: José Aguiar, José Arencibia, Francisco Arias, Ricardo Baroja, Sergio Calvo, Enrique Crusat, Víctor Doreste, Antonio García, Jesús G. Arencibia, Tomás Gómez Bosch, Juan Ismael, José Julio, Mariano Laforet, Alberto Manrique, Néstor Martín-Fernández de la Torre, Vinicio Marco, Nicolás Massieu, Manuel Millares, Baudilio Miró, Felo Monzón, Carlos Morón, Josefina Maynadé, Feliciano Ojeda, Richard Oppel, Jorge Oramas, Antonio Padrón, Poveda, Planasdurá, Carla Prina, Darío de Regoyos, Juan Rodríguez González, Enrique Sánchez, Antonio Santana, Santiago Santana, Santiáñez, Gutiérrez Solana, V. Solalinde, Cirilo Suárez y Julio Viera.
  • Escultores: Manuel Betancor, Abraham Cárdenes, Plácido Fleitas, Antonio Gallardo, Peregrín Hernández, Juan Jaén, Gregorio López, Matías López, Josefina Maynadé, Miguel Márquez, Juan Márquez, Carmen Navarro, Ángel Pérez y Esteban Saavedra.
  • Dibujos: Enrique Crusat, Elvireta Escobio, Juan Ismael, Josefina Maynadé, Cristino Mallo, Felo Monzón, Richard Oppel, Cirilo Suárez, Eduardo Vicente y Ángel Ferrant.
Manolo Millares, Ventura Doreste, Mercedes Geara, Felo Monzón, Elvireta Escobio, Alberto Manrique y Yeya Millares.